Monthly Archives: Octubre 2016

25
Oct/2016

OBSERVATORIO TAURINO: La alegría va por barrios

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Satisfacción y escepticismo se mezclan en la valoración del fallo del Constitucional. Mientras tanto se tejen nuevas alianzas taurinas para preparar una temporada en la que se moverán las líneas de frente

Publicado el 25 de octubre de 2016 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

Seguimos a vueltas con el asunto catalán

Ha sido la gran noticia del otoño taurino. El Tribunal Constitucional ha certificado la insolvencia legal de la abolición taurina catalana pero eso, desgraciadamente, no quiere decir que los toros vayan a volver a aquellas tierraas. Hablamos de toda la región, no sólo del bastión numantino de la Monumental barcelonesa; nos referimos a las 40 plazas que fueron cayendo, cerrando, se dejaron de montar o simplemente se abandonaron -una a una- en medio de la indiferencia del sector taurino. Ésa es la puñetera verdad. La autocomplacencia de este mundillo no puede ocultar una tozuda realidad: la destaurinización de Cataluña, perfectamente construida a la vez que se consolidaba el proyecto soberanista, comenzó hace casi treinta años con una legislación restrictiva que sigue vigente. Esa normativa sirvió para desmontar el tupido tejido taurino de aquel trozo de España ante la indiferencia del planeta de las sedas y los oros…

Se impone la cautela

¿Hay motivos para la satisfacción? Sí pero, desgraciadamente, la realidad del asunto es bastante tozuda. El viejo Balañá, que ha mantenido la plaza dispuesta para dar toros esta misma tarde, está por la labor pero la sedición declarada de los políticos independentistas y el panorama sociopolítico que se vive por allí lo pondrá muy difícil. Para qué vamos a engañarnos: se armaría la mundial. ¿Hasta qué punto sería positivo? No podemos darle más vueltas. Es lo que hay aunque hay y también conviene recordar –ya lo hicimos en el análisis publicado el pasado fin de semana- que las autoridades catalanas ya han desobedecido en otros asuntos de enorme calado social que afectan a la vida doméstica mucho más que la celebración de la corridas de toros. En cualquier caso, conviene abrir una moderada ventana al optimismo. La plaza Santamaría de Bogotá recuperará su uso taurino, recientemente restaurada, después de cinco años de clausura y ante unas negras, negrísimas, perspectivas sobre su futuro. Como en Barcelona, un fallo de la Corte Constitucional colombiana lo ha hecho posible. Ya veremos que ocurre en las orillas de Mediterráneo…

El dinero se acabó; no hay sitio para nadie

La semana pasada ya abordábamos el asunto. Han pasado siete días más y ha continuado el galimatías de rupturas presuntamente cordiales entre toreros y apoderados de todas las categorías. El siguiente paso suele ser sellar otros apretones de manos que prometen el oro, el moro y la ínsula Barataria mientras se declara pomposamente que el que viene, será el año definitivo. Es lo habitual por estas fechas aunque, seguramente, no con tanta profusión. Tampoco con tantas promesas de amor eterno a pesar de los caminos separados. Estos cambios de pareja de baile sólo sirven para confirmar lo que se comenta en todas las esquinas del toreo: aquí no hay un duro para casi nadie. Es la razón última que precipita tantas rupturas. Las cuentas no salen y algunos toreros se han echado la mano a la cartera después de cubrir temporadas que, en otro tiempo, servían para poner los cimientos de un capitalito. No quiere decir que sea el caso de José Garrido aunque sí ha sido el último en sumarse a esta cadena de adioses, dejando plantado al Tato, que le garantizaba el amparo de espaldas más anchas y que, por qué no decirlo, ha hecho un buen trabajo. Se había aventado que el prometedor diestro extremeño estaba a punto de gravitar en torno a la empresa Pagés pero Garrido se ha decantado por la presunta independencia de dos jóvenes empresarios sevillanos: José María y Luis Garzón. Tienen un excelente proyecto entre las manos. Se les desea suerte y acierto.

18
Oct/2016

OBSERVATORIO TAURINO: Fue bonito mientras duró

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Los cambios de cromos son paralelos al final de cada temporada. Garrido, Moral, El Cid  o Jiménez mudarán de apoderado en 2017, un año que verá eclipsarse el rostro de Molés en la pequeña pantalla

Publicado el 18 de octubre de 2016 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

Cambios en los micrófonos de Toros TV

Manuel Molés dejará de locutar las corridas del reconvertido Canal Plus. La nueva Toros TV -en manos de Movistar- ha decidido relevar al veterano comunicador taurino después de ir apartándolo paulatinamente de ciertas corridas de postín por sugerencia de sus protagonistas. Nada que no sepan. El lance, que no ha sorprendido a nadie, sí ha recordado otras conspiraciones fallidas -las manos ejecutoras se echaron atrás en el último momento- para levantar del asiento a Molés, que ha insistido a través de las redes en que, como Guerrita, no se va sino que le echan. Pero no seguiremos por ahí, a riesgo de perdernos aunque su defenestración ha despertado división de opiniones. Eso sí, recalcaremos que el periodista de Alquerías aún no ha agotado sus siete vidas a pesar de apuntar a la octava década de vida. Son nuevos tiempos para la única ventana televisiva que retransmite la gran temporada. El asunto, ojo, no carece de importancia. En estas cosas conviene ser bueno; y parecerlo.

De formal cordial y de mutuo acuerdo

Y hablando de Molés, hay que mencionar el rumor -o antesala de la noticia- que el veterano comunicador avanzaba, una vez más, en su cuenta de Twitter. Se trata del hipotético acercamiento de José Garrido a la órbita de los Pagés después de su ruptura con El Tato. Las piezas podrían encajar: Manolo Tornay y Santi Ellauri han terminado con El Cid pero aún apoderan a Antonio Ferrera, íntimo de Garrido y guía de sus primeros pasos en la profesión. Lo sabremos pronto aunque el joven matador insiste en que no se ha sentado a hablar con nadie… todavía. El caso es que el final de temporada es fiel al guión habitual: rupturas cordiales y nuevos apretones de manos para sellar relaciones de incierto futuro… Pepe Moral también lo ha dejado con Eduardo Dávila Miura después un año -sólo uno- de relación profesional. Dávila se ha vestido de torero en 2016 y posiblemente lo haga en 2017 en coincidencia con el 175 aniversario de la legendaria ganadería familiar. ¿Ha podido pesar esa circunstancia en la ruptura? También podría ser.

Simón no para…

No es el caso del mentado Cid. El amor se pudo romper de tanto usarlo pero también hay que reconocer que el tándem Tornay-Ellauri mantuvo vivo al diestro de Salteras a pesar de la indisimulable decadencia que siguió a su propia antología taurina en la Semana Grande de Bilbao de… 2008. Manuel Jesús se ha decidido por Marcos Sánchez Mejías. Se les desea suerte a ambos. Y es que unos van y otros llegan. Es el caso de Simón Casas, flamante empresario de Las Ventas, que ayer mismo sumó el nombre de Javier Jiménez a sus activos taurinos. El entusiasmo en los cenáculos taurinos ha sido… descriptible. Se le desea lo mejor. De corazón.

11
Oct/2016

OBSERVATORIO TAURINO: No es país para niños…

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La pólvora gastada en salvas en torno a la hipotética revocación de la prohibición catalana animó el comienzo de una semana taurina que se ha acabado ensombreciendo por la vileza de unos cuantos

Publicado el 11 de octubre de 2016 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

Otra puntada más del ‘reich’ animalista

Nada que no sepan: algunos desalmados han vuelto a emplear las redes sociales para escupir su bilis putrefacta. Desear la muerte de un chico enfermo, Adrián Hinojosa, que ha encontrado en el toro un trozo de ilusión para seguir peleándose con la vida sólo retrata la catadura moral de unos individuos que han perdido la cabeza. No se puede explicar de otra manera. A pesar de la cobardía mostrada -borraron sus perfiles después del vómito- sus nombres galopan por las mismas redes que usaron para retratar su infamia. La Fundación del Toro ya anda tras ellos pero la peor condena será su propia conciencia.

(Casi)todos con Soto

La gente del toro es otra cosa y lo ha demostrado -con alguna ausencia que aún escuece- organizando ese festival en homenaje y beneficio de José Manuel Soto. La cita es mañana mismo y la taquilla de la plaza de la Real Maestranza, además de la preceptiva fila cero, permanece abierta. Manuel Escribano, que aún no puede torear, sí ha comprado un porrón de entradas para regalarlas a los aficionados. Quizá quede aún alguna disponible en el punto de distribución: la tienda Single Bow de la calle Zaragoza. No falten. Será, de paso, el último capítulo de la temporada en el coso del Baratillo

Cataluña: habrá que esperar otra semana…

La información aventada por La Vanguardia había hecho descorchar las botellas de cava -venía al pelo- antes de tiempo. El dictamen del Tribunal Constitucional en torno al recurso de la abolición catalana tendrá que esperar una semana más aunque los que presumen de informados insisten en que será favorable al mundo taurino. En el lado contrario ya han dicho que se limpiarán las narices con el fallo. Pero con eso ya se contaba. Ese fallo, desgraciadamente, hará poco, muy poco, por revocar la irreversible destaurinización de un trozo de España que algunos se empeñan en separar. ¿Quién se atrevería hoy y ahora -con la que está cayendo- a abrir las puertas de la Monumental? La familia Balañá, también es verdad, no ha tocado ni un clavo del monumento ni ha accedido a las jugosas ofertas que le han llovido para su venta o reconversión. La plaza sigue ahí, intacta, pero será muy difícil que un toro bravo vuelva a salir por su puerta de chiqueros. El derrumbre comenzó mucho antes, hace  casi treinta, años, con las primeras leyes y normativas que comenzaron a socavar el toreo plaza a plaza. Podemos ir más allá: la Generalitat detentaría la potestad de reglamentar el espectáculo en el hipotético -y parece que posible- escenario de su vuelta a la legalidad. Quien hace la ley hace la trampa y, para qué vamos a engañarnos: un reglamento catalán sólo alumbraría disparates. El precedente servirá para futuras intentonas pero permitan que este Observatorio se reserve el entusiasmo. Ya lo dijo el señor Lobo…

04
Oct/2016

EVOCACIÓN: El día que murió Antonio Bienvenida

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Como la trágica desaparición de Manolete o Paquirri, la absurda muerte del diestro sevillano permanece agarrada al imaginario popular

Reportaje publicado el 7 de octubre de 2015 en la edición impresa de El Correo de Andalucía, al cumplirse el 40 aniversario del fallecimiento del torero

Para los más jóvenes, Antonio Bienvenida es una calle de la Feria de Abril, la más ancha del real de Los Gordales. Pero los que peinan más de dos o tres canas recordarán aún la honda conmoción que supuso la trágica desaparición del torero el día del Rosario de 1975, hoy hace justo cuarenta años. La historia es conocida pero merece ser recordada. Cuando llegó su hora, Antonio Mejías Jiménez -Bienvenida en los carteles- llevaba un año justo retirado definitivamente de la profesión. Su hermano Ángel Luis había recibido el brindis del último toro que había matado de luces el 5 de octubre de 1974 en la antigua plaza de Carabanchel después de alternar con Curro Romero y Rafael de Paula. Ese mismo año aún había hecho un último paseíllo en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla, también con Romero, y en un cartel que cerraba el jerezano Currillo.

El adiós al vestido de torear no implicó el alejamiento del toro. De hecho, la última vez que lo hizo en Sevilla pudo ser en un fiesta íntima -alternando con el gran Pepe Luis Vázquez- organizada en la Venta de Antequera por el recordado y conocido odontólogo hispalense Joaquín Varela. En ese tiempo, Bienvenida no había interrumpido sus viajes al campo y siguió ciñéndose el traje corto para para participar en los festivales benéficos para los que fue requerido. El último de ellos -no podía saberlo entonces- iba a celebrarse en la localidad charra de Tamames de la Sierra, el día 30 de septiembre de 1975. Muy pocos días después, el 4 de octubre, se cumplía el aniversario de la muerte de su padre, el mítico Papa Negro, y Antonio había acudido con parte de la familia a una misa organizada por la hermandad de San Roque de la localidad madrileña de Colmenar de Oreja, a la que le unían estrechos vínculos desde que los hermanos Bienvenida, con su legendario progenitor al frente, aceptaron torear una serie de festivales para sufragar la reconstrucción de la ermita del santo, arrasada durante la Guerra Civil.

A mediodía se iba a organizar una excursión campera. Antonio; su hermano Angel Luis; sus respectivas familias; los Graña, unos íntimos del Perú que querían ver torear al veterano maestro y también el joven Miguel Mejías, el último de los Bienvenida que se vestiría de luces a mediados de los ochenta sin alcanzar a tomar la alternativa. El destino de aquella comitiva eran los campos de El Escorial. Se habían encerrado unas becerras en la finca Puerta Verde, de la ganadera Amelia Pérez Tabernero. Las faenas camperas transcurrían con relajada normalidad. Antonio Bienvenida había toreado con su acostumbrado magisterio lidiador a una vaca, de nombre Conocida, de excelente reata. Miguel y Álvaro, otro sobrino del maestro, participan en la lidia y apuran los últimos muletazos del animal que es sacado de la plaza por la puerta del campo de la forma acostumbrada. En las corraletas de la placita serrana aguarda otra vaca, bautizada como Curiosa en el herradero, que no hace nada bueno ni malo durante la tienta. Antonio alecciona a Miguel y se decide a dejarla marchar. La puerta la maneja su hermano Ángel Luis que no puede advertir que la anterior becerra, Conocida, había quedado agazapada junto a los muros de la plaza. El viejo torero había quedado de espaldas y no pudo esquivar la violenta entrada de la becerra que le volteó aparatosamente haciéndole caer de mala forma. Bienvenida había girado sobre las vértebras cervicales para quedar inerte sobre el pequeño ruedo. Posiblemente nadie pensaba en un percance fatal. Trasladado a la casa de la finca, siente frío en el tibio otoño serrano. Se le abriga con capotes de brega y se espera una ambulancia. Demasiado tiempo…

Antonio Bienvenida fue ingresado en el hospital madrileño de La Paz. Las primeras esperanzas de recuperación se pulverizan por completo al día siguiente. El torero queda sumido en un coma profundo que sólo se resolverá con su fallecimiento al atardecer del día 7 de octubre, hoy hace justo cuatro décadas. España, como iba a pasar diez años después en Pozoblanco, se estremeció de arriba a abajo.

Bienvenida y Sevilla

La relación de la familia Bienvenida con la ciudad de Sevilla y su entorno fue agridulce y mezcla a partes iguales la gloria y la tragedia. Nacido en Caracas, Antonio pasó la mayor parte de su vida en Madrid pero siempre se le consideró sevillano. Recibió las aguas bautismales en la parroquia de Omnium Sanctorum en 1924 junto a su hermano Ángel Luis, que sí nació en Sevilla recién instalada la larga prole en el barrio de la Feria después de su largo periplo americano. Seguramente la familia pasó sus años más felices en la finca La Gloria, cerca de Dos Hermanas  pero la trágica y truculenta muerte de Rafaelito -el penúltimo de los hermanos toreros-, asesinado en el piso que poseía Ignacio Sánchez Mejías en la Punta del Diamante, aceleró el definitivo traslado a Madrid en 1933. La relación de Antonio Bienvenida y la que siempre consideró su cuna no se interrumpió con el tiempo y tendió puentes con su residencia madrileña. Los toreros que actúan en Las Ventas le rezan a la misma imagen del Gran Poder que presidía la capilla de la  casa de General Mola, la misma que veló su cuerpo hace cuarenta años.

04
Oct/2016

OBSERVATORIO TAURINO: Nuevos horizontes

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Se la tenían que dar y se la han dado. El empresario Simón Casas ha ganado la adjudicación de Las Ventas pero está obligado a relanzar social, económica y taurinamente un escenario trascendental

Publicado el 4 de octubre de 2016 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

Los números eran tozudos: Simón arrasa

Despedíamos el último Observatorio comentando la jugosa oferta de Simón Casas en el concurso de explotación de la plaza de Las Ventas. Los números ofrecidos por el productor francés pulverizaban la política de mínimos de la empresa Taurodelta, convencida de ser la única invitada de una fiesta en la que hubo tarta sorpresa. Así lo comentábamos el pasado martes. Y así se confirmó en la misma jornada: se la tenían que dar al francés y se la dieron. No cabía otra. Simón ya es el empresario de Madrid y se enfrenta a un reto fundamental: recuperar un espíritu perdido; devolver el toro al alma festiva de la capital y retomar su pulso social. Está claro que hacía falta un revulsivo: en la herencia de los Choperitas -lastrada por las actuales circunstancias socioeconómicas- pesa demasiado el desplome del abono y las paupérrimas entradas registradas en el coso venteño en los últimos años.

En esta película no hay buenos ni malos…

Y algo había que hacer… La última feria de Otoño ha sido un termómetro eficaz de la necesidad de dejar pasar el aire fresco. Tenían en la mano haber convertido el ciclo venteño en una pasarela del toreo que está por venir pero primaron más las miserias de la política taurina que una auténtica vocación de apuesta. ¿Tiene Simón el bálsamo que todo lo cura? Seguramente no. ¿Encarnan los Choperitas un mundo caduco? Tampoco. Antonio Petit da en el clavo en un certero análisis, publicado en Taurología: “ni todo lo bueno está por venir ni dejamos atrás todo lo malo”. Ni más ni menos. Los Martínez Uranga han encarnado una gris seguridad pero los tiempos actuales demandan unas propuestas más arriesgadas que sortear a las doce de la mañana. ¿Es Simón el hombre adecuado? El tiempo lo dirá aunque hay algunas voces en la trastienda del toreo que se tientan la ropa.

Odas y loas

Casas, fiel a sí mismo, ha rodeado la victoria en el concurso de sus habituales juegos florales. Pero la cabalgata de fin de semana que rodea al productor no puede convertirse en una nueva venta de humo. Además de puestos de novelas, charlas, conferencias y carpas de mujeres barbudas hay que hacer buenos carteles.  Ni más ni menos. Simón Casas maneja con mano maestra los resortes de la publicidad pero, como en Zaragoza, el envoltorio a veces supera el regalo. No vale vender la moto para pregonar carteles fulleros. Suya es la palabra, monsieur. Y volvemos a Sevilla, Despeñaperros abajo, para volver a hacer un llamamiento y llenar la plaza de la Maestranza el próximo 12 de octubre. El fin –recabar fondos para el malogrado subalterno algabeño José Manuel Soto y la Cruz Roja- lo merece. A la temporada 2016 le queda un suspiro. Ay…