Monthly Archives: Enero 2012

28
Ene/2012

¿Seguros?

El reciente robo en un almacén de las Siete Palabras ha hecho sonar las alarmas en muchas salas de cabildo. El daño ha sido en una hermandad concreta, pero el golpe afecta a todas. No solo porque la noticia es dolorosa para quienes amamos a las cofradías, sino porque algunas mayordomías han sentido un escalofrío al pensar que eso mismo pudo ocurrirles a ellas y hubieran quedado igual de desasistidas. El robo no es una realidad esporádica. Cualquier persona o institución puede ser objeto del delito. Si se llevan cuadros de firmas famosas y atracan los lugares mejor protegidos, ¿cómo pensar que nuestro patrimonio, por mucha raíz religiosa que lo inspire, está a salvo? Hace años hasta el tesoro de la Virgen de los Reyes fue saqueado. Por eso, no tiene sentido que nos preocupemos más del diseño de una obra costosa que de su conservación, y esto incluye la existencia de medidas de protección acordes con el lugar de depósito y unos seguros adecuados. Que cada uno mire dentro de su propia casa antes de alzar la voz.

20
Ene/2012

Cumplesiglos feliz

Una efeméride es, sobre todo, una invitación a conocer cómo hemos llegado a ser lo que somos. No sólo se conmemora en ella un hecho del pasado, sino que ayuda a explicar nuestro presente. Ahora se cumplen cuatrocientos años de la talla del Cristo del Calvario y la exposición que lo recuerda es buena muestra de lo que digo. En la imagen de Ocampo, mucho antes de la propia existencia de su hermandad, ya estaba contenida toda ella al completo: ascetismo, elegancia, exactitud, patetismo, equilibrio, recogimiento, sobriedad, elevación, canon… Podría seguir, háganlo ustedes. Amplíen las referencias mirando al Cristo del Calvario, omnipresente en todos los rincones de las dos grandes salas del patio sin que se cansen nuestros ojos de observar la calidez de su carne. Su boca entreabierta parece que acaba de pronunciar nuestro nombre y que nos llama a tocar la sangre aún fresca del costado, como si Él mismo reconociera en nuestro rostro el de Tomás, su apóstol. Y ante Él, aunque sea en imágenes, basta ver para creer.

14
Ene/2012

Caminos de Esperanza

Hace apenas unas fechas, recorría ese itinerario que nos lleva al encuentro de la Esperanza. Qué ciudad tan extraña ésta cuyas dolorosas, en completa paradoja, nos llenan el alma de alegría y plenitud. Mi ruta, como la de ustedes, tiene elementos que gustan de repetirse. Pero el encanto de lo conocido y deseado no debe cerrar la puerta a lo que se cuela de manera insospechada. La Divina Providencia traza caminos que conviene transitar. Así llegué a la Parroquia del Juncal la víspera de la Expectación donde Mª. Stma. de la Esperanza, Reina de los Mártires, estaba de besamanos. Allí vi cosas importantes, de las que te hacen reflexionar si miras con atención: un templo limpio y abierto de par en par, dos jóvenes sin corbata que barrían con esmero, una señora atenta desde su pequeña mesa de estampas y personas que se acercaban al altar sin que nadie les pusiera un vigilante. Pregunté algo y fui informado con el entusiasmo que desprende quien habla de lo que ama. Supe, sobre todo, que allí había un grupo joven de unos treinta y cinco miembros que, al día siguiente, se ampliaría de nuevo. Yo, que pisaba aquel templo por primera vez, sólo pude pensar que en este camino que nos lleva a la Esperanza no sabemos lo que tenemos. O no le damos su valor.

(Más Pasión, enero 2012)

07
Ene/2012

Besos y abrazos

Llama la atención a muchos la efusividad que se demuestran en el saludo costaleros y músicos, quienes sustituyen los habituales apretones de manos o el abrazo con repiqueteo de dorsales por dos sonoros besos. Y digo que llama la atención no porque sea una muestra de homoerotismo alguno, sino porque hay quienes no comprenden que tantas horas de esfuerzo compartido y dedicación al cabo del año trazan vínculos tan estrechos que, a veces, superan los lazos familiares de la sangre. Más allá de los múltiples ensayos, es fácil verlos reunidos compartiendo vivencias y confidencias. Se citan en sus días de descanso por la sencilla razón de que están a gusto entre ellos y ejercen la caridad en su sentido más extenso, borrando diferencias económicas, profesionales o académicas. Cualquiera de las agendas de sus móviles daría para hacer, al instante, una cuadrilla completa o una banda dispuesta a procesionar tras un crucificado. Esa socialización que tanto se pondera como eje vertebrador de las hermandades florece dentro de este microcosmos y revela un modelo de acercamiento humano que para sí lo quisieran no pocas instituciones. Más que amigos, costaleros y músicos, ejemplifican la más rotunda fraternidad dentro de la hermandad. Que tomen ejemplo otros.

(Más Pasión, diciembre 2011)