Tag Archives: El Gran Poder

29
Abr/2017

Cortejos de excelencia

Nazarenos Soledad web

Si las avalanchas de la Madrugada, una notoria y creciente falta de educación, esa carrera extraoficial de sillitas contra la que nadie actúa y las acampadas con esterillas, butacas y picnic incluido, además de timbas improvisadas que han convertido las aceras en casinos, han marcado negativamente la pasada Semana Santa; en el otro extremo, es justo resaltar la generalizada mejora de los cortejos de nazarenos. Parece como si, para equilibrar una triste balanza, las hermandades hubieran opuesto al peor comportamiento ciudadano un modo de procesionar impecable. Siempre se ha subrayado el discurrir de determinadas cofradías: La Amargura, El Amor, Los Estudiantes, las tres cofradías de negro de la noche acribillada (que incluso han aprendido ya a deshacerse y reconstruirse igual que el ave Fénix), Los Servitas o La Soledad de San Lorenzo… Pero lo que ahora llama la atención es el cambio manifiesto de otras que aceptaban como mal endémico que sus filas sufrieran cortes o deserciones en determinados puntos de su recorrido. Claro está que habrá singularidades y que ustedes sabrán señalarlas. Sin embargo, no dejarán de ser casos esporádicos. ¿Quién puede negar que cofradías como La Cena o La Estrella, El Baratillo o Los Negritos procesionan con un rigor modélico? Y esto es aplicable igualmente a las cofradías más jóvenes: Torreblanca, Bellavista o La Misión podrían dar lecciones de lo que sostengo. Menos mal que en algo hemos mejorado.

05
Dic/2010

Annus horribilis

Se va acabando un año muy duro. En lo internacional, mientras Haití sigue clamando, Wikileaks nos ofrece un penoso reflejo de quienes gobiernan; en lo nacional, los brotes verdes, si alguno hubo, debieron agostarse pronto; en lo local, ni en tiempos de setas se logra acabar un proyecto que exige el mayor esfuerzo en el peor momento; y, en las cofradías, el año 2010 será el del atentado al Señor del Gran Poder. Tiempo de crisis, sí, aunque no absolutamente nefasto. Sirve de alerta a la sociedad para que evite las peligrosas inercias y al individuo para que, siguiendo el precepto clásico del conócete a ti mismo, haga examen de conciencia. Así, algunas hermandades han redescubierto que sus bolsas de caridad nunca podrán ser un apéndice menor y, ahora en diciembre, cuando muchas dolorosas se sitúen al pie de sus altares, será también la ocasión de recordar que a los besamanos no se va para criticar a los priostes sino a una cita con María, más dispuesta a recibir nuestros problemas que las flores o el incienso.

29
Nov/2010

Vida y obra

La Literatura, como todo en la vida, tiene sus galas y miserias. Hay justicia poética cuando los personajes que han obrado bien reciben su premio al final de la obra y los malos son castigados; mas también hay frecuentes injusticias literarias que se cometen cuando se relega o ignora, sin razón, a quien practicó su arte con excelencia. Entre estos damnificados se encuentra un poeta que, a mi juicio, escribió el mejor libro de versos sobre la Semana Santa y, ahora que se celebra la feria del libro antiguo, sería una buena ocasión para leerlo. Me refiero a Juan Sierra y a su Palma y cáliz de Sevilla (1944). Él, como otros que sufrieron el cruel ostracismo sevillano, no dio el Pregón —obra efímera, gracias a Dios, casi siempre— y todos lo perdimos; pero escribió poemas que piden no mármol, sino bronce.  Viene El Gran Poder y exclama: “¡Oh coagulada sangre negra, gorda,/ oh leño de clavel carbonizado,/ oh joya navegando un frío morado/ en la luna que plena se desborda!”, y vemos cómo pasa el Señor en cada verso.