Monthly Archives: Mayo 2016

28
May/2016

Tu quoque, Corpus Christi!

Iba el jueves camino de la Avenida cuando, ¡oh sorpresa!, me encuentro con un vallado desde la Puerta de los Palos hasta la Puerta del Perdón. Sí, la del Perdón, porque, para colmo, los responsables de montarlo ignoraban que la calle Alemanes solo se ocupa desde Argote de Molina; de modo que se dificultaba, de paso, la entrada al Patio de los Naranjos. ¿Alguien recuerda en sus años una bulla de Corpus?, ¿o cangrejeros en la magna procesión eucarística?, ¿han visto empujones a los canónigos o a las autoridades civiles y militares?, ¿hay masas tan osadas como para apostarse a pleno sol en la Plaza de la Virgen de los Reyes desde el Palacio Arzobispal a la fuente? Después, vi en televisión cómo los niños tenían que sacar sus cabecitas por entre los barrotes de esas vallas, como un modelo aggiornado de “Soleá, dame la mano”, aunque esta vez solo eran infantes que pretendían ver la procesión. Desde luego, se me escapa la razón de este nuevo desatino y sigo sin comprender en manos de quiénes estamos. Pero, visto qué ocurrió en la pasada Semana Santa y la aquiescencia del Consejo de Cofradías, solo me queda esperar que el Cabildo catedralicio proteste oficialmente por esta separación forzada entre Dios vivo discurriendo por las calles y los fieles, cada vez menos, que se acercan a rendirle culto. Todo muy simbólico: Jesús Sacramentado en viril de oro y custodia de plata pasea entre vallas de aluminio. Pero, eso sí, ¡con qué seguridad!

21
May/2016

Celeste y rosa

El 24 de mayo tiene esos colores tan propios de los atardeceres de la ciudad y su vega. Son los de María Auxiliadora, la devoción de Don Bosco, de sus hijos los salesianos y de cuantos han pasado por las aulas de sus colegios. Y será esta devoción la que, sin necesidad de hermandades al uso, salga a las calles de la Trinidad, el Polígono Sur, San Vicente, Nervión y Triana en una fe multiplicada, plena de alegría, en la que participan familias enteras: los estudiantes, sus padres y abuelos que, tal vez, pasaron por sus mismas aulas. Es difícil ver procesiones donde haya más sonrisas en los rostros, más ambiente de fiesta grande, de celebración gozosa; donde los hijos preguntan quiénes son esas personas que con tanto cariño nos saludan y abrazan, de las que recordamos sus nombres y apellidos al completo como una letanía, y que, sin embargo, ellos nunca antes habían visto. Nos preguntan y les decimos que eran compañeros de clase, les referimos anécdotas tan vivas que parece que hubieran ocurrido ayer. Los salesianos han sido pioneros en esas cosas tan modernas para algunos como la atención a la diferencia, los proyectos educativos de largo aliento, la formación profesional, la enseñanza en valores, la coeducación… y en mostrar una religión que, lejos de oprimir, libera a quien se fía del Auxilio de María. Y porque no es nostalgia, sino recuerdo vivo, seremos muchos los que iremos a rezar a sus plantas. Que amor solo con amor se paga.

14
May/2016

Obras son amores

Ahora mismo la aldea del Rocío estará repleta de peregrinos que acuden a postrarse ante la Blanca Paloma. Ha sido un camino duro, muy duro. La lluvia, el viento y el frío se han aliado para convertir en crudo invierno los días grandes de la primavera en la marisma de Almonte. Pero todo sirve. Esas imágenes de los romeros empapados y llenos de barro andando junto a sus simpecados, ese ondear de verdes capotes que hacía de los jinetes una guardia de corps sin galones ni charreteras en torno a una carreta cubierta de plásticos, esas batas de colores convertidas en una mancha marrón hasta la cintura… han demostrado, por si alguien seguía albergando alguna duda sobre el sentido y el valor de esta romería, que la devoción, como la historia, no se improvisa ni se inventa. Lo explicaba a la perfección un peregrino al que entrevistaban y ante el que un periodista insistía, una y otra vez, en las inclemencias del tiempo y lo intransitable de los caminos. Me puso los vellos de punta cuando respondió con absoluta serenidad: “La Virgen nos llama y nosotros vamos”. Así de claro, así de simple. Se cumplen de nuevo las palabras de Jesús dando gracias al Padre porque mostró su verdad al corazón de los sencillos, no a los sabios que se quedan ateridos al menor vaivén de los vientos. Esta es la fe que permite andar sobre las aguas de los caminos embarrados de la vida. No es la llamada fe del carbonero. Es, con todas las letras, la fe del rociero.

07
May/2016

Glorias de Sevilla

En esta ciudad, —punta de lanza en la defensa de la Mediación universal de María y su Inmaculada Concepción y en cuyo escudo figura el título de Mariana como reconocimiento a una devoción pública de siglos—, ahora comienza un tiempo que es como una letanía larga, lenta y demorada. Sevilla, desde que el otro día saliera la Virgen de la Cabeza y hasta que la Virgen del Rocío haga de la plaza del Salvador recuerdo de la marisma, va a decir sin prisas a cuantos quieran escucharlo que en la Madre de Dios encuentra Salud, Alegría, Luz o Esperanza todos los meses del año. Y así, cada procesión gloriosa será como una invocación donde nuestra sola presencia se convertirá en un “ruega por nosotros” de respuesta. No habrá bullas, no habrá vallas. Sólo habrá rezos, plegarias, ruegos, agradecimientos, solicitudes… Todo es más íntimo, más limpio, más puro. Por eso, tal vez, me gusta tanto cómo Miguel Ángel González Romero ha pintado el cartel de las Glorias de este año. Es un compendio de devociones, de luces, de dalmáticas antiguas, de simpecados: la cruz delante indicando el camino, la Virgen multiplicándose como los mismos favores que otorga, la ciudad protegiéndolo todo con su muralla y sus torres (altas o chicas)… Y la noche, como un manto extendido de oscuro terciopelo, que nada oculta ni tapa, pero donde se destaca sobremanera la luz de la cera y los cristales, junto a la plata y el oro que no consumen su brillo por siglos que pasen.

02
May/2016

La veteranía es un Grado

 

Antes de que Juan Manuel o Cayetano González se convirtieran en referentes admirados de nuestra Semana Santa, ¿cómo verían los ojos de aquellos sevillanos la novedad de sus aportaciones? Seguro que habría quienes las discutirían con cierto escepticismo, como pervertidoras de la celebración hasta entonces conocida, y desdeñarían la variedad cromática, el gusto por el preciosismo o la suntuosidad de las nuevas formas que después se acabarían imponiendo como modelos. Algo parecido ocurre en cuanto a la revolución que vienen experimentando los conjuntos florales desde hace algunos años y donde la hegemonía del clavel ha dado paso a otras posibilidades llenas de verdadera creatividad artística. No se trata, por supuesto, de incorporar rarezas de la botánica a nuestras cofradías, sino de apreciar cómo la elección de la flor y su colocación contribuyen a subrayar la escena evangélica o incluso llegan a ser una prolongación de la orfebrería y los bordados. De esta manera se ha venido a realzar aún más el estilo peculiar que cada hermandad pretende conseguir estéticamente en la calle. Y en esta revolución la figura de Javier Grado se irá agigantando con el paso el tiempo, no porque sea el único, sino porque ha creado una tendencia donde la flor ha dejado de ser un exorno para convertirse en un elemento constitutivo del paso. No es poco.

(Más Pasión, nº 102, mayo 2016)