Monthly Archives: Noviembre 2017

25
Nov/2017

Transparencia

santa marta web

A los cofrades nos encanta darle al pico, aunque demasiadas veces lo hagamos para resaltar lo que consideramos fallos atribuibles a los demás. (Mea culpa). Sin embargo, para que aquello tenga algún valor, conviene reconocer igualmente las muchas cosas que vemos hacer bien. De lo contrario, la crítica es un ejercicio de triste funambulismo cuya pértiga se balancea entre los extremos de lo acre y lo insustancial. Por ejemplo, hace apenas unos días, un buen amigo me mandaba un enlace a la web de Santa Marta que me pareció ejemplar. Allí se leía: “Uno de los objetivos de la actual Junta de Gobierno es transmitir a los hermanos todos aquellos asuntos relevantes que se tratan en las diversas actuaciones de la Junta, en especial los acuerdos que se toman en los Cabildos de Sres. Oficiales que periódicamente se celebran. Aquí puede encontrar puntual información sobre dichos acuerdos”. Y así era, pues con absoluta claridad se detallaban los mismos escrupulosamente, obviando solo las deliberaciones. Este sencillo ejercicio de transparencia dice mucho de quienes lo llevan a cabo. Donde no hay nada que ocultar, nada hay que temer. ¿Qué mejor para un hermano que enterarse por la fuente más fiable de lo que le atañe? A la inversa, el secretismo entraña recelo, el recelo causa suspicacia y esta engendra, finalmente, animadversión. Tal vez por esto, mientras unas hermandades son como una balsa de aceite, en otras solo hay maremotos y borrascas.

18
Nov/2017

Bajo tu Amparo

amparo web

Sonaban los compases de Las Cigarreras por la antigua collación y todo era una armonía de notas y silencio. A la calidad musical de aquella formación, cada vez más sobresaliente, Sevilla supo poner el contrapunto sereno que, cuando quiere —y no son tantas veces—, saca a escena. Ni en los espacios amplios ni en las callejas se perdía esa conjunción entre quienes interpretaban las escogidas partituras y quienes acompañaban la procesión o formaban en sus filas. Cuando cada uno sabe a lo que va, no se necesitan mayores indicaciones para que las cosas funcionen como deben. Y a la entrada, con la iglesia repleta de fieles, se oía con perfecta nitidez la marcha procesional que sonaba en el exterior y las elegantes órdenes de su antiguo capataz, de esos que saben que la autoridad no consiste en chillar frente al respiradero. Allí todos daban por sentado que el único protagonismo correspondía a esa imagen que es capaz de concitar las devociones de sus feligreses y los ajenos. María, sobre una nube de luz perfecta, nimbada con brillos antiguos, prefiguración del trono de la eterna sabiduría, era la única que dictaba lo que convenía escuchar. Hasta el Niño, con sus rizos de oro como recién peinados, solo tiene ojos y oídos para su Madre que le enseña su corazón alado como un hermoso sonajero. Su dedo pequeño la señala y calla. Apenas al final, el canto y la alabanza corresponden a la voz del pueblo que la eleva, ahora sí, en busca de su Amparo.

11
Nov/2017

Azulejos

Azulejo web

En estos días de noviembre la ciudad es como una mujer madura, serena, acogedora y esplendente. Puede que no arrebate como en la juventud de ese abril que nos vuelve inquietos cuando no sabemos en dónde posar los ojos; pero tampoco es ya esa vieja quejumbrosa y malhumorada del estío a la que todo molesta y a todos incomoda. Ahora, se deja pasear y nos permite levantar los ojos sin herirnos. Nunca está más dueña de sí. Descubrimos sus azules de acuarela, sus tonos anaranjados, sus grises perfectos… Al caminar, el paso se demora y templa, mientras ella parece olvidar sus eternos recelos. Miramos sus fachadas de arriba abajo como joyas que hubieran permanecido ocultas a la vista de la mayoría durante demasiados meses. Y allí, encontramos azulejos que nos hablan de tantas devociones particulares. No me refiero ahora a esos retablos consagrados que hay en San Lorenzo, en el Altozano, al lado de la muralla macarena o en la calle San Jacinto. Tampoco a aquellos que las hermandades colocan en sus templos como tornos de farmacias para el espíritu y que permiten a deshora oraciones o cruces en el pecho. Digo los que veo en un cuarto piso por San Juan de la Palma, en un alto principal de la calle Castilla, en los chalecitos de Nervión, en Alcosa, en San Bernardo, en la calle Gerona, en Vázquez de Leca, en las blancas casas del Barrio León… Calidades diversas y presentaciones dispares, sí, pero ventanas abiertas al corazón de sus moradores.

06
Nov/2017

Un asunto resuelto

BOFETÁ WEB 2

Ya hay fumata blanca para la propuesta de modificación del Martes Santo. Bienvenida sea. Y en estos meses que van desde la presentación consensuada por los hermanos mayores interesados hasta la aprobación del Consejo se ha escuchado de todo. Pero ninguno de sus detractores ha sido capaz de presentar pruebas por las que el nuevo plan no sea mejor que el hasta ahora vigente, ergo si no es peor… ¿qué problema planteaba intentarlo? Es verdad que la decisión final del Consejo no ha sido fácil, habrá dejado algunos heridos y, a tenor de lo que se escucha, tal vez alguien haya quedado defenestrado en silencio. En cualquier caso, alabo que la solución se haya tomado sin acudir a un pleno; primero, porque no es algo que afecte al resto de las hermandades y, en segundo lugar, porque otro precedente asambleario hubiera hipotecado por completo el futuro de la entidad. Si se elige un órgano directivo, hay que pedirle que este actúe con valentía y criterio, no que acuda a una especie de comodín del público cuando piense que ello le alivie el problema. Esta es una regla del juego que debe exigirse siempre. Otra cuestión sería que nos preguntáramos si el Consejo podía, en realidad, haber decidido algo distinto a lo acordado. No creo. Cuando se pide colaboración para mejorar algo y esta se ofrece por unanimidad y sin incoherencias —mientras, por el contrario, hay quien prefiere ponerse de perfil—, ¿qué otra posibilidad cabe? Asunto diferente es que cada uno arrime el ascua a su sardina y haya quien deje caer que esto no es lo importante, sino arreglar la Madrugada. Habría que preguntárselo también a los miles de hermanos del Martes Santo y a quienes se han sentido encajonados para ver sus cofradías. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra? Los del Martes han hecho su tarea. Vamos a ver si lo segundo, como deseamos, también se logra pronto. Y, después, si es preciso, vayamos a ese Guadiana cofradiero de la reforma de la carrera oficial. Pero no conviene mezclar churras y merinas. Paso a paso.

(Más Pasión, nº 118, noviembre 2017)

 

04
Nov/2017

Misas de difuntos

cementerio web

Llegó un noviembre de sol y manga corta. Pero su segundo día, acorde con la solemnidad, cubrió los cielos con un crespón de plata y ceniza. Siguen llenándose los templos de fieles para recordar a los difuntos y las hermandades continúan celebrando anuales ceremonias por sus hermanos fallecidos. Tratemos su memoria como queramos que los futuros estimen la nuestra. Hagámoslo bien y mañana serán otros los que habrán de recordarnos. Si las cofradías están ahí es por ellos. Si siguen en un futuro será porque los de ahora no confundamos el cumplimiento de un rito con la fuerza de la oración ni olvidemos el fundamento de la resurrección. Pero, además, cuando acudimos a rezar por aquellos que compartieron nuestras devociones es también un testimonio de reconocido agradecimiento. Puede que a algunos el credo o el avemaría recitados en común ante los titulares no les emocione tanto como una revirá inacabable o esa marcha de solos imposibles y que los atavíos de las vírgenes de luto sean, en su opinión, el novamás de las innovaciones estéticas cofraderiles. Sin embargo, en una sociedad que incorpora ritos ajenos con la misma velocidad que olvida los propios, no parecen desdeñables tantas convocatorias cuyo único fin es la plegaria y la súplica por quienes nos precedieron. Como tampoco es ninguna casualidad que tantas familias graben en el mármol, junto a los apellidos de su sangre, la imagen de aquella advocación en la que esperaron con fe.