Monthly Archives: Noviembre 2015

24
Nov/2015

CASTELLA, DIEZ AÑOS DESPUÉS (Análisis de la temporada-IV)

Javier Arroyo

Javier Arroyo

El diestro francés volvió por sus fueros en su mejor temporada desde 2006. El torero logró abrir la puerta grande de Las Ventas y mantener una gran regularidad triunfal

Publicado en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

La temporada que se fue hay que entenderla como una compleja película coral en la se enredaron galanes, estrellas, secundarios y revelaciones que ponen muy difícil encontrar el nombre de un primer actor que destaque en los créditos finales. Pero si hay que buscar un triunfador objetivo de la campaña, ése es Sebastián Castella, un torero asombrosamente recuperado que llevaba demasiados años despertando pocas, muy pocas ilusiones. El matador se había alejado de la dimensión que él mismo anunció hace ya una década, en aquella gran temporada de 2006 que le puso a las puertas de la primera fila. ¿Qué pasó después? Seguramente sólo el torero, en su fuero interno, tendrá las respuestas a ese largo eclipse artístico que solventó con oficio sin llegar a apartarse nunca del circuito de las ferias.

El caso es que el diestro francés había comenzado la campaña con un cambio radical de aires. Finalizando 2014 se supo que El Juli había puesto sus complacencias en la figura de Luis Manuel Lozano, que había apoderado a Castella los ocho años anteriores. La nueva situación colocaba en una difícil tesitura al diestro galo, que no perdió el tiempo en llorar por las esquinas y puso su carrera en manos de otra casa grande, la de los Choperitas, otorgando poderes a Manuel Martínez Erice que había llevado anteriormente la carrera de Talavante. Aquello -lo admitió el propio diestro en una entrevista concedida a este periódico- supuso un auténtico click para Castella, que busco lo mejor de sí mismo para dar un paso nuevo que sumó ambición, ilusión y un nuevo sentido de la expresión.

El cambio fue para bien y supo remover al propio matador, que con 51 contratos sumados entre las plazas de España y Francia se coloca en el tercer puesto del escalafón detrás de los trotaplazas Fandi y Padilla, que pertenecen a otra liga. Después de abrir en Castellón, pegó el primer zambombazo de su periplo particular cortando dos orejas a un toro de Núñez del Cuvillo en Valencia. El siguiente compromiso de importancia era en Sevilla, una plaza que pesaba como una losa en el ánimo del torero pero también en el del propio público sevillano, que había agotado su paciencia. Sebastián logró romper el maleficio aunque la espada le impidió cortar la oreja de un parladé que le redimió de tantas tardes planas.

Pero en el horizonte ya estaban esas tres tardes de Madrid en las que se había apuntado a dos buenas y al duro bocado de los toros de Adolfo Martín que el año anterior habían catapultado a Perera. Castella se encontró en la primera de ellas, la de Cuvillo, con un extraordinario sobrero de El Torero que cuajó de verdad sin que la parroquia entrara del todo en harina. Pero Sebastián iba a despejar el horizonte en su segundo compromiso desorejando con autoridad de gran figura a otro animal de alta nota -esta vez marcado con el hierro de Alcurrucén- que le abrió de par en par la Puerta Grande de Las Ventas. Quedaba un tercer envite madrileño con unos adolfos que dieron pocas opciones.

El diestro francés había cambiado las tornas y la temporada se convirtió en un viaje distinto. Centrándonos en sus actuaciones en plazas de entidad, hay que recordar que pasó puntuando por San Fermín y que Valencia, por el mes de julio, volvió a convertirse en talismán al desorejar por partida doble a otro toro de Núñez del Cuvillo. En el horizonte se dibujaba cada vez más cerca la encerrona benéfica que había preparado con mimo en El Puerto de Santa María. Pero hay que anotar otros triunfos como los de Gijón o Beziers antes de alcanzar el Coso Real portuense que abandonó a hombros después de llevarse cinco trofeos. En Valladolid obtuvo tres orejas; cuatro en Salamanca divididas en dos tardes pero la definitiva antología de la temporada llegó en Logroño en el mano a mano improvisado con Urdiales por ausencia de Perera y Talavante. Ambos matadores sacaron lo mejor de sí mismos, bien enhebrados a una excelente corrida de Fuente Ymbro. Allí terminó la temporada, cortada antes del final previsto por una fea voltereta. De cara a 2016 ha elevado su papel.

18
Nov/2015

MORANTE: El espíritu del Gatopardo (Análisis de la temporada-III)

151005 Morante de Dalí

El diestro de La Puebla, por encima del bien y del mal, prepara nuevas estrategias

Publicado el 16 de noviembre de 2015 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

Cambiarlo todo para que todo siga igual. En su barroquizante puesta en escena -y en su personalidad más recóndita- Morante parece conducirse como un personaje del mundo decadente retratado por Lampedusa en el inmortal Gatopardo. Nada nuevo en su particular forma de actuar. Su cuate Antonio Barrera -ilustre facedor de entuertos- ya no le sirve, como dejaron de servirle otros; será sustituído por un hombre de traje gris que materializará sin rechistar los deseos del diestro cigarrero, que siempre se ha apoderado a sí mismo. Las cuitas con la empresa Pagés han dado paso a mensajitos de amor con el nuevo gerente único, que también se deja querer… Se trata de cambiarlo todo y todo será igual. Pero una cosa sí está clara: Morante ha conseguido situarse en un plano ajeno al bien y el mal y hasta ha creado una religión particular, el morantismo, con fieles que suspiran por el pecho de su ídolo. Y, ojo, también tragan con lo que le echen, sea como sea.

Morante rozó el medio centenar de actuaciones en la temporada 2105, un número alto si consideramos las cifras en las que se mueve el toreo desde que se tocó techo -en lo económico y lo taurino- en el inflado 2007 que marcó el inicio de la cuesta abajo. Las 49 funciones cumplidas por el diestro de La Puebla le han permitido colocarse en cuarta posición de un escalafón en el que sólo fue superado en la estadística por los funcionariales -llámenlos mediáticos si quieren- Fandi y Padilla y el definitivo triunfador de la campaña, el diestro francés Sebastián Castella. Pero no será así el próximo año. El propio matador adelantó en exclusiva a este periódico que no piensa torear más de quince corridas en 2015. De ellas, cinco podrían ser en la plaza de la Maestranza, renovado objeto del deseo del diestro cigarrero que también afirmó -rotundo- que no piensa pisar Madrid.

Pero hay que dar un repaso a los aconteceres de su particular campaña europea, abierta en la bombonera de Olivenza y cerrada -después de comparecer en Zaragoza- en el particular festival -convertido en auténtico homenaje bienal- que celebra en su pueblo, renovando cada año un argumento que en éste le llevó a contar con tres veteranos -Ruiz Miguel, Ortega y El Soro- que acabaron con el cuadro.

Pero hay que volver a los inicios de la temporada , que en esta ocasión se inició de forma natural, prescindiendo del vino y las rosas que acompañaron la presentación en la discoteca Joy-Eslava del calendario cerrado de actuaciones de ese 2014 de estrategias fallidas en los cuarteles de los generales. Pero agua pasada no mueve molino. El primer zambombazo sólido llegó en Valencia. Fue el primer recital de una campaña que volvía a estar empañada con el veto a la plaza de la Maestranza. Los cuatro actores de esa rebelión estéril se habían anunciado la víspera de Resurrección en Málaga, un sábado de más penas que glorias que no logró eclipsar el gran acontecimiento que llegaría el día después: la retirada de Espartaco, que dejó en evidencia a la sedición.

Y del Mediterráneo, a la Alcarrria, al coso de Brihuega que marcó del fin de los esplendores de Barrera, que pudo tener algo más que palabras con el empresario del evento. El ínclito volvería a hacer un flaco favor a su torero montando un numerito evitable en los corrales de Córdoba. Pero antes había habido masaje en Aguascalientes; orejas en Valladolid; inspiración en Jerez; emoción en Nimes, mano a mano con El Juli; y nada que destacar en su única -¿y última?- actuación en Madrid el día que Castella abrió la Puerta Grande. Llegado el Corpus, Morante volvería a sembrar en Granada y se encargó de que hablaran de él el día que cogió la manguera en Alicante. Sí hubo kilates en Badajoz para celebrar San Juan; patinazo en Valencia por San Jaime; diabluras en La Línea… y Morante cruzó el mar para encontrarse en Palma de Mallorca con el acoso de Peter Janssen, que volvió a atacarle al día siguiente en Marbella provocando que el torero se dejara un toro vivo en protesta por la tibieza del palco.

El torero se vengó saliéndose del pellejo en Pontevedra, bordando primores en Gijón, San Sebastián, Málaga… En Bilbao se torcieron las cosas aunque su capote alado se encargaba de marcar diferencias aquí y allí. En Palencia pudo comprobar el hambre de Garrido pero aún quedaban los concertinos de Valladolid, Logroño o Zafra. Culminada la campaña, anunció que en 2016 volverá a torear en Sevilla. Alabado sea el Santísimo.

CLAVES PARA ENTENDER LA CAMPAÑA 2015

Para hablar de la temporada de Morante hay que mencionar sucesos ajenos al ruedo que acompañaron la particular puesta en escena del diestro cigarrero, que no dudó en acompañarse de su particular guagua por los ruedos que pisó. Su permanente preocupación por la pendiente de los pisos de plaza; el proceso judicial -del que deberían tomar nota sus compañeros- contra el radical vegano Peter Janssen y hasta su afición a los disfraces de todo tipo -en Huelva se vistió de lince en extinción- marcaron un año que también acusó cierto desgaste en la taquilla. La guinda fue su imagen daliniana, censurada en Barcelona.

18
Nov/2015

OBSERVATORIO TAURINO: Una cosa trae la otra

La Fundación del Toro de Lidia tiene todo el invierno para preparar sus estrategias de defensa para un sector que podría tener un gran e inmejorable escaparate en la recuperada Real Venta de Antequera

Publicado el 17 de noviembre de 2015 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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Los primeros pasos de la Fundación

La Unión de Criadores ha vuelto a adelantarse al resto de los actores de esta película empujando la constitución de la Fundación de Lidia. Los escépticos también están dentro de la casa pero el esfuerzo -a pesar de los improductivos precedentes- es digno de todo elogio. Los objetivos principales ya se los hemos contado: defensa jurídica del sector y la actividad y adecuada comunicación. En cualquier caso sí conviene aclarar que dicha fundación pertenece aún al ámbito estricto de los ganaderos de bravo. El apoyo del empresario Manuel Martínez Erice -a título personal o representando a ANOET, que eso no lo sabemos- y el del modesto diestro charro Juan Diego -imaginaremos que detrás tiene a la Unión de Matadores- no se ha concretado aún con su entrada real en la junta de patronos del invento. Desde la cúpula del máximo órgano ganadero se asegura que esa vinculación será efectiva en poco tiempo. En cualquier caso, la loable iniciativa de los criadores de bravo necesita, más que nunca, el concurso de los rostros que podrían dotar de verdadera fuerza mediática el invento: las figuras del toreo. El Juli ya ha puesto sus complacencias pero aún no se ha apuntado en el banderín de enganche. Morante anda haciendo la guerra por su cuenta para ajustarle las ídem al asaltaplazas de plantilla. Del resto de la tropa, nada se sabe. Hay que ponerse las pilas, ¿no?

151118 VENTA DE ANTEQUERA

La Venta de Antequera: una oportunidad

Los toros volvieron a la Real Venta de Antequera. El esfuerzo y la apuesta de Lola Rojas y Daniel de la Fuente son dignos de todo elogio y merece estar acompañado del éxito. El órdago lanzado a los profesionales -toreros, empresa y ganaderos- para recuperar los históricos corrales de Bellavista como escaparate de las corridas de la Feria de Abril no debería caer en saco roto. ¿Qué mejor publicidad para una feria, para una fiesta, para este peculiar mundillo? Las reses de Fermín Bohórquez devolvieron por un día el inquietante pulso que sólo puede dar el toro bravo. Esos corrales, que pudieron ser convertidos en un impersonal supermercado, ya habían sido arrebatados a la maleza y los jaramagos para servir de aula formativa del Club de los Aficionados Prácticos. Pero la recuperación de su función original sería un gran activo en estos tiempos de dificultades. Los toros se dejaron de exponer hace más de un cuarto de siglo por el desinterés y la cortedad de miras de los profesionales. El guante se lanzó el viernes. La pelota está en el tejado. La oportunidad es de oro. Y nos marchamos; con la bandera a media asta. La gente del toro lleva a Francia en el corazón.

16
Nov/2015

ANÁLISIS: José Tomás, la eterna canción

120805 José Tomás

Con la cercanía del invierno arrecian los rumores de su vuelta a la plaza de Sevilla

Publicado el15 de noviembre de 2015 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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Morante está por Sevilla. Ya lo avanzó el propio matador -en rigurosa primicia- en las páginas de El Correo afirmando que quería dejar atrás los desencuentros con la empresa Pagés para reconciliarse con una plaza y una afición a la que quiere compensar recetándose cinco tardes baratilleras la próxima campaña. Ése era el titular más llamativo de una declaración de intenciones que, además de rebajar la pendiente el ruedo sevillano, pretendía resucitar taurinamente una fecha tan devaluada como la del Corpus.

En ese punto, según apunta algún medio de tirada nacional, entraría en danza José Tomás. No se citan fuentes. Pero se asegura que el diestro cigarrero se habría ofrecido a Ramón Valencia para mediar con el madrileño y reclutarlo para la tarde del 26 de mayo. Vaya usted a saber. La noticia -no sabemos si es tal- tiene escasos visos de verosimilitud. En cualquier caso sí pone sobre la mesa la eterna canción que se tararea en los cenáculos taurinos hispalenses cuando humea la castaña y el calendario apunta al nuevo año. Ramón Valencia ya explicado una vez más que será llamado. Pero a estas alturas hay pocas esperanzas de encontrar algún día al inimitable diestro de Galapagar en la puerta de cuadrillas del coso del Baratillo. El empeño, plagado de dificultades, pondría fin a la larga ausencia del torero madrileño, que actuó por última vez en Sevilla el 17 de abril de 2002, el mismo año que inició su más largo eclipse profesional, prolongado hasta su reaparición barcelonesa -el 17 de junio de 2007- que marcó el inicio de su rentable mitificación personal y taurina.

Desde entonces se ha escrito mucho -y se ha hablado más- de todos los condicionantes que se tenían que reunir para que Tomás cruzara la calle Iris. A las desmesuras de su caché había que unir su alergia a las cámaras de televisión y los empresarios sevillanos, en los primeros años, no disimularon su escasa empatía por el asunto. Pero de allí al célebre exabrupto que le dedicó Eduardo Canorea en el trascendente almuerzo con la prensa sevillana del otoño de 2013 pasaron muchas cosas. El ya ex gerente habló entonces de dinero: “si va a venir con la canción de me llevo la recaudación que se vaya a Senegal”. La frase ya está en la historia o en el anecdotario del toreo y venía a sellar, de paso, el hartazgo que siguió a las negociaciones previas a la gestación de las ferias de 2012 y 2013. Los empresarios repetían a todo el que quisiera oirlo que se habían quedado esperando la contestación del críptico torero. Aún están esperando. En honor a la verdad, el escepticismo inicial de Valencia y Canorea se había ido trocando en un interés por contratar a Tomás a la vez que se pulsaban las primeras alarmas del descenso -luego desplome- del abono maestrante.

Conviene recurrir a la hemeroteca. Y no hace falta descender demasiado. La gestación de la feria de 2012 resultó traumática. El telón de fondo era la desastrosa gestión de los derechos de televisión capitaneada por El Juli, que quedó ausente del ciclo y abrió la ruptura de hostilidades que se materializaría en las guerras del grupo de toreros del G-10, después reducido a G-5 y finalmente liquidado por el mismísimo Morante. En esa tesitura -seguimos en 2012- se echó toda la carne en el asador para favorecer el retorno del Divino. Se llegó a hablar de ganaderías -Juan Pedro y El Pilar-, de variaciones sobre los carteles previstos inicialmente y hasta de fechas, incluyendo, ojo, el día del Corpus para burlar las cámaras de Canal Plus. Pero fuese… y no hubo nada.

El propio Valencia narró los pormenores de la fallida contratación, incluyendo los sucesivos encuentros en un restaurante madrileño, las ofertas de la empresa en fechas y ganado, las exigencias de Salvador Boix -apoderado del Divino- y la transigencia final de los empresarios. “Aún estamos esperando su respuesta”, sentenció Valencia en febrero de 2012. Aquel desplante pesó para entibiar los esfuerzos de Pagés la siguiente temporada, que supuso una brevísima tregua con el senado de la torería, Juli incluído. Aquel 2013 tampoco hubo recepticidad del totemizado diestro de Galapagar. En la presentación de los carteles, Canorea desveló con tono cansino que habían llamado cuatro veces Salvador Boix sin recibir respuesta. “mi cuñado Ramón le puso un mensaje y está esperando contestación, al igual que seguimos esperando las contestación para saber si toreaba el año pasado”. ¿Toreará en 2016? Largo me lo fiáis.

LOS RIESGOS DE UNA FECHA MUY DEVALUADA

A estas alturas no resulta aventurado afirmar que Ramón Valencia tiene escasas esperanzas por relanzar una fecha, la del Corpus, que tampoco funcionó con carteles de relumbrón en ediciones más o menos recientes. El altísimo caché de José Tomás, unido a los jugosos honorarios de Morante, haría inviable económicante la organización de un festejo que difícilmente tiraría por sí mismo de un abono de la longitud del sevillano. Resumiendo: la corrida del Corpus que reuniera a Morante y Tomás con un comparsa por delante sería un negocio ruinoso. La presencia del diestro de la Puebla pivotaría por Resurrección, Abril y San Miguel. Al tiempo.

16
Nov/2015

ANÁLISIS DE LA TEMPORADA (II): El Juli, pero sigo siendo el rey…

150928 JULI ROCA REY 1

El maestro madrileño ha conseguido -ahora sí- marcar un nuevo camino en su larga trayectoria. La diferencia se marcó a través de media docena de faenas reveladoras

Publicado el 8 de noviembre de 2015 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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¿Quién es el verdadero triunfador de la temporada? ¿Han cambiado las jerarquías del oficio en este convulso 2015? ¿Ha pasado de mano el cetro del toreo? ¿Podemos afirmar que estamos en sede vacante? Ya hablamos la semana pasada del toreo que viene y del posible relevo que está destinado a apretar las tuercas a los de arriba. En cualquier caso, con o sin el cerco de los novísimos, las figuras -no suman más de cinco- han mantenido cierta fortaleza aunque también una escasísima capacidad de renuncia para preparar el escenario que debe preparar el futuro.
El caso es que el propio Juli, en un arranque de sinceridad que es de agradecer, marcaba las últimas claves del año que se fue -también del que está por venir- en una reciente entrevista. El torero reconocía que la tarde de mayor rivalidad de toda su temporada se produjo aquel día albaceteño en el que hizo el paseíllo junto al emergente diestro madrileño López Simón y el flamante matador extremeño José Garrido. Se trataba de recomponer los platos rotos que había dejado la terrible cogida de Miguel Ángel Perera, que tenía que haber actuado mano a mano con El Juli en el ruedo manchego. “Aparte de la competitividad entre nosotros, la tenía la gente, que se sentía dentro de la batalla”, se sinceraba el propio maestro remachando un clavo que debe servir para señalar el camino a seguir en 2016: “fue la tarde que vi disfrutar más al público de toda la temporada”. Pues eso. No hay más.

El caso es que el torero había escogido una cuidada temporada de escasa competencia en busca del renovado concepto taurino que venía preconizando desde años atrás. Pero, en busca de esa identidad interior, se olvido de la guerra. La rivalidad siempre fue uno de los motores del toreo, aunque los coletudos suelen eludir la cuestión argumentando que salen al ruedo a competir consigo mismos. En esa tesitura, y asumiendo el inevitable desgaste del propio matador, no es de extrañar que escogiera compañeros que difícilmente podían inquietarle, incluyendo a los habituales Morante, Perera o Talavante -con Manzanares se cruzó fugazmente, confirmando la escasa sintonía entre ambos- pero también carteles de escaso interés para el aficionado como los recurrentes manos a mano con rejoneador -con Ventura alternó en Zaragoza y Nimes- o las mixtas con jinete por delante para evitar abrir plaza. Hubo escasas concesiones a la galería y la presencia de Garrido -por poner un ejemplo válido- sólo se materializó gracias a las sustituciones. Finalemente el propio Juli pudo ver, y reconocer, por dónde llegaba la regeneración del espectáculo: dando sitio a los que llegan arreando de verdad. En Logroño, alternando con Roca Rey, pudo comprobarlo in situ.

Hay que volver a la misma y reveladora entrevista, publicada en ABC, en la que el torero volvía a sincerarse al evocar, sin nombrarla, una de las circunstancias que han marcado su carrera a fuego. Se trata de la tremenda cornada sufrida en Sevilla en abril de 2013 que cambió tantas cosas en el ánimo y el afán del matador, pero también en el futuro inmediato de la propia profesión. “Algunas tardes no he tenido la capacidad de jugarme la vida; cuando no me he encontrado a gusto y no veía posible sacar mi toreo no he estado bien”, reconocía Julián.
Era la consecuencia de esa fatídica fecha en la que surgió la peor versión de El Juli, defendida con vehemencia por el propio torero para justificar las tardes en las que no lo veía claro tirando de un toreo de trazo forzado, toques violentos y figura descompuesta que no retrata, ni de lejos, su auténtica alma taurina. Pero en medio de este Juli irregular surgió el gran torero en una sucesión de actuaciones y faenas que podrían marcar su definitivo papel -su última etapa en los ruedos- en el mapa del toreo alejado de guerras y guerrillas. Hablamos de su paso por plazas como Valencia, Cáceres, Dax, Cuenca, Bilbao, la competencia de Albacete y la antología de Zaragoza. Mientras tanto, sí queda aún una incógnita por desvelar: ¿Estará El Juli en la puerta de cuadrillas de la plaza de la Maestranza en 2016?.

12
Nov/2015

OBSERVATORIO TAURINO: Movimientos de despacho

151112 despacho Joselito

La incorporación de Diego Urdiales a la FIT y el órdago de Antonio Ferrera se sumán a los preparativos de una temporada, la de 2016, que ya ha comenzado su gestación en los despachos de los Pagés

Publicado el 10 de noviembre de 2015 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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De los primeros tanteos invernales

Ramón Valencia tendrá un interlocutor único para negociar las contrataciones de toreros como Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y… tachán, tachán, ese loado Diego Urdiales que hará la primera temporada de su vida con planteamiento, nudo y desenlace cargando cuarenta años -cuarenta- en la talega. El riojano se ha sumado a los activos de la FIT para rentabilizar el ilimitado favor de la prensa y los golpes de efecto de una campaña ajustada en números pero amplificada en resultados. Urdiales juega con ventaja pero también con no pocas dificultades. Está por ver en plenitud en muchas plazas; una de ellas es la de Sevilla. Y el gran hándicap del diestro de Arnedo será estar a la altura de  sí mismo pero, sobre todo, de las odas y loas que se han escrito de una Tauromaquia más valiosa en el concepto que en la capacidad. Se le desea suerte.

Los toreros comienzan a posicionarse

Y si la presencia del riojano se da por hecha en la próxima feria de Abril, el resto de camarones de la red se resisten a dormirse. Dejando a Morante aparte, uno de los primeros en levantar el dedo ha sido Antonio Ferrera, autor de la mejor faena de la Feria de Abril en sus dos últimas ediciones a sendos toros de Victorino Martín a los que cuajó de cabo a rabo. Y de victorinos va la cosa. El diestro extremeño quiere despacharse la corrida del presunto paleto de Galapagar él solito. Pero la memoria del toreo es débil y su prematura salida de la palestra en este 2015 que ya encara su final irremediable -una compleja fractura le dejó en el dique seco de golpe y porrazo- sería  el definitivo acicate de este gesto, clavo ardiendo al que agarrarse para recuperar el ritmo roto cuando el torero estaba en el mejor momento de su vida.

Muchos mimbres y un solo cesto

No sabemos qué receptividad encontrará en la empresa Pagés, que podría encontrarse con una baraja amplísima de toreros para cubrir dos semanas de toros en las que hay que abrir hueco a los diestros emergentes y las figuras reconciliadas, que se cogerán de los pelos por matar esas tres o cuatro ganaderías que ustedes saben. Ése será uno de los caballos de batalla que tendrá que resolver la renovada diplomancia del nuevo gerente único de la empresa. Pero no olviden apuntar un seguro choque de trenes: el de Manzanares y El Juli,  dos figuras de primer nivel que ya evitaron encontrarse en los patios de cuadrillas en la temporada que se fue. El propio Valencia -que parte con el folio en blanco- ha explicado que los despachos de la calle Adriano han adelantado su modus operandi sin esperar a los Reyes Magos. Sólo falta saber si el resto de la tropa rebelada vuelve al redil.

04
Nov/2015

OBSERVATORIO TAURINO: La mano que mece la cuna…

151103 LA MANO QUE MECE LA CUNA

A la escuela de Madrid la premian unos; la arrastran otros. La carne roja es el nuevo veneno de lo políticamente correcto mientras se sigue mirando de reojo los vaivenes del viciado panorama político

Publicado el 3 de noviembre de 2015 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.

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El toreo como dudosa moneda de cambio

Los toros siguen haciendo honor a Ortega y Gasset, convirtiendo el ágora política en una inmensa plaza en la que el que no torea, embiste. Sólo así se puede entender que la inefable Carmena haya retirado la pringá que subvencionaba la escuela de Madrid. Ya hemos hablado de ello en otras ocasiones. La novedad ha llegado con la concesión del premio nacional de Tauromaquia al mismo centro por parte del Ministerio de Cultura. Joselito, que ahora ejerce de cónsul de la escuela junto a El Fundi y Bote ha puesto el dedo en la llaga: “quiero pensar que el premio no forma parte de la lucha política, sino porque la institución lo merece y además mucho”. Pues eso. Ni más ni menos.

Un repaso apresurado de la actualidad

Se habla de un hipotético bachillerato taurino o, más propiamente, de una FP para formar vaqueros, peones de  brega y hasta novilleros sin picadores. Convendría definir mejor el empeño, que parece perseguir dar una forma reglada, académica e integrada en el sistema educativo a las enseñanzas que hoy se imparten en las escuelas taurinas. Dejaremos el asunto para otro día aunque cualquier cambio político confinará el asunto en un cajón, como ese fantasioso plan Pentauro que iba  a sacarnos las castañas del fuego. El profesor Carrillo lo admitió el otro día en la conferencia inaugural del seminario de la cátedra Sánchez Mejías. El plan está metido en el congelador. Mientras tanto, se habla en voz cada vez más alta de esa fundación taurina de tímidos comienzos que pretende convertirse en el germen de la reacción del gremio. Pesos pesados como El Juli o Ramón Valencia ya han dado su placet más o menos entusiasta al invento aunque habrá que dar tiempo al tiempo para saber en qué queda una iniciativa que debe batallar en tres frentes fundamentales: la comunicación, la defensa jurídica y, no menos importante, convencer a las gentes del toro de que la unión es si no posible, al menos aconsejable.

Curiosas coincidencias.

Podemos seguir repasando la actualidad de los últimos días para toparnos con dos lances sorprendentes que no dejan de llevarnos de la mano al caldo de cultivo en el que se mueve esta sociedad mediocre y ternurista sometida al capricho de intereses ocultos. ¿Qué tiene que ver esa mamarachada de la OMS que condena comer fiambre y carnes rojas con la resolución del Parlamento Europeo para cortar las subvenciones al ganado bravo? Seguramente mucho más de lo que parece ¿Hasta dónde llegan los tentáculos del veganismo? Se busca, usando caminos insospechados, revocar el sacrificio de animales, sea cual sea su destino. Pero en ese empeño demagógico sólo se puede conseguir la desaparición de las razas. Todo conduce al mismo camino, a la mano que mece la cuna…

04
Nov/2015

LA MÚSICA CALLADA DE LA SOLEDAD

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Conocí a la Soledad –mayorcito, sin reata familiar y por elección personal- en el silencio de su capilla pero también en el extraño vacío –la música callada de Bergamín- que deja su paso mientras sentencia la Semana Santa en su andar apresurado, camino de la medianoche del reloj de San Lorenzo. Un día lo apuntábamos en estas mismas páginas, evocando otras cosas. Romero Murube recordaba a la Soledad “entre la sombra y el silencio de las calles”. La imagen arcaizante, la misma a la que podrían haber rezado los soleanos de todos los tiempos, no necesita más para consumar ese tiempo hermoso que se escapa en los soles entornados de su manto o en las azucenas modernistas de Santiago Martínez.

La alusión al autor de Los cielos que perdimos también es válida para materializar la sensación de desolación –“qué sola va la Soledad”- y, definitivamente, nos lleva a un concepto magistralmente esbozado por el escritor palaciego que define ese silencio, el auténtico sentimiento que inspira la imagen, “como algo que nos une con las entrañas misteriosas de todo lo creado”. Romero Murube y toda la nómina de soleanos imprescindibles que abonaron la pujanza de la hermandad de hoy conocieron en silencio a la Soledad en aquellas tardes de Viernes Santo que ya cuentan los más viejos. Ojalá algún día no tengamos a relatar a los nuestros el tiempo lejano en el que conocimos a la Virgen caminando en silencio.

03
Nov/2015

ANÁLISIS DE LA TEMPORADA (I): El toreo que viene…

151103 EL TOREO QUE VIENE
¿Ha llegado el anhelado relevo? ¿Contamos con figuras en ciernes? La temporada que se fue podría haber alumbrado una baraja de matadores destinada a renovar un escalafón necesitado de aire fresco. Las figuras actuales -sobran los dedos de una mano para contarlas- lo son por algo pero la larga permanencia en el machito ha desgastado su tirón viciando los carteles más rutilantes de las principales ferias, que se suceden sin demasiadas concesiones a la imaginación y apaños de amiguetes como manos a mano que nadie ha pedido o festejos mixtos con rejoneadores que consuelan la taquillla y mosquean al auténtico aficionado.

Pero algo ha podido cambiar en la temporada que ya es historia aunque aún debe confirmarse, contando con la generosidad de los grandes y la mediación de las empresas, en la que ya empieza a prepararse entrebastidores. La primera sorpresa la dio el joven diestro madrileño Alberto López Simón, un torero del que se recordaban sus formas excesivamente almibaradas pero también un valor tan tozudo como improductivo. Su capacidad real estaba por contrastar pero el matador de Barajas -de agridulce alternativa, casi olvidada, en la Feria de Abril de 2012- se encargó de sorprender a propios y extraños al abrir la Puerta Grande de Las Ventas en dos tardes consecutivas: el día 2 de mayo, fiesta de la Comunidad de Madrid y el 24 del mismo mes, en la yema de la feria de San Isidro.

Eran los dos primeros contratos de la temporada y las circunstancias no eran casuales. La cuarta corrida firmada en la campaña era a principios de julio, en la feria de San Fermín, resuelta con tres orejas y una nueva salida a hombros que le colocaba definitivamente en el disparadero. ¿Era López Simón el relevo que llegaba? Las armas del torero volvían a forjarse gracias al valor, pero un valor más productivo y un concepto del toreo más natural, adobado de una creciente capacidad para cuajar a los toros que le puso a funcionar sin más preámbulos. La campaña del diestro madrileño adoptaba velocidad de crucero pero alcanzaba su sprint definitivo en su último tramo, a raíz de la encerrona en solitario en Aranjuez del día 15 de septiembre, dictada más para el boca a boca de los profesionales que para el concurso del gran público. A partir de ahí se precipitaron los acontecimientos. Sólo dos fechas después está anunciado en Albacete y aunque logra cortar una oreja que debieron ser dos sufre una fuerte cornada. Una semana después, con la herida supurando aún, Alberto López Simón acepta sustituir a Perera -gravísimamente herido en Salamanca- en la misma feria de Albacete. El extremeño tenía que haber toreado mano a mano con El Juli y el cartel se convierte en una terna que da cabida también a otro torero de reciente alternativa: el pacense José Garrido.

Aquel 17 de septiembre en Albacete marcó, de alguna manera, el espíritu de la generación que estaba por llegar. Los dos cachorros dieron la réplica al Juli, que salió también espoleado con raza de gran figura para arrasar en su particular final de temporada. Los tres salieron a hombros pero se iban a suceder tres días trepidantes que iban a cambiar las líneas de frente del toreo. Sin solución de continuidad, el 19 del mismo mes, tomaba la alternativa en Nimes el novillero peruano Andrés Roca Rey. Lo hacía sobreponiéndose a una compleja fractura de escafoides pero, en cualquier caso, su doctorado nimeño abría otra nueva puerta a ese futuro inmediato y terminaba de sellar la trinidad torera en la que el aficionado ha puesto sus complacencias.

A López Simón aún le quedaban algunos cartuchos que quemar en un arriesgadísimo final de temporada -en el que no faltaron errores de planteamiento de su apoderado, el muy locuaz Julián Guerra- que le llevó a aceptar sucesivos mano a mano en Sevilla con Escribano; en Madrid con Urdiales; en Zaragoza con Talavante y en Jaén con El Fandi. Todos se resolvieron favorablemente pero hay que destacar el espaldarazo maestrante y la nueva salida a hombros en Madrid. Deja -o dejan- su papel revalorizado para 2016.