Tag Archives: Consejo

18
Mar/2017

Ad experimentum (sí, sí)

SENATUS WEB

El latín no es una lengua muerta, como no lo es en puridad ninguna que pueda ser entendida y siga transmitiendo sus saberes y belleza. Y en nuestro entorno cultural está mucho más viva que otras con millones de hablantes. Tal vez por eso hasta quienes no han traducido un solo renglón de César o Salustio se atreven con ella. Pero debe volver a las aulas el estudio de las declinaciones, la conjugación de los verbos deponentes y la consecutio temporum. E incluso debería exigirse un B1 en la lengua del gran Horacio, como mínimo, para formar parte del Consejo o ser diputado mayor de gobierno de la Madrugada. Evitaríamos serios problemas. ¿En qué parte del “ad experimentum” se han perdido algunos? O es, quizás, algo peor: que de nada sirve ya la palabra dada. Obligar a una sola hermandad —precisamente la que más puso de su parte el año pasado para llegar a un acuerdo y la que mayor riesgo corrió— es sentar un gravísimo precedente. No sé, a partir de ahora, quién va a ceder en lo más mínimo, si los mismos que se vieron beneficiados después miran al tendido. Todos los hermanos mayores de la Madrugada deberían haber cerrado filas junto al de Los Gitanos, aunque solo fuera por precaución al ver pelar las barbas del vecino. Y flaco favor se ha hecho a sí mismo el Consejo que, pretendiendo en el futuro remodelar otras jornadas, ha puesto también en guardia al resto de hermandades y colocado bajo sospecha a sus delegados de día. O tempora, o mores.

05
Sep/2016

Servidores de la unidad

El señor Arzobispo, por mucho que les moleste a algunos, ha dado ya sobradas pruebas de que nos ha cogido el molde del zapato y, cuando habla, demuestra que no da puntada sin hilo. En la toma de posesión del nuevo Consejo dejó algunas perlas que lo acreditan. La principal, a mi juicio, fue esa de que “Sevilla solo creerá en nosotros si nos ve unidos”, acompañada de su petición a los flamantes consejeros para que fueran “servidores de la unidad”. No es fácil la misión asignada, visto lo visto en los años precedentes. Hagamos examen de conciencia y reconozcamos que, algunas veces, entre lo que proclamamos y lo que hacemos hay discordancias palpables y hasta acusadoras. Además, les encargó otro empeño de enorme calado: el de presentarse como “servidores de la verdad” y ello dentro de la identidad genuina de nuestras corporaciones; pero marcando con claridad (que para eso se le designa como pastor) que el culto, el fortalecimiento de la vida cristiana, la formación, el vigor apostólico y el servicio a los pobres son los pilares que deben sostener esta hermosa y fecunda obra de siglos. Ahí es nada la tarea y les deseo el mayor de los éxitos. Como también me sumo a su agradecimiento al Consejo saliente, donde no han faltado cofrades que han trabajado duramente; pero que, a veces, fallaron en esa unidad que ahora se reclama desde Palacio.

(Más Pasión, nº 105, septiembre 2016)

17
Oct/2015

El callejón del Gato

Valle-Inclán dibujó la España de su tiempo con una tinta parecida a la de los aguafuertes de Goya y su visión terrible de la realidad, deformada por la caricatura más grotesca, convertía en muñecos a los actores del drama. Eso es el esperpento, palabra que se ha repetido estos días para calificar las escenas de la rueda de prensa (¡?) que tuvo lugar el miércoles en la sede del consejo. El vídeo completo, y sin adulterar, no tiene desperdicio: los hermanos mayores haciendo mutis por el foro, con más o menos disimulo, pues a ellos no competía la subsiguiente reunión. El presidente y el delegado de la madrugada, que habían convocado a los periodistas, no acertando a decir que no pueden decir nada. La autoridad eclesiástica, en absoluto silencio, volteando el móvil y dejando al toro correr por la plaza sin dar un capotazo de alivio. El tesorero, sentado a la mesa solidariamente, pero insistiendo en un vámonos, vámonos ya. Los periodistas enfadados por la falta de criterio de quien los convocó sin prever la situación (¿alguien pensaba que los hermanos mayores admitirían dar conocimiento de un plan, que aparentaba ser el tercer secreto de Fátima, antes de discutirlo entre ellos y con sus oficiales?). San Gregorio se convirtió en el callejón del Gato valleinclaniano y deformó la realidad con precisión matemática. Como dice Max Estrella a don Latino de Hispalis (¡vaya nombre!): “Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas”.

 

 

08
Sep/2012

Dos tazas

Eso han tomado quienes decían que no querían caldo del que se estaba cociendo a fuego lento en la cocina de San Gregorio. Después de muchos dimes y diretes, indignaciones que no llegaron a nada y del intento fallido de una candidatura alternativa non nata, nos fuimos de vacaciones con Adolfo Arenas de nuevo al frente del Consejo para los próximos cuatro años. Pero lo más interesante de todo es el número de votos que lo avalaron: 77. Si en su primera salida a escena, cuando tuvo que enfrentarse a Joaquín de la Peña y a Juan Carlos Heras, sólo consiguió al final 57; ahora, tras el ejercicio del cargo que siempre lleva aparejado el correspondiente desgaste, sube hasta una cifra que supone un 73 % de las 105 hermandades que ejercieron su derecho al voto. Por tanto, él y su equipo, que prácticamente es el mismo, pueden estar más que satisfechos con los resultados. No creo que sea del todo justo sumar como votos opositores los de las hermandades que no acudieron a las urnas, de hecho también hace cuatro años hubo quienes optaron por esa posibilidad y aún así suman veinte votos nuevos que apoyan la gestión realizada. Queda mucho por hacer y este ha sido un buen comienzo. Pero ahí esperan los nuevos estatutos y veremos cómo reacciona cada quien.

(Más Pasión, nº 60, septiembre 2012)

14
Nov/2010

Mes de elecciones

Noviembre es tiempo de elecciones. Así, más allá de la renovación prevista en alguna Hermandad, el Consejo debe designar pregonero, cartelista para el junio eucarístico, imagen del viacrucis y, por si fuera poco, otro cartelista y su correspondiente pregonero para las Glorias. No le arriendo las ganancias. Decida lo que decida, y mal que le pese, ocasionará agravios, pues cada uno tiene, con razón y corazón, preferencias particulares. Pero lo que sí hace daño, y mucho, son las filtraciones de estos procesos. No acuso al periodista que indaga por oficio en los entresijos y sabe que hay lectores deseosos de conocer cómo se fraguó todo; sino a quien interesadamente comunica lo que se resolvió en privado. Siempre me pregunto en qué lugar queda el elegido cuando se sabe por qué carambolas llegó a serlo; o, lo que es peor aún, cómo quedan dañados los nombres de aquéllos que salieron a la palestra y luego fueron desechados. Como dijo el druida Panoramix a su famoso amigo: “Allons, allons, Astérix! Soyons sérieux!”.