Monthly Archives: Junio 2013

30
Jun/2013

Neutralidad primaria

Francisco Jesús Garrido López. Secretario Formación PSOE A.L. Este Julián Besteiro

Vaya por delante que para mí el silencio es la peor de las lealtades en un partido político, en este sentido me congratulo cada vez que el compañero Griñán ha mostrado públicamente lo que pensaba con respecto a distintas circunstancia en el PSOE, pero otra cosa son las decisiones que se toman obviando a direcciones superiores y que afectan a la ciudadanía.

tribuna-relevo-psoeConfundir trayectoria política, con trayectoria en cargos públicos es muy habitual, es difícil encontrar ejemplos que aúnen los dos conceptos, el primero hay que enmarcarlo dentro del servicio a los demás, e incluye el altruismo, trabajar por y para la sociedad a través del asociacionismo desde un consejo escolar a un partido político, aportando soluciones para el conjunto de la ciudadanía. Lo segundo va unido a un sueldo, en el 90% de los casos medrando en las entrañas de cualquier partido político, para comprobarlo no hay más que ir a cualquier acta de cualquier consejo de gobierno y ver quien aporta y quien no.

El compañero Griñán ha apostado por lo segundo, a tan solo 14 meses de las últimas elecciones autonómicas, elecciones que perdió el PSOE-A por primera vez en votos y en números de parlamentarios, sigue con su estrategia de la neutralidad activa, ha anunciado su marcha a falta de casi tres años para la nueva convocatoria y ha dejado claro que no se presentó por el PSOE para los ciudadanos, si no pensando en su relevo en el reino de Andalucía. Ahora se ve viejo, hace un año no, ahora hay que regenerar, a lo largo de sus 31 años en cargos públicos no. Algo no cuadra. ¿Decisión voluntaria o forzada por causas externas?

Las primarias es una herramienta para que en igualdad todo aquel que tenga algún proyecto que proponer pueda hacerlo con el suficiente tiempo y así la militancia y la sociedad puedan elegir. A Griñán lo nombraron a dedo y él lo aceptó, aun sabiendo que se hacía sin una de las banderas del socialismo, la igualdad de oportunidades, ahora pretende que “sus primarias” sean un acto de fe. Unas primarias dirigidas para elegir personas y no proyectos no son primarias, es otra cosa, justo lo contrario que la ciudadanía reclama, proximidad de los políticos.

Son estas decisiones las que precisamente siguen alejando la política de la ciudadanía, hoy más que nunca los ciudadanos reclaman políticos/as que antes hayan dado algo a los demás a cambio de nada, altruistamente, políticos/as de autobús y de a pié, de esos que en sus municipios o barrios conozcan la realidad de sus vecinos, de esos que se ponen en un portal para evitar un desahucio, de esos que buscan donde no hay para que una familia tenga para comer de esos que en fin… están sufriendo en sus propias carnes las necesidades de los más débiles.

El PSOE se había dado una oportunidad que Griñán está intentando dinamitar con su decisión, la conferencia política, de ahí tenían que salir las nuevas normas por las que el PSOE recuperaría la credibilidad de la ciudadanía, pero claro, igual lo que el conjunto de los socialistas quieren cambiar para el progreso de la sociedad impedía que Griñán pudiera dejar entronado/a a su sucesor.

Ferraz se equivocará gravemente si no impide que estas primarias a medida se lleven a cabo y desde estas líneas le pido a todos/as los compañeros/as que quieran optar a presidir la Junta de Andalucía pidan a su vez tanto a la ejecutiva federal como a la regional que este proceso se retrase al menos hasta después de la conferencia política, y así sus proyectos puedan ser estudiados y conocidos por todos, ciudadanía y militancia, pero claro entenderé que quien solo tenga un proyecto personalista no lo haga y solo le interese el corto plazo.

22
Jun/2013

Ay, Pali…

Pali-webPor Antonio Ortega
Querido Pali: se cumplen veinticinco años de tu partida y, todavía, tu ciudad del alma te sigue traicionando a las sevillanas maneras, dándote una de cal y otra de arena. Menos mal que los que te quieren de verdad, no te olvidan y, ya ves, aquí tienes de nuevo a los tuyos quitándonos la sed con oro de Sanlúcar. Yo, anoche, además, me metí un lingotazo de gin-pali mientras te escuchaba en un viejo picú y cogí una tajá monumental, porque le he dicho a tu sobrino-hijo, a José Antonio, que tenemos que quitarnos los crespones negros para recordarte, que ya es hora de meter las penas en un barreño de papas aliñás, con mucho aceitito, y de tragárnosla con un vaso de mosto en la Sacristía de Almensilla.

Por aquí, todo va como va y no como tendría que ir. Estamos más tiesos que un gatoyeso. Somos una tribu de mojama con piernas y ojos saltones que vive en el desamparo de los bancos. Tendríamos que haber sido cómo tú y haber guardado el jurdó en una caja de zapatos o en el bombo de la persiana, que es tradición del pobre, pero nos hemos fiado de los bancos y ahora somos esclavos de los Cofidís y de los Cetelem de turno, que no son otra cosa que avispados prestamistas del siglo XXI que te meten bien metía la gabela. Ah, el mangoneo también se ha puesto en boga y han encerrado en el trullo a un montón de políticos y de banqueros que aprendieron a bailar como Israel Galván, con la manita de aquella manera…

La cosa está tan chunga, que los artistas se dedican a darse homenajes los unos a los otros para tirar pa’lante, porque les han subido el IVA y ahora todo es un 21% más crudo. La prensa también está en crisis, menos mal que aún nos quedan los José María Aguilar, los Paquiño Correal, los Manolo Bohórquez, los Ignacio Camacho, y los J. Felix Machuca, que siguen enalteciendo el legado de Manuel Ramírez Fernández de Córdoba y de José María Gómez, dos palistas de abolengo. Tu padrino, Antonio Burgos, que te sacó de pila para coronarte como el eterno Trovador de Sevilla y que es el que más cartas te envió al cielo y quien más te escribió en la tierra, sigue con su rica y astuta pluma bordando con hilos de gloria el Recuadro de ABC. Ha ganado en solera, pero ahora está un poco más gruñón y no le gusta que le llamen “maestro”, un estatus que se ha ganado él solito. “El niñato de la golondrina debajo de la nariz”, Pascual, ese creador vanguardista del que tú decías que no escribía sevillanas, sino libros por sevillanas, sigue haciendo de las suyas, pero ahora, Pali mío, el genio del barrio de la Calzá es ya un clásico, lo que son las cosas… Eso sí, las sevillanas están de capa caída. Los buenos, los de toda la vida, se mantienen tambaleándose como un junquillo en el río, porque el género no está muerto, pero agoniza en la UVI del hospital de las Cinco Llagas.

En lo futbolístico sí te puedo dar una buena noticia: tu Betis, ¡va a jugar en Europa! ¡Sí, Pali, con los grandes!, y Sevilla vuelve a ser verde y blanca, como a ti te gusta. Seguro que tu Gordi te dedica, cuando llegue el momento, un saque de honor con una pelota de Nivea para que desde el cielo le pegues una patá sin temor a que se la des al árbitro. A ver si hay suerte y Paco el campanero toca las campanas.

Por si acaso, dile al Bizco Amate y a la Qué te brillan las espuelas que se pertrechen un fandango callejero en tono de papelón de estraza; y a los Vicentes, al del canasto y al que tenía el bar junto a tu casa, diles que preparen un ágape de avellanas con botellines, por si conseguimos pasar la primera ronda. Por ti, lo voy a celebrar hasta yo, Pali mío, que soy palangana puro de Bellavista.

Por otra parte, en plena Encarnación han colocado un mastodonte al que llaman Las Setas que está dabuten, y desde lo más bajo se divisa, allá en la Triana de la Cartuja, una torre que tú desde el cielo verías hasta sin tus gafas de culo de botella. Una divinidad. Pero a los frikis de la arquitectura contemporánea no les ha gustado que yo dijese que tú, el McCloud del conservadurismo, le habrías sacado unas sevillanas clavándoles dos peinetas, con música de Federico Alonso Pernía, por supuesto. Y es que el sentido del humor está en horas trágicas…

Ay, si supieras cómo se graban los discos ahora y los milagros que se ocultan tras el arte del Protul, Pali; si tuvieras tú que cantarle en Hispavox a la máquina esa y vieras cómo te cuadra el compás y cómo te afina los desajustes vocales, te volverías nadando a Bajo de Guía. Por lo demás, todo es una calcomanía. Las administraciones públicas de Sevilla siguen siendo unas incompetentes que no respetan los deseos de los ciudadanos. Lo mismo da que sean del PP, del PSOE, del PA o IU.

Aquí, no te camelan ninguno, carnes mías, te fuiste envuelto en tu bandera de España y eso fue una fachonada imperdonable, porque ahora los de derecha simulan ser de izquierdas y los de izquierdas se comportan como los de la derecha. Las 15.000 firmas que se recogieron en su día para que te nombraran Hijo Predilecto de la ciudad, y que Rojas Marcos y Soledad Becerril se jugaron a los dados, se han fosilizado en los sarcófagos de la Plaza Nueva. Ya tendríamos que estar curados de bochorno, pero es inevitable el dolor de la injusticia.

Antonio Burgos escribió que el mejor monumento que se te podía hacer no era ni de bronce ni de mármol, sino de papel. Y a esas me puse yo, con mis torpes manos, a esculpirlo con las mejores intenciones, pero me he llevado palos a mansalva, porque aquí, donde las dan las quitan. Y así va todo, Pali. ¡Viva Sevilla!

11
Jun/2013

Posiblemente, el mejor tomate del mundo

alvaro-romero

Por Álvaro Romero Bernal

A mi pueblo, que tiene nombre compuesto pero es uno solo, le aportó Los Palacios toda esa pátina de nobleza más narrada que real gracias a alguna cacería de Pedro I el Cruel cuando se quedó en su castillo o palacio; y Villafranca de la Marisma, un término de tierra donde sembrar y mucho sentido común. Primero una historia y luego la otra, oficialmente no se fundieron hasta 1836, pero oficiosamente ya lo habían hecho gracias a las miradas cruzadas de los jóvenes enamorados a un lado y otro del arroyo de la Raya que los separaba –o más bien los unía–, a las devociones compartidas y al paladino placer de saborear los mismos frutos del manchón. Como cualquier otro pueblo de aquí o de allá, Los Palacios y Villafranca ha sufrido el chovinismo justo como para creerse, en tiempos de sandías gordas, que es el mejor porque sí, pero también el arranque preciso y colectivo como para creer, en tiempos de crisis de toda índole, que dispone de argumentos suficientes como para serlo, en determinados aspectos, de verdad. Ahora que pretende demostrarlo con un récord guiness ofreciendo la mayor fritada de tomates del mundo ha llegado el momento de su verdad global, de su señalamiento estratosférico con un producto de la tierra que empezó a cultivar hace más de cuatro siglos, en cuanto las primeras semillas de las tomateras arribaron de allende el Atlántico en viaje de vuelta tan largo como el que más tarde haría de ida el palaciego Juan Páez Hurtado, gobernador del México que nos regaló el sabor y la palabra: tomate.

tomate-tribunaLo más curioso y valioso de todo este folklore que se prepara para el sábado 15 de junio, con una fritada de tomates de 1.500 kilos en un perol de más de cuatro metros de diámetro y para la que harán falta 4.000 kilos del producto fresco, más 400 kilos de pimiento, 100 kilos de azúcar, 50 de sal o 75 litros de aceite de oliva, no es la exageración de un pueblo acostumbrado a lo hiperbólico –recuérdense sus concursos de uvas, sandías y calabazas gigantes–, sino que, por primera vez, el pueblo entero, literalmente, se haya volcado con la causa, deseoso de mostrar al mundo que su acendrada hospitalidad y su inconfundible sabor a auténtico se tiñen de rojo. No hay chiquillo en la escuela ni joven a su bola ni viejo en sus batallas que no sepa, orgullosos de patria chica, lo del récord tomatero de este sábado, llamado a convertirse en el símbolo histórico de un pueblo que, proféticamente, lo tenía ya en el concepto de La Unión.

Lo del récord de este sábado, diga lo que diga ese juez de Londres que aterrizará en el Parque de los Hermanamientos al módico precio de 5.600 euros, supone la fructífera conclusión de una década de esfuerzos comunes dirigidos a poner en valor un tomate único que lo es gracias al microclima de este suelo entre la campiña utrerana y la marisma que un día se llamó Ligustinus. Aunque el Palenque de la antigua travesía que cruzaba el pueblo, con sus tomates destinados a media España, suponga un honroso antecedente, en el esfuerzo de la última década han participado todos, desde el anterior alcalde, Antonio Maestre (PSOE), que cuando aún se hablaba de desaceleración y no de crisis soñó con un parque agroindustrial llamado Agrópolis del que quedó al menos el logo que era un tomate, hasta el actual regidor, Juan Manuel Valle (IP-IU), que ha hecho de la escasez un campo propicio a la imaginación, pasando por el presidente de los empresarios, Antonio Gamero, al que se le ocurrió esta international adventure de la fritá guinness; el presidente de la Cooperativa Las Nieves, Antonio Escalera, siempre dispuesto a la promoción de viva voz de un bombón colorao del que, sin ir más lejos, se produjeron el año pasado cinco millones de kilos; el archivero municipal, Julio Mayo, que redactó un memorial histórico sobre el tomate palaciego; la Asociación de Productores del Tomate, que junto al Ayuntamiento ha estado siempre dispuesta a apellidar con el tomate cualquier iniciativa municipal, desde la Feria Agroganadera hasta la Ruta de la Tapa; y, cómo no, los agricultores que miman sus invernaderos y sus cosechas como sólo pueden hacerlo los hermanos Barrón o Pepe Tejero, que han ofrecido siempre productos extraordinarios, al margen de que se persiguiera una Denominación de Origen, una Indicación Geográfica Protegida o una Marca Nacional Colectiva.

En puridad, el verdadero récord del pueblo que organizará la mayor fritá de tomates del mundo con los cocineros punteros de algunos de los mejores restaurantes de aquí –Manolo Mayo, Moral, Juanma, La Pachanga y Troncoso– no reside ya en superar los 1.500 kilos que llenarán el megaperol y que habrán de ser consumidos por muchísimos más paladares hasta dejarlo seco y conformar una página del Libro de los Guinness, sino haber descubierto, justamente cuando menguan los pelotazos y crece la imaginación, que sólo seremos un gran pueblo si, como Fuenteovejuna, vamos todos a una, a cerrar el círculo perfecto del alfa y la omega de lo que siempre fuimos: un pueblo que, prematuramente, entendió la democracia como el derecho de cada patriarca a tener su manchón, ese pequeño trozo de tierra donde hace siglos se podía sembrar y consumir los mejores tomates del mundo sin que lo supieran más allá de la capital y que ahora, tantos siglos después, sol a sol y luna a luna, mientras regresan al manchón de padre incluso los pródigos del ladrillo, empiezan a confirmarlo hasta en los confines de la Tierra. Sabiendo todo esto, el tomate de Los Palacios sabe mejor. Claro que aquí hay tomate, posiblemente el mejor del mundo. Habrá para todos.

10
Jun/2013

Me llamo Beatriz, tengo derechos

ramon-lobo



Por Ramón Lobo

El aborto es un asunto político; también privado. Los grandes debates morales casi nunca tienen en cuenta a las personas que los padecen, sus sentimientos. Sucede también con la estadística: millones de pobres, ninguna historia humana. Se venden como principios sacrosantos e inamovibles cuando la moral es una forma de ideología que muta, tiene épocas y modas; sucedió con la esclavitud, la Inquisición, el voto femenino. Aunque parecen batallas nuevas –bodas civiles, divorcio, eutanasia, aborto, matrimonio gay– es la misma. Lo que está en juego es la libertad individual frente de la imposición de un grupo, la libertad de elegir. Es un pilar innegociable de la democracia.

Cinco países de América Latina –El Salvador, Guatemala, Nicaragua, República Dominicana y Chile– mantienen la prohibición total de abortar. Sin excepciones, como demostró el caso de la joven salvadoreña de 22 años de edad llamada Beatriz para proteger su identidad real. Ni el peligro de muerte de la madre que portaba un feto inviable fue argumento para la Corte Constitucional de El Salvador. El bebé, como auguraron los médicos, solo sobrevivió unas horas al parto; sin cerebro sus posibilidades de vida eran nulas.

Cuando surgen situaciones extremas se renueva el debate: niñas de apenas 10 años embarazadas a causa de una violación y a las que no se permite abortar. ¿Moral o sentido común? Preguntado por uno de estos casos, el cardenal Carlos Amigo, un franciscano que gobernó en Sevilla, esquivó la respuesta clara a cambio de otra entre líneas; habló de que a veces es necesaria la misericordia, un valor olvidado por la Iglesia. Además de los prohibicionistas absolutos, hay otros como México, Brasil y Venezuela que solo permiten el aborto en caso de grave peligro para la madre. La violación no es un supuesto; la edad de la embarazada, tampoco. En Europa quedan como islas las muy católicas Irlanda y Polonia. Y quizá pronto se sume la España de Gallardón y Rouco Varela.

La religión ayuda a explicar lo inexplicable, a sofocar los miedos primarios. A más desconocimiento, más necesidad de magia, de mitos y seguridad. La ciencia explica ese mismo mundo, pero exige más lentitud y rigor en los enunciados. Según avanza, se encogen el misterio y la fe. E pur si muove, que dijo Galileo Galilei.

El bosón de Higgs era una de las últimas fronteras astronómicas de Dios. Nada queda del mundo en seis días ni del descanso en el séptimo. Lo que durante siglos fue una verdad incuestionable, cuya sola discusión podía costar la hoguera, es hoy una metáfora. El científico Stephen Hawking afirma que se puede explicar el mundo sin necesidad de dios. Esa autosuficiencia no impide la creencia individual. Pese a los avances en el conocimiento sobre el origen de la vida y del hombre, el fanatismo no cede, aumenta, se multiplica en las tres religiones del Libro.

La fe no entiende de razones, es un sentimiento; quizá un derecho fundamental, pero un derecho individual no colectivo. La iglesia y sus aliados libran todas las batallas; ahora contra el matrimonio gay. En el fondo es una lucha por el poder, mucho más visible en los países pobres, los que salen de un conflicto civil, los desestructurados. La clave es la escuela, el adoctrinamiento, la educación de las élites. El aborto y la eutanasia activa, son parte de la misma guerra. Los que defienden la vida de los no nacidos bendicen las nuevas formas de esclavitud de los nacidos, olvidan hambres, pena de muerte.
Cuando se argumenta desde la fe no sirven los datos, incluso los inapelables. La revista médica The Lancet prueba que en los países en los que está prohibido el aborto se produce un mayor número de interrupciones, y más muertes de madres.

Hace años un hombre me dijo en el norte de Nigeria: “El Corán es mi Constitución”. Eran tiempos difíciles en aquella zona, como lo siguen siendo ahora: radicales islámicos atacaban a los cristianos en Kano y Kaduna, querían imponerles la sharia (ley islámica). Respondí: “Si dijera que la Biblia es mi Constitución no podríamos vivir en el mismo país” y razoné en favor de una Carta Magna civil que incluyera a todos. El hombre me miró sorprendido, como si su interlocutor viniera de otro planeta, e insistió en su cantinela: “El Corán es mi Constitución”.

Esa frase no es inocua, es el lema de los wahabís de Arabia Saudí, un exportador de extremismo religioso. Algo tolerable para Occidente porque también exporta petróleo. A veces las cosas de Dios y las del diablo parecen ir de la mano. No solo con las riquezas, también en el caso de Beatriz.

02
Jun/2013

Sevilla tiene un color especial

CerrolazaPor Claudia Cerrolaza / Turista
Salgo del sueño en el que llevo sumergida toda la noche y empiezo a ser consciente de lo que me rodea. Me sorprende no sentir el ligero pero agradable calor mañanero al que me había comenzado a habituar. También me desconcierta que una gris y tenue luz entra por mi ventana, en lugar de los brillantes rayos del sol sevillano, del cual me he enamorado. En ese momento me doy cuenta. He vuelto. Aquí estoy otra vez, de vuelta a la rutina, a la monotonía. No son las diez de la mañana, son las seis. No hay planes de turismo diseñados específicamente para dejarme los pies adoloridos, tengo que ir al colegio. No estoy rodeada de las personas que le dan sentido a mi vida, estoy sola en mi habitación. No quiero despertar, quiero volver a dormir… Volver a ese sueño de utopía. Y entonces recuerdo que no fue un sueño, es verdad que hace simplemente horas estaba allí. Pero es que parece tan irreal… Tan perfecto. Ha sido una experiencia de momentos tan ideales que tengo un repentino impulso de guardarlos en una cajita de cristal, para que así permanezcan intactos por siempre, y nadie sea capaz de llegar a ellos… de cambiarlos. Para que permanezcan siempre en mi interior, llevarlos conmigo donde quiera que vaya.
Es sorprendente la cantidad de cosas que me han quedado de ello, pero, de todas, la más importante para mí es que me ha permitido construir mi propio paraíso personal. Es un lugar hecho de recuerdos, construido con imágenes de momentos especiales. Y es mío. Cada vez que cierro los ojos me transporto allí. Me veo, nos veo… Estamos a orillas del Guadalquivir. Sin presiones, sin problemas. Tomando el sol. Es una de las imágenes más bonitas que nadie nunca se podría llegar a imaginar. Es la juventud en estado puro, la felicidad en su máxima expresión. Con un nudo en la garganta y lágrimas recorriendo mis mejillas, pido una y otra vez que no se acabe, que permanezcamos allí por siempre. Pero sé que no se puede y entonces abro los ojos. No pasa nada, me digo, la próxima vez que cierres los ojos seguirá allí. Así que con una sonrisa en el rostro comienzo el nuevo día. Sí… Tengo una sonrisa en el rostro, pero no puedo evitar que en todo momento mi mente viaje a ese instante, a ese lugar. No puedo evitar mirar las fotos y vídeos continuamente. Cada vez que lo hago, una ola demoledora pasa por encima de mí. Una ola que me sumerge en un tumultuoso torbellino de emociones cuya única manifestación son aquellas silenciosas lágrimas que se deslizan por mi rostro. Lo que sería capaz de dar yo por eternizar algunos momentos en la vida. No puedo evitarlo, vuelvo a cerrar mis ojos, vuelvo a estar allí. Creo que me estoy acostumbrando a disfrutar demasiado de sus sonrisas. Sus risas son el sonido más bonito del mundo, no me canso de escucharlo. Es precioso y tiene un efecto increíble en mí. Puedo sentir perfectamente como recorre mis venas hasta llegar a mi corazón, donde se expande, hasta dejar una sensación de tranquilidad absoluta en todo mi cuerpo. Es imposible no contagiarme al verles así. Abro los ojos una vez más, y están todos allí. En otras circunstancias me parecería un día de lo más normal, pero algo en mi ha cambiado, algo en mi forma de verles. El sentimiento se ha intensificado a niveles que ni yo misma soy capaz de comprender. Las lágrimas siguen allí, pero no me preocupa. Me consuela el saber que son lágrimas de alegría. Por darme cuenta de lo que tengo. Por saber que lo tendré siempre. Por saber que esta no ha sido ni de lejos la última vez, es simplemente el comienzo del largo camino que nos queda por recorrer. Así que con la certeza de que habrá más momentos como éste, recojo las lágrimas que han cesado de caer y que ahora se encuentran en los extremos de la sonrisa que dibujan mis labios, vuelvo a dejar ir mi paraíso personal y me dirijo con energía al camino que se despliega, largo pero hermoso, ante mí. Aunque siempre con un pensamiento en la cabeza, una voz que resuena en mi sin parar. Esa voz que me hizo entender que es imposible no enamorarte de un lugar cuando a él van asociados los mejores momentos de tu vida. Esa voz que me dice una y otra vez: Sevilla tiene un color especial.