Monthly Archives: Diciembre 2011

31
Dic/2011

2011: El año del diluvio

El 31 de diciembre es la raya que cierra el ejercicio de un balance, pero esta vez la tinta de su trazo aparece diluida y chorreante sobre ese papel imaginario del tiempo. Aún tenemos mojados los huesos y el ánimo por una Semana Santa que fue sin apenas haber sido. Demasiada agua en la cuenta anual de resultados. Tanta que pocas dudas hubo en la mayoría de los templos a la hora de la salida y quienes no quisieron tenerlas pagaron un alto precio, más en prestigio que en talleres. Se va 2011, el año del diluvio. Y también por ello el año de las lágrimas; es humano llorar cuando un anhelo no se consigue por mucho que a uno le digan que vendrán nuevas oportunidades. Para los niños un año sin salir de nazareno es una eternidad, para un adulto un vacío y para quienes ya dudan de sus fuerzas un interrogante. El cofrade traduce el carpe diem de los clásicos en un “agarra la semana” y, si no la atrapa por completo, el resultado nunca le satisface. Así somos de exigentes en nuestras cuentas. Que 2012 nos depare lo mejor.

23
Dic/2011

Razón y corazón

Que las catedrales góticas sean consideradas biblias de piedra o que el altar mayor de nuestra catedral sea un enorme evangeliario no necesita explicación y es común afirmar que su exuberancia decorativa responde a un intento didáctico por solventar la entonces imposible lectura de aquellos libros. Sin embargo, esto resulta insuficiente para aclarar el poder que las representaciones sagradas siguen teniendo para el hombre alfabetizado. Y así, cuando el domingo veía a la Virgen de la Salud recién restaurada, me admiraba cómo su delicada presencia muestra con tanta certeza el don de la maternidad divina y la introspección de quien acepta con libertad lo inconmensurable. Me preguntaba por qué el Dulce Nombre de Jesús nos ancla en la confianza a través de su leve sonrisa y enseña cómo sostiene el mundo en la breve palma de su mano, mientras con la otra bendice y señala a su Madre. Y es que las imágenes trazan un puente indeleble entre la razón y el corazón, esos dos polos imprescindibles y opuestos del espíritu humano.

18
Dic/2011

Necesitamos de ti

En tiempo de fríos conviene calentarse el cuerpo y el alma. Pero es difícil. Lo impiden muchas cosas en este Halloween continuo que vivimos. Cuando usted haya llegado a esta página, supongo que ya estará bastante horrorizado con lo que se ha encontrado en las precedentes y, aún así, habrá de llegar a la contraportada: las cifras de paro (que son nombres y apellidos), la propuesta de congelación salarial a fondo perdido durante cuatro años, la descabellada idea de subir la luz hasta un 15 %, esos minijobs que esconden una miseria a tiempo parcial, los EREs, los trajes, las visas rijosas, los informes pagados como si cada letra estuviera cincelada en oro, las declaraciones fatuas de quienes debieran guardar un triste silencio… ¿Adónde mirar para no sucumbir a tanto espanto? A mí me basta con fijarme en esas personas cercanas que hacen bien su trabajo o en la dedicación de quienes van a la compra y consultan una y otra vez el monedero; y, ahora, en esos rostros que rezan mirando fijamente, cara a cara, a la Esperanza.

10
Dic/2011

Inmaculada barroca

A veces, los hombres se empeñan tanto en algo que se atreven a escrutar el corazón de Dios. Tal pasó con el dogma de la Inmaculada desde la Palestina del siglo VII a la Roma del XIX, y donde Sevilla echó su cuarto a espadas a partir del XIII. Junto a Santo Tomás y Scoto —dominicos y franciscanos batiéndose el cobre teológico—, desde Pío V a Pío IX, están las creaciones de Pacheco, Murillo, Montañés, Mesa, Miguel del Cid o Quevedo, quien pintó este magnífico cuadro de palabras:

“Hoy, por el mar Bermejo del pecado,
que en los vados cerúleos espumosos
sepultó sin piedad los poderosos
ejércitos del príncipe obstinado,

pasa, Virgen, exento y respetado
vuestro ser de los golfos procelosos:
así por los decretos misteriosos
en vuestra Concepción fue decretado.

Quien puede y quiere, con razón colijo,
hará cuanto a su mano se concede,
y más que hizo el sol con lo que dijo.

Y pues naciendo en vos, de vos procede,
¿quién dirá que no quiere, siendo Hijo?
¿Quién negará que, siendo Dios, no puede?”

Puro barroco.

02
Dic/2011

De ayer a hoy

Se ha dicho y escrito en diversos medios que la hermandad del Cachorro ha modificado su título para incluir en él a su imagen gloriosa. No es así y convendría precisarlo. No lo es porque la advocación del Patrocinio procede, precisamente, de la pequeña imagen con el Niño en sus brazos cuya hermandad se fusiona con la de la Expiración de Cristo. Sólo posteriormente, cuando se decide hacer estación de penitencia con una dolorosa, la corporación aplica a esa nueva imagen procesional el nombre de su única devoción mariana. Pero la primitiva talla nunca dejó de ser Titular ni se olvidó su carácter de gloria. Así lo acredita el que la hermandad celebre Función Principal y protestación de fe en su festividad de noviembre. De la importancia mantenida de esta devoción es muestra el hecho de que su imagen presidiera siempre la pequeña capilla y le diera nombre a la misma. Por tanto, a ningún hermano había que recordarle esto ni cuáles son sus Titulares. Otra cosa será la razón por la que ahora conviene proclamarlo urbi et orbi.