Monthly Archives: Diciembre 2010

30
Dic/2010

La imaginación al poder

La imaginación no enseña sus límites, si es que los tiene, y son los niños, por lo general, los que más uso hacen de esa facultad y de su hermana mayor, la fantasía. Esta semana mi hijo pequeño, antes de volver al colegio, ha tenido que hacer una selección entre sus juguetes para que otros niños puedan también disfrutarlos. Los había de todo tipo y, salvo el celofán del primer día, nada les faltaba. Lo curioso es que, aunque los pequeños suelen ser egoístas, él estaba dispuesto a cederlos de buen grado. Sólo se resistió a perder de vista un antiguo juego de construcciones, algunos pequeños muñecos y unos desiguales tacos de madera. Eso ni hablar… Ahora mismo, veo en el pasillo de mi casa que con ellos ha formado un paso de misterio formidable y los tacos se han convertido en dos hileras de nazarenos que avanzan conforme a su criterio de diputado mayor y, a compás que los mueve, rufan mil tambores en su boca. Mientras pasa esa singular cofradía, y como no me deja salir del despacho, les escribo estas líneas.

 (El Correo de Andalucía, 11-IX-2010)

23
Dic/2010

Monumento al hermano desconocido

En este mundo cada vez más despersonalizado en el que vivimos, pasamos con frecuencia a ser sólo nombres o números en un listado. En las hermandades está pasando lo mismo, salvo cuando hay elecciones. En ese caso, sí se acude al hermano uno a uno, se le llama por su nombre de pila, se le dan abrazos más o menos forzados y el candidato de turno abandona la reunión de sus amigos para acercarse a quien hasta hace poco apenas si saludaba; además de recordarle lo importante que es él para el destino de su corporación. Ése hermano es el mismo que paga sus cuotas y al que se le pide ahora un esfuerzo mayor, porque otros ya renunciaron y han causado baja en la nómina, cansados o desasistidos. Son los mismos que se quedan de pie al fondo de la capilla en la función principal, pues la mitad de la misma la ocupan sillas reservadas para ciertos hermanos, autoridades y representaciones varias. Son los que hacen cola durante el reparto de papeletas de sitio para sacar su cirio sin pedir ningún puesto de privilegio. A todos ellos habría que hacerles un monumento, aunque el problema entonces estaría en ver dónde nos lo dejan colocar. Quizás las autoridades, ésas que ocupan los asientos reservados en los cultos, decidan ponerlo en alguna rotonda de la SE-40.

(Más Pasión, diciembre 2010)

18
Dic/2010

Fiesta de la Expectación

Habrá colas en la Basílica, en la calle Pureza y en otros templos, porque María espera la venida de su Hijo y gentes de bien irán a verla con sus preocupaciones a cuestas. Pero, en estos tiempos, convendría recordar que Ella tampoco lo tuvo fácil: “María estaba prometida a José y, antes de vivir juntos, resultó que esperaba un hijo por la acción del Espíritu Santo” (Mt 1, 18). Si junto al significado teológico contemplamos la dimensión humana que aquello supondría para la muchacha de Nazaret, se nos ponen los vellos de punta. Había que echarle… fe y amor para no quitarse de en medio. Su ejemplo nos dice además cómo la defensa de la vida necesita de las tres virtudes teologales. Por eso, hermandades como La O predican y, a la vez, ofrecen el trigo de su ayuda a tantas mujeres que sufren en momentos que sólo deberían ser de expectación gozosa. Las hermandades saben que no es la muerte, sino la vida, lo que proclama el Crucificado y, a contracorriente de modas morales, se agarran al ancla firme de la Esperanza.

10
Dic/2010

Alerta naranja

Confieso que no sé si creer o no en lo del cambio climático. A veces pienso que es una consigna de moda para el enriquecimiento de algunos listos y otras que efectivamente está produciéndose (aunque entonces habría que analizar si es fruto de una inevitable transformación geológica o culpa de nosotros). A los veranos más cálidos suceden los más lluviosos otoños y así vamos, entre alertas amarillas o naranjas, gran parte del año. Uno de estos avisos amenazaba el día de la Inmaculada, de modo que el gozo de los besamanos –con ese profundo significado que algunos se empeñan en ignorar– parecía abocado al pozo de la fatalidad. Pero afortunadamente no fuimos pocos los que pusimos a mal tiempo mejor cara y los templos se llenaron de nuevo para ese acercamiento a lo sagrado a través de la imagen. Cantan los seises: “El sol es tu vestido,/ la luna es tu calzado,/ estrellas y luceros/ tu espléndido tocado” y lo vimos representado una vez más, gracias al amor de muchos, con sólo coger un paraguas y salir a la calle.

05
Dic/2010

Annus horribilis

Se va acabando un año muy duro. En lo internacional, mientras Haití sigue clamando, Wikileaks nos ofrece un penoso reflejo de quienes gobiernan; en lo nacional, los brotes verdes, si alguno hubo, debieron agostarse pronto; en lo local, ni en tiempos de setas se logra acabar un proyecto que exige el mayor esfuerzo en el peor momento; y, en las cofradías, el año 2010 será el del atentado al Señor del Gran Poder. Tiempo de crisis, sí, aunque no absolutamente nefasto. Sirve de alerta a la sociedad para que evite las peligrosas inercias y al individuo para que, siguiendo el precepto clásico del conócete a ti mismo, haga examen de conciencia. Así, algunas hermandades han redescubierto que sus bolsas de caridad nunca podrán ser un apéndice menor y, ahora en diciembre, cuando muchas dolorosas se sitúen al pie de sus altares, será también la ocasión de recordar que a los besamanos no se va para criticar a los priostes sino a una cita con María, más dispuesta a recibir nuestros problemas que las flores o el incienso.