Monthly Archives: Julio 2014

29
Jul/2014

OBSERVATORIO TAURINO: Qué lástima, pero adiós

La elección de la yema de la temporada para anunciar la ruptura de Roberto Domínguez y El Juli ha sido lo más sorprendente de la noticia. El diestro madrileño deja atrás una década prodigiosa en la que pasó de niño superdotado a gran maestro del toreo. Todo hace indicar que el matador entregará las riendas de su carrera a la empresa mexicana Casa Toreros a la que, de hecho, ya se le venía vinculando desde hace varios meses.

La elección de la yema de la temporada para anunciar la ruptura de Roberto Domínguez y El Juli ha sido lo más sorprendente de la noticia. El diestro madrileño deja atrás una década prodigiosa en la que pasó de niño superdotado a gran maestro del toreo. Todo hace indicar que el matador entregará las riendas de su carrera a la empresa mexicana Casa Toreros a la que, de hecho, ya se le venía vinculando desde hace varios meses.

Fue bonito mientras duró. La redacción de la misiva tenía el aire añejo de un parte de guerra: “en el día de hoy, cautivo y desarmado…”. Pero lo que más llamaba la atención de este anuncio tan inesperado como poco sorprendente era la fecha elegida: un 26 de julio, en el meollo de una extraña temporada que aún se encuentra inmersa en su curso medio. Lo habitual en estos casos siempre ha sido esperar al mes de octubre para oficializar los cambios en despachos y cuadrillas. Ése había sido siempre el uso aceptado salvo que el escueto correo electrónico con el que se desayunó el toreo el sábado sea en realidad el certificado de otros hechos consumados: Roberto Domínguez tenía una cuña dentro del equipo de El Juli que le ha ido desplazando hasta sacarle del tablero de juego. En el comunicado se afirma que “la decisión, meditada desde hace tiempo y tomada por ambas partes, se llevará a cabo cuando finalice la temporada 2014”.  Y en estas circunstancias y después de dar las explicaciones que no había pedido nadie, comienzan las preguntas y surgen las dudas ¿Acompañará Roberto a Julián en las 18 tardes que aún le restan para completar la campaña cerrada que presentó el pasado mes de febrero en Madrid? Ya veremos…

Guadalajara en un llano…y México en la laguna. El caso es que la cuña que nombrábamos existe y se llama Mariano del Olmo. Es un torero  mexicano -retirado- y es el hombre fuerte de la empresa azteca Casa Toreros, que se dibuja en el horizonte como inminente exclusivista del diestro madrileño. Pero este vínculo no es nuevo. La hipotética alianza ya se rumoreó el pasado invierno entre afirmaciones y desmentidos categóricos del propio matador. Al final, la auténtica trastienda de esta ruptura sólo la conocen los interesados pero merece la pena rebobinar en el tiempo para recordar la importancia y los frutos de ese binomio profesional que modeló la valiosa madera del torero hasta convertirlo en un maestro de referencia. Ha sido una década prodigiosa que ya echamos de menos pero sí extraña una cosa: una de las prédicas más recurrentes de El Juli en los últimos tiempos había sido la de esa independencia profesional que quedaría en entredicho al sumarse a los activos de una casa empresarial que gestiona plazas y toreros y tiene vocación conquistadora. La irrupción de Casa Toreros  -que ya habría podido estar operativa en las contrataciones mexicanas del matador- se suma a la controvertida presencia del imperio de Alberto Bailleres, otra firma azteca que además de gestionar la carrera de Morante de la Puebla y ser la flamante propietaria de la ganadería de Zalduendo sonó demasiado en la órbita de las fallidas estrategias que reventaron el comienzo de la temporada y están condicionando todo su desarrollo hasta desplazar el eco de lo que pasa en los ruedos.

Una trastienda muy revuelta. Aquella asonada que condenó la plaza de la Maestranza y espantó a su clientela coincidió con la efímera vigencia del G-5, que tocó a retreta prescindiendo de los apoderados. Pero el triste conflicto sevillano -gestado sin la opinión de los mentores, que tampoco pudieron decir ni una palabra en el famoso conflicto de las televisiones- no ha sido un hecho aislado. A la ancha brecha abierta con los Pagés hay que sumar una continua tensión con las empresas en la que destaca la guerra abierta con la casa Matilla. Algunos espejos prestados -como el de José Tomás- tampoco han conseguido enjugar el irremediable bache profesional que comenzó en la punta del pitón de aquel toro de Victoriano del Río que cambió tantas cosas en abril de 2013. Sí, fue en Sevilla. Ese podría ser el definitivo caldo en el que se ha guisado la salida de Roberto. Pero hay que seguir girando la moviola para recordar los parámetros en los que se ha movido la historia reciente del gran diestro madrileño. El propio Juli quiso abrir un tiempo nuevo en su carrera anunciando el calendario cerrado de sus actuaciones en una gala sin precedentes celebrada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. La intención era inscribir el toreo en el tiempo y en los modos de hoy pero chocaba de frente con la propia incertidumbre que marca el toro y el estado del torero. El desarrollo de la temporada acabaría dando la razón a los más escépticos. Aquella agenda de acontecimientos premeditados no ha respondido al guión marcado. Salvo algunos triunfos valiosos como en Pamplona o Santander no se ha salido de un tono medio y se ha naufragado en dos eventos publicitados como gestos toristas: la malograda corrida de Miura en Nimes y la de La Quinta en Mont de Marsan, en la que el torero estuvo muy lejos de sí mismo. Quedan dieciocho funciones y la temporada se acerca a las cumbres de Bilbao para repartir las definitivas prebendas pero la ruptura con Domínguez certifica los malos vientos que soplan en la trastienda del toreo. La resolución del conflicto de Sevilla; la normalización de las relaciones de los toreros y las empresas y el equilibrio de la balanza del poder pensando en el futuro siguen siendo las asignaturas pendientes entrebastidores. Pero el poder no es de quién lo quiere es de quien lo tiene.

22
Jul/2014

OBSERVATORIO TAURINO: Cosas que importan más o menos

Algo se mueve en la cantera. El paseo a hombros de Pablo Aguado sólo era el certificado de una ilusionante realidad. Algo se está moviendo en las bases del toreo sevillano que podría alumbrar un tiempo nuevo para los aficionados. Posiblemente, Aguado tiene hoy las cartas más solventes para jugar esta partida en la que no se pueden olvidar otros nombres. Este tipo de triunfos -como el logrado en la noche del pasado jueves- son el mejor revulsivo para la cantera. Aún queda un festejo clasificatorio y una gran final que podría seguir arrojando sorpresas felices. TOROMEDIA/ARJONA

Algo se mueve en la cantera. El paseo a hombros de Pablo Aguado sólo era el certificado de una ilusionante realidad. Algo se está moviendo en las bases del toreo sevillano que podría alumbrar un tiempo nuevo para los aficionados. Posiblemente, Aguado tiene hoy las cartas más solventes para jugar esta partida en la que no se pueden olvidar otros nombres. Este tipo de triunfos -como el logrado en la noche del pasado jueves- son el mejor revulsivo para la cantera. Aún queda un festejo clasificatorio y una gran final que podría seguir arrojando sorpresas felices. TOROMEDIA/ARJONA

Una feria triste; temporada feliz. Las dos orejas contantes y sonantes que cosechó Pablo Aguado en el segundo festejo clasificatorio del Ciclo de Promoción venían a poner punto y seguido a la feliz temporada que está viviendo la plaza de la Real Maestranza despues del amargor reseco de aquella feria triste que repartió tantas derrotas. Pero una especie de justicia natural o providencial ha sabido compensar a los aficionados sevillanos que han permanecido fieles a los escaños maestrantes: las reses reseñadas y lidiadas han embestido en algunos momentos clave y algunos lidiadores han respondido a las expectativas creadas cuando no han sorprendido a propios y extraños. El primer campanazo fue ese mano a mano que reveló el ancho futuro del novillero pacense José Garrido y destapó al sevillano Borja Jiménez, que ya navega a todo trapo por el gran circuito sin olvidar que su hermano Javier es uno de los valores más sólidos de la nueva hornada de matadores. Juntos metieron más de tres cuartos en la repetición -en mano a mano nocturno- aunque entonces las cosas no alcanzaron la misma altura; en cualquier caso, la expectación levantada ya era un triunfo. No quedó ahí la cosa: también hay que anotar el zambombazo de Pepe Moral en la tarde del Corpus con un excelente ejemplar del conde de La Maza que le resucitó taurinamente y reveló sus grandes posibilidades. Las novilladas de abono también enseñaron un nuevo paladín de la cantera choquera que tiene personalidad y valor para siete toreros: se llama David de Miranda. Con la entrada de verano, volvió el siempre amable ciclo de noveles. Y no pudo comenzar mejor, con la oreja cortada por el sevillano Carlos Corradini pero sobre todo con la entrega de otro tejón de Badajoz  llamado Juan Carlos Carballo que se mostró como lo que es: un novillero dispuesto a todo.  Dentro de este cupo de alegrías podríamos meter el indulto portuense de Lama de Góngora cuando estaba a punto de entrar en la sala de reanimación. El que pestañea, pierde.

Tequila ‘conecction’. Aunque algunos pretendían negarlo, la venta de la ganadería de Zalduendo circulaba en los corrillos taurinos desde hace tiempo. También se conocía el nombre de su comprador: el multimillonario mexicano Alberto Bailleres, dueño de un imperio económico y taurino y exclusivista mundial de Morante de la Puebla. Ya saben que el nombre del potentado azteca sonó con fuerza en la trastienda de cierto asalto fallido que, después de condicionar el desarrollo de la temporada y de la mayoría de sus actores, ya ha ocupado demasiadas líneas de esta misma página desde aquellos garbanzos otoñales que tanto dieron que hablar. No añadiremos más sobre ello. Las evidencias siguen sumándose aunque el testimonio de ciertos protagonistas que entonces prefirieron seguir en la sombra dará o quitará razones. El caso es que la conocida amistad de Fernando Domecq -caballero maestrante de Sevilla- y Alberto Bailleres reaviva los rescoldos del alzamiento invernal. Pasapalabra

La apoteosis de lo accesorio. La pista de este apartado nos la dio el afortunado e imaginativo vídeo editado por Tendido Joven para promocionar la devaluada Feria de Julio de Valencia. Pero el aire fresco  aportado por el clip no tiene nada que ver con el escaso atractivo de lo que anuncia. Las combinaciones valencianas las dejaremos -cristianamente- en mejorables: el pretendido cartel estrella no se libra de la inevitable carga de caballería de Hermoso de Mendoza, que también se marcará un baile agarrado con El Juli en la vendimia de Nimes. Cosas de la competencia. Pero la comparación sigue siendo válida para ubicar el hilo de una temporada que algunos de sus protagonistas se prometieron histórica a pesar de prescindir de algunas premisas fundamentales de la propia batalla del toreo, que es tan dura como imprevisible. Podríamos empezar con el blues del autobús de Morante de la Puebla, mascarón de proa de una pretendida campaña de acontecimientos anunciada con vino, rosas y puros kilométricos que, más allá de la faena de Roquetas de Mar de este mismo fin de semana, no ha logrado salvar los muebles. Eso sí, el periplo del artista cigarrero ha estado salpicado de baños de multitudes y encomiables buenas acciones de toda especie que nada tienen que ver con la desnuda verdad de ruedo. Es el mismo caso de El Juli, que gravita más cerca de la Cruz de Beneficencia que de la Oreja de Oro. La publicitada filantropía  mostrada -un poner- en Mont de Marsan no se acompañó de la autoridad de gran figura que se le esperaba con los santacolomas de La Quinta, segundo desafío pretendidamente torista -el otro fue el fiasco miureño de Nimes- que tampoco ha respondido al guión dictado en la gala del madrileño Círculo de Bellas Artes que pretendía abrir un tiempo nuevo para el toreo. Las donaciones, permutaciones, ecuaciones y las socorridas sesiones infantiles suman mucho más de lo que restan. Pero no pueden sustituir la batalla vespertina: delante del toro y compitiendo con los mejores. Ahí es donde habría que echar el resto.

15
Jul/2014

OBSERVATORIO TAURINO: Manzanares da explicaciones

130215 Valencia Canorea y Manzanares

Algo podría estar moviéndose. Dejamos a un lado los triunfos y los fracasos de San Fermín. Ya saben que Perera reafirmó su papel de caudillo de la campaña; que El Juli desempolvó sus galones y que Pepe Moral reivindicó su condición de gran torero en ciernes. Pero las recientes declaraciones de José María Manzanares en relación con el conflicto sevillano merecen un punto y aparte. El diestro alicantino se dejó poco en el tintero después de demasiado tiempo de silencio taurino. Lo hizo en el programa La Divisa, que dirige el veterano compañero Pedro Javier Cáceres. El podcast está disponible en su web y aporta nuevos datos para dibujar un horizonte que podría cambiar mucho cuando se guarden los turrones. Y cuando entró en el ídem, Manzanares no se tapó al reconocer el fracaso de la inoperante rebelión de primavera: “tenemos que intentar revocar esta situación como sea; ha sido una pena, sobre todo la asistencia de gente a la Feria.” En esa misma línea, el alicantino reconocía el mal clima que se vive en los patios de caballos clamando por una “paz” que él considera urgente y necesaria. Ya sabíamos que había renunciado a varios contratos ventajosos en coincidencia con esos festejos sevillanos que vivió a distancia y con “sentimiento de amargura”.

La ruptura de una alianza. “Lo que he aprendido es que cada torero tiene su carrera y cada uno tiene que defender y luchar por lo suyo”. La frase es la sentencia de muerte de la breve alianza que defenestró la pasada feria de Sevilla pero encierra otras derivadas, como esa evidente ruptura con El Juli de la que ya hablamos la semana pasada, materializada en la mutua aversión a verse en el mismo cartel. Que sepamos, de aquí a lo que queda de temporada sólo están anunciados juntos el 14 de agosto en Beziers junto a Castella, que es el dueño de la casa. Y no es casual. Tampoco lo es que el propio matador aluda al “ambiente raro” que se vive en los patios de cuadrillas. Manzanares sí coincide con El Juli al señalar que “no ha habido comunicación”. Eso sí, matiza que esa falta de diálogo también ha faltado en el seno del propio grupo de matadores, entre ellos mismos: “No se ha sabido transmitir lo que se estaba llevando a cabo, lo que se perseguía…”. Pero hay que agarrarse, que vienen curvas. El diestro alicantino  habla con meridiana claridad al explicar que “se han podido tomar decisiones precipitadas que no se piensan cuando cada uno está metido en su propia preparación, en su temporada en América y a lo mejor llegamos a esas deciciones de las que nos arrepentimos”. No hay que añadir demasiado al dato.

Otras perlas sin desperdicio. Pero hay que seguir el hilo de la larga disertación de Manzanares, que parecía tener ganas acumuladas de desahogarse. El torero volvía a incidir en la necesidad de volver a retomar el control de sus propias decisiones: “cada uno debe defender su carrera y cuando haya causas colectivas debe existir la comunicación y la transparencia para remar todos en la misma dirección”. En ese sentido añadió que  “con el diálogo se va mucho más allá que con las decisiones más tajantes”. Pero no se vayan todavía que aún hay más: “todas las partes hemos cometido errores pero no estamos aquí para seguir peleando; estamos para llegar a un acuerdo y sobre todo para que la relación sea buena”. En esa misma línea, bajando al pie de esa calle que no ha  entendido los términos de la rebelión añadió que “tenemos que recapacitar todos; saber entender a la gente y ser comprensivos con muchas de las actitudes. Se puede pedir perdón, dar marcha atrás y olvidar”. Manzanares tampoco ocultó sus ganas por volver a torear en la plaza de la Maestranza aunque mantuvo una línea argumental de respeto a los toreros del G-5. “Si pudiera torear en Sevilla, toreaba ya pero no voy a traicionar a mis compañeros aunque quiero que se solucione de una manera pacífica lo antes posible”, señaló el matador recordando que el problema con la empresa Pagés -no sabemos si insalvable- residía en el “trato personal” que habían recibido algunos de sus compañeros alzados. El diestro alicantino volvió sobre sus pasos al reiterar que “es posible que hayamos tomado decisiones erróneas y hay que recapacitar” y reconoció que el conflicto podría haber tenido un recorrido más corto y  “a lo mejor se habría arreglado hablando directamente con la empresa”. Llegados a este punto, podemos comenzar a especular con el necesario  acercamiento de posturas que no puede ni debe tardar. El daño hecho a la plaza de Sevilla rebota directamente en las carreras de los toreros que dieron la puntilla a un abono que necesitaba cariñitos desde hace demasiado tiempo. Y nos vamos: se ha hablado mucho del rechazo del premio Joaquín Vidal por parte de José Tomás. En este caso habría que analizar un poco más que hay detrás de la abrupta decisión del madrileño y, además, es mejor dejar de aceptar un galardón que plantar al personal cuando toca recogerlo. Una cosa más: la transcripción de las declaraciones completas de Jose María Manzanares las tienen en este mismo blog. Justo aquí debajo.

15
Jul/2014

DECLARACIONES COMPLETAS DE JOSÉ MARÍA MANZANARES

José María Manzanares atendió la llamada del compañero Pedro Javier Cáceres después de un largo silencio. El diestro alicantino no se dejó nada dentro en la larga entrevista que se puede escuchar en www.ladivisa.es

Esta es la transcripción de sus declaraciones completas sobre el conflicto de Sevilla.

Derrumbe del público y el abono

“En Sevilla debemos remar todos en una dirección para intentar revocar esta situación como sea. Ha sido una pena, sobre todo la asistencia de gente de esta feria. No he ido pero por lo que me han comentado ha bajado mucho. Entre todos deberíamos de hablar y llegar a un aclaramiento. Al final, hay que hacer las paces”.

Nostalgia de la plaza de la Maestranza

“La paz en el mundo del toro es necesaria para el empresario, para el ganadero, para el torero… porque el espectáculo que se le ofrece al aficionado es lo que nos mantiene.

Sevilla me lo ha dado todo en mi carrera. Soy de ella; sólo le debo cosas buenas. Lo pasé muy mal durante la Feria de Abril al ver que no estaba toreando y de hecho tomé la decisión de no torear en ninguna otra plaza.

“Para mí Sevilla es irreemplazable; no quise torear en Málaga ni Aguascalientes para quitarme ese sentimiento de amargura que tenía por no torear en Sevilla. Por eso quiero que esta situación se soluciones lo antes posible”.

“Lo que he aprendido es que cada torero tiene su carrera y cada uno tiene que defender y luchar por lo suyo”.

“Hay muchas cosas que arreglar en el mundo del toro pero no sólo en la parte empresarial, también por parte de nosotros, los toreros. Hay muchas cosas que mejorar y podríamos luchar juntos para ello”.

Sobre el G-5: un ambiente enrarecido

“El problema es que no ha habido comunicación ni entre nosotros. No se ha sabido transmitir lo que se estaba llevando a cabo, lo que se quería… Ha habido mucha desinformación y no se ha sabido remar en la misma dirección y cualquier cosa que pasaba era un encontronazo”.

“El ambiente es raro en los patios de cuadrillas. Siempre ha habido rivalidad pero el ambiente era bueno, de respeto. Estos dos últimos años se ha enrarecido mucho el ambiente con todo lo que ha ido pasando”.

“Cada uno debe defender su carrera y cuando haya causas colectivas debe existir comunicación y transparencia para remar todos en una misma dirección. Con el diálogo se va mucho más allá que con las decisiones más tajantes. Eso es lo que realmente he aprendido en estos años”.

Asunción de errores

“Todas las partes hemos cometido errores pero no estamos aquí para seguir peleando. Estamos para llegar a un acuerdo y sobre todo para que la relación sea buena. Ganaría la profesión”.

“Mi personalidad es así. No me gusta llevarme mal con nadie. A lo mejor vivo un poco al margen del mundo del toro porque me gusta tener mi propio espacio”.

“Todo el mundo debería, al margen de sus propios intereses, elegir un camino para llegar a un acuerdo por el bien de la fiesta, que está sufriendo muchos ataques”.

Negativa a torear en Sevilla: causas y consecuencias.

“Fue una decisión que tomamos una serie de compañeros y yo soy fiel a ellos; lo que sí puedo decir es que nosotros vamos a intentar lo posible porque este tema se soluciones. Al menos por mi parte”.

“No puedo dejar que este tema afecte a una plaza tan especial como Sevilla, a su afición, sus abonados…”.

“Tenemos que recapacitar todos, saber entender a la gente, ser comprensivos con muchas de las actitudes. Se puede pedir perdón. Dar marcha atrás y olvidarse”.

“En esta vida hay que saber perdonar, saber recapacitar y realmente es muy fácil. Hay que tener un acercamiento; que todo esto se hable y se solucione y ya está: olvidar lo que ha pasado y punto”

Deseos de volver a torear en Sevilla

“Si pudiera torear en Sevilla toreaba ya. Lo que pasa es que yo no voy a traicionar a mis compañeros. Quiero que se solucione para todos de una manera pacífica. Voy a luchar porque se solucione lo antes posible y todo el mundo pueda estar feliz. Dios quiera que todo vaya bien y podamos estar en Sevilla”.

¿Una decisión precipitada?

“Se toman decisiones precipitadas que no se piensan cuando cada uno está metido en su preparación, en la temporada de América. A lo mejor llegamos a tomar decisiones de las que nos arrepentimos y que no se pueden llevar a cabo”.

El trato con la empresa Pagés

“Lo que más echábamos en falta era el trato que recibíamos aunque ya he dicho que yo sí había recibido un trato bueno pero también soy consciente de que a otros compañeros no es así, no sólo en la negociación sino en el trato más personal”.

“Hay decisiones que a lo mejor se han tomado erróneas y hay que recapacitar. A lo mejor se habría arreglado hablando directamente con la empresa”.

“Se pueden sacar conclusiones de muchos tipos ahora que ha pasado todo pero para eso estamos aquí: para intentar arreglarlo, que se solucione de la manera más pacífica posible y olvidarlo cuanto antes”.

14
Jul/2014

MAESTRANZA REGIONALISTA: En el centenario de la metamorfosis de la plaza de toros de Sevilla

plaza-de-toros

Hace ahora un siglo, la corporación nobiliaria tomó una decisión trascendental que transformaría la fisonomía del coso del Baratillo para otorgarle el aspecto global que, en sus claves maestras, ha llegado hasta el siglo XXI. Aníbal González reinterpretó el viejo edificio barroco construyendo los nuevos tendidos en el actual ladrillo visto

La plaza de la Maestranza sólo había logrado el cerramiento completo de su inconfundible arcada en 1880 dejando atrás esa impresionante imagen de los grabados románticos en los que la Catedral se asomaba rotunda sobre el ruedo inmenso. El proceso constructivo había sido largo e intermitente, sometido a los vaivenes históricos y a la pujanza de la propia corporación nobiliaria que ni entonces ni ahora fue ajena a la adecuación a los tiempos que le ha tocado vivir sin renunciar a la esencia de su instituto y a sus propias tradiciones. Y aunque el coso del Baratillo había alcanzado el siglo XX como un edificio unitario y armónico, los incómodos, estrechos y empinados tendidos de piedra decimonónicos no casaban con la transformación que se iba a operar en la ciudad en muy poco tiempo. Algo estaba cambiando…

Aunque la famosa Exposición Iberoamericana acabaría celebrándose en 1929, el chispazo lo había encendido el comandante artillero Luis Rodríguez Caso en 1909, que fue el autor de la idea primigenia. La primera fecha prevista para la inauguración de la muestra fue el 1 de abril de 1911. Pero el estreno se retrasó hasta 1914 antes de demorarse otros tres lustros para el arranque definitivo de una exposición que cambió para siempre la piel de la ciudad. La definitiva transformación de la plaza de la Maestranza hay que entenderla en ese caldo de cultivo. Se cumple un siglo ahora de la decisión trascendental que reinterpretaría el viejo edificio barroco en un recinto regionalista bajo la batuta del arquitecto fundamental Aníbal González y Álvarez-Ossorio, que acomete la reforma de los tendidos de la plaza a la vez que dirige algunos proyectos sin los que no se podría entender la Sevilla moderna.

Barreras y contrabarreras a caballo de los siglos XIX y XX. / beauchy

Barreras y contrabarreras a caballo de los siglos XIX y XX. / beauchy

La reforma de Aníbal González forma parte de un empeño que había iniciado otro arquitecto, José Sáez y López, que fue el encargado de modificar las localidades de barrera tal y como las conocemos actualmente, con tres filas y un pasillo posterior que sirve de acceso al tendido. Para ello, tal y como aporta la catedrática María del Valle Gómez de Terreros, fue necesario achicar el ruedo y derribar las filas de sillones que había colocado Juan  Talavera en 1877 en sustitución de los viejos cajones -una especie de pequeños palcos- que se adosaban a la primitiva contrabarrera. Esas obras, que iban a otorgar el aspecto ¿definitivo? a la plaza de la Real Maestranza de Caballería, comenzaron al finalizar la temporada de 1914 y se prolongaron hasta el mes de marzo del año siguiente. Pero los antiguos tendidos de piedra no se derribaron. Se quedaron debajo del actual graderío de ladrillo. Es posible hacerse una idea de su fisonomía en los testigos que se abren junto a algunas de las puertas de acceso al ruedo.

Curiosísima imagen anterior a la reforma de 1877 / purezayemocion.blogspot.com

Curiosísima imagen anterior a la reforma de 1877 / purezayemocion.blogspot.com

El viejo coso del Baratillo se sumaba desde ese momento a la plaza de España, a gran parte de los nuevos edificios de la burguesía sevillana y a la ciudad de la Exposición al compartir su nueva piel de ladrillo visto completada con el gusto por los oficios artísticos.

Pero Gómez de Terreros recuerda un dato fundamental que  podría haber significado una reforma mucho más radical del transformación de la plaza: la reforma del coso no sólo perseguía la sustitución de los viejos tendidos de piedra, también incluía “su ampliación con un segundo piso”, una aspiración que permaneció en el seno de la corporación y que se materializó en los planos y maquetas -que están expuestas junto al museo y la pinacoteca de la Maestranza- firmados en la década de los 50 por Delgado Roig y Balbontín, Secundino Suazo y Fernando Barquín y Barón.

Hay que volver a los nuevos tendidos culminados en 1915, con 14 filas en el Sol y 12 en las localidades de Sombra, incluyendo ese pasillo superior y las codiciadas y cómodas localidades de sillón de tendido que rematan las tribunas. Las reformas también abarcaron otros aspectos menores que han llegado hasta nosotros. La Puerta del Príncipe permanecía enmascarada por un tinglado de madera que servía de palco distinguido que fue suprimido y sustituido por los peculiares palquillos -el de ganaderos y el Aero- que se abren a cada uno de los lados de la Puerta del Príncipe. Hubo un tercero -era la localidad habitual de Juan Belmonte- que desapareció en una reforma posterior. El espacio se embelleció colocando la reja de la desaparecida capilla de la Virgen del Rosario -primitiva sede de los caballeros maestrantes- del convento de Regina Angelorum, que se levantaba en la plaza de la Encarnación.

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Imagen de las obras de 1914-1915. La puerta que se ve a la izquierda podría ser la de arrastre y la que queda semicegada es la actual de la enfermería. FOTO: Antonio Pineda

Por cierto, una última ampliación de esos tendidos -sin alterar lo más mínimo sus claves regionalistas- quedó pendiente en el cercano 1989. Se trataba de ampliar la plaza de toros a costa de una nueva reducción del ruedo para crear tres flamantes filas de barrera. El proyecto, firmado por Aurelio Gómez de Terreros, estaba espoleado por la inminencia de otra exposición, la del 92, que multiplicó la programación taurina de la plaza sin alterar demasiado el ritmp de la taquilla. Luego llegaron otras obras, aún muy recientes. Habría que retroceder en el tiempo para recordar el tremendo revuelo mediático que causó el esbozo de un proyecto que aún podría seguir contando en el ánimo de la corporación…

08
Jul/2014

OBSERVATORIO TAURINO: 7 DE JULIO, ¡SAN FERMÍN!

cartel_sanfermin_2014

Con una media y un calcetín. El verdadero San Fermín no tiene nada que ver con esos fulanos ahumados que se escalabran tirándose desde la fuente de la Navarrería. Hay que viajar a Pamplona, aunque sólo sea una vez en la vida, para conocer el verdadero sentido de una celebración en la que todos tienen cabida: desde el guiri mollatoso al sibarita de buen comer y mejor beber, pasando por familias completas que saben pasar en orden y concierto esos siete días grandes. La fiesta es total y poliédrica aunque el reflejo mediático prefiere tropezar con la costra de mugre. Algo así ocurre con las corridas de toros vespertinas que son, no se olvide, la única justificación de los encierros matutinos que sirven para trasladar los toros a lidiar por los hombres de luces a los corrales de la plaza. El espectáculo televisivo ha prestado cierta fama a unos corredores que este año también serán vistos en directo en los Estados Unidos merced a la adquisición de los derechos pertinentes por la cadena NBC. En este punto habría que recordar que el mayor altavoz de las fiestas -con sus ventajas e inconvenientes- fue la obra literaria y periodística de Ernest Heminway. No convendría despreciar las consecuencias del efecto llamada que podrían tener estas retransmisiones. De éxito también se muere.

Algunas cifras muy elocuentes. La estadística la publicaba Mundotoro algunos días atrás para certificar que los números del toreo permanecen en caída libre. La frialdad de las cifras no oculta la inclinación de esa curva que empezó a descender después de aquel 2007 que marcó el techo de la desmesura en lo económico y en lo taurino. El portal especializado recoge que entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2014 se han celebrado un total de 231 festejos. Sólo serían 15 menos que los que se contabilizaron en el mismo periodo del año anterior pero las cifras comienzan a hacerse preocupantes al constatar que son 67 menos de los computados en 2012. Para conocer mejor el ritmo descendente hay que recordar los ¡654! festejos que se celebraron en el año 2007. El descenso ya era manifiesto en 2008, con 523 funciones contabilizadas. Pero la crisis ya había llegado para quedarse y el año 2009 se registraron 390. La pregunta es: ¿dónde está el tope de esta debacle estadística? ¿Cuando se iniciará la recuperación y/o estabilización de las cifras? ¿Cuantas plazas cerradas o en trances apurados se esconden detrás de estos cuadros numéricos? Volvemos una y otra vez a la  misma certeza: el toreo se está derramando en su base.

Las cosas que se hablan por ahí. Una de las comidillas de la semana que se fue ha girado en torno a la gestación de los carteles de Málaga. La pregunta del millón era saber si Manzanares figuraría finalmente en las combinaciones alumbradas por Pepe Cutiño. Y así ha sido finalmente: en la Feria de Agosto no faltará casi nadie. El diestro alicantino actuará en la Malagueta en la tarde del 22 de agosto en un rematadísimo cartel que completan Enrique Ponce, Morante y los toros de Zalduendo, una ganadería que algunos sitúan ya dentro del catálogo de propiedades de Alberto Bailleres, el potentado apoderado del diestro de La Puebla. El caso es que los dimes y diretes en torno a la hipotética y no consumada ausencia del alicantino podría hacernos retroceder a otras plazas sin cambiar de mar. La ruptura de la sintonía profesional del Manzana y El Juli es un secreto a voces y la salida del madrileño de las combinaciones de la feria de San Juan de Alicante se espoleó -entre otros condicionantes- por la elección de una corrida de toros -la que finalmente se lidió- que se convirtió en la definitiva piedra de toque de las discrepancias entre ambos toreros. ¿Ha tenido que ver el asunto con los rumores que han precedido la presentación de los carteles definitivos? ¿Alguien ha querido propalar interpretaciones interesadas? Todo puede ser. Las primeras versiones colocaban a El Juli dos tardes y finalmente cumplirá una, al igual que toda la tropa. Habrá que estar pendientes el resto de la temporada para anotar en cuantos carteles coinciden  ambos espadas. Sobrarán los dedos de una mano. Los carteles de Málaga también incluyen la interesante encerrona de Ferrera, que se meterá seis miuras en espeto. El gesto evoca aquellas corridas de la Cruz Roja, organizadas en la misma Málaga en la segunda mitad de los 80 que elevaron el papel y la cotización de toreros como Espartaco, Capea o Roberto Domínguez. Eran otros tiempos. No sé si mejores pero seguro que distintos. Y vamos aliñando con un recuerdo especial a David Mora. Las secuelas y la lenta recuperación de la terrible cornada de Madrid le han impedido estar en San Fermín; el calvario aún no ha terminado. También hay que mandar una tonelada de ánimo al novillero Posada de Maravillas: la lesión de tendones -cercenados con su propia espada en Pamplona-  evoca el calvario que pasó el propio Manzanares con una lesión parecida. Nos despedimos con una triple felicitación: a Miguel Ángel Léon por su brillante debut en Madrid; a Borja Jiménez por su rotundo zambombazo pamplonica y a Curro Romero por ganar el II premio taurino de la ciudad de Sevilla.

02
Jul/2014

EN EL LXXV ANIVERSARIO DE LA ALTERNATIVA DE MANOLETE

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El monstruo cordobés se hizo matador en la plaza de la Maestranza de manos del diestro sevillano Manuel Jiménez ‘Chicuelo’ el 2 de julio de 1939

Sevilla, 2 de julio de 1939. En la plaza de la Maestranza, Manuel Jiménez Chicuelo cede la espada y la muleta a un mozo espigado, como salido de un cuadro de El Greco, sólo tres meses después de la terminacion de la Guerra Civil española. A la vez que se iniciaba la larga posguerra, se estaba marcando el despegue del toreo moderno. El festejo se resolvió de manera apoteósica. Chicuelo -a la postre el máximo triunfador de toda la tarde-, Gitanillo de Triana y el propio Manolete -que vestía un precioso terno heliotropo y oro de la desaparecida sastrería sevillana de Manfredi- se repartieron seis orejas y un rabo del encierro de Clemente Tassara que había viajado desde los cerrados de Barbacena, en los campos de Aznalcóllar. El testimonio de Delavega, crítico taurino de El Correo de Andalucía rescata la efemérides: “Una alternativa lucida. Un toro de alternativa bien toreado con un toreo sobrio, seco, valiente”. Era el doctorado de uno de los toreros más grandes de todos los tiempos, de un matador destinado a marcar una época fuera y dentro de los ruedos.

La corrida se había organizado a beneficio de la Asociación de la Prensa de Sevilla y no estuvo exenta de anécdotas previas y posteriores, trufadas del ambiente político que se respiraba en un país en el que aún retumbaba el eco de los fusiles y los cañones. El toro escogido para la ceremonia tuvo que ser rebautizado a prisa y corriendo como Mirador. En el herradero se le había puesto Comunista y obviamente, el ambiente no era el más propicio para mantener el nombre. Como colofón a la triunfal alternativa, un grupo de aficionados organizó un homenaje a Manolete en la Venta Marcelino. La nota más curiosa de este banquete queda recogida en la edición de El Correo del 4 de julio de 1939 señalando que se sirvió “Champang que se cría en Jerez y no en Francia” de la casa Pedro Domecq. Cosas de la autarquía y es que el horno no andaba para muchos bollos en la España devastada de 1939. Manolete aún volvería a torear otra corrida en Sevilla ese mismo año, a los pocos días de su alternativa. Fue el siguiente de 18 de julio, organizada a beneficio de la restauración del santuario devastado de la Virgen de la Cabeza. El futuro califa alternó en esa ocasión con el Niño de la Palma y Pepe Bienvenida. Por delante rejonéo un toro Mascarenhas.  Sólo unos meses más tarde volvería a estar anunciado en la plaza de la Maestranza como diestro base de las tres corridas con las que contó la Feria de Abril aquel año. Manolete derrotó a Domingo Ortega -que nunca se lo perdonó- y se hizo amo y señor del toreo hasta la tragedia irremediable de Linares.

Efectivamente, la Guerra Civil iba a cambiar muchas cosas en el país, pero también en el toreo, que había quedado prácticamente en barbecho en los años de la contienda. Pero el esquilme irreparable de muchas de sus ganaderías bravas no logró doblegar las ganas de ver toros. Además, la conclusión de la contienda, en lo taurino, implicaba la llegada de una nueva época, una vuelta de tuerca en el lenguaje y la técnica que pondría los cimientos de la arquitectura del toreo moderno. Esa revolución no se podía entender sin ese muchacho cordobés que se acababa de convertir en matador de toros en la plaza de la Real Maestranza, ruedo en el que actuaría con profusión hasta su muerte, convirtiéndose en la base indiscutible de las ferias de 1940 y 1945.

Más allá de las casualidades, de las coincidencias de aquel cartel del verano de 1939, el festejo encerraba algunas de las claves secretas de la transmisión del más valioso legado taurino al nuevo diestro, que aún no había sido reconocido por la crítica y los aficionados como III Califa del Toreo. No podía ser casual que el genial Chicuelo fuera el encargado de conferir el grado de doctor en Tauromaquia a Manolete. Chicuelo había recogido las aportaciones de Joselito y Belmonte, convirtiéndose en el transmisor de un concepto: el toreo ligado en redondo, que el torero de la Alameda de Hércules adobó de su gracia personal, de sus propios condicionantes anatómicos  -chaparrito el sevillano, un ciprés el cordobés- y estructuró en series diferenciadas y rematadas, dotando al trasteo de muleta de un metraje musical que se ha perpetuado como un canon inamovible -base de las sucesivas aportaciones de otros diestros fundamentales- hasta nuestros días.

Como una esponja, Manolete tomó buena nota de las bases transmitidas por Chicuelo, al que le faltó regularidad, consistencia y valor para prodigar estos hallazgos técnicos que encontrarían en la imparable primacía y la personalidad del nuevo matador su mejor revisor. Pero hay que recalcar un factor fundamental: más allá de la personalidad del cordobés -tan alejada aparentemente de la puesta en escena de Chicuelo-, de su hierática y solemne presencia, estaba naciendo la faena moderna, la posibilidad de imponer un estilo definido, un modo de torear a un mayor número de toros dejando atrás definitivamente los rudimentos de la brega decimonónica. El toreo estaba adoptando su definitiva categoría artística; pero de un arte entendido como vehículo de expresión, no sólo como el conjunto de reglas y rudimentos que pertenecía a la lidia antigua.

La alternativa sevillana de Manolete escenificaba la transmisión de esa herencia. La ligazón en redondo de Joselito, el toreo estático y cambiado de Juan Belmonte encontraban, con Chicuelo de catalizador, el eslabón definitivo para encadenar el toreo moderno. Al cumplirse tres cuartos de siglo del evento se reafirma ese valor simbólico. La continuación del hilo del toreo y la definitiva consecución de un sitio en el que progresivamente bucearían, abriendo otros caminos al toreo, diestros tan dispares como Manuel Benítez El Cordobés o Antonio Ordóñez. Precisamente, el pasado sábado se cumplía el aniversario de la alternativa del genial rondeño, que viene al hilo de la revolución manoletista. El 28 de junio de 1951 fue la fecha del doctorado madrileño de Antonio Ordóñez, que se acabaría convirtiendo en el siguiente eslabón de una larga cadena que se sumerge en los primeros balbuceos de la lidia a pie. Ordóñez recogería la base de la técnica manoletista para adobarla de una armonía  reveladora que, desde entonces, entendemos por clasicismo.

Pero la figura de Manolete trascendió ampliamente de estricto ámbito taurino, en la vida y en la muerte que le esperaba en Linares, sólo ocho años después de aquella alternativa sevillana. Ocho años que le bastan para hacerse un hueco en la mitología. La agonía del Califa cordobés -corneado por un toro de Miura en la tarde del 28 de agosto de 1947- está en la historia: Las primeras operaciones en la enfermería de la plaza hasta lograr estabilizarlo; el traslado angustioso al hospital de los Marqueses de Linares; las esperanzas de una evolución que nunca llegaría. Hasta el último cigarrillo y aquel plasma inoportuno -eran otros tiempos para la hematología- que Giménez Guinea trajo desde Madrid y que fulminó al torero en muy pocos segundos. Manolete dejaba de existir en la madrugada del día 29.

Desde los parámetros actuales es difícil abarcar toda la dimensión que supuso su trágica desaparición. Imitado por los hombres, precursor de modas y modos y admirado por las mujeres, dejó un vacío en la profesión muy difícil de llenar en las temporadas posteriores. Su legado taurino fue un nuevo paso en la difícil conquista del sitio. Dueño de una personalidad intransferible y revolucionario en el concepto, Manolete se erigió en el arquitecto del toreo moderno. Pasaron muchas cosas en la España de 1947 pero aquella fue la noticia del año, de muchos años. A la vez que El Pipo le cerraba los ojos se ponía fin también una etapa fundamental en la historia del toreo y, de alguna manera, se le daba puerta a toda época en la historia de un país que empezaba a despedirse de la posguerra detrás del Buick azul de Manolete.

01
Jul/2014

OBSERVATORIO TAURINO: El verano ya llegó

Entre picos, riscos y espinos. La torería andante toma fuelle para subir la empinada cuesta de San Fermín. Será el penúltimo pico de una campaña que comenzará a navegar al escaso trapo que le ha dejado la crisis después del fielato pamplonica. Los riscos de Bilbao aún quedan lejos y los toreros se disponen a poner el motor en velocidad de crucero para recoger lo sembrado en las ferias que marcan -o deberían marcar- el caché y la agenda de contratos. Hay algunos toreros -tampoco son muchos- que deberían estr instalados en ese circuito cerrado que apenas brinda resquicios para colarse. Ya hablaremos de ello. Mientras tanto, el eco de San Fermín se diluirá en el espectáculo matinal de los encierros que aparecen como única justificación de una feria que se titula del Toro. Es el mundo al revés: la corrida vespertina se vive y se publicita como mera consecuencia de la bajada de las reses encerradas en los corrales del Gas. Cualquiera que haya estado allí sabe que el espectáculo del ruedo y del tendido son paralelos en el tiempo y en el espacio, pero nunca coincidentes. En cualquier caso, el ciclo pamplonica  mantiene una salud que no acompaña los tendidos de Bilbao, que llevan un lustro en caida libre. Y así, mientras la peña se echa las manos a la cabeza por la énesima intentona de convertir la Monumental de Barcelona en una mezquita -parece que el asalto de Córdoba tendrá que esperar y el coso barcelonés, desgraciadamente, ya no es tal- habría que detenerse en la larga lista de capitales de provincia -dejaremos los pueblos para otra llorera- que han visto, están viendo o verán cerrar sus plazas de toros entre la inoperancia de sus empresarios, la desgana de sus públicos y el propio desapego del personal de coleta, que ve problemas para cada solución en ese sitio en el que usted está pensando. Al sonado caso de San Sebastián hay que unir Oviedo y Segovia. Si Dios no lo remedia esta lista se engrosará con La Coruña, como ya se unieron todas las provincias catalanas, ha estado a punto de hacerlo Jaén y ya se incluyeron localidades de la importancia de Cartagena o Lorca. Pero no, el problema es que un moro entacado le compre una plaza sin uso a los Balañá. Seguiremos tirando de mapa para comprobar que el fin de una plaza es demasiado fácil. Que pregunten en Cádiz… La lista podría seguir por las Canarias pero si cambiamos de islas el futuro tampoco se presenta demasiado halagüeño en el Coliseo Balear de Palma.  A pesar de todo, siempre hay una puerta abierta a la esperanza . León renació de sus propias cenizas y  casos recientes como como el de la plaza de Cáceres o la corrida del Corpus de Toledo podría ser un ejemplo de que todo es posible con trabajo, altura de miras y dedicación: de los que se ponen delante y los que se juegan los cuartos. Si los dos flancos siguen  agarrándose del pescuezo mal vamos.

El panorama sigue enrarecido. Redundamos en una idea que ya hemos comentado alguna vez desde esta misma atalaya. El aire espeso que se respira impide gozar de los triunfos que alientan el hilo del toreo mientras prosigue el viaje de la temporada. La semana pasada hablábamos de la necesidad de firmar la paz pero las campañas subterráneas afectan mucho más de lo que parece. No citaremos nombres; que cada uno ponga el que más que plazca. Pero sí pondremos dos casos reales, recientes y contrapuestos: mientras se hipervaloran los esfuerzos y tanteos de cierto torero que no termina de concretar demasiadas cosas se ha puesto en la picota la valía de otro matador que posiblemente no está en el mejor momento de su carrera pero anda abriendo puertas grandes con autoridad de gran figura. Lo han escogido de fachada de los dardos dirigidos a sus apoderados, tanto o más malvados -dicen- que el  mismísimo doctor Infierno. El problema es otro: no hay tarta para todos. Es un quítate tú y me pongo yo.

ordóñez alternativa

Dos aniversarios fundamentales. Nos vamos, recordando algunas efemérides marcadas a fuego en los anales del toreo: mañana se cumplirán tres cuartos de siglo de la alternativa sevillana de Manolete, que recibió los trastos de Chicuelo. El pasado sábado -fue un 28 de junio de 1951- se conmemoraba el aniversario del doctorado madrileño de Antonio Ordóñez de manos de un juvenil Julio Aparicio. Las fechas y sus protagonistas no son casuales: Entre ambos colosos se cerró un círculo y se cimentó lo que hoy entendemos por clasicismo en la Tauromaquia. Pero hay más coincidencias que se enhebran en el verdadero hilo del toreo. La revolución manoletista sólo podía materializarse sobre el toreo ligado que había esbozado Chicuelo, padrino de aquella alternativa que abre la posguerra española y la historia del toreo moderno. Ese es el legado que recibe Ordóñez para refundar un tronco que sigue dando ramas anchas. Mañana lo evocaremos todo con una página especial en El Correo. Sólo un cosa más: el jueves se celebra una más que apetecible novillada -en verdadero mano a mano entre Jiménez y Garrido- en la plaza de la Maestranza. Es un ocasión excepcional para acudir a la plaza y reconciliarnos con la ilusión del toreo. Allí nos vemos.