Monthly Archives: Abril 2012

26
Abr/2012

La hoja de reclamaciones

Eugenio Cosgaya / Consejero del Consejo Audiovisual de Andalucía. Responsable de la Oficina de Defensa de la Audiencia.

Al final de la década de los 80 comenzó en nuestro país el nacimiento de nuevas televisiones: autonómicas públicas, nacionales privadas, operadores de pago, hasta llegar a la realidad actual donde no queda, de momento, un resquicio por cubrir desde la vertiente empresarial, administrativa o geográfica. Hemos pasado, pues, de la primera cadena de TVE y la conocida por UHF o la segunda, a una marabunta de canales, generalistas, especializados, locales, hiperlocales, por satélite, por cable, sin publicidad, con publicidad, y dentro de estos últimos, los mayoritarios, con unos formatos muy agresivos, impensables hasta hace poco, producto de una creatividad imparable que intenta premiar con efectividad el triunfo de las programaciones que han encontrado respaldo suficiente en las audiencias. En definitiva, hemos pasado en muy pocos años de seleccionar el canal con el dedo y por contacto físico con el televisor a reinar desde el butacón con un mando a distancia que sacia de inmediato todas nuestras curiosidades televisivas. Además, si antes el receptor de televisión, primero en blanco y negro y posteriormente en color, te concedía un ficticio estatus en tu entorno vecinal, ahora el 99,6 por ciento de los hogares andaluces dispone de televisión y en más de un 60 por ciento de estos núcleos cuenta con dos o tres receptores. A este panorama no creo que sea aplicable el dicho de “lo poco gusta y lo mucho cansa”, más bien lo poco era insuficiente y lo mucho, situación actual, desconcierta, desorienta y genera riesgos (abusos y adicciones) que no todos estamos preparados para sortear, sobre todo uno de los colectivos más desprotegido: el de los menores. En Europa, una de las respuestas a este modelo de ocio fue la creación de Consejos Audiovisuales. En España, como país europeo, también, pero limitada a Andalucía, Cataluña y Navarra (R.I.P.).

En nuestro caso, los andaluces, mayoritariamente, consideramos bastante, muy o algo necesaria la aplicación de medidas reguladoras en los contenidos y la publicidad en radio y televisión, bien sea a través de la propia administración y sus órganos especializados, por medio de la fórmula de autorregulación de los medios, a través de las iniciativas de las asociaciones ciudadanas o de labores mixtas de colaboración entre los actores enumerados. El Consejo Audiovisual de Andalucía es, precisamente, ese órgano especializado que vela, con medios propios, a los que hay que sumar el diálogo constante con operadores y colectivos ciudadanos, por el respeto a la normativa reguladora de los contenidos y la publicidad en las televisiones y las radios. Los servicios técnicos del Consejo andaluz analizan anualmente más de cuatro millones de horas de emisiones de 188 canales de nuestra área de influencia (autonómicos públicos y privados, locales públicos y privados). Pero, ¿qué preocupa a los andaluces de esta tormenta audiovisual?

Según el último Barómetro Audiovisual de Andalucía, uno de los estudios más serios sobre esta materia elaborado por el CAA, a los andaluces les preocupa por este orden: la existencia de demasiados programas del corazón, la telebasura, el exceso de publicidad, el uso de insultos, lenguaje soez y gritos en las televisiones, la manipulación informativa y el sensacionalismo. Para canalizar ese malestar, provocado por los excesos, los abusos o la posible vulneración de derechos en las televisiones y las radios, los ciudadanos necesitan su hoja de reclamaciones. El Consejo Audiovisual de Andalucía ofrece nuevas variantes de esta tradicional hoja para que tanto espectadores como oyentes expresen sus quejas y las canalicen a través de un instrumento, la Oficina de Defensa de la Audiencia (O.D.A.), por medio de un teléfono gratuito (900159159), de la página del propio consejo (www.consejoaudiovisualdeandalucia.es) o mediante DNI electrónico o certificado digital. Las quejas también se pueden presentar por escrito en cualquier registro administrativo, oficina del Consejo o a través de correo postal. La identificación de la queja o reclamación garantiza una relación informativa entre el consejo y la persona o colectivo que se queja; en caso contrario la tramitación está garantizada pero no la información sobre la evolución del proceso, aunque la resolución final podrá ser consultada en la web de la institución.

Si analizamos el balance de esta oficina en el año 2011, los números revelan la recepción de 175 reclamaciones, la mayoría anónimas, y referidas, sobre todo, a falta de pluralismo en las televisiones, aunque también a la emisión de videncia en horario no permitido por la ley, publicidad política en período electoral, posible vulneración de los derechos de minorías y colectivos necesitados de mayor protección así como otros contenidos inadecuados para menores y contra la igualdad de la mujer. Tampoco faltaron quejas por contenidos que pudieron atentar contra la cultura andaluza o por emisión de pornografía en abierto. La relación, pues, de motivos de quejas es amplia. No estaría de más que junto al mando a distancia tuviéramos nuestra hoja de reclamaciones, por si acaso.

25
Abr/2012

Teta y sopa…

Imagen manuel copeteManuel Copete / Secretario de la Agrupación Socialista Juan Negrín
y miembro del Comité Director del PSOE de Andalucía.

Hay quien ve el vaso siempre medio vacío. Cuando la gente se empieza a suicidar para no tener que rebuscar comida en la basura, en realidad se empieza a organizar el caos. Los de la Seguridad con mayúsculas lo saben bien y se aprestan al acopio de material (y personal) antidisturbios. Con ministros expertos en el negocio, es de suponer que todo irá rápido. El lumpen está habituado a sobrevivir entre los restos de la sociedad de usar y tirar. No se suicidan. Saben que están muertos y no se esmeran en poses estéticas. Pero cuando la burguesía se empobrece comienza el caos. Cuando los farmacéuticos se suicidan a las puertas del Parlamento, la democracia imperfecta queda con las posaderas al aire y su deriva conduce al precipicio. Ahí, ya sí, se incorporan los desesperados que no tienen nada que perder. Con la excusa de la crisis, siempre, aparecen los salvadores, primero llegan los tecnócratas. Si hace falta, y por el orden público, llegarán los de verdad.

Estamos en Andalucía viviendo las resacas de los resultados del 25 de marzo en el Gobierno central conservador en forma de presupuestos lacerantes para la mayoría de la población y con su resabio vengativo con Andalucía. A la par los magos de Bruselas dudan del propio gobierno que ayudaron a arribar, el Merkozy igualmente y la ya casi olvidada prima riesgosa, reaparece con su peor cara. La Bolsa reacciona negativamente a los números del Estado y los ayuntamientos y las autonomías se echan a temblar en la seguridad de su corresponsabilidad en la estabilidad presupuestaria y la política de recortes. Guste poco o nada, no les queda alternativa.
El Gobierno andaluz en funciones ya anuncia la imposibilidad de seguir el solo con la aplicación de la ley de la Dependencia a los nuevos usuarios. Y es solo una muestra. En este panorama estamos, cuando parte del socialismo clásico y parte de la otra izquierda, roen a su manera y siembran desconfianza sobre un gobierno PSOE/IU.

El modelo Extremadura les es más querido. El Presidente de la II República, Manuel Azaña, recordaba en la obra Una Velada de Benicarló que el español consiente en quedarse tuerto con tal de dejar ciego al otro (español claro).
Por otro lado, nada nuevo bajo el sol. Agoreros de todas las épocas y condición abominan de los acercamientos, demonizándolos de antemano y sacando a relucir los peros y negando los pros. Se trata de impedir que la mayoría de diputados de izquierdas que este abril se sienten en las Cinco Llagas se pongan de acuerdo en estos momentos extremadamente delicados. Como si cualquier Pacto de la Moncloa que se quiera invocar, no pasara previamente por la unidad de la izquierda, sobre todo allí donde puede forjar gobiernos de progreso.
¿Ladran más que muerden?. Ya Veremos. En todo caso estarán agazapados para embestir a las primeras de cambio con el consabido: “si se venía venir…si esto no iba a ningún lado…”

De momento, con la derecha conservadora expectante y jaleante, ponen unos sobre la mesa las experiencias del tripartito en Cataluña y del Ayuntamiento de Sevilla y de alguna Diputación andaluza, y los otros, la teoría del abrazo del oso. Total que el gobierno de izquierdas sería un desastre. Podían poner como ejemplos los pactos de izquierdas del 79 que cambiaron para siempre la faz miserable de miles de municipios en nuestro país.

Respecto a lo demás, en realidad no se conocen –ni para atrás, ni para adelante– mayores avances en políticas sociales en Cataluña, que las que se llevaron acabo en ese periodo, tan denostado y hoy añorado por los perjudicados por las políticas de cuño neoliberal del gobierno convergente. Sólo la confluencia negativa de lo mediático por un lado y por otro los de la ezquerra radical y el sector de los socialistas nacionalistas –empeñados en la carrera de ver quien meaba más lejos– dieron al traste con la reedición de un gobierno de izquierdas que hubiera puesto coto a los desmanes actuales de la derecha catalana nacionalista con el apoyo entusiasta de los populares de allá. A los ecosocialistas poca culpa les podemos achacar. De hecho mantuvieron sus apoyos electorales y no sus socios.

La otra supuesta experiencia negativa, la del Ayuntamiento de Sevilla. Pues dos legislaturas, cambiaron de verdad Sevilla: Metro, tranvía, carril-bici y peatonalización, viviendas por un tubo y lealtad entre las partes. Pero que tanto un sector del propio Partido Socialista, otro de Izquierda Unida, y todos los medios de comunicación –casi sin excepción– condenaron desde su nacimiento, el pacto de izquierdas.
Algo/mucho tuvo que ver el affaire de los terrenos de Tablada y la posición cerrada que el pacto mantuvo como línea roja contra la corruptela urbanística de amplio espectro, planteada sobre estos terrenos por intereses poderosos de la ciudad. Una operación de envergadura y calado económico-financiero, abortado firmemente por el gobierno de izquierdas que gobernó la ciudad durante los últimos ocho años.
Nadie recuerda la innegable bicefalia que se dio en la anterior etapa con el partido andalucista y el papel de Caballo de Troya que ese partido realizó a beneficio de inventario de los populares, que de hecho lo han fagocitado desde entonces.

Una mentira mil veces repetida por los corifeos de la derecha respecto del secuestro de alcaldía por “los comunistas” sí hizo mella en el electorado socialista, destinatario bien escogido y bien bombardeado al respecto durante años.
La misma izquierda comunista que fue muy halagada antes de firmar el pacto de Progreso y se le llegó a ofrecer, por la derecha, el oro y el moro si dejaba gobernar a la lista más votada.
Después la historia fue la que fue y las cañas se volvieron lanzas.
Ahora, volvemos a las mismas: nostálgicos de la pinza y parte de los socialistas clásicos –algunos de los cuales, querían ver salir a Griñán por la ventana– y desde luego en primera fila la prensa conservadora, son las voces junto a las de los populares, claro, que alertan sobre el desastre del bipartito.

Que el enemigo cizañe va de suyo. Afirmar camino de rosas no es el caso. Pero ir echando vinagre desde ya, es quintacolumnismo de libro.
Soy de los partidarios de gobernar con la otra parte de la izquierda, por muchas contradicciones a que nos lleve, a los unos y a los otros. Es hora de la responsabilidad. Lo dice y lo pide gente cuerda. Ni hay tiempo, tampoco, para resentimientos y enfrentamientos entre nosotros-la mayoría- sino de demostrar que sabremos estar a la altura de las necesidades del pueblo, de todo tipo, no sólo la sanidad y la educación, sino también la cultura, del empleo, y de la inversión pública.
No valen purismos, de unos y otros puristas, porque la derecha es experta en fumarse l los puros a pares.
Perdónenme, ortodoxos y clásicos… veo la botella medio llena y bien mirado, el electorado ha dicho que ni una, ni otra izquierda, sino las dos. Cada una con su porcentaje electoral conseguido. Cada uno tiene lo que tiene.
Los sensatos de uno y otro lado saben que habrá que arreglarse el traje, ajustando y estirando por uno y otro lado, con astucia y buen tino; seguro que se acuerdan de aquello de teta y sopa no cabe en la boca. Y que el horno está como está.

08
Abr/2012

Sevilla, otra vez centro del mundo

José Manuel Núñez de la Fuente. Director de la Ruta de Magallanes y presidente de la Asociación Magallanes 2019.

Cada vez queda menos para 2019 y todos deberíamos ser conscientes de lo que eso significa para una ciudad como Sevilla, que lo fue todo hace 500 años y que ahora tiene nuevamente la oportunidad de convertirse en el centro de todas las miradas, si protagoniza la conmemoración de un acontecimiento universal, sin parangón alguno a lo largo de toda la historia, como fue la primera vuelta al mundo de Magallanes y Elcano.
Sin duda, a las ciudades les pasa como a los padres y a las madres, que a todos les gustaría ser progenitores de los mejores hijos, y los más ilustres. Tal ocurre también con los grandes hitos de la historia, que a veces provocan enconadas disputas y competencias entre aquellas urbes que pretenden ser la verdadera madre del cordero, como es el caso de lo ocurrido con la simpar Flota del Maluco, que estuvo capitaneada en su partida por Magallanes y a su regreso por Elcano, después de circunnavegar por primera vez el globo terráqueo. Acontecimiento, por cierto, de especial relevancia y trascendencia, del que todos deberíamos sentirnos orgullosos herederos, pero muy en especial los sevillanos, ya que fue Sevilla, sin género de discusión, el Alfa y el Omega de tan fabulosa gesta. A decir de sabios y cronistas como Adam Smith, Alexander Von Humboldt o Stefan Zweig, la más grande y memorable de todos los tiempos.
Resultaría fácil aunque prolijo enumerar las múltiples razones históricas, avaladas por las crónicas, que certifican tales aseveraciones, pero baste mencionar, tan sólo, las más contundentes para saldar una cuestión tan enojosa como inútil. Sevilla, a principios del siglo XVI, no sólo era la ciudad y el puerto más importante de Castilla, sino uno de los mayores y con más tráfico de Occidente. De otra parte, en 1503, los Reyes Católicos decidieron crear la Casa de Contratación en Sevilla porque entendieron que no había otro puerto mejor y más seguro que el del Arenal, para garantizar las campañas de descubrimientos y colonización recién iniciadas con el Nuevo Mundo. A partir de entonces no habrá cosa, por insignificante que sea, relacionada con la navegación oceánica de la Corona de Castilla, que no se planifique, fiscalice y ejecute desde Sevilla. Incluyendo, como no podía ser menos, el flete y la gestión portuaria de la famosa Expedición hacia las Especierías, ideada y comandada desde su inicio por Hernando de Magallanes. De tal suerte, y al igual que ocurriera 30 años antes con otro glorioso extranjero llamado Cristóbal Colón, el genial marino portugués llegó a Sevilla en octubre de 1517, después de que en Portugal se hubiese rechazado su proyecto de navegar hacia las Indias por la ruta de poniente. Y justo también como le pasó al Gran Almirante, fue en Sevilla donde Magallanes obtendría los contactos y las claves necesarias para lograr sus objetivos. El experimentado marino lusitano, ya cuarentón y curtido por mil batallas en la mar y en la corte portuguesa, supo muy bien a dónde dirigirse tras abandonar Lisboa. Y no dudó en emparentarse con gente muy principal de la Nuova Roma, casarse en la Babilonia de España, tener un hijo en la Ciudad Reina de los Océanos, y armar su flota durante dos años en el Puerto y Puerta de las Indias, nombres éstos con que los poetas y cronistas de la época adornaron a Sevilla y a su Puerto cuando se convirtió durante el siglo XVI, a decir del americanista francés Pierre Chaunu, en el auténtico ombligo del mundo.
Desde hace años, la sociedad civil sevillana viene trabajando en diferentes acciones y programas, que pretenden coadyuvar al interés ciudadano y al de la administración pública acerca de la importancia de la efemérides, y de las oportunidades patrimoniales y turísticas que puede brindar a la ciudad. Ejemplo de ello es el proyecto multicultural para jóvenes Tras la huella de Magallanes, que organiza la Fundación Atarazanas, por el que cientos de chicos y chicas están recorriendo el planeta como embajadores de Sevilla y España. La Fundación Nao Victoria, por su parte, lleva a cabo desde hace años importantes proyectos de navegación con barcos históricos, o también, la labor incansable de la Asociación Magallanes 2019, mediante acciones que plantean una necesaria pedagogía acerca de la gesta náutica, y de su significado histórico y simbólico para la sociedad del siglo XXI. Amén de la propuesta al Ayuntamiento hispalense para la creación de la Red Mundial de Ciudades Magallánicas, lideradas por Sevilla.

En tal sentido, desde dicha asociación se ha insistido en Madrid, en los últimos dos años, acerca de la necesidad de crear una Comisión Nacional para la Conmemoración del Quinto Centenario de la Primera Vuelta al Mundo. Trabajo que dio su fruto hace unos meses con la aparición por decreto de la citada comisión, aunque con la sorpresa frustrante de que Sevilla no aparecía por lado alguno. Sin embargo, resultaba patente el forzado protagonismo que se había dado, desde la política, a otra ciudad: Sanlúcar de Barrameda. Que dicho sea de paso, resulta ser hermana de Sevilla en la historia y no carente de merecimientos para ocupar un lugar protagónico en el acontecimiento, aunque no el de la centralidad y liderazgo del mismo. No obstante, que nadie se rasgue aún las vestiduras. A Sevilla le suele ocurrir lo que al camarón que se duerme. Así le ha pasado hasta ahora con la capitalidad de Andalucía, y cualquier día le podría pasar, como dice la canción, con la primavera, y menuda guasa la que se armaría como le quiten la primavera a una ciudad plantígrada como Sevilla, que sólo parece vivir en esa y para esa estación del año.

Conviene a nuestros políticos, en concreto a nuestro alcalde, señor Zoido, coger bien este toro por los cuernos, y sabemos que está en ello, porque nos jugamos mucho. Nos jugamos por un lado la veritas veritatis patrimonial de un hecho histórico sin igual. Nos jugamos también una oportunidad indiscutible para centralizar el interés turístico y cultural de un mundo cada vez más globalizado y competitivo. Pero, sobre todo, nos jugamos una buena parte de nuestra identidad, es decir, la dignidad y el orgullo de haber sido la ciudad de Colón, de Vespuccio, de Magallanes, de Elcano y de todos los grandes marinos del siglo XVI. Que al menos eso no nos lo quiten, ya que, por lo que estamos viendo últimamente, a Sevilla le quieren quitar hasta lo bailao.

04
Abr/2012

La crisis eléctrica

Rubén Sánchez. Portavoz de la asociación de consumidores Facua

Desde el domingo pagaremos un euro más de luz que hace cinco años. Para no notar el efecto de la subida acumulada tendríamos que privarnos del café de por las mañanas y meterlo en una hucha conectada directamente a la red eléctrica, esto es, al bolsillo de los ejecutivos de las compañías.

En Facua hemos calculado que en abril de 2007, un usuario medio pagaba 48,59 euros mensuales por el recibo de la luz. Hasta hace unos días abonaba 73,99 euros (todo culpa del PSOE) y desde el Domingo de Ramos, el PP se estrena con su primera subida, que según dice será del 7% (la tarifa ya está en vigor sin que haya sido publicada en el BOE).

Así que desde el 1 de abril la factura mensual estará rondando los 79 euros, más de un 60% por encima de lo que pagábamos cinco años atrás.

El asesor externo de Endesa José María Aznar decidió a finales de los 90, cuando no era más que presidente de España, establecer el sistema que serviría de cortina de humo para subir las tarifas en los gobiernos sucesivos: una extraña subasta en la que pujan todos los métodos de producción de electricidad y al final el más caro es el que determina el precio final.

Así, las principales generadoras de electricidad, Endesa e Iberdrola, deciden siempre a qué precio se venderá el kWh y el elevadísimo resultado es el que determina cuál debe ser el precio justo que habrá que cobrar a los usuarios domésticos.

Como durante la etapa de Aznar no se aplicó la regla de tres que él mismo inventó, dejó como herencia a Zapatero y Rajoy lo que se denomina déficit de tarifa, esto es, la cuenta pendiente que los consumidores tenemos con las compañías por no haberles pagado en su momento la luz a la tarifa que ellas habían decidido.

En definitiva, que los españoles tenemos que hacer un esfuerzo y ser solidarios con las eléctricas, a las que pagamos una luz muy barata pese a lo carísima que les resulta producirla. O eso es lo que ellas dicen y lo que se quiere creer gobierno tras gobierno pese a las llamadas de atención que, desde dentro, han lanzado las comisiones nacionales de la Competencia y la Energía, que ahora el PP va a eliminar para integrarlas en una macrocomisión.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que las grandes energéticas que operan en España no ganaron ni 10.000 millones de euros en 2011. Se quedaron en la triste cifra de 9.059, en la mayoría de los casos con una bajada de beneficios con respecto al año anterior. Así, Iberdrola sólo obtuvo beneficios netos por 2.805 millones de euros el año pasado, E.On 2.500, Endesa 2.212, Gas Natural Fenosa 1.325 y HC Energía 217 millones.

Después de que en su discurso de investidura anunciase que pondría freno a las elevadas tarifas que pagamos en España, parece que Mariano Rajoy se lo ha pensado mejor y va a echar otro cable a las energéticas.

Hay que acabar con la crisis eléctrica, pensará el presidente. Dame un euro más, nos mendigan hoy las pobres compañías.