Monthly Archives: Julio 2016

26
Jul/2016

OBSERVATORIO TAURINO: Del Guadalquivir al Manzanares pasando por el Guadalete

La reinauguración de la plaza de El Puerto; los que están y deberían estar en la final del ciclo de promoción y los rigores del alto tribunal madrileño marcan el hilo argumental de una nueva semana de toros

Publicado el 26 de julio de 2016 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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Cosas de El Puerto y de los jueves de julio

El mayor éxito de la reinauguración de la Plaza Real de El Puerto de Santa María fue la preciosista ornamentación que ha redondeado su monumentalidad gracias al rescate de los primitivos planos de 1878. La apuesta era arriesgada pero el resultado es espectacular, revelando un lujoso escenario premodernista y de aire francés. A la función dominical que sirvió para mostrar esos esplendores recuperados hay que añadir el enésimo triunfo de López Simón, a hombros con Ventura en una mixta estrafalaria que no se ajustaba a la importancia del escenario y el momento. La efemérides y la propia idisosincrasia de El Puerto y su público merecían otro cartel. La gente decidió quedarse en su casa. Normal. Nos volvemos a Sevilla. Ya saben que el imperativo aritmético ha colocado en la final del amable ciclo veraniego de noveles a dos sevillanos -Márquez y Muñoz- junto a un tejón pacense -Antonio Medina- que no les pondrá las cosas demasiado fáciles. Pero, ojo, es de justicia recalcar que la faena de mayor acento artístico de ese ciclo que concluirá el próximo jueves la hizo un mañico -David Salvador- que se presentaba por la escuela de Salamanca. Tampoco podemos dejar de anotar la solvencia profesional del malagueño José Antonio Lauri, el novillero más y mejor preparado para hacer el paseíllo en la plaza de la Maestranza. Ninguno de ellos estará en la final; ya se la contaremos.

Las Ventas: nueve orejas y once heridos                             

Antes de bajar el batiscafo hay que hacerse eco de la larga lista de bajas que arrojan las novilladas programadas en la plaza de Las Ventas. El debut madrileño era antañazo la guinda que precedía al docorado; hoy es las más de las veces un clavo ardiendo al que agarrarse ante el derrumbe de los festejos picados y la escasez de oportunidades. Si le unimos la desproporcionada presencia de las reses enchiqueradas tenemos el guiso completo de carne de cañón. Belando, cogido muy grave el pasado domingo, puede contarlo. Pero se está bordeando una raya cada vez más peligrosa. Se  han cortado nueve orejas frente a los once chavales que han probado el hule. El toro, para los matadores. Cuidado. Y vamos recogiendo la tienda recordándoles esa corrida coral organizada en Valladolid que honrará la memoria de Víctor Barrio y cosechará fondos para la Fundación del Toro. En el cartel figura José Tomás y choca la ausencia de Ponce. En la trastienda del toreo se habla del enfado del valenciano, víctima colateral de un empeño que no debería haber nacido viciado. No ahondaremos más en el asunto. El fin no lo merece

19
Jul/2016

OBSERVATORIO TAURINO: Antes y después

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Los tristes acontecimientos de la última semana han revelado a Fundación del Toro como el mejor armazón para canalizar las demandas del sector. La próxima meta, dudosa, es el recurso del TC

Publicado el 19 de julio de 2016 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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Algo se está moviendo en el toreo para bien

No hace falta recordar el mazazo que ha supuesto la muerte de Víctor Barrio, no sólo entre las gentes del toro; también entre los hombres de bien. Las circunstancias de esa cornada irreversible y las reacciones posteriores han marcado la línea informativa –más allá de lo taurino- de los últimos días. Pero la fecha de su muerte hay que anotarla como una bisagra definitiva: es el día que este planeta invertebrado se unió como nunca lo había hecho para entonar ese particular ¡basta ya! que argumentó este mismo Observatorio hace una semana. La intervención del mismísimo presidente del Gobierno; la llamada de atención de la Fiscalía General del Estado o la defenestración pública de ciertos personajes nauseabundos de los que preferimos omitir nombres y oficios son victorias para recuperar la dignidad perdida.  Pero tenemos que ser honestos: la existencia de la Fundación del Toro y su servicio jurídico ha permitido canalizar y dar forma a ese clamor. No habría sido posible hacer este cesto sin esos mimbres. Habríamos vuelto a derramar lágrimas en la lluvia…

La cosa va de togas…

Mientras tanto se celebra con pompa y aparato la hipotética resolución del Tribunal Constitucional en torno al enojoso asunto de Cataluña prevista –dicen- para el próximo mes de septiembre. Permitan que este Observatorio ice la bandera del escepticismo sobre el particular: el desastre está tan consumado -con o sin sentencia a favor- que un fallo favorable se antoja una de esas revisiones de condena que rehabilitaban el honor de un reo difunto ejecutado por error. El proceso, más allá del lavado de cerebro de tres generaciones completas de catalanes comenzó hace 30 años con una legislación restrictiva que fue cerrando, una a una, todas las plazas de aquel trozo de España sin que el mundo del toro moviera un solo dedo. La conclusión de esa labor fue la presencia testimonial de la Monumental que vivió su canto del cisne apoyada en el oxígeno efímero del último José Tomás: pan para hoy y hambre para mañana. Después -se cumplen ya seis años- llegó la prohibición definitiva, adobada de la doblez de la clase política y el caldo ajado del nacionalismo. A partir de ahí no podríamos negar el carácter simbólico de un fallo favorable –si se produjera- pero eso no asegura nada. La Fiesta sigue amenazada, sobre todo en su auténtica base: los pueblos y la vuelta del espectáculo a Cataluña es una auténtica quimera por falta de clientela.

Un repaso a San Fermín

No podemos irnos sin dar un repaso rápido, rapidísimo, a San Fermín: Roca Rey sale lanzado y queda instalado en el friso de las figuras; Talavante firmó la faena de mayor calado artístico; El Juli mantiene asido el cetro; Perera logró reincorporarse al pelotón de cabeza y ojo a ese Javier Jiménez en continuo crecimiento que merece más y mejores oportunidades. Dejamos para el final el caso de Dávila Miura, que más pronto que tarde tendrá que encargarse ropa nueva. El veterano diestro sevillano seguirá ligado al hierro familiar en compromisos puntuales. La pregunta del millón es… ¿está dispuesto a asumir otros retos? Mientras tanto la temporada entra en fase de cosecha mirando al alto tribunal de Bilbao. Se lo contaremos semana a semana.

12
Jul/2016

OBSERVATORIO TAURINO: ¡BASTA YA!

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La trágica e irremediable muerte de Víctor Barrio ha sobrecogido más allá de los bordes del planeta de los toros pero también ha quitado la careta a ciertos indeseables que dicen amar a los animales

Publicado el 12 de julio de 2016 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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La dureza del toro y la sangre de los nuestros

La muerte de los toreros tiene algo de derrota colectiva. Mucho ha cambiado esta España nuestra -más de tres décadas después- desde que Avispado y Burlero segaran la vida de Paquirri -la figura veterana que marchaba de vuelta- y El Yiyo, una jovencísima promesa en eclosión que había estoqueado al toro que mató al maestro en Pozoblanco. El panorama es otro y denota -la referencia a Ortega y Gasset sigue siendo inexcusable- que el ruedo de las plazas de toros aún es el espejo que refleja las luces y sombras de esta vieja piel de toro. A pesar de los cambios sociológicos y la diversificación de la sociedad española la muerte de Víctor Barrio ha vuelto a agitar el aire espeso del verano con una dureza remota y fatal. La sangre de los toreros empapa unos valores que han desaparecido de la cotidianidad: el tesón, el valor, el espíritu de superación, la cultura del esfuerzo, el sacrificio… Ésa es la auténtica verdad de esta profesión pero también su dureza. La misma que han sufrido especialmente los toreros sevillanos en estas semanas. El último ha sido Javier Jiménez. A pesar de la brutalidad de la paliza sufrida en Pamplona tuvo la suerte de cara. Pero hay más que agradecer: las cornadas del novillero Rafa Serna y Manuel Escribano -que aún tiene un duro calvario que subir- contaron con el concurso inmediato de las mejores manos. En otro tiempo, en otro lugar, estaríamos hablando de tragedias irremediables como la de Víctor Barrio, que murió en el acto en los medios del ruedo de Teruel. No se pudo hacer nada…

Síntomas de una sociedad enferma

El fallecimiento del torero segoviano ha sacudido hasta el alma a esos hombres que se visten de oro y plata al atardecer. El trágico suceso ha servido para quitar la careta a ciertos seres que nada tienen de humanos. Especialmente dura, sangrante y repugnante ha sido la intervención -vía Facebook- de cierto maestro valenciano que ahora quiere escurrir el bulto diciendo que le usurparon la cuenta. No cuela, amiguete. La vergüenza será su mejor castigo. Su nombre y apellidos apestarían estas líneas y los omitiremos pero están al alcance de todo el que quiera asomarse al inmenso estercolero de las esquinas de las redes sociales. Sí reproduciremos algunos renglones que retratan su bajeza moral: “bailaremos sobre tu tumba y nos mearemos en las coronas de flores que te pongan ¡¡cabrón!!. Ése es el nivel; ése es el odio que  se respira. En el fondo, sólo un síntoma más de una sociedad enferma. Decía un viejo torero que sólo la sangre de los nuestros conseguiría recuperar el crédito perdido en esta causa general contra el oficio. La muerte de Víctor no ha sido en balde. Ha servido para desenmascarar a estos miserables y a unir, como no se había conseguido hasta ahora a todos los estratos de la profesión. Hoy, más que nunca, tenemos que sentirnos orgullosos de pertenecer a la gran familia del Toro. El día que se paró el corazón de Víctor Barrio también marca la fecha de la reacción más hermosa de un colectivo humano que empieza a entonar su particular ¡basta ya!

05
Jul/2016

OBSERVATORIO TAURINO: Siete de julio…

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El chupinazo de San Fermín incendia en fiestas la piel de toro. Nada sería igual sin la presencia del tótem ibérico pero conviene hacer un poco de historia para saber todo lo que hemos perdido por el camino

Publicado el 5 de julio de 2016 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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A Pamplona hemos de ir con una media…

…y un calcetín. Mañana se lanza el chupinazo y pasado se abrirán los portones de los corrales de la Fábrica del Gas para dar salida al primer encierro de esa semana universal que totemiza al dios Toro como único centro de la fiesta. Pero no hay que olvidar que la bajada matinal de las reses es preludio y consecuencia de la corrida de la tarde, verdadero fin de una tradición inmemorial que ha convertido a Pamplona en el continente de la fiesta española más universal. Sin corrida vespertina no habría encierro matutino. Conviene no olvidarlo para no desnaturalizar una fiesta que recibe el nombre de la Feria del Toro.

Cómo hemos cambiado de 1975 hasta hoy

Pero hablar de la fiesta nos lleva a encontrar datos, sorprendentes y reveladores, que aporta el compañero Luis Miguel Parrado -vía Twitter- a través de una publicación de la época. En la  temporada de 1975 la plaza que celebró un mayor número de corridas, un total de 40, fue la Monumental de Barcelona que sigue a la espera de la resolución del famoso recurso que el Constitucional no parece dispuesto a despachar. La poderosa maquinaria taurina de la familia Balañá permanecía intacta en aquel trascendental 75 en el que también hay que anotar las 26 corridas que acogió -en tercera posición- el Coliseo Balear de Palma de Mallorca, un recinto que 41 años después -en manos de los Matilla, herederos taurinos de Balañá- se dispone a dar una única función sin dejar de mirar de reojo al fantasma de la abolición que planea sobre las islas. Pero no se vayan todavía que aún hay más: apunten las 15 corridas de Figueras, las 11 de Tarragona, las nueve de Gerona -un coso derribado sin que el sector chistara- o las seis de San Feliú de Gixols y Lloret de Mar. Si dejamos la Costa Brava y descendemos el Guadalete hallaremos las ocho corridas que programaba Jerez de la Frontera -ojo, otra plaza del desmoronado imperio Balañá- que dejó por el camino la feria de la Vendimia y las recordadísimas corridas del arte y la prestigiosa concurso. Mucho ha cambiado el panorama y la culpa, ojo, no siempre fue de los antitaurinos. Han pasado cuatro décadas y el mapa del toreo ha retrocedido volviendo a confirmar la sentencia orteguiana: Para conocer la historia de España hay que conocer la evolución de las corridas de toros.

Algunos avisos para navegantes…

Les recordamos que este jueves comienza el ciclo de promoción que dará contenido taurino al mes de julio en la plaza de la Real Maestranza. No dejen de acudir pertrechados de viandas y la correspondiente y selecta nevería aunque para ello tendrán que sortear el encorsetado reglamentismo del personal de seguridad. Si quieren que la gente vuelva –y los precios tampoco son lo que eran- conviene cuidar a la clientela. Y si hablamos de promoción y con los tiempos que corren hay que agradecer que Canal Sur mantenga en antena esas novilladas dominicales de las escuelas. Otra cosa es que se crucen ciertas rayas de dignidad y decoro sin necesidad. Un poquito de por favor.