09
Dic/2017

Versos a la Inmaculada

vera cruz web

Tranquilícense que no están sacados de ningún boletín donde, con mucha más voluntad que acierto, algunos se atreven a hacer sus pinitos literarios. Igual que hay quien con plastilina modela misterios y con barro intenta imaginar proezas, pero solo unos cuantos como Montañés o Mesa logran traspasar a la madera la perfección perdurable, así ocurre con las palabras. Querer no es poder, por mucho que se diga. Al menos, en el terreno del arte. Vean ahora esta muestra de Luis de Góngora donde, partiendo de un verso ajeno –“Virgen pura, si el sol, luna y estrellas”–, ofrece una glosa memorable dedicada “A la Purísima Concepción de Nuestra Señora”. Agárrense que vienen curvas (¡qué otra cosa iba a haber en el barroco!):

“Si ociosa no, asistió naturaleza
incapaz a la tuya, oh gran Señora,
Concepción limpia, donde ciega ignora
lo que muda admiró de tu pureza.

Díganlo, oh Virgen, la mayor belleza
del día, cuya luz tu manto dora,
la, que calzas, nocturna brilladora,
los, que ciñen, carbunclos, tu cabeza.

Pura la Iglesia ya, pura te llama
la Escuela, y todo pío afecto sabio
cultas en tu favor da plumas bellas.

¿Qué mucho, pues, si aun hoy sellado el labio,
si la naturaleza aun hoy te aclama
Virgen pura, si el sol, luna y estrellas?”

Pensaba ayer en estos versos, cuando en los besamanos todo gira en torno a Ella, y coronas, luces, bordados o flores se disponen como versos bien labrados para conseguir la forma perfecta del soneto.

06
Dic/2017

Ya pasó

foto MP7 Diciembre recortada(Foto: Jesús Barrera, Más Pasión)

Las elecciones macarenas tuvieron lugar hace veinte días; pero el eco continúa. Y está bien que así sea, porque conviene tomar buena nota de algunas cosas. Para empezar, Manolo García ha guiado la nave de la Esperanza durante ocho años y ha demostrado que la edad no es óbice para agarrar fuerte el timón y hacer la travesía sin peligro si uno sabe lo que se trae entre manos. Su principal baza ha sido el contacto directo con los hermanos, día a día y a pie de atrio. Es de esos cofrades antiguos a los que no les pesa el trayecto de su casa al templo y conoce dónde está el centro de todo. Su mayor derrota está en que no se hayan cerrado las heridas que venían arrastrándose de procesos electorales anteriores y que hayan salido dos opciones del seno de su propia junta de gobierno. Esto ni puede ni debe maquillarse. Pero eso mismo ha servido para ver a dos candidatos con un magnífico perfil, con conocimiento de la hermandad y con proyectos bien diferenciados y expuestos con claridad. Tengo la sensación de que cuando esto ocurre, tan importante como el hecho de saber quién gana, interesa no perder al otro contendiente que ha participado con gallardía, y lo mismo a quienes formaban parte de su candidatura. Santiago Álvarez y Fernández Cabrero ya han hecho historia; porque, y esta es otra feliz consecuencia de los comicios recién celebrados, ambas listas se han comportado con una elegancia inusual en los últimos tiempos. Otra cosa serán los adláteres que, llevados de un celo inadecuado, hayan podido actuar torticeramente. Pero, insisto, el modelo de procedimiento debería ser exportado e imitado. Nada que ver con la penosa imagen de hace cuatro años, que llenó de sonrojo a propios y extraños, de una basílica convertida en estadio de fútbol con hooligans gritones y feos gestos. Como dice un amigo, lo mejor de las elecciones es que un día terminan. Ahora toca agradecer a todos la ilusión puesta en el empeño y pedir a los elegidos generosidad, altura de miras y cumplimiento de sus promesas.

(Más Pasión, nº 119, diciembre 2017)

02
Dic/2017

Que se paguen

angel web

Creo que cada cual debe vivir de su trabajo y recibir siempre la remuneración adecuada. Pero en el mundo de las cofradías se ha instalado la costumbre del sablazo sea al pintor, al periodista o al escritor, entre otros; de modo que estos ejerzan su tarea profesional sin contraprestación económica. Se piensa que quien está acostumbrado a manejar la paleta y los lienzos, o las palabras y los folios, puede hacerlo gratis porque es fácil para él. Sin embargo, esto es una tremenda falacia. Primero, porque a nadie cuesta más que a un artista elegir una composición adecuada de formas y colores, y nadie mejor que quien está habituado a escribir sabe lo que supone enhebrar las frases sin que aquello suene a tópico, a relamido o a insustancial. Segundo, porque ya san Pablo advirtió que hasta a los sacerdotes era lícito vivir del altar. Y tercero, —y esto es de absoluta actualidad—, porque no es verdad que una designación como cartelista o pregonero aumente el rédito de quien acepta el encargo; a veces, se ha convertido en una losa que ha bajado la cotización o la estima del designado. Ejemplos, haylos. Pero es que, además, si se pagaran, evitaríamos desagradables sorpresas y sería legítimo, en el peor de los casos, repudiar la creación resultante. Así lo han hecho los mecenas de otros tiempos. De lo contrario, y como aliquando dormitat Homerus, el sueño puede devenir en pesadilla y asustarnos un ángel misterioso salido de no se sabe qué paraíso.

25
Nov/2017

Transparencia

santa marta web

A los cofrades nos encanta darle al pico, aunque demasiadas veces lo hagamos para resaltar lo que consideramos fallos atribuibles a los demás. (Mea culpa). Sin embargo, para que aquello tenga algún valor, conviene reconocer igualmente las muchas cosas que vemos hacer bien. De lo contrario, la crítica es un ejercicio de triste funambulismo cuya pértiga se balancea entre los extremos de lo acre y lo insustancial. Por ejemplo, hace apenas unos días, un buen amigo me mandaba un enlace a la web de Santa Marta que me pareció ejemplar. Allí se leía: “Uno de los objetivos de la actual Junta de Gobierno es transmitir a los hermanos todos aquellos asuntos relevantes que se tratan en las diversas actuaciones de la Junta, en especial los acuerdos que se toman en los Cabildos de Sres. Oficiales que periódicamente se celebran. Aquí puede encontrar puntual información sobre dichos acuerdos”. Y así era, pues con absoluta claridad se detallaban los mismos escrupulosamente, obviando solo las deliberaciones. Este sencillo ejercicio de transparencia dice mucho de quienes lo llevan a cabo. Donde no hay nada que ocultar, nada hay que temer. ¿Qué mejor para un hermano que enterarse por la fuente más fiable de lo que le atañe? A la inversa, el secretismo entraña recelo, el recelo causa suspicacia y esta engendra, finalmente, animadversión. Tal vez por esto, mientras unas hermandades son como una balsa de aceite, en otras solo hay maremotos y borrascas.

18
Nov/2017

Bajo tu Amparo

amparo web

Sonaban los compases de Las Cigarreras por la antigua collación y todo era una armonía de notas y silencio. A la calidad musical de aquella formación, cada vez más sobresaliente, Sevilla supo poner el contrapunto sereno que, cuando quiere —y no son tantas veces—, saca a escena. Ni en los espacios amplios ni en las callejas se perdía esa conjunción entre quienes interpretaban las escogidas partituras y quienes acompañaban la procesión o formaban en sus filas. Cuando cada uno sabe a lo que va, no se necesitan mayores indicaciones para que las cosas funcionen como deben. Y a la entrada, con la iglesia repleta de fieles, se oía con perfecta nitidez la marcha procesional que sonaba en el exterior y las elegantes órdenes de su antiguo capataz, de esos que saben que la autoridad no consiste en chillar frente al respiradero. Allí todos daban por sentado que el único protagonismo correspondía a esa imagen que es capaz de concitar las devociones de sus feligreses y los ajenos. María, sobre una nube de luz perfecta, nimbada con brillos antiguos, prefiguración del trono de la eterna sabiduría, era la única que dictaba lo que convenía escuchar. Hasta el Niño, con sus rizos de oro como recién peinados, solo tiene ojos y oídos para su Madre que le enseña su corazón alado como un hermoso sonajero. Su dedo pequeño la señala y calla. Apenas al final, el canto y la alabanza corresponden a la voz del pueblo que la eleva, ahora sí, en busca de su Amparo.

11
Nov/2017

Azulejos

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En estos días de noviembre la ciudad es como una mujer madura, serena, acogedora y esplendente. Puede que no arrebate como en la juventud de ese abril que nos vuelve inquietos cuando no sabemos en dónde posar los ojos; pero tampoco es ya esa vieja quejumbrosa y malhumorada del estío a la que todo molesta y a todos incomoda. Ahora, se deja pasear y nos permite levantar los ojos sin herirnos. Nunca está más dueña de sí. Descubrimos sus azules de acuarela, sus tonos anaranjados, sus grises perfectos… Al caminar, el paso se demora y templa, mientras ella parece olvidar sus eternos recelos. Miramos sus fachadas de arriba abajo como joyas que hubieran permanecido ocultas a la vista de la mayoría durante demasiados meses. Y allí, encontramos azulejos que nos hablan de tantas devociones particulares. No me refiero ahora a esos retablos consagrados que hay en San Lorenzo, en el Altozano, al lado de la muralla macarena o en la calle San Jacinto. Tampoco a aquellos que las hermandades colocan en sus templos como tornos de farmacias para el espíritu y que permiten a deshora oraciones o cruces en el pecho. Digo los que veo en un cuarto piso por San Juan de la Palma, en un alto principal de la calle Castilla, en los chalecitos de Nervión, en Alcosa, en San Bernardo, en la calle Gerona, en Vázquez de Leca, en las blancas casas del Barrio León… Calidades diversas y presentaciones dispares, sí, pero ventanas abiertas al corazón de sus moradores.

06
Nov/2017

Un asunto resuelto

BOFETÁ WEB 2

Ya hay fumata blanca para la propuesta de modificación del Martes Santo. Bienvenida sea. Y en estos meses que van desde la presentación consensuada por los hermanos mayores interesados hasta la aprobación del Consejo se ha escuchado de todo. Pero ninguno de sus detractores ha sido capaz de presentar pruebas por las que el nuevo plan no sea mejor que el hasta ahora vigente, ergo si no es peor… ¿qué problema planteaba intentarlo? Es verdad que la decisión final del Consejo no ha sido fácil, habrá dejado algunos heridos y, a tenor de lo que se escucha, tal vez alguien haya quedado defenestrado en silencio. En cualquier caso, alabo que la solución se haya tomado sin acudir a un pleno; primero, porque no es algo que afecte al resto de las hermandades y, en segundo lugar, porque otro precedente asambleario hubiera hipotecado por completo el futuro de la entidad. Si se elige un órgano directivo, hay que pedirle que este actúe con valentía y criterio, no que acuda a una especie de comodín del público cuando piense que ello le alivie el problema. Esta es una regla del juego que debe exigirse siempre. Otra cuestión sería que nos preguntáramos si el Consejo podía, en realidad, haber decidido algo distinto a lo acordado. No creo. Cuando se pide colaboración para mejorar algo y esta se ofrece por unanimidad y sin incoherencias —mientras, por el contrario, hay quien prefiere ponerse de perfil—, ¿qué otra posibilidad cabe? Asunto diferente es que cada uno arrime el ascua a su sardina y haya quien deje caer que esto no es lo importante, sino arreglar la Madrugada. Habría que preguntárselo también a los miles de hermanos del Martes Santo y a quienes se han sentido encajonados para ver sus cofradías. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra? Los del Martes han hecho su tarea. Vamos a ver si lo segundo, como deseamos, también se logra pronto. Y, después, si es preciso, vayamos a ese Guadiana cofradiero de la reforma de la carrera oficial. Pero no conviene mezclar churras y merinas. Paso a paso.

(Más Pasión, nº 118, noviembre 2017)

 

04
Nov/2017

Misas de difuntos

cementerio web

Llegó un noviembre de sol y manga corta. Pero su segundo día, acorde con la solemnidad, cubrió los cielos con un crespón de plata y ceniza. Siguen llenándose los templos de fieles para recordar a los difuntos y las hermandades continúan celebrando anuales ceremonias por sus hermanos fallecidos. Tratemos su memoria como queramos que los futuros estimen la nuestra. Hagámoslo bien y mañana serán otros los que habrán de recordarnos. Si las cofradías están ahí es por ellos. Si siguen en un futuro será porque los de ahora no confundamos el cumplimiento de un rito con la fuerza de la oración ni olvidemos el fundamento de la resurrección. Pero, además, cuando acudimos a rezar por aquellos que compartieron nuestras devociones es también un testimonio de reconocido agradecimiento. Puede que a algunos el credo o el avemaría recitados en común ante los titulares no les emocione tanto como una revirá inacabable o esa marcha de solos imposibles y que los atavíos de las vírgenes de luto sean, en su opinión, el novamás de las innovaciones estéticas cofraderiles. Sin embargo, en una sociedad que incorpora ritos ajenos con la misma velocidad que olvida los propios, no parecen desdeñables tantas convocatorias cuyo único fin es la plegaria y la súplica por quienes nos precedieron. Como tampoco es ninguna casualidad que tantas familias graben en el mármol, junto a los apellidos de su sangre, la imagen de aquella advocación en la que esperaron con fe.

28
Oct/2017

Politización cofradiera

Tribunal Web

Se dice que las hermandades se han politizado, y a tenor de lo que la mayoría piensa de la gestión de la cosa pública, eso no puede significar nada bueno. Quizá sea así. Hasta hace poco, solo había un cuerpo “legal” que cumplir: las reglas, y estas solo para organizar el culto, la caridad y la cofradía de la manera eficiente. Hoy, proliferan comisiones específicas y estatutos internos para grupos que funcionan autónomamente (juventud, costaleros, diputados…) y que, por otra parte, exigen ser los únicos capacitados para opinar sobre ese aspecto que han tomado a su cargo. Los demás, a callar. Antes, se elegía un secretario y este llevaba el papeleo, un mayordomo y aquel organizaba todos los asientos, mientras los priostes apretaban hasta el último tornillo. Ahora, el secretario pide un administrativo, el mayordomo solicita un colaborador experto en contabilidad e informática y los priostes exigen un grupo de asalariados que limpien la plata y trasladen los enseres. Dicho de otro modo, si antes el elegido por sus hermanos hacía las cosas, ahora se limita a dirigirlas. Como tantos políticos que nunca viajan en autobús, pero siempre nos hablan de las bondades del transporte público. Y, luego, están las elecciones, convertidas en campañas feroces de descrédito, donde salen a relucir jirones de crónica rosa (o iridiscente), antiguos fracasos familiares, comentarios vidriosos sobre cuentas corrientes particulares… Aquí también hay rufianes.

21
Oct/2017

Nueva coronación

Victoria web

Acaba de recogerse la Virgen de la Salud en olor de multitudes (¡ay de los falsos profetas que pronosticaban un final desvanecido por ausencia de público!) y ya se nos anuncia la fecha para la coronación de la Virgen de la Victoria. A la vez, don Juan José Asenjo (el mismo que los falsos profetas decían que iba a acabar con las cofradías y sus celebraciones) ha explicado en Iglesia de Sevilla cuáles son los dos requisitos que se exigen: de un lado, la popularidad de la imagen y la devoción de los fieles; de otro, “que el lugar donde se venera sea sede y centro de genuino culto litúrgico y de un activo apostolado cristiano”. En cuanto a lo primero, poco cabe objetar. La de la Victoria es una de las tallas marianas más importantes de la ciudad, su culto durante centurias demuestra sobradamente su devoción y nadie podrá decir que conoce nuestra Semana Santa si no la ha visto en su paso. Otro cantar, y no por culpa de la hermandad, es lo que se refiere al segundo aspecto. Las Cigarreras, fiel a su origen gremial se trasladó en 1965 a Los Remedios y encontró, junto a las oraciones de los trabajadores, capilla y amplios salones. Pero, a veces, hay regalos que llevan veneno dentro (aunque no se sepa al recibirlos). La fábrica cerró y su templo quedó en una especie de tierra de nadie con fielato incluido. A ver si el Ayuntamiento, como ya le concedió su medalla, se estira para la efeméride y la obsequia con la solución de tan enojoso asunto.