Monthly Archives: Julio 2010

31
Jul/2010

La tortura del rovellón

RAMONREIG Ramón Reig. Periodista, escritor y profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Sevilla.

Por estas fechas, el rovellón, robellón, rovellons o nízcalo ya es una realidad. Aunque haga calor, tanto calor, en el interior de la tierra dormita una semilla que, como la semilla de Kant, es un ser en sí que luego se desplegará en un ser por y para sí. Esa semilla ya sufre. La verdad es que no me acuerdo si el tema de la semilla era de Kant o de otro filósofo pero da igual, para lo que sirven hoy día los filósofos…

Según han demostrado eminentes genetistas, como el doctor López Gómez de la Chacona, el genoma del rovellón encierra información adquirida a través de las experiencias vitales de los miembros de su especie. Y esas experiencias son terribles. Por eso, el rovellón, que ahora reposa como un ser en potencia, sufre. Sufre porque sabe que esa eclosión de vida llamada agua que probablemente se producirá en otoño y que lo hará nacer, crecer y reproducirse, trae con ella la tortura más cruel que el ser humano pueda infringir a otro ser vivo, vivo como el propio humano, al que se le supone vivo aunque algunos especialistas de la sociobiología mantengan dudas al respecto.

La información contenida en el genoma de la semilla del rovellón le provoca temblores y escalofríos. En efecto, cuando la tal semilla devenga en rovellón, con su aspecto rojizo y carnoso, una legión de humanos de una zona concreta de un país concreto del concreto planeta Tierra, se lanzará sin piedad al monte, navaja en mano, a arrancar de la madre tierra el preciado manjar. Si no hay cuchillo o navaja, bastarán las manos asesinas para separarlo de manera violenta y sin escrúpulos de su hábitat. El color llamativo de la víctima lo convierte aún en más vulnerable. Cuando el rovellón despunta en el otoño y su cabezota aparece entre la maleza del bosque, por la noche se oyen llantos a la vez de resignación y desesperación, crujir de corolas y temblar de piernas. El rovellón sabe que va a morir pero que va a morir entre espantosos dolores que no se los desea ni a su peor enemigo: el humano.

Con las primeras luces del día, y si no se ha producido demasiada escarcha, algo que puede agostar al rovellón pero a fin de cuentas por voluntad de Gea, el humano se levanta de su reparador sueño nocturno. Es domingo. Se anuncia un día espléndido de sol. El humano sabe que el rovellón lo espera en el monte y que con el sol y la lluvia que ha caído en días anteriores, el rovellón se encontrará en el cénit de su vida, de su corta, desgraciada y trágica vida. Se levanta, mea, acaso se ducha, se come un pan tostado con aceite y sal por el que ha restregado previamente medio tomate; se viste, besa el escudo de su equipo de fútbol predilecto, el que representa a su patria y lleva los colores patrios: rojo como el PSOE; azul como el PP, y después se tira al monte como hacían Girón de Velasco o Blas Piñar en sus buenos tiempos. Lleva una navaja de hoja afilada y un libro con versos de Pere Gimferrer, un poeta de su tierra con cuyos poemas matan ahora a los toros para poder comer rabo de ídem pues sus representantes políticos han decidido prohibir las corridas de toros (se tiene la esperanza de que se paren ahí y no prohíban otras corridas). Los versos de Pere –para el que piden el Nobel de literatura– provocan un sopor enorme en el animal, que lo va durmiendo lentamente hasta que el efecto narcotizante de los frutos mentales del vate citado, lo llevan a la muerte, una muerte dulce, no como antes, en la plaza, donde moría entre espasmos de migraña generalizada mientras por su espalda y boca brotaba la sangre a borbotones. Un óbito atroz. Como el del rovellón.

La noche ha terminado. En el bosque, el rovellón charla con el tronco de un pino. El rovellón está acuitado o, mejor, acojonado, porque puede oler al humano, a sus manos, a su navaja. No puede huir, así lo ha dispuesto el código genético con el que la madre naturaleza lo ha dotado. Siente pasos, cada vez más cerca. Unas botas se detienen ante él y el dueño de tales artilugios sonríe cuando lo ve. Se agacha, el rovellón ve aterrado cómo se aproximan sus ojos ansiosos de sangre y de caza. El homo extrae de su bolsillo la navaja. El rovellón creía que le iba a leer primero unos versos de Pere para al menos anestesiarlo pero no, hay prisa, alrededor del rovellón otros hermanos de su especie esperan, temblando de pavor, la misma suerte que va a correr nuestro momentáneo protagonista. Sin piedad, el homo corta de una tajada al rovellón. Y a otro lo arranca de su casa con sus propias manos. El dolor es inenarrable. Los rovellones acaban en un saco y todos se retuercen de sufrimiento, ni siquiera puede calmarlos que alguien les regale un iphone 4, adminículo al que no le falta de nada, tiene hasta almorranas.

No termina ahí el sufrimiento. El rovellón aún está vivo, como el toro en la plaza, herido de muerte por el estoque pero aún no domeñado del todo. El hombre del saco llega a casa y lo saca del saco. Lo lava, eso calma algo su brutal dolor o, como se diría hoy, su superdolor. Pero lo que viene a continuación es peor todavía. El rovellón es depositado en una parrilla y rociado con aceite y sal. Su cuerpo se va asando lentamente, con vida, asando vivo, como San Lorenzo. Y así muere el rovellón, entre gritos misteriosos sin sonido, derramando una sangre que nadie ve pero existe. Algunos incluso sobreviven a esta tortura final y fallecen del todo mientras se sienten atravesados por los dientes de sus captores. Recemos.

19
Jul/2010

La victoria de España: ¿Comienzo de una nueva era?

Tribuna antonio hurtadoAntonio Hurtado.  Musicólogo y artista.

Desde mi perspectiva de musicólogo y artista, y abrumado por el pesimismo que me produce meditar acerca del secular estado de la cultura en España –tal enorme cantidad de excelente materia prima, tantos y tan buenos artistas, pero tan pocas posibilidades y tantas y tan extremas dificultades a la hora de llevar algo a cabo (más aún para el reconocimiento dentro de nuestras fronteras)-  iba a abismarme en la redacción de un texto hondamente crítico y desesperanzado. No obstante, un imprevisto me ha hecho cambiar el enfoque de este escrito hacia un horizonte más alentador. Quizás este hecho sólo sea un espejismo más, un episodio puntual y aislado; pero démosle un vuelo al optimismo, aunque sea pueril. Al menos, sólo por hoy.

Nunca me he sentido interesado por el fútbol, ni creo que vaya a interesarme en lo sucesivo; pero lo que ocurrió la noche del 11 de julio me pareció algo distinto. No sé si sería sugestión.

Pocos se atrevían a imaginarlo, y menos aún a afirmarlo, como hizo el pulpo Paul (si lo que cuentan de él es cierto) alentado quién sabe por qué indescifrables y arcanos conocimientos o intuiciones (sugiriéndonos, de paso, que –como dijo, exultante, Hamlet a Horacio– hay más realidades en los cielos y en la tierra, que las que puede soñar tu filosofía), aunque eso sea otra historia…

Era, en el fondo, tanto el escepticismo que, haciendo un alarde de patriótica estima hacia las posibilidades de ganar que tenía la Roja (escasas o nulas), como sabemos, que algunas entidades ofrecieron como reclamo diversos beneficios, que se harían efectivos en el improbabilísimo caso de que la selección obtuviera el laurel del triunfo.

Pero me temo que van a tener que soltar la guita, pues –siguiendo con el Bardo de Stradford (véase Shakespeare), y parafraseando la profecía de las brujas de Macbeth– la batalla ya está ganada y perdida. Ganada por unos, perdida por otros:  España ha vencido. Por lo menos en el Campeonato.

Pero lo que me ha hecho reflexionar no ha sido tanto el hecho concreto en sí –que la selección española gane la Copa del Mundo– como las vibrantes reacciones colectivas que se han desatado en un tropel de júbilo que inundó tumultuosamente las calles de todo el país en ríos desbordados de color rojo –de pasión, de sangre, de fuego–, y amarillo –de oro, de sol, de gloria–. Era como si, de pronto, un país que –por circunstancias de su pasado– parecía sentirse avergonzado de pronunciar su propio nombre en voz alta, de reclamar su grandeza y de enarbolar su bandera, a la cual, en gran medida seguía asociándose con posturas reaccionarias que hubieran acaparado su uso; un país con tendencia natural al individualismo excesivo, y a la desidia; un país del que decían los más apocalípticos que estaba a punto de romperse, en un momento extremo de desesperanza por los problemas económicos, se hubiera unificado y transmutado al instante, al conjuro de una palabra, de un soplo, del sonido de su propio nombre: España.

Pareció como si todos los fantasmas del pasado, sus lastres y sus temores se hubieran disuelto, y España –que así se llamaba este país– hubiera recobrado su orgullo, la confianza en su poder, individual y colectivo, y el convencimiento de que, con el debido ímpetu, se pueden conquistar las más altas cimas, forjar las realidades para los más altos sueños.

Y es que si algo ha sido España a lo largo de su historia es forjadora de sueños, de empresas sublimes, de mitos universales. España creó lo imposible y casi siempre lo hizo por la vía del Arte, más que de las finanzas. Éstas suelen tener los pies de barro y, ya se sabe: el vuelo de una mariposa en un momento dado… hace todo se desplome in ictu oculi.

Algunas de esas magias de nombre universal y sello español no precisan de más explicación que su sola mención: Don Quijote, Don Juan, Carmen, Velázquez, Murillo, Picasso, Albéniz, Falla, el Flamenco o el Descubrimiento y conquista del que por hoy es el país económicamente más poderoso del mundo (por cierto, ¿saben que el símbolo del dólar procede de las dos columnas y la filacteria con la leyenda Plus Ultra que figuran en la bandera de España?).

Una vez me dijo un norteamericano: “Si nosotros tuviésemos la mitad de patrimonio artístico que tenéis vosotros, el mundo hablaría y pensaría en español”. Frase que refleja una tremenda realidad: los españoles hemos sido siempre desdeñosos y apáticos hacia lo nuestro, hundiendo en el olvido a centenares de creadores y obras del pasado (por ejemplo en mi campo, la música) que nada tienen que envidiar a los grandes nombres asociados a la historia universal del arte y que, sin embargo son desconocidos.

Raramente un artista español ha sido profeta en su tierra. Abundan los obstáculos, la eterna falta de dinero y escasean las oportunidades, carencias que sin embargo desaparecen al instante si ese artista es reconocido fuera de España (algo bastante frecuente). Y esto no es nuevo.

Y en esos pensamientos estaba cuando ganó la selección y pareció obrarse el milagro de un pueblo que hubiese recobrado su orgullo y la conciencia de sus capacidades.

No obstante, me pregunté: al igual que un fuego precisa ser avivado, existirá alguien o algo capaz de alentar en los españoles de forma permanente este sentimiento, no solamente en el deporte sino en todos los órdenes de la cultura y las artes, para que España llegue a ser un país floreciente.

Si existe, reclamamos su presencia de inmediato.

16
Jul/2010

Nutrición infantil, sobrepeso y obesidad

tribunaokLuis J. Morán Fagúndez. Dietista-Nutricionista Presidente de la Asociación de Diplomados Universitarios en Nutrición Humana y Dietética de Andalucía.

El exceso de peso en la infancia y adolescencia es uno de los problemas más graves de salud pública existente en la actualidad en sociedades desarrolladas, llegando a tener caracteres de epidemia. Si en Estados Unidos esta enfermedad ya es calificada como epidemia, los últimos estudios indican que en España, ya es un serio problema. El tipo de alimentación en estas edades determina el estado de salud futuro.
El estudio enKid puso de manifiesto que la prevalencia de obesidad infantojuvenil (de 2 a 24 años) en España se sitúa en torno al 13,9 % de la población, mientras que el 12,4 % tiene sobrepeso. Lo que quiere decir que más del 26 % de esta población está por encima de un peso adecuado. Las mayores cifras de obesidad se detectan en la prepubertad, en concreto en el grupo de edad de 6 a 12 años, con una prevalencia del 16,1 %.

En comparación con la Unión Europea nuestro país presenta una de las cifras más altas de obesidad infantil. En estudios posteriores desarrollados en 2005, España ocupaba el tercer lugar en casos de exceso de peso en escolares de 7 a 11 años.

En el caso de Andalucía, el Plan Integral para la Obesidad Infantil de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía puso de manifiesto, a través de los datos de la encuesta nacional de salud 2003, que Andalucía se situaba como la cuarta comunidad autónoma con más casos de obesidad infantil.

Son muchas las razones por las que se ha llegado a la situación actual, el continuo desarrollo que ha sufrido nuestro país en las últimas décadas ha influido de manera trascendental en los hábitos de alimentación y de actividad física.
Cada vez nos alejamos más de los patrones que constituían la tan saludable Alimentación Mediterránea en la que las verduras, frutas, legumbres y cereales eran consumidos de manera habitual.

Actualmente el consumo de estos grupos de alimentos ha disminuido a expensas del aumento de alimentos ricos en grasas y azúcares que dan lugar a una dieta con una densidad calórica muy elevada.

Este cambio de hábitos en la alimentación junto con el descenso de la actividad física ha hecho que las tasas de sobrepeso y obesidad aumenten considerablemente tanto en la población infantil como en la adulta.

Por exceso de peso debemos entender un aumento del peso corporal a expensas de la masa grasa. En la población infantojuvenil resulta más complicado determinar el exceso de peso debido a que los métodos habituales pueden tener sesgos.

El Índice de Masa Corporal (IMC), tan habitual en medios de comunicación, farmacias, Internet, etc. puede llevar a equívocos si no se utilizan de manera adecuada. Es necesario tener en cuenta, a la hora de diagnosticar el exceso de peso, que nos encontramos ante una situación fisiológica especial ya que aún estamos dentro de la fase de desarrollo. Por estos motivos uno de los métodos más indicado para evaluar el peso en niños, niñas y adolescentes son las curvas percentiladas de crecimiento así como las también existentes de índice de masa corporal para población infantil que deben ser utilizadas por el personal sanitario adecuado.

Las consecuencias del exceso de peso en la infancia son a corto y a largo plazo. Cada vez son más altas las cifras de Síndrome Metabólico en la población infantil, a parte de las consecuencias psicológicas y sociales así como los trastornos osteoarticulares, respiratorios, etc.

El síndrome metabólico consiste en alteraciones como la tensión alta y aumento de colesterol y azúcar en sangre.

Un reciente estudio puso de manifiesto que entre 2.000 y 10.000 niños en Europa ya han contraído por su obesidad un tipo de diabetes que usualmente se diagnostica en la edad adulta. A largo plazo, un 75% de estos niños y niñas padecerán algún tipo de enfermedad relacionada con el exceso de peso en la edad adulta si no se pone solución a tiempo.

Es importante destacar que la mejor escuela para aprender a comer es la familia. Actualmente, es muy difícil porque los padres y las madres trabajan y la edad escolar incluso se adelanta hasta los dos años. Entonces, es cuando la escuela tiene que hacer su función

En este sentido la administración pública en Andalucía realiza labores de control muy exhaustivas sobre los menús de los centros escolares, ya que lo más importante en la lucha contra la obesidad infantil es la prevención. Al mismo tiempo a nivel nacional se están realizando comisiones de trabajo para fijar los criterios que debe cumplir un menú escolar saludable.

También debemos destacar la importancia de un desayuno adecuado. El desayuno, en casa y a media mañana en el colegio. En España entre un 10 y un 15% de los niños no desayunan y de un 20 a un 30% lo hacen de manera insuficiente. En un desayuno completo deben incluirse cereales, lácteos y frutas. La media mañana puede estar compuesta por galletas y fruta o un bocadillo de queso o embutido no graso como jamón cocido o fiambre de pavo.

Podríamos destacar algunas recomendaciones básicas para llevar a cabo desde casa con la finalidad de incorporar unos hábitos de vida saludable:

  • Educar a comer de todo.
  • Atender las necesidades de energía adecuadas a la fase del desarrollo en la que se encuentre el niño adaptando el tamaño de las raciones.
  • Recomendar la incorporación del hábito de realizar todas las mañanas un desayuno completo (lácteos, cereales, frutas).
  • Evitar el abuso de refrescos azucarados y chucherías. En ocasiones las chucherías pueden sustituirse por frutos secos ya que tienen un aporte nutricional mucho más saludable, pero siempre sin abusar.
  • Evitar los continuos picoteos, que normalmente se realizan a través de alimentos con altos contenidos en azúcares y grasas como pueden ser refrescos, chucherías, pasteles, bollerías, aperitivos salados, etc.
  • Incluir en la dietas los grupos de alimentos que debemos entender como imprescindibles, como son los lácteos, frutas, verduras, pan, legumbres, pastas, pescados y carnes magras y moderando el consumo de carnes y embutidos grasos, bollería y azúcares.
  • Recomendar una vida activa, realizando ejercicio con frecuencia a través de la práctica de algún tipo de deporte y la incorporación de hábitos saludables de forma diaria como andar, montar en bicicleta, subir escaleras, patinar. Evitar que pasen horas y horas frente al televisor o con los videojuegos o el ordenador.
16
Jul/2010

Diálogo y entendimiento a través de la música

murielokMuriel Páez Rasmussen. Directora-Gerente de la Fundación Pública Andaluza Barenboim-Said.
El intelectual palestino Edward Said cuenta en Música al límite, libro que recoge ensayos y artículos musicales del fallecido pensador y que acaba de publicarse en la Editorial Debate, cómo fue su primer encuentro con el director de orquesta israelí Daniel Barenboim.

En el mes de junio de 1993 Edward Said se encontraba en Londres para impartir las Conferencias Reith de la BBC. Casualmente, en el vestíbulo de un hotel de esta ciudad, reconoció al célebre músico junto al mostrador de la recepción. “No soy de los que inoportuna a las celebridades –escribe Said– y, para ser sincero, se le identificaba tanto como músico israelí que para mí, como árabe, la barrera era difícil de superar”.

La sincera amistad y el reconocimiento que se estableció desde ese día entre ambos hizo posible el desarrollo de diversos proyectos comunes. En 1999, Daniel Barenboim y Edward Said decidieron crear un taller para jóvenes músicos de Oriente Medio con el propósito de combinar el estudio de la música con el conocimiento y la comprensión entre culturas.

Las primeras ediciones del taller West-Eastern Divan transcurrieron entre Weimar y Chicago hasta que en el año 2002 se estableció con apoyo de la Junta de Andalucía su sede definitiva en nuestra comunidad autónoma.

Desde entonces, cada verano se reúnen en Andalucía músicos árabes, israelíes y españoles para compartir durante varias semanas muchas horas de trabajo y ensayos. Se trata de un proyecto musical del más alto nivel que ha ofrecido ya un centenar de conciertos en Europa y América y ha actuado en los más prestigiosos festivales y salas de conciertos.

Desde el punto de vista musical ofrece a sus jóvenes integrantes la posibilidad de aprender y trabajar bajo la batuta de Daniel Barenboim. Pero más allá de la indudable experiencia profesional, el taller ofrece a los participantes la oportunidad de conocer de cerca a otros jóvenes que provienen de países enfrentados al suyo y con los que el intercambio es prácticamente nulo.

Un músico sirio, por poner un ejemplo, no tiene posibilidad alguna de relacionarse con un músico israelí y mucho menos de compartir un espacio común ni trabajar juntos. Muchos de estos músicos se encuentran por vez primera frente a nacionalidades históricamente enfrentadas a la suya y lo hacen aquí, en Andalucía.

A este grupo de jóvenes árabes e israelíes se une un importante grupo de músicos españoles que por unas semanas hacen suyo un conflicto que ya no es ajeno a nadie y cuyas dramáticas consecuencias nos estremecen a todos.

Este taller ha querido calificarse en numerosas ocasiones como una orquesta de la paz pero, de hecho, si tuviéramos que calificarla de algún modo, sería más bien una orquesta para el conocimiento.

Sus conciertos, que tienen lugar fuera de la temporada habitual, llenan los patios de butacas de un público que viene no sólo a escuchar a una agrupación que en los últimos años se ha convertido en un referente entre las orquestas jóvenes y no tan jóvenes, sino a presenciar ese pequeño milagro que supone la República Independiente del West-Eastern Divan, como le gusta llamarla a Daniel Barenboim, un espacio donde durante unas semanas al año la convivencia se hace realidad y en la que podemos vislumbrar cómo podría ser una sociedad basada en el diálogo, el respeto mutuo y la aceptación de legitimidad de las diferentes posturas.

La capacidad de la música para favorecer los espacios de diálogo y entendimiento ha impulsado otras muchas iniciativas educativas y de cooperación a través de la Fundación Pública Andaluza Barenboim-Said, creada en el año 2004 por la Junta de Andalucía: una Academia de Estudios Orquestales con sede en Sevilla, un Proyecto de Educación Musical Infantil en el que participan más de 2700 niños y niñas andaluces y un Proyecto de Educación Musical en los Territorios Palestinos e Israel.

No es casual que sea Andalucía la que haya dado un hogar al West-Eastern Divan y a la propia Fundación Barenboim-Said. Este territorio fue compartido durante mucho tiempo por musulmanes, judíos y cristianos y su coexistencia dejó un legado de enorme riqueza en la ciencia, la filosofía, la literatura y la arquitectura.

Mucho se ha escrito sobre la convivencia entre estos pueblos y si ésta fue más o menos perfecta, pero de lo que no hay duda es que durante siglos Andalucía fue un referente europeo por su capacidad para dar cabida a culturas diferentes, a expresiones diversas de pensamiento y creencias.

La capacidad de relación con los otros, el deseo de aprendizaje de otras formas de vida y la diversidad cultural como experiencia histórica son valores que forman parte del acervo cultural en Andalucía y que se ponen de manifiesto cuando nos acercamos al pasado y cuando proyectamos un futuro en el que la resolución pacífica de los conflictos sea el referente.

El entendimiento y la comunicación no sólo son posibles, sino que sus resultados son siempre deslumbrantes.

15
Jul/2010

¿Tranvía vs. Metro?

JUAN RAMON CANTO RUIZ don tribunaJuan Ramón Canto Ruiz. Departamento de Geografía Física y AGR de la Universidad de Sevilla.

¿Tranvía Vs Metro? Es el gran error de algunos técnicos o políticos de nuestra ciudad. No tienen que estar enfrentados, es más, necesitan estar coordinados para el bienestar del ciudadano.

En la actualidad andamos inmersos en analizar el anteproyecto del Metro y como acometer la necesaria ampliación de la línea de tranvía. La red de tranvías que diseñé ya se basaba en este análisis, principalmente en: Metro 100% subterráneo, reforma del servicio de Tussam, puesta en marcha del Plan de Cercanías para buscar una organización de la obras y evitar solapamiento de servicios. No carece de importancia por tanto, la dotación de accesibilidad para los ciudadanos a un servicio ferroviario a 500-700 metros de su casa (de 7 a 12 minutos a pie), o en bici, buscando la intermodalidad (un gran impulso para ello sería unificación tarifaria en una sola tarjeta para un mayor confort de los usuarios).

El diseño de red tranviaria propuesto se sustenta en una serie de parámetros de análisis espacial en estudio evolutivo y diacrónico en consonancia con la complejidad del fenómeno de la movilidad urbana, el crecimiento urbanístico y realidades socioeconómicas.

Un modelo de transporte sostenible necesita un servicio de transportes colectivos de elevado acceso y gran atractivo para los usuarios. La movilidad sostenible se basa, a grandes rasgos, en analizar el desplazamiento espacial diario de la mejor manera ambiental posible, ya sea mediante impulsión humana (bici o andando) o utilizando energías poco contaminantes (tranvía, metro, cercanías o bus gas natural-eléctrico).

Los modelos de organización del transporte de ciudades pioneras en movilidad sostenible informan sobre la correcta utilización de las infraestructuras y de los que se debe aprender para el diseño de nuestro modelo de movilidad interna, máxime en tiempos de austeridad económica. En Sevilla son fácilmente detectables problemas de accesibilidad y movilidad en términos de sostenibilidad si se coteja conjuntamente el Anteproyecto de Metro de la Junta y los nuevos crecimientos urbanos, al no guardar relación en múltiples aspectos.

Un Metro no debe tener un sinfín de paradas como si fuera una línea de autobús. Está diseñado para recorrer grandes distancias en poco tiempo, al igual que lo plantea un servicio de Renfe-Cercanías a mayor escala; por ejemplo a nadie se le ocurre venir a Sevilla desde Utrera en bici todos los días para ir a trabajar, aunque sí en tren. Las principales redes de Metro en España presentan una escala de servicio parecido (1 km-550m) entre estaciones, aunque baja de 550 metros en las zonas con alta demanda de accesibilidad y movilidad (zonas densamente pobladas, zonas comerciales o de trabajo (Ej.: Puerta del Sol-Madrid, o Plaza de Cataluña-Barcelona). Ya que la construcción de este tipo de infraestructuras es para acercar zonas más alejadas entre sí.

Esto se plasma en la línea 1, que disfruta de éxito porque tiene una vocación metropolitana acercando la comarca del Aljarafe a la zona de Quintos, pasando por Sevilla. En cambio el anteproyecto de las otras 3 líneas de Metro no presenta ningún municipio más dentro de sus servicios.

La red de tranvía propuesta complementaría a la red de Metro, modificada y ajustada a su escala metropolitana, aumentando la eficiencia y velocidad del servicio de Metro. La red tranviaria daría comunicación a los barrios que no tuvieran la estación de metro a menos de 500 metros de su vivienda, facilitando sus desplazamientos y acercándolos a intercambiadores de transportes.

El éxito del planeamiento técnico de esta propuesta se apoya en los usuarios: 1. Pensar en el ciudadano. No se puede obligar a realizar tres intercambios de transportes para llegar a su destino, porque cojerá la solución más rápida y menos apropiada para el colectivo, el coche privado. 2. Propuesta de consenso, no declarar la guerra al vehículo privado, sí apostar por un modelo de ciudad más habitable y ordenado, donde los ciudadanos puedan decidir si tomar un modo de transporte u otro, si desean buscar aparcamientos durante 20 minutos o llegar en 15 sin ningún tipo de preocupación en Transporte Público (tranvía, metro, tren, bus o bici). Es innegable que muchos ciudadanos deben utilizar el vehículo como una herramienta de trabajo, pero también es claro que muchos ciudadanos hacen un mal uso del coche, sólo miren la ocupación de los vehículos en un atasco.

La movilidad se ha convertido en tema principal, y para su resolución debe realizarse estudios integrales, de detalle y multidisciplinares. Donde además debemos buscar la resolución a esta problemática desde la perspectiva del respeto al medio ambiente.

Para ello no es válido un servicio aislado, deben conjugarse varias opciones integradas en red para que la suma de las partes dé una solución global a esta movilidad interna, de un espacio metropolitano como el de Sevilla. La movilidad sostenible plantea otras cuestiones conexas muy interesantes como es la concienciación global, educación cívica y desarrollo integral, como claves de su éxito. Incluso puede plantear un sector de riqueza, especialización de nuestra ciudad en un sector en auge e innovador. Proyectos como la recién aprobada ciudad de la energía en Dos Hermanas, iniciativas ya consolidadas como Sevici o proyectos como Movele, en centros de investigación, desarrollo y puesta en marcha de los transportes sostenibles y sus afecciones territoriales o urbanas. CAF así lo ha entendido y tras diversas negociaciones va a utilizar Sevilla como escaparte de su nuevo modelo de tranvía URBOS-3, más estrecho y con autonomía energética separada de las catenarias.

El tranvía moderno presenta varías ventajas respecto al Metro, como es su menor tiempo de acceso al vagón, mayor riqueza paisajística del usuario, mayor permeabilidad urbana (no crea barreras físicas de separación), como crearía el anteproyecto del metro en superficie en zonas como Pino Montano, Cartuja o San Lázaro. Siendo el tranvía en superficie, puede conjugarse con proyectos de reurbanización de la ciudad aumentando los niveles de bienestar y cohesión social (zonas ajardinadas, carriles bus y carriles bici). Estas ventajas son recogidas en el proyecto de red tranviara propuesta, con actuaciones en el entorno de la barriada de La Oliva buscando un desarrollo social en la zona, regeneración del paseo de Torneo, peatonalización de la calle Sinaí…

La red de tranvía propuesta, por tanto, acerca los barrios al centro, al Metro (que debe ser 100% subterráneo, para no hipotecar el futuro de nuestra ciudad), a los crecimientos urbanos (Palmas Altas, Nueva Torneo, Palmete, Zonas de Emvisesa,…) y plantea mejoras urbanísticas (peatonalizaciones, zonas ajardinadas). Este proyecto en manos de los redactores del Plan Estratégico Sevilla 2020 planta las bases de un modelo integral de transportes, pensado desde todos los modos de transporte que se dan en la ciudad (tren, metro, tranvía, bus, taxi, bici y peatón), en búsqueda de una cohesión urbana necesaria, de un futuro planificado, dotando a todas las zonas de nuestra ciudad de un servicio de transporte sostenible y de una solución viable al tráfico actual, sin solapes de infraestructuras, una hoja de ruta que marca un largo pero efectivo camino para conseguir el objetivo.

14
Jul/2010

Patrimonio y solidaridad

Alfons Martinell_Foto IAPH-Juan Carlos CazallaAlfons Martinell Sempere. Director de la Cátedra Unesco de Políticas Culturales y Cooperación. Universidad de Girona.

En estos turbulentos e inciertos tiempos de crisis puede parecer que todo está parado a la espera de nuevos horizontes. En la realidad el día a día de las instituciones y grupos de trabajo siguen con sus agendas, al menos los que no la han perdido.

En este sentido es interesante la realización en Sevilla del IV Congreso Internacional de Patrimonio Cultural y Cooperación al Desarrollo con unas propuestas de debate muy interesante, pero principalmente la presentación de un gran número de iniciativas, acciones y proyectos que en diferentes puntos del planeta se está trabajando en la conservación y puesta en valor del Patrimonio. Conscientes que los aportes públicos a grandes proyectos de restauración o rehabilitación se van a reducir en los próximos años, siguen en su trabajo permanente que tiene otras dimensiones más interesantes que la simplemente económica.

Alguien podría pensar que los profesionales del patrimonio están encerrados en sus museos, centros, yacimientos, etc., más preocupados por las excavaciones o restauraciones.

Algunos los hay, pero no siempre es así, un gran número de ellos trabajan con una mentalidad abierta y una dimensión internacional importante como se ha podido comprobar estos días.

Conscientes de que actualmente no se puede entender el patrimonio solamente como un elemento local de la memoria colectiva, buscan con destreza situar las particularidades de cada lugar en el mundo. Sabemos que la diversidad cultural es el gran patrimonio de la humanidad que hay que cuidar y potenciar en diferentes frentes. Que es necesario una acción concreta a nivel local y grandes complicidades a nivel mundial para poder disfrutar todos del patrimonio cultural (el de nuestro país, como el de otros, que también es un poco nuestro). En estas orientaciones generales los gestores del patrimonio siguen trabajando en situar nuestros referentes históricos en el panorama mundial.

Pero lo más significativo de este encuentro no son los temas habituales, sino el énfasis en la propuesta de la solidaridad como valor fundamental del trabajo en cooperación en el ámbito del patrimonio a nivel internacional. Hemos de recordar que España fue receptora de la Ayuda Oficial al Desarrollo hasta la década de los setenta del siglo XX. Y que el gran impulso a la recuperación de nuestro patrimonio fueron los ayuntamientos democráticos a partir de 1999 y el nuevo escenario político constitucional con la descentralización y la creación de las Comunidades Autónomas. Gracias a estas sensibilidades y su trabajo constante podemos disfrutar en nuestros pueblos y ciudades un nivel de recuperación urbanística y patrimonial inimaginable para nuestros padres o abuelos.

Disponemos de unas y una forma de explicar al mundo quienes somos en nuestras diversidades. En estos periodos difíciles y en sus transiciones los responsables del patrimonio recibieron un apoyo de la comunidad internacional y aprendieron formas de trabajar de esta relación con otros países que no podemos olvidar.

Desde esta perspectiva reflexionar que la cultura en general, y más concretamente el patrimonio, como unos impactos claros al desarrollo, y a la creación de condiciones para vivir en libertad y más bienestar, es un elemento muy importante en la actual escenario de relaciones internacionales. Los países menos avanzados necesitan ayuda para la consolidación de su memoria colectiva, recuperación de sitios patrimoniales significativos, proteger su identidad del expolio, etc. En este sentido la solidaridad de los responsables y expertos en patrimonio cultural enseñan, en este congreso, sus mejores formas y es capaz de presentar un conjunto de actuaciones donde el sector cultural español está participando en todos los continentes.

La lucha contra la pobreza en el mundo necesita de todos los recursos y esfuerzos disponibles, y podemos encontrar experiencias que nos demuestran los impactos que puede aportar la protección del patrimonio a países azotados por las dificultades en cubrir necesidades básicas, situadas en entornos de guerra o con pocos recursos materiales. Conservar sus signos de identidad es fuente de autoestima cultural y generadora de capacidades para el desarrollo.

En este sentido la cooperación española al desarrollo lleva una gran trayectoria de trabajo en la restauración del patrimonio cultural con muchos países socios. Disponemos de un gran conjunto patrimonial, pero también somos capaces de establecer relaciones que permitan transferir conocimientos, ayuda económica, puesta en valor de sitios patrimoniales, es decir dar la oportunidad que los países del sur se puedan presentar con su cultura al mundo con todo su esplendor e idiosincrasia.

Quizás algunos pensarán porque cuando hay grandes necesidades y privaciones no hemos de dedicar recursos a la cultura, a la memoria colectiva, a la restauración de viejos edificios, a recuperar yacimientos de culturas lejanas, a descubrir nuestros antecesores, a estudiar nuestra historia, etc. Precisamente cuando hay necesidades uno ha de saber de donde es, de donde viene, valorar su cultura y mantener sus formas culturales, puede hacerlo modestamente con los pocos recursos disponibles, pero también con el orgullo que la pobreza no nos hace siempre pobres culturalmente. A nuestra historia me remito.

13
Jul/2010

Custodia al peso

FOTO MERCEDESMercedes Peña González. Abogada de familia.

Me dirijo a los lectores como abogada dedicada durante más de 20 años al derecho de familia. Desde esta especialidad he podido constatar el cambio de nuestra sociedad. En los orígenes de la ley del divorcio, pocos hombres se aventuraban, no a solicitar, sino tan siquiera a imaginar, ostentar o compartir la custodia de sus hijos. Eran los propios hombres los que desechaban esta opción, no sólo porque la ley no la contemplaba, tampoco la prohibía, lo que hubiese sido entre otras cosas contrario a nuestra Constitución, sino por el simple hecho de no tener estructurada la mente para ello.

Los tiempos han cambiado, la economía ha cambiado, y los roles dentro de la familia también. Las tareas y las obligaciones que la convivencia conlleva dentro y fuera de la casa, son compartidas por hombres y mujeres. Entre las tareas que se comparten, está el cuidado y educación de los hijos.

Esta implicación de los padres es la que a muchas madres nos ha permitido continuar, en muchas ocasiones desarrollar carreras y/o proyectos profesionales y laborales, o continuar creciendo en ellos.

Esta es una realidad, en la que por supuesto continúan existiendo excepciones, pero la mujer afortunadamente es más reivindicativa, más exigente, haciendo valer su igualdad. En este planteamiento vital igualitario, también ganan los hijos, que no son víctimas de estructuras sociales obsoletas, que les impedían conocer a sus padres o descubrirlos, hasta que éstos estaban jubilados, pues llegaban siempre tarde a casa, y descubren a activas madres llenas de inquietudes, proyectos, éxitos profesionales, artísticos, etc., seres humanos plenos, más allá del papel de esposa y madre (y esto no es poco).

Las excepciones que existen hoy en día al anterior planteamiento, en unos casos pactadas por las parejas, que deciden adoptar modelos tradicionales de familia (si se adoptan desde la libertad de los dos miembros bienvenidos sean), o métodos impuestos (desafortunadamente existen relaciones de pareja en las que normalmente la mujer renuncia mas allá de lo que debería estar permitido por amor, y se somete a las decisiones del otro, dejando todo, trabajo, proyecciones de futuro, etc., por el “bien de la familia”), son eso excepciones, porque con mayor o menor éxito, la igualdad está impuesta en nuestro modelo social de familia.

Sin embargo, pese a lo anterior, cuando llega el momento de la ruptura, muchas mujeres que han abanderado la lucha por la igualdad, que han disfrutado de una relación de pareja con un hombre implicado en las tareas de la casa y en la educación de los hijos, se erigen en acérrimas opositoras de un sistema de custodia que permita las relaciones padre-hijos y madre-hijos en términos de igualdad; llegando a hacer del “nosotras parimos, nosotras decidimos”, la consigna por la que luchar.

Pero vuelvo al objeto de este artículo. No existe un sistema legislativo a nivel nacional que contemple la custodia compartida como regla general, de forma que el desear compartir la custodia en caso de divorcio se convierte en la mayoría de los casos en una batalla judicial. Aquí el valor no se les presume a los hombres como en el antiguo servicio militar. No se presume que un padre quiera a su hijo igual que la madre, por el simple hecho de haberlo cuidado, educado y en definitiva amado desde su nacimiento; hay que demostrarlo, y aquí viene la tarea del abogado.

Acude el cliente al despacho con el dolor propio que ocasiona toda ruptura, con la lógica incertidumbre que conlleva todo cambio, y con lo que suele ser el gran temor, el miedo a perder a sus hijos, el miedo a convertirse en padre de fines de semana, a perderse la infancia, la adolescencia de sus hijos; y absolutamente decididos a solicitar la custodia compartida. En este punto, y tras unos conocimientos jurídicos importantes (en concreto y a través de la Google-jurisprudencia, conocen las sentencias de todas las audiencias de España, en ocasiones mejor que el propio abogado), me relatan cómo ha sido su vida familiar: yo siempre les leo los cuentos por la noche, si no, no se duermen, nunca he dejado de hacerlo. Los deberes los hacen conmigo, bueno el mayor que tiene 8 años, el pequeño aún no hace nada; yo les preparo la mochila por la mañana y los ducho. Les hago el desayuno, y también la merienda para el colegio. Sí, me encargo de que tres días en semana lleven fruta. También les relleno una botella pequeñita con agua mineral, porque el pequeño bebía en la fuente del colegio y se mojaba, y como siempre tiene tantos mocos. Con el mayor estoy haciendo un mural en casa, lo completamos cada 15 días con las cosas que va aprendiendo y que suceden en la familia. Por la tarde, martes y jueves los llevo al parque, nos montamos en los columpios, o juegan con otros niños, mire, mire, esta foto se las hice la semana pasada.

¿Pero tiene usted pruebas? En este momento el cliente palidece, y pregunta: ¿pruebas de qué?, ¿qué clase de pruebas? Efectivamente, su labor como padre se desarrolla en la intimidad del hogar, aquí no hay testigos. Se inicia entonces la carrera por la custodia, por la custodia al peso, y digo al peso, porque parece que se es padre más apto para la custodia por el número de papeles que se presente, certificado del pediatra, del AMPA, del colegio, del conductor del autobús escolar, de la panadera, del profesor de tenis, del profesor de karate, del de inglés y un largo etc., dado las numerosas actividades que hoy hacen nuestros hijos.

Pero desafortunadamente, aquí el “amor y la capacidad” no se presupone, y en esta batalla una vez más, los perdedores son los hijos, que ven como sus padres tiran de cada uno de un brazo hasta descoyuntarles el corazón.
Llegará un día en el que, al igual que con el divorcio, donde no cabe la manida y peliculera frase de “no te concedo el divorcio”, compartir tras la ruptura a los hijos será un derecho y deber, que no dependerá de la voluntad de ninguno de los progenitores, ni implicará arduas batallas legales (a ningún letrado se le ocurre hoy decirle a su cliente que se oponga a la demanda de divorcio); y solamente sean privados de compartir la custodia aquellos progenitores (o progenitoras), que durante la convivencia no se han implicado en términos de igualdad, anteponiendo otros menesteres a los que debe ser proyecto común y prioritario de las parejas que deciden tener hijos, cuidarlos y educarlos en términos de igualdad, para y por la igualdad.

12
Jul/2010

Sevilla tiene solución

ZOIDOJuan Ignacio Zoido / Portavoz del PP en el Ayuntamiento de Sevilla y candidato a la Alcaldía por el Partido Popular

Sevilla tiene solución. Estoy convencido desde la más absoluta responsabilidad de quien aspira a ser alcalde de Sevilla, y desde el convencimiento personal de que la capital de Andalucía tiene un potencial tremendo que tenemos que aprovechar desde ya. Con trabajo, con ilusión, con gestión y con grandes dosis de realismo estoy seguro de que Sevilla tiene solución.

Tanta como tuvo España cuando una crisis económica asolaba el país y un gobierno del PP consiguió remontar las cifras hasta devolver la confianza y la estabilidad a los españoles situando el país entre los grandes. No en vano, en Europa nos recibían como “el milagro español”.

Todos en mi equipo somos conscientes de que más de una década del PSOE en Sevilla ha dejado atrás un rastro gris que ahora, a ojos de muchos sevillanos, es muy difícil de cambiar. Pero las cosas difíciles son eso, difíciles pero no imposibles. Y si la situación es complicada, habrá que echarle el doble de entusiasmo, el doble de horas de trabajo, y sobre todo, el doble de sentido común que ha escaseado en el gobierno municipal del Ayuntamiento de Sevilla.

Nuestra prioridad es convertir a Sevilla en la ciudad de la excelencia: la excelencia en los servicios municipales, la excelencia en la elección y ejecución de los grandes proyectos, la excelencia en el tejido productivo y la creación de empleo, la excelencia, en definitiva, de la marca Sevilla dentro y fuera del municipio. Porque Sevilla lo tiene todo para ser la ciudad en la que se vive bien y se trabaja bien. Y lo único que hace falta es que la ciudad funcione como un reloj en todos sus aspectos. Y desgraciadamente, ahora, Sevilla no funciona.

Sevilla ha sido tradicionalmente un referente de un buen sitio para vivir. Su patrimonio, su clima, su gastronomía y la acogida de los sevillanos han sido sus principales activos durante muchos. Pero hoy, ya no es suficiente. Hoy no estamos donde mereceríamos estar. Sevilla ha descendido varios peldaños en la escalera del ranking de las ciudades donde se vive bien. Por dos razones fundamentales: una, porque mientras otras ciudades han ido creciendo en competitividad convirtiendo la ciudad en una ciudad mejor, quien ha estado al frente del Ayuntamiento se ha quedado cruzado de brazos viviendo de las rentas; y segunda, porque los esfuerzos y los recursos económicos del gobierno municipal se han despilfarrado en actividades que en nada han beneficiado a Sevilla sino todo lo contrario.

Frente a un mercado en la Encarnación cumpliendo plazos y presupuesto, hay desvíos y retrasos escandalosos; frente a ayudas al pago de hipotecas a parados, hay ayudas a entidades y organizaciones “amigas” de parte del gobierno con fines partidistas; frente a obras consensuadas y necesarias en los barrios, hay chapuzas e imposiciones; frente a un proyecto de Metro con una red completa en subterráneo, una sola línea y todo un partido socialista dentro y fuera del Ayuntamiento dispuesto a tragarse lo que la Junta de Andalucía decida desde los despachos de San Telmo; frente a austeridad y honestidad, muchas irregularidades, algunas de ellas investigadas en estos momentos por la Justicia. Y así, una ciudad no progresa sino todo lo contrario.

Los sevillanos tenemos la sensación de que nada funciona bien. Y lo peor es que lo vamos comprobando en cada detalle: en la falta de limpieza, en el tráfico, en el retraso en la construcción de aparcamientos, en los baches, en los desperfectos en los colegios, en los centros deportivos con instalaciones cerradas durante años, en la desorganización de los efectivos de la policía local… y los recursos son los mismos o más que cuando el PSOE estaba en la oposición. Sin embargo, la ciudad no funciona. Porque sobra poder y falta gestión.

Y si Sevilla podría ser la ciudad donde se vive bien, que Sevilla se convierta en la ciudad donde se trabaja bien es un objetivo irrenunciable para mí. La marca Sevilla tiene que ser la marca de las oportunidades para los negocios y las empresas. Tenemos que ser atractivos para los inversores. Y que en Sevilla se cree el clima para la creación de empleo. Sevilla tiene que sonar fuera como la ciudad donde se puede y se quiere montar un negocio. Y tampoco en esto los que han gobernado el Ayuntamiento en los últimos años han estado a la altura.

Cuando los concejales socialistas dedican la mitad de su tiempo a peleas de partido, una cuarta parte a bajar la cabeza ante las barbaridades de una minoría y la otra cuarta parte a luchar contra el sentir de los sevillanos, poco avanza la ciudad.

Por eso mi proyecto de ciudad nada tiene que ver con el modelo de ciudad que hasta ahora hemos tenido. Los pilares de mi proyecto de ciudad son clarísimos: gestión frente a ideología, planificación, control riguroso del gasto público y el funcionamiento como un reloj de los servicios municipales.

Sé que las arcas municipales están más que tocadas. Conozco la situación. Por eso precisamente Sevilla necesita grandes inyecciones de realismo y gestión. Y eso es lo que ofrezco a Sevilla. Cuando peor están las cosas en la economía de un hogar y más goteras aparecen en la casa, más falta hace que tome las riendas alguien que sepa administrar la situación.

Pienso 24 horas en Sevilla y esas 24 horas lo hago con Sevilla en el corazón y con los pies en el suelo. Sólo así entiendo lo que significa ser alcalde de Sevilla. Sólo así vivo con ilusión lo que sin duda puede ser el gran cambio para Sevilla. Porque les aseguro que Sevilla tiene solución.

10
Jul/2010

¿Dónde estamos?

observatorioMiguel Gilarte Fernández. Director del Observatorio Astronómico de Almadén de la Plata. Presidente de la Asociación Astronómica de España.

Nuestro afán y curiosidad por conocer dónde nos encontramos y buscar nuestra posición en el Cosmos ha sido desde siempre una prueba a superar. Ha sido un largo camino que en ocasiones nos ha colocado en lugares equivocados, casi siempre motivado por ideas que no tienen nada que ver con la ciencia. Por ello, nuestra inquietud para conocer el lugar en el Universo donde nos hallamos ha fracasado de manera estrepitosa, pero a pesar de ello, parece que comenzamos a ver el camino correcto.

Para emprender el largo sendero que nos ha llevado a casi entender dónde nos encontramos, hay que partir desde muy atrás en el tiempo. Primero tuvimos que aprender a conocer qué era nuestro planeta; ¿un mundo plano o tal vez una esfera? Casi todas las civilizaciones pensaron que nos encontrábamos en un mundo plano y que al llegar a su final caeríamos al abismo. En realidad existía pánico en llegar al supuesto final de los océanos y caer, quién sabe dónde.

La Tierra es redonda. Pitágoras (582 a. C.-507 a. C.), piensa que la Tierra es una esfera, porque es la figura geométrica más perfecta, pero no tiene forma de demostrarlo. Para ello habría que esperar a Eratóstenes (Cirene, 276 a. C.-Alejandría, 194 a. C.). En la ciudad de Siena, ahora Asuán, notó que en el solsticio de verano, cuando el Sol está en todo lo alto, los objetos verticales no proyectaban sombras, pero en Alejandría sí lo hacía, con un ángulo de 7o 12’ con respecto a Siena. Como conocía la distancia entre ambas ciudades, era fácil averiguar la circunferencia de la Tierra. Una regla de tres nos determina la circunferencia de la Tierra: si entre ambas ciudades hay X km y tienen una diferencia de 7o 12’, en 360º habrá X km. Bien, el resultado fue de 39.614,4 km, frente a los admitidos actualmente de 40.008, es decir, lo clavó, y a partir de aquí no había dudas de que la Tierra era una esfera. De forma empírica se comprueba con el viaje alrededor de la Tierra de Magallanes y Elcano, finalizado en 1522. Hasta 1961 no vería el hombre por primera vez la redondez de la Tierra desde el espacio, gracias al cosmonauta soviético Yuri Gagarin.

La Tierra es el centro del Sistema Solar. Pero el hecho de conocer la esfericidad de la Tierra no nos acercaba a nuestra posición en el Sistema Solar. El astrónomo y geógrafo Claudio Ptolomeo (85 d.C.-165 d.C.) publicó en el siglo II su obra maestra; ‘Almagesto’, en el que decide colocar a la Tierra como centro del Sistema Solar. Esta idea perduró en el tiempo unos 1.400 años, hasta el 1543. ¡1.400 años perdidos! Es una de las grandes ideas equivocadas que más ha perdurado en el tiempo, aunque Aristóteles (384 a. C.-322 a. C.) ya enseñaba este peculiar pensamiento, aun sabiendo que había pruebas en contra, como que Mercurio y Venus nunca se separan mucho del Sol, por lo tanto giran alrededor de él y no de la Tierra. En fin, teníamos que ser el centro de todo, aunque no somos de nada, como seguiremos viendo.

Ahora la Tierra no es el centro del Sistema Solar. Oficialmente, es Copérnico quien sitúa al Sol en el centro del Sistema Solar, aunque esta idea probada llega desde muy atrás en el tiempo y procede de Aristarco de Samos (310-230 a. C.). La obra de Copérnico ‘De revolutionibus orbium coelestium’, sobre el Heliocentrismo (el Sol en el centro del Sistema Solar), es publicada en 1543. Así pues, para situarnos un poco, sabemos que oficialmente la Tierra no es el centro del Sistema Solar. Hemos quedado desplazados.

Tampoco somos el centro de la Vía Láctea. Damos un paso de gigante para saltar a nuestra galaxia, la Vía Láctea. Por comparación, nuestra galaxia es como una inmensa playa y nuestro sistema solar sería sólo un grano de arena, el resto de los granos son otras estrellas. Nuestra galaxia es una isla en el Universo, con cien mil millones de estrellas. Pero existen al menos otras cien mil millones de galaxias similares. La Vía Láctea es como un disco de música, plano y con brazos espirales, con un abultamiento central o bulbo. Tiene unas dimensiones de 100.000 años luz (un año luz equivale a 9,6 billones de km.), estas cifras marean, pero aún no nos hemos alejado mucho en el Universo. Un rayo de luz tardaría en alcanzar la otra punta de la Galaxia 100.000 años viajando a 300.000 km/s. Esta es nuestra isla cósmica.

A principios del siglo XX, el astrónomo Kaptein comenzaba a dar el tamaño en cifras de la Vía Láctea, pero se quedó corto en sus mediciones, aunque se empezaba a ver la luz, pero erró al acercar el Sistema Solar al centro de la Vía Láctea. Craso error. El astrónomo Harlow Shapley, que trabajaba en el Observatorio de Monte Wilson, observó que la mayoría de los cúmulos globulares, que son grupos esféricos de hasta un millón de estrellas en apelotonada multitud y que giran alrededor de la galaxia, lo hacían hacia el centro de ella, que es donde hay más fuerza de gravedad al haber mayor concentración de estrellas. Esto indicaba que el Sistema Solar estaba muy lejos del centro de la Galaxia, a unos 30.000 años luz de él, casi en los suburbios de la Vía Láctea. Otra vez quedamos desplazados.

El grupo Local de galaxias es un cúmulo de galaxias, las más cercanas a la Vía Láctea, incluyendo ésta. Es un grupo de más de 50 miembros, de modo que la mayor de esas galaxias es la de Andrómeda, el doble que la nuestra y con el doble de estrellas (200.000 millones). La segunda en tamaño es la Vía Láctea, con más de 20 galaxias satélites que giran a nuestro alrededor, siendo las más famosas las Nubes de Magallanes, sólo visibles a simple vista desde el hemisferio sur. Dentro de muchos años la galaxia de Andrómeda nos absorberá, así como al resto de galaxias del Grupo Local, creando una galaxia gigante.

El supercúmulo de Virgo. Unos 100 cúmulos de galaxias “próximos” como nuestro cúmulo, el Grupo Local, conforman una macroestructura cósmica de 200 millones de años luz de diámetro, denominado el Supercúmulo de Virgo, conteniendo más de mil galaxias. El Grupo Local gira alrededor del centro del Supercúmulo de Virgo, que lo forma un cúmulo de galaxias denominado el cúmulo de Virgo, pero lo hacemos en su periferia, a unos 60 millones de años-luz. Quien domina el núcleo de esta gigantesca estructura, es la supergalaxia M 87, una galaxia esférica que contiene un billón de estrellas y un tamaño cinco veces mayor que la Vía Láctea. Dentro de muchos años nuestro destino será caer hacia aquella galaxia, al igual que todas las galaxias del Supercúmulo de Virgo.

Si no nos hemos perdido ante tal enormidad, continuamos. El conjunto de los supercúmulos cercanos conforman otra inimaginable megaestructura cósmica denominada el Hipercúmulo de Virgo. Éste se compone de algunas decenas de los supercúmulos de galaxias “cercanos”, entre ellos el supercúmulo de Virgo. La Gran Muralla es la segunda mayor estructura cósmica conocida. Se compone de algunos hipercúmulos de galaxias, entre ellos el nuestro, el Hipercúmulo de Virgo. La gran Muralla mide 500 millones de años luz de largo.

La Muralla de Sloan es la mayor estructura conocida del Universo. Fue descubierta recientemente, en 2003. Tiene una extensión inimaginable de 1.400 millones de años luz (1.400 millones multiplicado por 9,6 billones sería el resultado del tamaño en km.). Otro de los grandes misterios del Universo es el denominado Gran Atractor, una fuerza descomunal, que hace que miles de galaxias, incluida la nuestra, se dirijan hacia él.

El Universo es como una esponja, tal vez redonda, que se hincha como un globo a cada momento que pasa. En la superficie de ese globo existen cavidades como la esponja. Las galaxias, los cúmulos de galaxias, los hipercúmulos y otras estructuras mayores están pegados a las paredes de esas cavidades, dejando grandes huecos, como si fueran espacios vacíos o pompas. Pero en esos huecos habita la Materia Oscura, materia que existe, pero que no se ve y se deja notar por su fuerza de gravedad. En realidad sólo vemos el 10 por ciento de la materia del Universo el resto es materia oscura. Mientras, el Universo se expande y las galaxias, a nivel global se separan. Caben dos posibilidades futuras para el Universo. Puede llegar un momento en que la expansión se frene y caiga sobre sí mismo, volviendo a reunificarse toda la materia y energía en un sólo punto, para volver a explotar en un proceso cíclico infinito, pero puede que el Universo se expanda indefinidamente. Con el tiempo, las estrellas se apagarán, las galaxias dejarán de existir y el Universo desaparecerá, al menos el nuestro, aunque es probable que existan otros Universos.

…y ante esta inmensidad cósmica, ¿dónde estamos?

09
Jul/2010

Criterios de las comisiones

JOSE MANUEL OJEDA GARCIAjose tomas perez villar

José Manuel Ojeda García, arquitecto  y urbanista; y José Tomás Pérez Villar, abogado y urbanista.

El Territorio andaluz es patrimonial, “mestizaje” de culturas históricas que materializaron en él su permanencia. Andalucía se organiza en una malla de ciudades declaradas Bienes de Interés Cultural (BIC) y Conjuntos históricos (CH). Sin embargo, los Planes Especiales (PE) para estos CH aprobados definitivamente son pocos. El apoyo autonómico a los Ayuntamientos, para estos PE se ha visto, mayoritariamente, ineficaz, por la desidia de los municipios, o por la excesiva duración temporal de su tramitación, junto con la falta de visión realista de las determinaciones aprobadas, que podría derivar en la posible responsabilidad patrimonial de la Administración.

Tenemos que aprender de la Historia. El proceso de evolución de los CH ha producido una contínua transformación del espacio urbano y de la edificación, adaptándose a la contemporaneidad de cada momento, y que salvo en la etapa de los años 60 y 70 del siglo XX, nos ha legado nuestros magníficos CH. Los CH andaluces necesitan de una intervención sostenible: actuaciones contemporáneas de intervención positiva en estos, con el respeto al patrimonio estrictamente necesario de conservación y a garantizar la preservación de éste para las generaciones futuras. Es decir, acuerdo técnico-político entre intervención versus protección.

El marco jurídico de aplicación lo encontramos, fundamentalmente, en la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía de 2007 (LPHA), no siendo aplicable la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985 (LPHE) en virtud de las competencias exclusivas de la Comunidad de Andalucía en esta materia (Art.68.3 del Estatuto de Autonomía).

Sin embargo, de la aplicación del compendio normativo cultural en estos años, hemos de destacar el derivado de la variable interpretación del art. 20.3 de la LPHE; que establece que, en los BIC CH, hasta tanto no se produzca la aprobación definitiva del Planeamiento de protección (PE), el otorgamiento de licencias, precisará resolución favorable de la Administración competente (Organismos administrativos de la Consejería de Cultura), y, en todo caso, no se permitirían alineaciones nuevas, alteraciones en la edificabilidad, parcelaciones ni agregaciones, en espera de un estudio singular, de actuaciones patrimoniales, en los PE; sin embargo, dada la tardanza de la tramitación y aprobación definitiva de estos PE, se ha producido, mayoritariamente, la paralización y excesivo “celo” en las intervenciones en los CH, salvo excepciones.

Respecto al último párrafo de este artículo 20.3, es necesario comentar que, las Comisiones Provinciales de Patrimonio Histórico (CPPH), han tenido una posición cambiante respecto a la interpretación de la no alteración de la edificabilidad de los CH. Normalmente se consideraba la edificabilidad de aplicación como la permitida por el planeamiento general del municipio (PG), pero, en los últimos años, se considera erróneamente como el mantenimiento de la superficie construída o volumetría existente, identificándolo, por error, con la edificabilidad, que es un concepto urbanístico. Así se están soslayando muchos años de interpretación positiva de este artículo, llegándose al “absurdo” de esta interpretación literal intencionada, con la práctica inedificabilidad de solares existentes con mínima superficie construída, o la problemática de edificaciones existentes de distinta altura de la permitida/obligada en el PG, poniendo así en contradicción el PG y las consideraciones de los Organismos patrimoniales.

A este respecto comentar que el concepto de edificabilidad es un concepto urbanístico, elemento intrínseco del aprovechamiento urbanístico y, por tanto, vinculado al PG; la edificabilidad aludida no se debe identificar con la superficie construída existente, debiéndose aplicar el aprovechamiento o edificabilidad establecido en el PG para cada zona en concreto, dado que este era el criterio tradicional patrimonial, y además, los PG vigentes han sido aprobados definitivamente por la Consejería competente en materia de urbanismo, con el informe sectorial vinculante de los Organismos culturales, por lo que cualquier ciudadano afectado negativamente por este “cambio” de criterio podría exigirle responsabilidad patrimonial a la Administración correspondiente, al no aplicar la edificabilidad del PG, a la que tiene derecho.

Así, en una posición clara y rigurosa, debería considerarse definitivamente el mantenimiento de la edificabilidad de aplicación como la permitida por el PG, dado que por edificabilidad entiende el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la “cualidad de edificable. Posibilidad de edificación sobre un suelo según las normas urbanísticas”, habiendo considerado nuestra doctrina a la “edificabilidad” como uno de los factores del aprovechamiento urbanístico, identificándolo con la intensidad del uso permitido por el Plan. Amén de suponer el respeto a la normativa urbanística aprobada con el asentimiento de la Administración cultural.

Debe invocarse la clásica dicotomía entre la clasificación y la calificación de suelo, que la definición del derecho de la propiedad del suelo depende de la concreta clasificación del mismo (art. 8.1 del Texto Refundido de la Ley de Suelo de 2008), y la calificación supone la atribución, por el plan, de un determinado destino al terreno por razón de los usos, intensidades de uso (o edificabilidad) y tipologías edificatorias que puedan implantarse en él. Y así viene reconociéndose por los artículos 9.B, 10.1.A.d), 13.3.b), 17.1, 17.5 y concordantes de la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA).

Pues bien, desde la elaboración de la Instrucción interna de la Dirección General de Bienes Culturales (Idgbc) en marzo de 2003, se viene considerando por las CPPH que “edificabilidad” es el mantenimiento de la superficie construida existente, apartándose de la interpretación preexistente y acercándola al término de “edificación”. Así, parece que nos encontramos en la disyuntiva entre edificación existente y edificabilidad. Y no se trata solo de un problema semántico, sino que influye la legislación y variadas situaciones aplicables. Pensemos que una parcela tiene una edificación existente, incluida en la delimitación de un CH, para la que el PG le permite una edificabilidad superior a la superficie edificada existente, y el titular de la misma, dentro de esos parámetros tiene derecho a materializar esa edificabilidad, y, según los criterios de la CPPH no podría hacerlo, por lo que, amén de otras consecuencias jurídicas, dejaría expedita la vía indemnizatoria por parte de la Administración al perjudicado.
Este erróneo límite, establecido por la interpretación de las CPPH del art. 20.3 de la LPHE, que es extrínseco al concepto de edificabilidad, no encuentra cobertura jurídica alguna, pudiendo suponer una doble vulneración de la Constitución Española (CE), la primera por ignorar el principio de reserva de Ley proclamado por el art. 33.2 de la Constitución (“la función social de [la propiedad privada] delimitará su contenido, de acuerdo con las leyes”), y la segunda, porque la competencia exclusiva de la Comunidad Autónoma en materia cultural, impediría la aplicación de la Ley estatal en el ámbito de Andalucía (Art. 3 LPHA en relación al art. 148 de la CE).

A esta improcedente aplicación de la LPHE por parte de la Idgbc, que debería ser inaplicable hace tiempo, habría que añadir otro aspecto llamativo desde el ámbito jurídico como es la ausencia de publicación de esta Instrucción. Esta norma, interna de la Administración cultural, desconoce el principio de publicidad de las normas recogido en el art. 9.3 de la CE, lo que, unido a lo anterior, nos lleva a concluir, que su aplicación es ilegal. Sería trascendente que un Tribunal corroborara lo aquí manifestado, pudiéndose así exigir la revisión de tantas resoluciones adoptadas en base a esta Idgbc y las consecuentes indemnizaciones, que un pronunciamiento judicial en estos términos pudiera conllevar, a los perjudicados que, durante estos años de aplicación de la Idgbc, no han podido materializar la edificabilidad urbanística a la que tendrían derecho y los perjuicios económicos asumidos. A esta situación sin duda ha contribuido la cómplice actitud de los Ayuntamientos y una jurisprudencia de nuestro TSJA escasa y aún tímida en la delimitación del ámbito competencial de la normativa estatal y autonómica en la materia.

Así se debería flexibilizar positivamente la aplicación de los criterios patrimoniales de conservación de los CH, para no llegar a la paralización en la actividad urbana de éstos. También podíamos establecer unos criterios patrimoniales concretos conocidos, para permitir lo que debiera ser la norma en la Administración: el carácter reglado de los requisitos patrimoniales en la autorización de las licencias urbanísticas, revisando las actuales composiciones y competencias delegadas de las CPPH y evitando que sus decisiones parezcan inaprensibles y hermenéuticas. Debemos hacer un esfuerzo por aunar las legislaciones urbanística y patrimonial, tanto en el ámbito legislativo, como en la aplicación práctica.

“Es necesario un equilibrio entre la protección activa y las propuestas contemporáneas para revivir los CH de Andalucía, en base a la normativa urbanística municipal de aplicación, incluida en el planeamiento general o desarrollada a través de los Planes especiales de protección y reforma interior”.