Monthly Archives: Mayo 2013

26
May/2013

Pobre San Fernando

Si faltaba algo para que la festividad del patrón de Sevilla pasara absolutamente desapercibida, la coincidencia con la procesión del Corpus Christi, que no con la fiesta litúrgica –que la Iglesia ya pasó al domingo siguiente hace muchos años–, la ha borrado del calendario. Eso sí, todos le agradeceremos que esta coincidencia nos permitiera gozar de una jornada festiva la pasada y calurosa Feria de Abril. Pues por más que de Despeñaperros –o la Venta el Alto– para arriba se empeñen, durante esos seis días aquí se trabaja como el resto del año –o al menos lo intentamos–.

 

La única ventaja que saca San Fernando de todo esto es que volverá a salir en procesión en su día, como ocurrió en dos ocasiones con el cardenal Amigo Vallejo al frente de la Iglesia de Sevilla, acompañado por la Virgen de las Aguas. Claro que no supone ninguna novedad. En el cortejo del Corpus, San Fernando, portado por los costaleros de la hermandad de la Redención, es fijo. Pero será algo más que nunca, unido a la parada militar y la jura de banderas que le rendirá honores. Los fieles, como siempre, podrán venerar su cuerpo incorrupto ante la urna abierta de la Capilla Real de la Catedral y el Ayuntamiento entregará las medallas de la ciudad… al día siguiente.
Pero, con todo el cortejo del Corpus en la calle, con el misterio de la Cena al completo y la Virgen de la Hiniesta gloriosa retornando a San Julián desde la Plaza de San Francisco, ¿alguien se acordará de San Fernando?

 

 

12
May/2013

10.000 pétalos para la Virgen (del Rocío)

 

Virgen de los Reyes. La foto es de Daniel Garrido.

Virgen de los Reyes. La foto es de Daniel Garrido.

Si impresionante fue la petalada que el domingo de la semana pasada le dedicó el pueblo de Almonte a su patrona desde el balcón del Ayuntamiento, sorprendente debió de ser la de ayer con los pétalos de 10.000 claveles, cuando, ya vestida de Pastora y con el alumbrado, que no pudo estrenar en la procesión de Reina, encendido, bajo la hermosa catedral de madera y papel que cubre toda la plaza Virgen del Rocío, pasó para despedirse antes de emprender el camino de regreso a su ermita, en la aldea.

Ni este detalle, uno más de todos los que dedica el pueblo de Almonte a la Blanca Paloma, ni el ímpetu de los almonteños –entiendo que quienes lo ven desde fuera lo tilden de “fanatismo”, sobre todo cuando llegan a las manos por defender lo que entienden como suyo– tienen nada que ver con la sobria procesión de la patrona de Sevilla por su recorrido tradicional en torno a la Catedral. Una salida extraordinaria con motivo del Año de la Fe que corrió mejor suerte que el fallido Magno Viacrucis con 14 pasos en la calle la pasada Cuaresma, pero a la que le faltó público, que no cortejo. Dos estilos distintos y, seguramente, la misma devoción.

  
Sin embargo, y aunque los devotos incondicionales de la Virgen de los Reyes no fallaron, probablemente pequeñas modificaciones habrían contribuido a que resultara realmente extraordinaria. Y quizás con solo cambiar el horario se habría ganado mucho. Un rosario vespertino, con las temperaturas actuales, habría calado más.

 

06
May/2013

Rocío, siempre Rocío

Este artículo se publicó en la revista Más Pasión del 5 de mayo de 2013.

Calles engalanadas e iluminadas para la ocasión, arcos de flores de papel que los vecinos han elaborado a mano para mostrar su cariño por su Patrona durante todo el año, una impresionante catedral para decorar la plaza… Este domingo recorrerá las calles de Almonte, como hace siete años, como cada siete años, la Virgen del Rocío, con sus atributos de Reina en su paso. No es por el Año de la Fe, pero seguro que la cita mueve montañas. Miles de personas se acercarán hasta este pueblo que ha tenido durante nueve meses, en los que además se está celebrando el Año Jubilar Mariano, a la Reina de las Marismas en su parroquia. El domingo próximo, 12 de mayo, tocará acompañarla de vuelta a su ermita, para celebrar la fiesta de Pentecostés en la aldea el 20.

05
May/2013

Una corona de devoción y errores

En Cuaresma, en la fachada de Joyería Reyes, en la esquina de Álvarez Quintero con Entrecárceles, inauguraban orgullosos una placa que recuerda que hace un siglo, en 1913, se labró allí la corona que ciñe la cabeza de la Esperanza Macarena. Y no es para menos. Se trata de un trabajo de alta joyería que, como casi todo lo que hace la hermandad del Arco y especialmente en las cuestiones estéticas emprendidas de la mano de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, marcó tendencia, como dirían los entendidos en moda contemporáneos. La corona era fruto de los esfuerzos de sus vecinos y devotos.

Sin embargo, en un decisión incomprensible para nuestros ojos de hoy y, supongo, muy dolorosa para mucho de los macarenos de entonces, la junta de gobierno aprobó por unanimidad entregar esta joya al general Queipo de Llano para que la fundiera con el fin de contribuir a sufragar los gastos de la guerra. Una Guerra Civil que había dejado un reguero de sangre en el entorno de San Luis y destrozado el patrimonio de muchas hermandades e iglesias en las proximidades de la Macarena. Menos mal que la devoción del capitán general de Sevilla, según se ha mantenido hasta ahora, impidió que llevara la corona a la fundición. Jesús Miguel Palomero Páramo, en el libro editado por la hermandad con motivo del XXV aniversario de la coronación –según recuerda Álvaro R. del Moral en el reportaje que publica hoy la revista Más Pasión-, en cambio, explica que una cuestación popular logró recaudar el mismo peso de la corona en oro para entregarlo a cambio de la corona. El caso es que en febrero de 1937 la pieza regresó a las sienes de su dueña. El esfuerzo y la devoción de los macarenos enmendaba la plana a su junta de gobierno y coronaba a la Señora de San Gil por segunda vez.

Aún había que esperar casi dos décadas para que la coronación tuviera rango canónigo. El año próximo celebraremos el cincuentenario con la Esperanza en la Plaza de España.