Monthly Archives: Septiembre 2017

30
Sep/2017

Algunos hombres buenos

gitanos web

Para que todo en la vida funcione con acuerdo y decencia —desde una comunidad de vecinos a una empresa, pasando por las familias e incluyendo a las hermandades—, necesitamos gente de bien capaz de sopesar los problemas y actuar con verdadera justicia. Personas a las que no importe ceder si el beneficio común es mayor que el éxito personal o pedir perdón si creen haberse equivocado, aunque sea mínimamente. No hay tantos hombres buenos como para que ninguno pueda ser dilapidado. Es más, cuando tenemos la fortuna de encontrarnos con uno, existe la obligación de aprovecharlo al máximo, porque con ello todos seremos mejores. Si preguntáramos en este mundo de las cofradías por alguien que sobresalga por dicha cualidad, quizás ninguno concitaría tanto consenso como Pepe Moreno, ese hombre dos veces grande que dirige la hermandad de los Gitanos. No se merece Pepe otra cosa que el reconocimiento afectivo, discreto y cortés que logran quienes combaten limpiamente. Demasiadas veces sobran aquí abrazos y besos —Judas también va en lo alto de los pasos—, pero no abunda como sería menester esa ternura que el Papa reclama a los cristianos de hoy. Con esa carta, don José Moreno Vega ha conseguido que se pueda decir de él lo mismo que escribió de sí un poeta que nació en la casa palacio de Las Dueñas: “y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,/ soy, en el buen sentido de la palabra, bueno”. Hay palabras que son timbre de la más pura nobleza.

23
Sep/2017

Bienvenido Puelles

Grupo SER

Fotografía: Curro Casillas, Revista Primavera 2016, Cadena SER

No es fácil escribir de un amigo, porque resulta complicado ser ecuánime. Pero, —lo dijo Cervantes—, si la vara de la justicia ha de doblarse que sea solo por el peso de la benevolencia. La fortuna me ha regalado múltiples conversaciones con este hombre grande, de barba abacial y riguroso corte de pelo, que Montañés hubiera tomado por modelo para algún santo varón de retablo. Hasta cuando discrepamos me hace un inmenso favor, pues me obliga a repensar mis opiniones en busca de los mejores argumentos. Persona de ideas claras, de frente y por derecho. Si hablo de él ahora es porque acaba de estrenar una marcha —“Coronación de Ntra. Sra. de la Salud”— que es una joya, otra más entre tantos regalos (muchos de ellos recién expuestos) como está recibiendo la Virgen blanca de Triana. En esas notas, suena un Lunes Santo de gentío y globos, están los ancianos de la Fundación Carrere, el aleteo entre naranjos de las caladas bambalinas y hasta el sol de la tarde cuando el barrio es una fiesta y el paso debe andar con ritmo y alegría camino del Puente. Vibran las cornetas como brilla la plata de su palio, rezan las flautas una salve y vuelven a la memoria quienes se fueron, se oyen los clarinetes y uno teme que todo sea ya un manto que se aleja entre candelabros. Sí, Bienve, lo has bordado y tengo que escribirlo. Perdóname. Y Ella, Fuente de la Salud, que ha recibido ya cinco piropos tuyos en forma de partituras, va a darte siempre cuanto mereces.

16
Sep/2017

Cambios a la vista

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La Semana Santa que hemos conocido ha llegado a su fin. Han cambiado las circunstancias. En realidad, la celebración no se ha detenido nunca; por eso pervive. Si un sevillano del siglo XVII la viese hoy, no sabría reconocerla; pero tampoco uno de la más cercana posguerra. Es verdad que algunos problemas requerían soluciones que ya debían haberse adoptado y, como el avestruz, se prefirió esconder la cabeza bajo tierra. La cruda realidad de una bulla convertida en masa, la falta de civismo, la ignorancia social y religiosa y, ahora, la amenaza terrorista han puesto al aire las vergüenzas de una fiesta pública. No pocos hemos venido diciendo que esto o lo solucionábamos los cofrades o nos lo acabarían arreglando. Ya han sonado las trompetas. Además de la aplazada decisión sobre el Martes Santo, en la que el CECOP tendrá mucho que decir, está el tema de la Madrugada. El mismo organismo ha advertido claramente que sobran sillas en Sierpes y que, en la Avenida, es necesario crear una zona de evacuación. Digo más, o las sillas que permanezcan en Sierpes se anclan o apenas servirá de nada y, más importante aun: las zonas de paso que atraviesan esta calle deben ensancharse y coincidir a un lado y otro de la misma para  no convertirse en peligrosos embudos. ¿Y qué dirá el CECOP de la Campana, donde la salida natural de emergencia hacia Martín Villa está colapsada por una inmensa parcela de abonados? Les hemos dejado el campo libre. Y lo saben.

09
Sep/2017

De aquí para allá

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Anda la cosa revuelta con la propuesta del Martes Santo para cambiar orden e itinerarios. En el último Más Pasión, las firmas de J. Márquez, P. García, C. García Lara, M. Daza o C. Prieto ofrecen todos los matices oportunos y a ellos me remito. También allí, Gómez Palas, con su habitual agudeza, enjareta el mismo problema en una entrevista sin desperdicio al hermano mayor de Los Estudiantes. Menuda alineación de periodistas. Léanlos despacio. Por mi parte, voy a centrarme en algo que no debiera pasar desapercibido, porque, lejos de ser un aspecto colateral, tiene más miga de lo que aparenta. Me refiero al papel que va a jugar en adelante el Consejo de Cofradías como institución. El plan del Martes Santo lo han trazado las hermandades del día, si no a espaldas, sí al margen de su delegado de día. Se ha presentado un trabajo —meditado, resolutivo y unánime— al que la junta de sección de Penitencia debe dar el plácet el próximo lunes. Si se aprueba, los cargos del Consejo saben que serán puenteados por otros días cada vez que convenga y que su papel quedará definitivamente orillado a las consabidas elecciones de pregoneros, cartelistas y a gestores económicos. Si se deniega, —y no cuentan para ello con el amparo del cabildo catedral ni del delegado diocesano— hasta el ayuntamiento y el CECOP podrían meter baza en su defensa. El problema no está en saber dónde empezará la carrera oficial, sino en saber si el Consejo queda herido de muerte.

03
Sep/2017

¡Vale pulpo!

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Con tres semanas de retraso sobre lo prometido, acabó presentándose el esperado informe donde las autoridades iban a explicarnos el feo asunto de la última Madrugada. Y aún así se nos advierte que no está terminado. Pues nada, ¡ánimo!, a ver si algún día… Pero lo peor es que ha sido como el parto de los montes de la fábula y, después de mucho ruido, lo que ha salido de las entrañas de la tierra es un mísero ratón. Mucho inquirir, mucho estudiar vídeos y examinar mensajes de wasaps para concluir que lo primero que se dijo era ya lo definitivo: que una pelea en Arfe causó una paranoia colectiva que alcanzó a 62 calles (ni una más ni una menos) y que se propagó a la velocidad del sonido. Ea, ahí queda eso. Va a ser verdad que, como en aquel anuncio televisivo, el pulpo es un animal de compañía. Y, como todos queremos seguir “jugando”, habrá que aceptarlo. Vamos a tener que olvidar que muchos de los que estuvieron en Arfe (incluidos los nazarenos más próximos) lo nieguen, que un comerciante de la zona indique lo mismo, que allí apenas hubiera público y, puestos a ser tolerantes, vamos a considerar en fin —como prueba de buena voluntad— que somos (un poco) tontos. No quiero decir con lo anterior que yo crea que esto ha sido algo organizado de antemano con perfecta infraestructura o que existiera un complot político (como también se ha insinuado). Sencillamente pienso que las autoridades no tienen ni idea de lo que ha pasado. Pero como no pueden repetir la cantinela que emplearon en el 2000 y afirmar otra vez que no lo saben (si es que en el 2000 no llegaron a saberlo…), pues se han liado la manta a la cabeza: han hecho un vídeo con un croquis penoso, han acudido a teorías sobre el sonido (como si no supiéramos que hay teorías para defender las cosas más opuestas) y han hecho su correspondiente rueda de prensa. En 2016 se otorgaron un sobresaliente… porque sí; y este año ¿qué nota se dan? Silencio. Además, el pulpo con tantos brazos puede aferrarse muy bien a la panacea de las vallas.

(Más Pasión, nº 116, septiembre 2017)