Tag Archives: Estética

09
Abr/2016

Para el balance

Empezamos la semana pasada por lo que resultó más llamativo (que casi nunca resulta lo mejor): el uso de las vallas —y que deja misterios inexplicables como ese inmenso espacio desperdiciado a los pies de la Giralda—. Pero pasemos a otras cosas más gratas: señalar, por ejemplo, que cofradías como La Cena, La Amargura, El Calvario o Los Negritos deberían declararse piezas de calidad suprema en el patrimonio de la ciudad. Es más, debería exigirse su contemplación íntegra para poder afirmar con conocimiento que se ha vivido la Semana Santa. Y esto desde antes de la llegada de su cruz de guía hasta bastante después de que el palio nos haya superado, como demostración también de que los nazarenos no son ninguna excrecencia eliminable sino un elemento esencial. O, de otro lado, que si en lo fundamental todas las hermandades deben tener un mismo guión y un único motor que llamamos evangelio (nunca estará de más recordarlo); en las formas, no todas son iguales ni deberían serlo. En la variedad no es que esté el gusto, sino un valor importante de nuestra celebración. Que las preferencias puramente personales no nos hagan olvidar o minusvalorar que la estética no obedece a un solo canon y se necesitarían largos folios para precisar tanto trabajo bien hecho por cuadrillas, capataces, vestidores, floristas, encendedores… A mí se me acaba el espacio, pero díganse a sí mismos cuántas cosas buenas han visto. Y den gracias a Dios por ello.

18
Feb/2012

El cartel

Sevilla debe ser el lugar del mundo con más críticos de arte por metro cuadrado, donde, desde lo literario a lo pictórico, no hay labor que no encuentre comentario. Pero lo más curioso de todo es que a tenor de sus valoraciones cabe pensar que, pese a su acerada lengua o afilada pluma, muchos apenas se han atrevido a poner sus pies en un museo o a considerar los problemas que plantea la Estética. Así, ahora que acaba de ser editado el cartel de Semana Santa, se escuchan no pocas opiniones que obvian el hecho de que el cartel debe verse en la calle. Esto es, se presenta para la comprensión de la mayoría, no para especialistas en hermenéutica. Por otra parte, cuando se reclama innovación —algo muy lícito y conveniente— hay que saber también si se está dispuesto a asumir el riesgo (podrían preguntar a los aficionados taurinos sobre los experimentos maestrantes). Si es así, mucho ánimo. El año que viene le pedimos a Miquel Barceló que nos pinte un nazareno boca abajo atravesado con un cirio. Y se lo pagamos, claro.

09
Feb/2011

Es posible innovar

Se dice que la estética de las cofradías no evoluciona, que se mantiene estancada en un barroco ideal. Pero basta con ver fotografías o vídeos de hace sólo dos décadas para que comprobemos cuánto se ha cambiado. Ni las formas de llevar los pasos son idénticas, ni el atavío de las dolorosas, ni la colocación y calidad de las flores. Lo único que pasa es que innovar es siempre arriesgado y muchos no se atreven a hacerlo hasta que los más atrevidos les han allanado el camino. Sin los primeros las cosas no avanzan, sin los segundos las modas no se establecen. Ambos son necesarios, porque ni lo nuevo es siempre bueno, ni tampoco parece aceptable ese forzado aire retro que algunos quieren imponer a toda costa. Sólo digo que hay que mirar con ojos bien abiertos para percibir esos cambios lentos pero inexorables y cómo conviven tendencias opuestas. Hace unos días, dos hermandades como Pasión y Las Penas han celebrado sus cultos con dos altares tan diversos como ejemplificadores de lo que afirmo. En San Vicente, un oleaje de cera se extendía por toda la anchura del presbiterio. En El Salvador, eran sólo cuatro focos los que resaltaban la imagen del Nazareno en disposición tan perfecta que le hacían caminar sobre la luz. Escojan ustedes.

(Más Pasión, febrero 2011)