Monthly Archives: Mayo 2011

31
May/2011

Es el momento de la militancia socialista

Enrique Hernández / Actual director del Plan
Estratégico Sevilla 2020 y militante socialista
El año que viene, por estas fechas, el PSOE puede ser un partido que gobierne en un conjunto de ciudades de más de cien mil habitantes, encabezada por Zaragoza, con un tripartito, y seguida de Vigo, Hospitalet, Fuenlabrada, Sabadell, Lleida, Dos Hermanas, y Orense. Y cuyo poder se complete con ciudades y pueblos de menor población y las diputaciones provinciales de Sevilla, Huelva, Jaén, Badajoz, Ciudad Real y Huesca. Punto. No hay más. El gran partido histórico de Pablo Iglesias o Julián Besteiro; el gran partido modernizador de Felipe González y Alfonso Guerra, que consolidó definitivamente la democracia, que protagonizó la entrada de España en Europa, la modernización, la creación de la nueva imagen internacional de país, con la Expo y las Olimpiadas, que proclamó la ley de sanidad universal, la extensión de los derechos, y el estado de bienestar, reducido a su mínima expresión de gobierno desde las primeras elecciones municipales hace 32 años.
Ese escenario es tan realista como nada halagüeño. Mientras tanto, la respuesta dada a esta situación desde la dirección no es lo audaz que reclama la situación. Nos recuerda más bien la imagen de la orquesta del Titanic, cumpliendo circunspectamente con su deber, tocando “Nearer, my God, to Thee” (más cerca de ti, Dios mío), mientras que a su alrededor el desastre sin remisión del hundimiento llena la pantalla.
Lo que ocurre es que el PSOE es el gran partido de la izquierda que necesita España. Un partido en cuya esencia está transformar realmente la sociedad desde los gobiernos de los pueblos y ciudades, las diputaciones, comunidades y el gobierno de la Nación. Y resulta que en este naufragio han sido engullidos grandes alcaldes, magníficas gestiones y excelentes candidatos. Y también que, ante lo que se avecina, hace falta que alguien defienda la sanidad y la educación públicas, la prestación por desempleo, las pensiones, las prestaciones por dependencia, la igualdad de oportunidades. La orquesta puede seguir tocando en cubierta, respeto humanamente la perplejidad ante una realidad tan negra, y quizás incluso la estética del sacrificio heroico: mantener el ánimo hasta el último minuto. Pero ni a España ni a nuestro partido le sirve ya eso para nada. No podemos quedarnos paralizados oyendo su triste música. Ese tiempo ya pasó.
Ahora el principal y único activo del Partido Socialista Obrero Español son sus 222.000 militantes y los 6 millones de ciudadanos que aún nos han votado. Por este orden. No hay más. Y no es demagogia. Es el momento de que los hombres y mujeres que formamos nuestro partido nos reunamos y hablemos, cuanto más mejor y cuantos más mejor. En todas partes, en todas las sedes, pueblos y ciudades, hablar, hablar y hablar. Nosotros mismos, como seres racionales que somos. Porque, como decía aquel lema: “esto sólo lo arreglamos entre todos”. Los tiempos están cambiando, y surge una nueva época en que son posibles los protagonismos colectivos, ordenados y consecuentes, gracias a los medios de que se disponen. Hoy es posible que miles de opiniones se canalicen y se articulen si formar una cacofonía. Y tenemos que hablar de muchas cosas, lo primero: ¿podemos seguir siendo de izquierdas? ¿Sirve para algo tener gobiernos de izquierdas? Y también, ¿sirve la actual estructura y forma de organizarse de nuestro partido?, ¿hasta qué punto hemos llegado a ser una corporación jerarquizada e impermeable a la sociedad?, y ¿qué quieren de nosotros los ciudadanos y ciudadanas?
Éste es un enorme debate que no hace falta coordinar, ni dirigir, ni liderar, ni ordenar, ni planificar, ni regular, sino HACER. Y las semanas pasadas hemos visto cómo pueden debatir miles de personas. Y no contra nadie, sino porque salvar este gran partido de la izquierda que necesita España, y más en este momento, es nuestra obligación como socialistas y como militantes no defraudar ni a nuestro país ni a nuestro partido.
Esto no es una locura, la locura es no hacerlo.

30
May/2011

Repensar y reconstruir las polis

esteban_de_manuelEsteban de Manuel Jerez. Subdirector de Actividades Culturales,  Estudiantes y Extensión Universitaria de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla

Corresponde al movimiento 15-M haber puesto de manifiesto la dimensión política de la crisis. Los gobiernos se han demostrado incapaces, ineficaces o faltos de voluntad para afrontar la necesidad de dirigir las reformas del sistema financiero. Y en lugar de ello se han dedicado a imponer a sus ciudadanos recortes en derechos sociales tendentes a aplacar la voracidad de ganancia de esos mismos mercados financieros que especulan con la deuda contraída por los estados. Deuda cuyo origen está en el rescate financiero sufragado por los fondos públicos. Ahí está el núcleo del mensaje político que denuncian los jóvenes de las concentraciones. Ese es el significado profundo de lemas como “le llaman de democracia y no lo es”, “no nos representan” o “esto no es una crisis, esto es un atraco”. Con este movimiento se pone en evidencia el fracaso del bipartidismo para dar respuesta a situaciones que requieren otra forma de plantear la organización de la polis. El cambio de partido gobernante es la principal herramienta con que cuentan los ciudadanos para manifestar su descontento. Lo pudimos constatar el 22 de mayo. Pero el movimiento del 15 de mayo pone de manifiesto que las elecciones son una condición necesaria pero no suficiente para una democracia efectiva. Los jóvenes cuando corean “no los votes” están poniendo el dedo en la llaga de algo evidente. Quien llega al gobierno no se aparta del guión que le imponen los mercados financieros y las instituciones que los representan. Por eso los jóvenes y quienes les acompañamos pedimos profundas reformas democráticas que tendrán que expresarse en varios niveles y tendrán diferentes alcances.

Una primera cuestión que ha sido puesta en evidencia por el movimiento 15-M es la dificultad que tienen los ciudadanos para expresar su malestar frente a las diferentes alternativas que concurren en unas elecciones o frente a la propia forma de organizar la democracia: su sistema electoral, la forma de repartir los escaños, las listas cerradas, etc. Para quiénes quieren expresar su disconformidad con las actuales reglas de juego o con las diferentes alternativas en litigio, no queda otra salida que la abstención, en la que queda confundida la actitud activa con la pasiva, el voto en blanco que favorece a los partidos más votados o el voto nulo con mensaje político simbólico. Todas estas medidas tienen un alcance muy limitado en el tiempo. Sería un signo de salud política hacer más visible, de forma permanente, este divorcio entre sociedad y representación política. Y una forma fácil de conseguirlo sería que los votos en blanco se expresaran mediante escaños vacíos. De este modo se pondría en evidencia que algo no funciona.
En segundo lugar, las medidas tendentes a la reforma del sistema electoral demandadas por el movimiento 15-M facilitarán una representación más proporcional a los votos obtenidos y más acorde con el ámbito territorial sobre el que se vota, abriéndose paso a una mayor representación de partidos. Ante la falta de liderazgo de los partidos mayoritarios frente a la crisis multidimensional actual es preciso facilitar la aparición de alternativas. Es algo necesario para salir del atasco en que se encuentra la democracia en unos momentos en que son necesarias nuevas ideas para afrontar los problemas del presente.

En tercer lugar es preciso acometer medidas de reforma de los propios partidos. Es frecuente oír a los militantes de los mismos quejarse de que en sus partidos no se puede hablar de política. Las consignas vienen de arriba hacia abajo y hay que seguirlas disciplinadamente. En otras culturas con mayor tradición democrática forma parte de la misma el debate interno y el disenso. En las votaciones al parlamento no se tienen contados los votos de antemano. Existe libertad de voto. Necesitamos crear espacios de discusión y debate dentro de los propios partidos. Que no se engañe ninguno de los partidos mayoritarios. Todos necesitan analizar por qué ninguno ha sido capaz de hacer un diagnóstico de la crisis financiera y de la burbuja inmobiliaria a tiempo. Todos han contribuido a crearla, desde los tiempos del autocomplaciente “España va bien”, o la alegría con la que se justificaba la desenfrenada subida de los precios de la vivienda argumentando que si todo se vendía era síntoma de buena salud económica. Parte del debate necesario y no iniciado iría en la dirección de lo que Sarkozy llamó la necesidad de refundar el capitalismo o en la necesidad de regulación democrática de los mercados que se hizo evidente tras el estrepitoso hundimiento de la economía de casino. Para ello será preciso revisar dogmas instalados en todos los partidos mayoritarios que han abrazado como denominador común el pensamiento neoliberal, desde los conservadores hasta los socialdemócratas. Tanto unos como otros deberían analizar las contradicciones internas que supone el antihumanismo liberal con sus propios humanismos. La tensión conservación-transformación que encarnan ambas ideologías es necesaria. En términos de complejidad son opuestos y complementarios dialógicamente relacionados. En cambio el dogma liberal hiperindividualista e hipercompetitivo, que justifica que cada uno tiene la suerte social que merece y cree ciegamente en la autorregulación de los mercados, es un peligroso disolvente social, y desde luego nos incapacita para encontrar juntos las necesarias salidas a la crisis civilizatoria en la que nos encontramos. El fracaso de los mercados financieros y del mercado inmobiliario para autorregularse debería ser suficiente como para demostrar la falsedad de una creencia que ha estado en la base del llamado “pensamiento único” y que ha llevado a la economía a la quiebra.
En cuarto lugar, es preciso innovar formas de democracia más participativa. No queremos delegar nuestro voto en un partido incondicionalmente durante cuatro años. Para ello es preciso adoptar cambios tendentes a abrir espacios para que las cuestiones importantes pasen necesariamente refrendadas popularmente, como hacen en Suiza, por ejemplo. Islandia ha frenado en referéndum las medidas de dos gobiernos de sentido diferente, el primero conservador, el segundo de coalición socialdemócrata-verde, que coincidían en hacer pagar a los ciudadanos la deuda de los bancos. Una medida que en España se nos ha impuesto sin consulta. La democracia participativa además deberá facilitar que los ciudadanos se sientan implicados y vigilantes durante toda la legislatura, algo imprescindible incluso para favorecer gobiernos que tomen medidas fuertes ampliamente respaldadas. La democracia participativa es un contrapeso necesario al poder que tienen los grupos de presión. Los lobbies económicos, la bolsa, los grupos de comunicación, no descansan durante cuatro años. Influyen día a día en los gobiernos.

Todas estas cuestiones la han puesto sobre el tapete por la ciudadanía. Pero no son las únicas. Más bien son las condiciones de juego democrático necesarias para afrontar el tema de fondo. El “error fatal del sistema: reinicio el 15-M”. De este modo los concentrados ponen de manifiesto que la crisis que afrontamos no es coyuntural, sino sistémica, algo que viene siendo analizado por importantes representantes del mundo de la cultura y el pensamiento desde hace décadas. Afecta a nuestro modo de estar en el planeta, un planeta finito de recursos finitos. Afecta a nuestro modo de concebir las relaciones entre individuos, entre el sálvese quien pueda y la solidaridad o fraternidad. Es una crisis que afecta a los valores. Resulta enormemente gratificante ver cómo este debate se abre espacio en las asambleas de las nueva ágoras abiertas en las plazas de todas las capitales de nuestro estado. Se habla de decrecimiento socialmente sostenible frente a crecimiento sin límites, algo que significaría un cambio de rumbo en la agenda de los partidos. Se habla de que nadie es ilegal y las plataformas de inmigrantes se suman a la organización. Se habla de reparto del trabajo. Se proponen medidas para lograr el acceso de todos a la vivienda. Se habla de la necesidad de mantener una universidad pública, formadora de ciudadanos críticos. Cualquiera que se acerque a estas asambleas públicas verá con asombro cómo los ciudadanos somos capaces de autoorganizarnos, de crear grupos de trabajo para afrontar los problemas. Es preciso acabar con el iluso dogma de que no hay alternativas. La utopía del capitalismo global feliz es una quimera que sólo beneficia a corto plazo a la economía especulativa a costa del desempleo y la desprotección social. Cuanto antes tomemos conciencia y antes empecemos a poner las bases de una civilización más sabia, más posibilidades tendremos de llegar a ella sin pasar por un incierto periodo de barbarie.

10
May/2011

Historia de una conjura contra IU

ENTREVISTA CON DELEGADO DE DEPORTES (JOSE MANUEL GARCIA)José Manuel García. Coordinador de IU de Sevilla Ciudad y delegado municipal de Juventud y Deportes.

Que Izquierda Unida no agrada a los grandes poderes reales sevillanos nunca ha sido un secreto. De hecho, resulta hasta normal si nos atenemos a la naturaleza transformadora de esta fuerza política, su compromiso con las clases populares y su lucha contra las desigualdades. Lo que ya no parece lógico, se mire por donde se mire, es la campaña tan furibunda que esta organización soporta diariamente desde que en 2003 entrara a formar parte del Gobierno local.
Probablemente, el panorama político actual sería muy distinto si IU hubiera autorizado en su momento los planes especulativos que determinados grupos inmobiliarios anhelaban poner en marcha en suelos como Tablada y Altadis. O si hubiera aceptado la construcción de una contaminante central térmica en Punta del Verde. O, sencillamente, si no hubiera impulsado la apuesta inversora sin precedentes por la vivienda pública o por los barrios históricamente desfavorecidos llevada a cabo en la capital hispalense durante los últimos años.
Pero no ocurrió así. Frente a las presiones y amenazas, decidimos aplicar nuestro programa electoral. Cometimos la osadía de ser coherentes con nuestros ideales y leales con quienes nos brindaron su apoyo en las urnas. Y eso en una ciudad como Sevilla implica un coste. Desde entonces, el objetivo central de la derecha económica, política y mediática sevillana ha sido desalojar a IU del Gobierno local. Por las buenas o por las malas. Una pretensión que con el tiempo ha devenido en obsesión pa-ra algunos, llegándose a traspasar las líneas rojas propias de una sociedad que se precie de democrática.
Ya en 2003, los medios de la derecha se inventaron que habíamos incluido en la lista a un terrorista de ETA para desprestigiarnos ante la opinión pública, mientras que en 2007 propiciaron la inhabilitación de otro compañero de la candidatura, el histórico sindicalista Ignacio Sánchez, tras una denuncia cocinada para la ocasión.
Sin embargo, la ausencia de resultados en la dirección deseada, ha dado paso a una nueva ofensiva mucho más virulenta contra IU, asentada en el todo vale y en el ataque visceral a la honestidad de sus cargos públicos, de los que se habla y escribe con total impunidad.
Como bien ha definido nuestro candidato a la Alcaldía, Antonio Rodrigo Torrijos, se trata de “una guerra por tierra, mar y aire”, a la que parece sumarse ahora cierto sector del Poder Judicial predispuesto a actuar, quizá, más conforme a la derecha que a derecho.
La publicación de sucesivas mentiras sobre la gestión de IU y la amplificación de supuestos escándalos sin pruebas, cuando no la descalificación personal y la proliferación de injurias, son el pan de cada de día en ciertos medios. A veces hemos denunciado estos hechos en los tribunales, donde hemos ganado. Pero, más allá de la satisfacción puntual, esto ni trasciende ni sirve para reparar el daño perpetrado en la imagen y en la dignidad de los afectados.

La gran patronal ya nos advirtió de lo que nos esperaba cuando en 2007 firmamos un nuevo pacto de gobierno con el PSOE. Ese día sus dirigentes manifestaron su rechazo a que IU asumiera las riendas del Área de Socioeconomía del Consistorio. Toda una afrenta a las reglas del juego democrático, una descarada injerencia en la soberanía municipal, que en cualquier otro lado no hubiera pasado desapercibido como aquí.
Luego vendría la demonización del ex concejal de Juventud y Deportes, Francisco Manuel Silva, a quien, en el ejercicio del cargo, le culparon de todos los males de la ciudad; la criminalización del delegado de Empleo, Carlos Vázquez, por participar en un piquete durante la huelga general contra la reforma laboral; y el inaudito procesamiento a la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano, por no ceder un local municipal para la celebración de un homenaje a un afamado fascista, como Agustín de Foxá.
La imputación de Antonio Rodrigo Torrijos en la investigación de Mercasevilla constituye el último episodio de este proceso de linchamiento. Y es que son muchos los motivos para pensar que asistimos a otra maniobra política. Hay demasiadas casualidades. Entre ellas, clama al cielo el momento elegido para filtrar el auto a la prensa: a pocos días de las elecciones y en la víspera de la firma del documento Compromiso Ético por la Regeneración Democrática de IU, cuyo contenido se ha tergiversado arteramente para intentar forzar la dimisión del candidato a la Alcaldía.
Pero Torrijos no es un corrupto y en Mercasevilla se limitó a sostener la posición de Izquierda Unida, al proponer que la venta de unos suelos de la empresa se efectuara mediante la fórmula legal de un concurso público. Fue, por tanto, una decisión destinada a evitar la especulación urbanística y avalada por unanimidad, además, en el Consejo de Administración de la sociedad, donde había representación del PSOE, PP y PA. Asimismo, resulta indignante que el afectado aún no haya recibido notificación oficial al respecto, a pesar de que el auto se ha difundido hasta la saciedad. Ni siquiera le han permitido personarse para enterarse de qué se le acusa, dejándolo en una situación de absoluta indefensión. Y eso por no hablar del juicio paralelo que lleva padeciendo durante más de dos años por unos poderes fácticos que ya lo han condenado de antemano.

Desgraciadamente, en Izquierda Unida ya hemos vivido inmerecidas experiencias de este tipo. Todavía ningún miembro del PP le ha pedido disculpas a nuestro compañero Lolo Silva por la retahíla de delitos que en su día le achacaron (prevaricación, malversación de caudales, tráfico de influencias, fraude en la contratación pública, usurpación de funciones…) y que la justicia se ha encargado de desestimarlos uno a uno.
Hoy cada vez más gente coincide en que el único crimen de Izquierda Unida en Sevilla ha consistido en lograr tantísimos avances para la mayoría social en tan corto periodo de tiempo. Eso es lo que no nos perdona una derecha dispuesta a todo, que de forma desesperada se aferra ahora a una operación de acoso judicial contra el primer tramo de nuestra candidatura, con la vana ilusión de impedir que sigamos creciendo electoralmente en la ciudad. Buscan pervertir como nunca el proceso democrático en pos de sus intereses, pero de nuevo vuelven a subestimarnos. Y aún está por ver cómo se escribe la Historia tras el 22 de mayo.

07
May/2011

El silencio de las caleseras

Jesús Contreras Ramos. Presidente del Real Club de Enganches de Andalucía (RCEA)

Nunca hubo un silencio mayor en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, que el provocado el pasado domingo día 1 de mayo a las 12 de la mañana, cuando los cascabeles fueron silenciados por una decisión unilateral, desproporcionada e injustificada de suspensión, tomada por los responsables de la empresa Pagés.

Bien podrían los citados responsables haberse impregnado de algún valor del que acreditan cada tarde de lidia aquellos que nos deleitan con su noble oficio, y haber transmitido las verdaderas razones de su decisión para suspender la XXVI Exhibición de Enganches de la Feria de Sevilla, que nada tuvo que ver con la climatología, ya que las previsiones anunciaban ausencia de lluvia hasta las cinco de la tarde, como la realidad acreditó con el transcurso del tiempo.

El Real Club de Enganches de Andalucía lleva 26 años organizando la citada exhibición, con la colaboración inestimable del Ayuntamiento y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, siendo reconocida internacionalmente como la de mayor número y calidad en la presentación de los enganches. Durante estos años el pueblo de Sevilla la siente como algo propia, esperando cada año que nos anuncie el comienzo de la Feria.

Es posiblemente la primera vez en la historia que a las banderas de España, Andalucía y México portadas por agentes uniformados no se les permitan la entrada en la plaza de toros de la Real Maestranza. Igual le sucedió a la excelentísima duquesa de Alba, madrina del evento; al excelentísimo señor embajador de México en España, D. José Zermeño Infante, en representación del país homenajeado; al ilustrísimo señor barón de L’Anglade, presidente de la Asociación Internacional de Atalaje, institución de gran prestigio a nivel mundial; al excelentísimo señor D. Alexander Matos, presidente de la Asociación Portuguesa de Enganches; a doña Jennifer Singlenton, directora ejecutiva de la Asociación Norteamericana de Enganches, con un cuerpo social de más de 3.000 socios a lo largo de todo el mundo; a los diseñadores Victorio y Lucchino, presidentes de fundaciones e instituciones patrocinadoras, e innumerables particulares que de todos los rincones de España y del resto de Europa acuden cada año a esta cita. Y lo más importante, que el pueblo de Sevilla llama a las puertas de su plaza de toros y se les niega la entrada.

En contraposición con todo lo manifestado, tenemos la ejemplar actitud de la excelentísima duquesa de Alba. Que si grandeza tienen sus títulos, más grandeza tiene su persona. Dama maestrante que accedió a sentarse en una simple silla sobre una improvisada tribuna a las puertas de la Real Maestranza para ejercer su madrinazgo. “¿Qué más prueba de grandeza se puede pretender, si nuestra duquesa se sienta en una silla para ver pasar enganches y mantillas, como señal de afecto y respeto a la ciudad de Sevilla?”

Junto a ella, el excelentísimo señor embajador, patrocinadores, diseñadores, jueces y representantes de asociaciones internacionales de enganches no dudaron en hacer lo mismo, sentarse en una silla con la Real Maestranza a su espalda y delante, entre ellos y el río, a pie o a caballo, paseaba la ciudad.

La decisión de la empresa Pagés ha constituido una verdadera ofensa y desprecio a una tradición de este pueblo. De igual manera todos nos sentimos huérfanos de la protección deseable por parte de los representantes y autoridades políticas.

Nuestra mayor consideración y agradecimiento, a todos los asistentes, participantes, Policía Nacional y en especial al cuerpo de la Policía Local de Sevilla a cuyo mando del operativo estaba el inspector Miguel Armijo. Desde el sábado anterior por la tarde se montó un servicio en la Calle Adriano y Antonia Díaz, para que pudieran estar totalmente despejadas de coches, extendiéndose durante toda la noche del sábado hasta el domingo a las 15 horas. Actuación que fue decisiva debido a los acontecimientos inesperados que se produjeron, resueltos con gran eficacia, disciplina y con una extraordinaria vocación de servicio a la ciudad.

Queremos agradecer al pueblo de Sevilla su aptitud de colaboración con esta exhibición. Más de 12.000 personas y 77 enganches estaban presentes, todos juntos en un mismo espacio reducido sin producirse incidente digno de mención.

Vamos a terminar haciendo una crítica imaginaria al festejo que no se pudo celebrar, para que los autores de esta ofensa puedan entendernos mejor.

En una mañana soleada de primeros de mayo, aunque el tiempo lo permitió, por decisión de la empresa Pagés no se pudo celebrar la XXVI Exhibición de Enganches. El festejo se desarrolló en absoluto silencio y soledad. Para los responsables de la empresa Pagés en su decisión empresarial, devuelto a los corrales. Para las autoridades municipales y autonómicas en sus responsabilidades institucionales, silencio absoluto. A la excelentísima duquesa de Alba y al pueblo de Sevilla dos orejas y rabo, con salida a hombros por la Puerta del Príncipe, la misma por la que se les negó entrada. La Exhibición de Enganches, por decisión unánime del respetable, dando ejemplo de colaboración y sensibilidad, fue indultada.

04
May/2011

Cuando todo no es por casualidad

marcos_peñaDecía Johann Christoph Friedrich von Schiller: “No existe la casualidad, lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas e insospechadas”. Esto me permite reflexionar sobre los siguientes aspectos: ¿qué es lo que está pasando en el panorama político-mediático?; ¿qué es lo está ocurriendo en torno a IU, a sus candidatos y, en especial a su alcaldable, Antonio Rodrigo Torrijos?; ¿cómo es posible que una formación tan modesta como IU se le haya atribuido, día sí y día también, la más inimaginable y perversa imagen y consideración como formación política?; ¿Es que todo se ha hecho tan mal y son tan malos?. Veamos.

Los mandatarios y gestores de las políticas públicas de los entes territoriales autónomos deben materializar y llevar a efecto lo proclamado en las normas básicas regidoras de nuestra convivencia social y política, pues en caso contrario, no encontraríamos con un falseamiento del sistema jurídico democrático.

La crisis capitalista de estos últimos años, por desgracia, ha demostrado que existe una doble realidad y que el sistema jurídico-político se ha rendido frente a determinados poderes fácticos y financieros que persiguen, como nunca, la anorexia plena de la estructura del Estado y de sus entes con autonomía.

En este panorama, la intervención de IU ha posibilitado la materialización de los mandatos citados. Un primer ejemplo es la creación de la Delegación de Economía y Empleo, que ha posibilitado  un avance importante en materia de relaciones laborales, como la constitución de talleres de empleo, el Pacto por la Economía Social o  las cláusulas contra la siniestralidad.

Sevilla, además, ha impulsado medidas que conectan la ordenación de la movilidad con el medio ambiente. Medidas que han sido alabadas desde Europa, como la creación de más de 140 kilómetros de carril bici de los que se benefician a diario 70.000 personas y que han evitado la emisión de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. La ordenación de la movilidad ha permitido diseñar una ciudad en la que se ha posibilitado la peatonalización de zonas urbanas que han permitido un crecimiento económico y social a la vez que un disfrute ciudadano.

En Sevilla, la vivienda de régimen de protección pública, tras la entrada de IU en el gobierno local, se ha triplicado. La creación del Parque social de vivienda o la creación de Otainsa (Oficina Técnica de Asesoramiento al Inquilino en situación de abuso) suponen una clara apuesta por la gestión social del suelo en cumplimiento de los objetivos marcados por la Ley del Suelo de 2008. La lucha contra la especulación en la venta del suelo se ha convertido en una consigna del gobierno local.

La creación del bonobús solidario ha supuesto la posibilidad de que las personas sin recursos económicos puedan desplazarse para poder ejercer sus más elementales derechos cívicos. Y programas, como el Yo, sí puedo, alabados por la Unesco,  han posibilitado que cientos de sevillanos salgan de la lacra de la analfabetización.

La gestión pública municipal sevillana ha permitido, en definitiva, ir conformando un modelo de ciudad que ha originado el traspaso de rentas de capital a rentas sociales y distributivas en un contexto de crisis generalizada, donde los municipios se han encontrado sin recursos económicos.

Este modelo de ciudad ha provocado el levantamiento de determinados sectores sociales en la lucha por una gestión municipal economicista o externalista. Y la confrontación de ideas ha saltado desde el Consistorio a determinados medios de comunicación, opositores del modelo de ciudad implantado y de Antonio Rodrigo Torrijos.

En los últimos días hemos visto cómo se ha publicado la imputación del alcaldable de Sevilla por IU. Los periódicos se han hecho eco de un presunto auto que imputa la comisión de una infracción penal sobre la “venta” de suelo de la empresa municipal Mercasevilla.

Pues bien, ese auto, que, contraviniendo los postulados de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, no ha sido notificado, en el momento que se escribe este artículo, al presunto imputado, ha sido ampliamente difundido. La pregunta surge necesariamente. ¿Cómo se puede defender uno de lo que no conoce o de lo que parcamente conoce por los medios?

Es necesario advertir varias cosas: 1) ¿ha habido un enriquecimiento injusto por parte del imputado, 2) ¿el imputado tenía por Ley la capacidad de adjudicar un contrato o capacidad para vincular con su decisión al órgano de contratación?, 3) ¿Es el concurso una figura legal de adjudicación de contratos administrativos? 4) ¿el expediente fue avalado por los órganos encargados del asesoramiento preceptivo legal del Ayuntamiento?.

Respecto a la primera cuestión, no solo parece que no hubo enriquecimiento, sino que la empresa obtuvo menos beneficios por haberse aplicado el concurso como procedimiento de adjudicación.

Segunda cuestión, la anterior Ley de Contratos de la Administraciones Públicas, no confiere potestad alguna a ninguna persona en particular para adjudicar contratos de ningún importe o vincular con su decisión al órgano de contratación. La adjudicación de las empresas privadas, de economía mixta como Mercasevilla, deben cumplir, únicamente, a efectos contractuales con los principios de concurrencia y publicidad de las licitaciones siendo el órgano de gobierno de la empresa, constituido por todos los partidos políticos, y asesorado por el Interventor del Ayuntamiento, el Órgano de contratación. Es, en todo caso la Mesa de contratación, si existe, la que hace la propuesta de adjudicación.

Tercero, sí, el concurso es una figura legal, que permite adjudicar el contrato, no a la empresa que más dinero puja (subasta al alza) sino a la más ventajosa en términos globales y no solo dinerarios.

Y cuarto, todo expediente de contratación pasa por unas fases procedimentales que exigen los informes legales de los órganos competentes para determinar el cauce a seguir en la adjudicación.

La adjudicación de un contrato por concurso y no por subasta no solo no puede suponer un ilícito penal, sino que las disputas que surjan en torno a elección de los procedimientos de licitación son normalmente discutidas en el ámbito contencioso administrativo, no en el penal. Es la Junta Consultiva de Contratación el órgano consultivo encargado de informar sobre los problemas que la profusa legislación contractual administrativa provoca en los operadores jurídicos.

Desde un punto de vista penal,  la imputación de un ilícito por aplicación indebida de una norma administrativa en materia de contratos supone una inseguridad jurídica y un encorsetamiento de la discrecionalidad administrativa, que no arbitrariedad, en la aplicación de la norma de contratos que haría inservible, por ejemplo, el recurso especial de contratación, o las causas de nulidad del expediente, pues todo el mundo recurriría, en aras a una satisfacción personal por no haber sido adjudicador del contrato, a la jurisdicción penal, para conseguir lo que no se ha podido en el procedimiento administrativo y eventualmente condenar como presunto autor de un delito de prevaricación al órgano de adjudicación. Es decir, mataríamos moscas a cañonazos.

La publicación en los medios de una no notificada imputación penal basada posiblemente en disidencias procedimentales de adjudicación contractual que, desde un punto de vista administrativo, es permitida, puede afectar a la legitimidad democrática y contamina el panorama político y de elecciones próximas.

Exige cuanto menos, responsabilidad de la oficina judicial de donde se ha filtrado el auto en un claro incumplimiento en la custodia de documentos judiciales que afectan a la esfera privada de la persona. Esto provoca dos efectos causales y no casuales, a saber, una clara situación de indefensión de una persona que representa interese legítimos públicos, y, por otra, un perjuicio democrático de difícil reparación, cual es el que con posterioridad a los comicios se considere el sobreseimiento de la causa, y por lo tanto, el decaimiento de la imputación, una vez que el electorado ha hecho pagar al político en las urnas lo que a todas luces los medios han vendido como seguro, esto es, que es un delincuente y un corrupto.

Es hora de que la ciudadanía piense con objetividad sobre la gestión municipal. Su libertad ideológica debe basarse en datos ciertos y veraces, con el matiz de la subjetividad por supuesto, pero no en informaciones inciertas, segadas y manipuladas. Es aquí donde juegan los medios de comunicación un papel fundamental. La información, como antesala de la crítica política democrática, debe respetar el derecho al honor, la igualdad de trato, la objetividad y el pluralismo social.