Monthly Archives: Junio 2015

27
Jun/2015

Llamamiento

Allá por los ochenta estuvieron de moda los coloquios en las casas de hermandad. Como se generalizaría después en los medios, se advirtió que al lado de la información —donde la noticia es lo más importante— también el comentario, el enfoque o incluso la prospección resultan imprescindibles. Gracias a ellos, se abren posibilidades de actuación o se nos previene de algo, aunque acertar siempre sea imposible. En aquellas mesas redondas aprendí mucho de quienes servían y amaban a sus respectivas hermandades. Recuerdo que entonces un hermano mayor, de una muy antigua corporación, afirmó que el ejercicio de la caridad debía ponerse al día (y hasta aquí todo perfecto), pero continuó diciendo que en el futuro las cofradías no necesitarían dar de nuevo pan ni alimentos a los sevillanos, que esos tiempos habían desaparecido para nunca más volver. Esto se me ha venido a la mente no pocas veces para avisarme a mí mismo de la fragilidad de nuestras seguridades. Aquel hermano mayor no quiso engañar a nadie. Era tan notorio el avance social que nadie esperaba la delgadez de estas vacas que ahora vemos pastar con desolación. Sin embargo, la realidad es terca y no atiende a deseos por bienintencionados que sean. Hoy, treinta años después, no sólo necesitamos dar pan, sino que hasta debemos reclamarlo públicamente para quienes lo precisan. Así, lo han hecho en estos días los hermanos del Sol y yo aplaudo su valentía.

 

20
Jun/2015

JAZ_*.jpeg

Quien cree que la perfección se ha alcanzado en cualquier disciplina se condena de por vida a repetir motivos. Quien dice que en arte no se puede innovar él solo reduce su espacio. Los verdaderos creadores siempre encuentran un resquicio por donde ars e ingenium unidos —la técnica y las dotes naturales de las que Horacio nos habla— consiguen deslumbrarnos. Aquello tantas veces visto o vivido se nos muestra de pronto con una apariencia insospechada. Así me ocurre cada vez que en mi correo electrónico recibo un mensaje firmado por el fotógrafo José Antonio Zamora, que esta semana ha recibido su enésimo galardón profesional. A mitad de una mala mañana, o en el cansancio de la tarde vencida, o en el sosiego final del día, el teléfono, con su campanita de muñidor, puede avisarme de que un nuevo regalo está por abrir en la bandeja. Rodeado de un celofán virtual que reconozco de inmediato: JAZ_*.jpeg, corro, como niño ansioso, a romper su envoltorio con un doble clic. Qué será esta vez. Entonces aparece alguna maravilla teñida con el resplandor de lo bueno y de lo bello. Ustedes han tenido ocasión de comprobarlo recientemente en dos paneles con cuarenta y ocho instantáneas de la plaza de San Lorenzo y la Basílica del Señor. Díganme si no era Manet cámara en mano en lugar de pinceles; si Sevilla, con luz imponente o con ese gris de plata, no parecía Rouen y el templo, a su vez, calle cubierta y huerto cerrado.

 

13
Jun/2015

Democracia participativa

Ahora que tanto se habla de la traducción de los modelos políticos al ámbito de las cofradías y, sobre todo, como modelo negativo en sus procesos electorales, voy a servirme de esta expresión del título para señalar la otra cara de la moneda. Así, si los partidos de nuevo cuño han venido a reflejar con ella que la participación de la ciudadanía no puede limitarse a depositar una papeleta cada cuatro años (y si te vi no me acuerdo), en las hermandades tampoco puede pedirse el voto a sus hermanos en tiempo de elecciones para, después, olvidarlos de manera inmisericorde en la gestión efectiva de aquellas. En esto, y una vez más, la Hermandad del Cerro ha vuelto a dar sopas con honda a otras de rancio abolengo. Me refiero al modo que ha arbitrado para la elección del nuevo paso para su Cristo de la Humildad: ha solicitado varios proyectos, los ha dado a conocer con luz y taquígrafos, los ha explicado a propios y ajenos, los han defendido en cabildo general sus mismos proyectistas y, finalmente, han sido sus hermanos —esos que van a poner en la calle a su devoción y van a correr con los gastos— los que han escogido, según su leal criterio, el más conveniente. Casi trescientos hermanos asistieron a un cabildo convocado en festivo, y en horario adecuado, para que nadie que lo deseara tuviera inconvenientes insalvables. Que no se lamenten otras del escaso eco que tienen sus convocatorias o cabildos. Así, sí.

 

10
Jun/2015

Emmanuel

Desde el cartel de Daniel Bilbao, será difícil olvidar esas Huellas del Señor con las que la Hdad. del Gran Poder conmemora el L aniversario de su actual Basílica. Allí no hay oro ni plata, sino imágenes (que valen más que mil palabras) y palabras (que valen más que mil imágenes). El Señor lo llena todo. Está en cada frase escrita en blanco sobre morado, sin necesidad de repetir su nombre, porque desde el principio Él fue la Palabra. Está en cada fotografía, aunque no se vea en todas, porque la luz de la plaza y la penumbra de la Basílica captadas por José Antonio Zamora ya hablan a voces de su presencia. El corazón de Sevilla late en San Lorenzo, en esa caja torácica que Balbontín y Delgado Roig le hicieron. Pero el corazón sin la sangre sería máquina y no órgano. La sangre le llega de todos los barrios de la ciudad, cansada y, a veces, sucia y Él la devuelve con consuelo o aliento a las mismas calles que son el fruto de su heredad. Por eso, conforta ver los dos mosaicos que recogen el rostro inconfundible del Hijo de Dios, que labraron los siglos tanto como Juan de Mesa, hecho de pequeñas teselas: distintas, únicas, insignificantes, concretas… La técnica de Fran Lorka nos ha dejado observar la más gráfica representación del Emmanuel, Dios con nosotros, al descifrar su preciso y auténtico ADN.

(Más Pasión, nº 92, junio 2015)

10
Jun/2015

De cine

La vida nos regala momentos insospechados y felices. Debemos aprovecharlos porque son escasos y, además, nos reconcilian con lo que más amamos cuando nuestras fuerzas ya parecen decaer. La noche del lunes viví uno de ellos. A las 20,30 hs. estaba en la puerta del Lope de Vega esperando ver una película. Más de dos horas después creí que salía de una catedral y daba gracias a Dios porque en la Belleza había visto y oído esas verdades que muchos hemos sentido ante la Verdad que habita en San Lorenzo. Si alguna vez quise que terminara era solo porque el nudo que me apretaba la garganta desde el primer minuto, me había atrapado también el corazón y hasta el estómago. Decía un amigo que ni reuniendo los quinarios y funciones que se han predicado esta Cuaresma se sentiría con mayor claridad el mensaje de Cristo y el traspaso de su Madre. Cada plano, cada escena, cada texto, cada voz y cada verso son una oración a Jesús del Gran Poder, como reza el subtítulo. Carlos Colón y Carlos Valera firman una obra de arte del siglo XXI que se podrá seguir como unos ejercicios espirituales que el propio Fray Diego de Cádiz quisiera haber trazado. A todos servirá, hoy que tanta formación se reclama. A todos emocionará, pues se verán reflejados tengan la edad que tengan. A todos mejorará, en lo religioso, por su nivel catequético, y en lo humano, porque comprenderán también así a esta ciudad que Él sostiene en sus manos.