Monthly Archives: Junio 2012

23
Jun/2012

Útil y conveniente

Los que nos atacan (y la verdad es que a veces se lo ponemos en bandeja de plata) dicen que los cofrades sólo nos preocupamos de tambores, discusiones absurdas y martingalas. Sin embargo, cuando enseñamos las dos manos, —y entonces la derecha sabe lo que hace la izquierda—, algunos se asombran. No deberían, pues las hermandades perduran por haber ofrecido en el tiempo un mismo mensaje, pero aplicándolo a la circunstancia concreta de cada momento. Cuando la necesidad era sufragar entierros y asistir viudas, allí estaban; cuando lo fue dotar a las jóvenes, eso hicieron; cuando no había hospitales, a esto se dedicaron… Hoy, no pocas personas viven una desazón constante dentro de la familia y la solución más rápida nunca suele ser la mejor. Quedan demasiadas víctimas en un campo de batalla que no debe serlo. Por eso, el Centro de Orientación Familiar que han constituido las hermandades de penitencia de Triana y los Remedios es una respuesta comprometida y necesaria que ayudará a muchos. No conviene cerrar los ojos.

16
Jun/2012

Corpus Chico de filas largas

El domingo fue uno de esos días en los que Triana reluce como pocos: calles limpias y olorosas, saludos y recuerdos entre vecinos que estrenan galas veraniegas y sonrisas sinceras. La ocasión lo merece: Jesús Sacramentado atraviesa algunas de las calles más bellas de la ciudad. Pero lo curioso fue que nunca asistí (y no tengo conciencia de haberme perdido ningún Corpus Chico) a procesión más larga. No me refiero a la longitud del recorrido —siempre felizmente repetido— ni a la duración cronológica del mismo, sino a la gran cantidad de participantes. Hubo quien contó hasta ciento cuarenta hermanos en una de las representaciones y en otra —que el año pasado no tuvo ni siquiera cirios con los que acompañar a su estandarte y correspondientes varas— en torno a las veinticinco parejas. ¿Encendida devoción al Santísimo? Ojalá lo fuera. Sólo ocurrió que cuatro de sus cinco hermandades de penitencia viven procesos electorales y eso se hacía notar. Tanto, que era de ver cómo a cada saludo de uno se arañaban sus contrarios.

09
Jun/2012

Acción de gracias

Nada puede hacerse por aumentar la dignidad de Dios, pues Él supera, por definición, toda medida o capacidad humana. Sin embargo, hay ocasiones en que rozando la herejía creemos lograrlo. Pero lo único que pasa es que la fe consigue metas que desbordan la lógica humana y, con inmodestia, nos las atribuimos. Así, el domingo, cuando se bendijo en Triana la Basílica del Stmo. Cristo de la Expiración, los que tuvimos la suerte de asistir a esa ceremonia sabíamos que era la fe de miles y miles de personas anónimas, depositada allí durante siglos, la única que hacía posible aquello. Fue un día grande, gracias exclusivamente a ellos: a esos hermanos y devotos —tan desconocidos como acabaremos siendo todos— que siempre rezaron a Dios llamándolo por su trianero nombre de pila. Si a Dios Padre le podemos decir “Abba” (papá, papaíto), a Dios Hijo, aquí, le pusimos un apodo y Él no sólo no se molesta porque le llamemos así, sino que, además, nos escucha. Bendito sea Dios en su infinita misericordia. Gracias, Cachorro.

02
Jun/2012

Rocío de la verdad

Han vuelto las carretas y hemos visto las caras morenas de los romeros, sus cantes de voz ajada, la satisfacción en sus ojos y la alegría de quien ha cumplido con el rito y su regla, que también existe y con un rigor que algunos no sospechan. Pero, sobre todo, traen una serenidad en sus rostros que sólo se consigue habiendo visto a la Virgen por las calles de la aldea. El corazón se ha cargado allí de la energía más pura, la de la fe, por el sencillo procedimiento de enchufar nuestros ojos directamente a los de Ella, la primera que creyó. La Virgen del Rocío, mientras nos mira de frente, nos enseña en sus manos cómo sostiene la mejor de las esperanzas: ese Pastor que, convertido en Cordero, saldrá vivo en el Corpus dentro de unos días. Después de varios años, fui a verla ese lunes de Pentecostés y llegué cargado con mi plegaria. La dejé a sus plantas. Había en El Rocío menos lujos y alquileres, pero estaban quienes debían: los que saben que la grandeza de la fiesta empieza y acaba en Ella. Lo demás es añadido.