Monthly Archives: Febrero 2013

25
Feb/2013

Las lecciones del Magno Viacrucis

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 17 de febrero de 2013.

Las previsiones metorológicas vuelven a truncar los sueños de los cofrades. Muchos, casi desde que se conoció el proyecto del Magno Viacrucis, se agarraron a esta posiblidad como la única forma de salvar el acontecimiento. Vamos, como la única forma de evitarlo. Hoy, con todos los pasos montados, las flores puestas, los detalles que han preparado con mimo las hermandades que participan -14 más dos-, los dispositivos listos -incluida la paz firmada con la Policía Local-, horarios e itinerarios cerrados por fin, da pena que la lluvia vaya a hacer acto de presencia justo cuando nos proponemos a disfrutar de nuestras imágenes en la calle. Y más cuando se trata de un acto extraordinario que, según subrayaba el arzobispo, Juan José Asenjo, en el artículo para el Programa de mano de El Correo, no se volverá a convocar. Al menos hasta que otro Papa -que Benedicto XVI ya ha dicho que lo deja el 28 de febrero- convoque otro Año de la Fe o similar -que tampoco nos hace falta tanto para sacar los pasos y orgnaizar un Santo Entierro Magno, como era el deseo d elas hermadnades, o un Viacrucis Magno-. Ahora todo se ve distinto. Pero esta lluvia que aceptamos como voluntad de Dios, siguiendo las indicaciones del pastor diocesano -que no es un coco, claro que no, sólo que todavía no ha captado las formas sevillanas-, deja otras lecturas. Seguramente, el rezo de las estaciones del Viacrucis en la Catedral tendrá un sentido más espiritual que en la calle. Menos público, sí, pero todo el que esté estará rezando y no contemplando pasos. Y ha mostrado que, pese a lo que se les critique, las cofradías están al servicio de la Iglesia Diocesana, atendiendo sus peticiones aunque ni las comparta ni las entienda.

25
Feb/2013

¿Qué hizo mal Torreblanca?

Este artículo fue publicado por El Correo de Andalucía el domingo 24 de febrero de 2013.

Luis Miguel González todavía se pregunta qué hizo mal para que le hayan llovido tantas críticas a su hermandad. Y no creo que sea el único. ¿Saco su paso a la puerta? ¿A una puerta abarrotada de vecinos que cargados con bocadillos y agua llevaban horas esperando para acompañarlo en su primera –y quién sabe si única– singladura por las calles del Centro de Sevilla para llegar hasta la Catedral y participar en el Magno Viacrucis del Año de la Fe? ¿Contentar a sus hermanos con la visión de su Cristo cruzando la ojiva de Santa Marina después de que se le cerraran las puertas de la Catedral tras dos horas de incertidumbre? ¿Una muestra de la fe de un barrio al que el año pasado se le privó de rezar el viacrucis del consuelo y la cercanía?

Allí estaba el vicepresidente del Consejo vara en mano. Allí, su director espiritual. Representantes, uno y otro, de las dos instituciones que ahora se tiran la pelota –como aquella mañana– de la responsabilidad.

Torreblanca sacó el paso a la puerta, se escucharon los vítores de quienes no pudieron contener la alegría, le cantaron una saeta y vuelta atrás. ¿Desconocimiento? ¿Imprudencia de una hermandad de víspera? Más de uno quiso hacer lo mismo pese a sus años, ¿qué digo años?, siglos de historia. ¿Jugar a los pasitos? Exactamente lo mismo ocurrió el pasado Domingo de Ramos en San Julián, con todo el cuerpo de nazarenos bajo la lluvia. Hasta aquí el sueño de una hermandad que falló en no tener la previsión suficiente de, antes de que se acordara el famoso plan B, ofrecerse para ser el C.

07
Feb/2013

MAGNO VIACRUCIS. El capataz de los otros misterios

Este trabajo te permite conocer a personas excepcionales. El domingo 17 de febrero, Juan Antonio Álvarez, el Pollero en el mundo del costal, mandará el misterio de Monte-Sión en el Magno Viacrucis del Año de la Fe. Sin dejar de admitir que es todo un privilegio que tanto su primero, Manuel Vizcaya, como la junta de gobierno de la hermandad del Jueves Santo hayan confiado en él, recuerda que, al fin y al cabo, se trata sólo de un paso y de que en la vida hay otras cosas mucho más importantes. Creo que muchos cofrades, que hacemos un mundo del más mínimo detalle, tenemos mucho que aprender de sus palabras. Os dejo aquí el artículo que escribí para Más Pasión tras una intensa tarde de conversación en su casa con marchas procesionales como hilo musical.

Juan Antonio Álvarez, Pollero, junto a un artículo en el que aparece una foto compratiendo trabajadera con su hijo. La foto es de Estefanía González.

Juan Antonio Álvarez, Pollero, junto a un artículo en el que aparece una foto compratiendo trabajadera con su hijo. La foto es de Estefanía González.

Juan Vizcaya, pasando lista a la cuarta trabajadera del misterio de San Gonzalo, le bautizó. “Éramos tres o cuatro antonios así que me dijo: ¿Tú trabajas en el mercado, verdad? Ea, pues Pollero. Y así se quedó”. Para el mundo del costal y para el resto de su vida, que va mucho más allá de sacar pasos.

 

Esposo, padre de dos hijos, abuelo de cuatro nietas, Juan Antonio Álvarez Rodríguez (Sevilla, 1957) presenta como currículum a su familia, un montón de folios en blanco y una foto de la enorme cicatriz que le recorre la espalda paralela a la columna vertebral, “la herencia de los pasos”. Costalero asalariado y miembro de las primeras cuadrillas de hermanos en San Gonzalo, Los Gitanos y en su Estrella, ha llegado a sacar pasos todos los días. Pero una lesión en la espalda le obligó a colgar el costal, eso sí, después de compartir trabajadera con su hijo Juan Antonio, el Pollerito, llevando al Soberano Poder. En aquel momento, en 1993, su “amigo-hijo” Manuel Vizcaya le dijo que lo quería junto a él mandando los pasos. Y ahí se quedó, de segundo de Vizcaya, “todo un privilegio”.

Pero, como le dijo un día Antonio Santiago, el Pollero es “un segundo especial”, tan especial que Vizcaya no ha dudado un segundo en encomendarle uno de los dos misterios que tiene que mandar para el Viacrucis del Año de la Fe –el del Señor de las Penas de la Estrella o la Oración en el Huerto–. El hermano mayor de Monte-Sión, Rafael Buzón, ya hizo público que Juan Antonio guiaría a su cuadrilla hasta el Banco de España, dándole también el respaldo de su junta de gobierno, pero tanto el capataz como su auxiliar prefieren decir que cada uno llevará un misterio, sin ponerle nombre: “Estoy a las órdenes de mi primero y a lo que decidan mis hermandades”, afirma.

Y lo demás no importa. No porque no tenga valor, sino porque el Pollero se lo da en su justa medida. Para Juan Antonio, el auténtico misterio, “el de la vida real”, es el de los niños –“de dos a 50 años, con síndrome de Down, con autismo o retirado a sus padres por maltrato”– que viven en la Ciudad de San Juan de Dios de Alcalá de Guadaíra. Voluntario de la Fundación Juan Ciudad desde 2003, los visita dos veces por semana y el resto de su tiempo lo dedica a buscar colaboradores para llevar a cabo todas las actividades que se le ocurren. Para este año ya tiene organizado el concierto de Cuaresma, que ofrecerá el 3 de febrero la banda de la Presentación al Pueblo de Dos Hermanas. “A lo mejor tocan para 20 o 30 y se juntan más músicos que niños. Pero ya les he dicho que por primera vez van a tocar delante de un misterio y no detrás, como en Semana Santa. Y que vayan con su uniforme de gala”. Y, “la verdad”, confiesa el Pollero, “es el único día que me pongo nervioso, como un flan. El Domingo de Ramos o el Jueves Santo, estoy tranquilo, pero el día del concierto en San Juan de Dios… es que tiene que ser perfecto”.

El Lunes Santo se lleva a los niños a comer a la casa hermandad de San Gonzalo y después, en una zona vallada en la plaza, los niños ven salir la cofradía. El Jueves Santo repite la operación con la Exaltación, antes de irse con su primero a Monte-Sión. Para la Feria, ya está todo preparado. Entretanto, se disfraza de payaso, les lleva juguetes que le han dado sus nietas o llama a Manuel o a Carlos, que no se pueden levantar de la cama, para que se pongan en el palo. “Y ellos responden: «Queeeeeeeeeeeee»”.

Por todo esto, ya sabe cuál será su llamá, la única que hará con dedicatoria, en el Viacrucis del Año de la Fe, en el interior de la capilla, “sea en San Jacinto o en la calle Feria”: “Por los niños, que vienen al mundo a ser felices y a ser queridos. Por el trabajo de los que van debajo. Y por la paz”.

Tras más de dos horas de conversación y de mostrar los dos rinconcitos cofrades que tiene en casa –una vitrina con codales, el llamador que le recuerda como costalero de la primera cuadrilla de hermanos de Los Gitanos y otros detalles, y un recodo en un dormitorio lleno de cuadros y placas con dedicatorias, una selección de todo lo que le dan las hermandades en agradecimiento: “Siempre digo que inviertan en otra cosa porque no tengo sitio donde ponerlos”– sale corriendo para Triana. Allí echa una mano en las labores de priostía. Y justo ahora tienen mucho trabajo: la peregrinación extraordinaria con el Simpecado en la carreta de El Rocío a Almonte para presentarse ante la Blanca Paloma en el bicentenario de su fundación –el pasado 26 de enero–; el triduo extraordinario en la Catedral y la romería. En estos días, sobre el pecho, la medalla de José, su cuñado, fallecido en noviembre pasado, que sus sobrinos le han regalado.

“Yo sólo saco pasos. Ojalá pudiera sacar el antídoto, una vacuna o una ley para mantener encerrado a quien maltrata a un niño”, se despide poniendo cada cosa en su sitio.

 

 

06
Feb/2013

A estas alturas…

cartelviacrucis2013 Los cambios de última hora en los itinerarios, sobre todo, de acceso y salida de los pasos que van a participar en el Magno Viacrucis suenan a improvisación. Ciertamente, visto lo que se emplea en organizar una Semana Santa, que prácticamente es igual de un año para otro, no parece mucho el que ha requerido este acto central del Año de la Fe. Sin embargo, los responsables del Consejo han dedicado todo el que han tenido –desde que en el verano pasado el arzobispo les confiara, en principio secretamente, la misión de organizarlo, y con la dimisión de su presidente entre medio– a preparar el dispositivo y a reunirse con todos los implicados –Ayuntamiento, hermandades, Cecop…–. ¿Se habían olvidado de Subdelegación o es que se espera una avalancha mucho mayor?

Los hermanos mayores de la corporaciones participantes están convencidos de que todo saldrá bien, como siempre, pues todos están poniendo de su parte y porque la experiencia en todo esto es un grado. Pero los recorridos aún están sufriendo cambios y los horarios de regreso están cogidos con alfileres. A unos se les dice que tienen 15 minutos para montar su cortejo y entrar en la Catedral mientras que el horario oficial da por hecho que en esos 15 minutos ya están fuera de la Catedral. Me temo que, aunque vayan a ritmo de traslado (que no a paso de mudá) algunos terminarán entrando en sus templos bien entrado el primer lunes de Cuaresma.

Pese a todo y a que entiendo que la decisión se ha tomado para evitar que los pasos estén en la calle mucho más tiempo del necesario, las limitaciones de recorrido que impuso la Subdelegación del Gobierno perjudican, sobre todo, a los cofrades, sevillanos y foráneos, que disponían, antes, de dos horas para hacer el recorrido del Viacrucis con todos los pasos en su sitio y que ahora o madrugan para coger sitio antes de que lo aforen, como propone el arzobispo (no sé si en su recomendación contaba con que es domingo y que los fieles tendrán que ir a misa), o se meten en la bulla que se originará entre Tetuán y Sierpes para poder verlos todos.

Y aquí surge el nuevo pero. Si es así y todo se limita a ver los pasos en la calle,  Casi mejor será quedarse en casa y verlo en la tele…