Monthly Archives: Octubre 2013

29
Oct/2013

INTRAHISTORIA DE UNA EXTRAÑA TEMPORADA (I)

Repaso de un año complicado. El año comenzó con la confirmación de los recortes. En el caso particular de Sevilla se supo que los Pagés habían decidido suprimir cinco corridas de toros del abono abrileño a las que se unirían después un buen puñado de novilladas y las corridas del 15 de agosto y el 12 de octubre, que se reinventaba como festival benéfico. Y la verdad sea dicha. No quedaba otra. Pero hubo cal y arena. Pronto trascendió la intención de Manzanares de encerrarse con seis toros en lo que, a priori, parecía el eje de una Feria de Abril a la que -despejando balones interesados- se iba a apuntar El Juli asumiendo el reto de estoquear la corrida de Miura. Aún no se podría preveer que ambos empeños, por razones muy distintas, se convertirían en un caramelo envenenado. Pero la campaña comenzaba también sin que muchas plazas abrieran sus puertas, con los estragos de la nueva fiscalidad -del 8 al 21% en el caso de las novilladas- y la definitiva ausencia de las cámaras de Canal Plus en la plaza de la Maestranza, principal escollo en la frustrada contratación del Juli en el año 2012.

Las primera ferias toman forma. El caso es que Perera -otro damnificado del enredo catódico- también estuvo anunciado en una Feria de Abril que consagró un nuevo modelo más allá de su nueva extensión. El propio Ramón Valencia -cogerente de la empresa Pagés- se encargaría de regalar un buen puñado de titulares a los medios de comunicación reconociendo que en la lujosa tarde del Domingo de Resurrección habían palmado 96.000 euros del ala. Valencia también señalaba sin tapujos que la ausencia de las cámaras, el recorte de festejos y el remate de las combinaciones no había logrado levantar el abono, que ya anotaba varios años en caída libre. Estaba naciendo un nuevo cliente a cuidar: el espectador ocasional que ya no necesita abonarse para escoger esas tres o cuatro tardes redondas que sí aseguran los llenos de los tendidos.

Noticias buenas, malas y regulares. Pero los balbuceos de la temporada 2013 habían venido acompañados de la toma en consideración parlamentaria de la ILP que algunos meses después ha conseguido el blindaje político del toreo. Dolió la abstención de la bancada socialista, que sólo se consiguió arrancar gracias a la pataleta de los alcaldes castellanos, andaluces y manchegos. La primera orden había sido votar en contra. Hubo otras comidillas de distinto sabor. La más dulce fue la concesión de la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes al imprescindible rejoneador, ganadero y escritor Ángel Peralta. En el mismo envío se concedía el I Premio de Tauromaquia a uno de los toreros más importantes de la historia: el gran Paco Ojeda. Mientras tanto, arreciaba el rumor cíclico de la huelga de cuadrillas que -una vez más- quedó en agua de borrajas.  En esas andábamos -las Fallas habían dejado escasos recuerdos y habían certificado que el público sólo se retrata con tres nombres- cuando algunos planes se chafaron junto al pie de José Tomás. El Divino quedó en barbecho el Miércoles Santo aunque algunas semanas antes había facturado a Salvador Boix, el apoderado de su última reencarnación. El abrupto estreno de su hermano Andrés Román como nuevo representante sirvió para airear algunos comunicados que no sentaron bien a nadie y hacer pública la cifra -870.000 euros- que costaba la frustrada vuelta del Divino al ruedo de Aguascalientes. No pudo ser en México, pero tampo en Valencia o Málaga, una plaza en la que -de alguna manera- sirvió de catalizador para que Cutiño recogiera los platos rotos dejados por los hermanos Chopera. El maltrecho pie de Tomás lo dejó fuera del tablero. El juego iba a estar, definitivamente, repartido entre Morante, El Juli y un Manzanares convertido en diana de los ataques a sus apoderados: los hermanos Matilla. (Continuará)

22
Oct/2013

OBSERVATORIO TAURINO: Se avecina un invierno movido

ADIÓS A CURRO PUYA: TRIANA, TOREO Y FRAGUA Francisco Moreno Vega, Curro Puya, nos dejó ayer a los 79 años. Los toreros viejos de Sevilla -esa gran familia- lo repetían en voz baja: Curro está malito. El maldito cáncer lo había sentenciado. La última comparecencia pública del sobrino del autor de la verónica del minuto de silencio fue en su Triana, toreando al aire de la calle San Jacinto junto a Francisco Rivera -fue banderillero de su abuelo- para recordar el centenario de la alternativa de Belmonte.

ADIÓS A CURRO PUYA: TRIANA, TOREO Y FRAGUA
Francisco Moreno Vega, Curro Puya, nos dejó ayer a los 79 años. Los toreros viejos de Sevilla -esa gran familia- lo repetían en voz baja: Curro está malito. El maldito cáncer lo había sentenciado. La última comparecencia pública del sobrino del autor de la verónica del minuto de silencio fue en su Triana, toreando al aire de la calle San Jacinto junto a Francisco Rivera -fue banderillero de su abuelo- para recordar el centenario de la alternativa de Belmonte.

Las dos Sevillas de José y Juan. La doble exposición inaugurada en el antiguo convento de Santa Clara y los bajos del mercado del Altozano -léase Castillo de San Jorge- abre una ventana a ese largo lustro prodigioso que se llamó la Edad de Oro del toreo. Ha pasado un siglo de la alternativa de ambos colosos. José se fue en la tarde negra de Talavera y Juan se quitó del tabaco -no estaba dispuesto a que nadie le lavara las bajeras- el domingo de Pasión de 1962. Ha pasado el tiempo y permanece esa dialéctica tan unida a la propia esencia de la ciudad. Joselito se hizo torero en la orilla de Sevilla y Belmonte veló sus primeras armas en la margen derecha: el Altozano y la Alameda; el Cachorro y la Esperanza; Sevilla y Triana; el arte y la ciencia… una revolución complementaria -así se titula la muestra de Santa Clara y Triana- que movió los ejes del oficio y abrió los caminos del toreo ligado que ha llegado hasta hoy.

Cambios de pareja. Talavante fue el encargado de abrir este baile cambiando a Manuel Choperita por el ínclito Curro Vázquez. Ya se está empleando a fondo retocando la cuadrilla del extremeño, que siempre ha arrastrado goteras. Sale Fernando José Plaza y entra Juan José Trujillo rompiendo el mítico dream team de Manzanares para certificar que el alicantino podría torear mucho menos en 2014. Mientras tanto, algunos siguen mirando a la playa de San Juan invocando a los dioses del Olimpo. De la decisión de Manzanares podrían depender ciertas prebendas e intereses que quedarían despejados con la licencia de los hermanos Matilla, que siguen pendientes de juicio por la muerte de Chanquete. Muchos lo dan por hecho pero la solución final -con o sin la sustanciosa suma que permanece pendiente de pago en metálico o en especie- sólo la conocen los interesados. El carnet de este baile se amplía con otros cambios más intrascendentes: José Antonio Campuzano y Alberto Aguilar dejan de bregar juntos; Salvador Vega tampoco seguirá junto a José Luis Peralta y Casas reforzará el equipo de Manuel Escribano, que ficha a su paisano Antonio Punta y a Jaime Padilla, hasta ahora en las filas de Daniel Luque. La cuadrilla de El Juli, con el tercero Emilio Fernández en el mercado, queda abierta a una profunda remodelación si la recuperación del Niño de Leganés -brutalmente herido en Sevilla el Domingo de Resurrección- no se completa a tiempo. Cotiza al alza el nombre de José Antonio Carretero. Quizá prefiera seguir suelto para poder sumar los contratos que no podrá cumplir toreando en exclusiva para una figura en este tiempo de recesión. Aunque, ¿cuantas quedarán en el grupo especial en 2014? Ay, que me da…

Adiós a la extraña temporada 2013. La resucitada feria de Jaén ha echado el cierre oficial a la gran temporada. Atrás han quedado más de siete meses de toros en los que se ha hablado más de lo que ha pasado fuera que dentro de los ruedos. La recesión económica se ha cebado sin piedad con este peculiar planeta que ha vuelto a ver descender sin paracaídas el número de espectáculos celebrados mientras seguían cerrándose plazas por muy distintas razones. Ha hecho un ruido especial la clausura de la faceta taurina del coso donostiarra de Illumbe pero la inactividad de otros escenarios tradicionales podría ser mucho más grave para el futuro inmediato de esta industria que sigue quemando los palos y las velas para seguir navegando. La campaña concluye con la feliz conclusión de la iniciativa legislativa popular que convertirá en ley el blindaje jurídico y político de la fiesta de los toros. Pero se presenta un invierno calentito. Los toreros han vuelto a convocar un cónclave para unir fuerzas. Y las grandes empresas también se han reunido en capítulo secreto. A unos y otros sólo les deseamos altura de miras. Ya hay demasiados platos rotos.

15
Oct/2013

OBSERVATORIO TAURINO: Rescoldos de la ILP y dos anécdotas para desengrasar

Matizaciones legales de la ILP. La famosa iniciativa legislativa popular que perseguía el blindaje legal de la Tauromaquia ha conseguido pasar el fielato definitivo de la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados. Pronto será una ley que debe abrir nuevos tiempos para este arte centenario. Más allá del farragoso texto normativo hay que recurrir a analistas que conocen bien la forma y el fondo del proyecto legislativo para conocer su verdadera trascendencia. Es el caso del joven empresario y abogado valenciano Nacho Lloret. “Nunca en la historia del toreo hubo ni seguramente habrá un reconocimiento normativo tan contundente e inapelable como el aprobado” ha explicado el letrado recordando que  el articulado define el conjunto  de actividades que forman y rodean lo que entendemos como Tauromaquia que pasa a ser considerada como “parte del patrimonio cultural digno de protección en todo el  territorio nacional”. De la misma forma, el compromiso del gobierno pasaría por solicitar a la UNESCO la inclusión del toreo dentro de la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Ni sí ni no; sino todo lo contrario. “No estamos por la prohibición pero tampoco por la promoción de la fiesta”. El mensaje del grupo socialista en el Congreso de los Diputados chocó frontalmente con el discurso habitual de sus correligionarios andaluces. Si las instituciones gobernadas por el PSOE de Despeñaperros para abajo han dejado siempre claro su apoyo decidido a la Tauromaquia, el desarrollo del debate definitivo de la ILP causó estupor entre las gentes del toro a pesar de la previa labor de pasillo que sólo arrancó a Rubalcaba una tímida abstención. ¿Se trataba de contentar por igual a los pros y los antis sabiendo que la iniciativa iba a salir adelante con los votos de la bancada popular? Puede ser. En cualquier caso también se evidenció que dentro del principal partido de la oposición conviven sensibilidades muy distintas y no hay una postura unánime sobre el particular. Eso sí, ha causado enorme extrañeza que el mismo partido que logró el ansiado traspaso de las competencias taurinas de Interior a Cultura haya dejado pasar la ocasión sin un mensaje más o menos claro.

Alguna anécdota interesante. La breve polvareda levantada por la inclusión inicial del novillero Lama de Góngora en la cabecera del brillante festival benéfico que ha cerrado la temporada sevillana se resolvió con un acuerdo de los espadas que restituía el orden tradicional. El experimento previsto tendrá que esperar. Pero merece la pena recordar un par de anécdotas desempolvadas por la memoria prodigiosa de Alfonso Ordóñez para recordar que no hay nada nuevo bajo el Sol. Hay que viajar 40 años en el tiempo, al último festejo celebrado en el recordado coso del Chofre de San Sebastián. Los matadores alteraron el orden para que el gran Antonio Ordóñez -tan identificado con aquella bendita tierra y su perdida afición- estoqueara el último novillo del festival organizado el 3 de septiembre de 1973 para echar el candado a aquella plaza y a toda su tradición, que no ha logrado ser continuada por la efímera función taurina del Coso de Illumbe. El propio Alfonso Ordóñez fue el protagonista directo de otra alteración puntual del orden de antigüedad a mediados de los años 50. Fue en otro festival organizado en la plaza mallorquina de Pollença para festejar la inauguración de un establecimiento hostelero de la cercana Formentor. El gran banderillero sevillano sustituía a su hermano Antonio, arrestado en pleno servicio militar por un general con algunos gatitos en la barriga. El caso es que fue Alfonso, que andaba estrenándose como novillero, el que precedió a los matadores. Luis Miguel Dominguín, que abría el cartel, fue el que echó por delante “al niño” para que luego “no se notara la diferencia”. Lo dicho, que todo está más que inventado.

 

08
Oct/2013

OBSERVATORIO TAURINO: De la antigüedad y los experimentos con gaseosa

¿QUIÉN MATA AL PRIMER TORO?  El 25 de septiembre de 1846, Francisco Arjona ‘Cúchares’ y José Redondo ‘Chiclanero’ fueron anunciados juntos en la primitiva plaza de Madrid. Cúchares era el matador de alternativa más antigua pero –siguiendo los modos de la época- El Chiclanero había sido contratado por la empresa en calidad de primer espada para alternar con Montes, que no pudo comparecer por una inoportuna cornada sufrida en Écija. El presidente de la corrida, que era el viejo Duque de Veragua propuso que Cúchares, como matador más antiguo, cediera los trastos al llegar la muerte del primer toro al Chiclanero a modo de solución diplomática. Pero al llegar el momento supremo en la lidia del primero de la tarde, del hierro de Cabrera, ambos matadores se adelantaron con la intención de estoquearle. Con el revuelo consiguiente, al final fue Cúchares el que lo despenó de un sablazo. El sevillano acabó en la cárcel pero el 5 de octubre siguiente se selló la paz al cederle a Chiclanero la muerte del primero de la tarde estrechando su mano en medio de una gran ovación.

¿QUIÉN MATA AL PRIMER TORO?
El 25 de septiembre de 1846, Francisco Arjona ‘Cúchares’ y José Redondo ‘Chiclanero’ fueron anunciados juntos en la primitiva plaza de Madrid. Cúchares era el matador de alternativa más antigua pero –siguiendo los modos de la época- El Chiclanero había sido contratado por la empresa en calidad de primer espada para alternar con Montes, que no pudo comparecer por una inoportuna cornada sufrida en Écija.
El presidente de la corrida, que era el viejo Duque de Veragua propuso que Cúchares, como matador más antiguo, cediera los trastos al llegar la muerte del primer toro al Chiclanero a modo de solución diplomática. Pero al llegar el momento supremo en la lidia del primero de la tarde, del hierro de Cabrera, ambos matadores se adelantaron con la intención de estoquearle. Con el revuelo consiguiente, al final fue Cúchares el que lo despenó de un sablazo. El sevillano acabó en la cárcel pero el 5 de octubre siguiente se selló la paz al cederle a Chiclanero la muerte del primero de la tarde estrechando su mano en medio de una gran ovación.

Un novillero para abrir un gran cartel. La presentación del lujoso festival que cerrará la temporada sevillana destapó algunos de los planes que está acariciando el senado de la torería -cuentan con el placet de las empresas- de cara a revocar el inamovible y tradicional turno de antigüedad de los toreros. La cabeza del cartel del próximo 12 de octubre es el joven novillero sevillano Lama de Góngora; por detrás, ya en el orden tradicional, figuran los matadores de toros. La tempestad en el vaso de agua no se hizo esperar. El propio Morante declaró al compañero Álvaro Acevedo que no iba a permitir que Lamita saliera por delante. “El toreo es tradición y la antigüedad es lo primero, jamás lo consentiré”, señaló el de La Puebla invocando las cuatro tardes en las que había roto plaza este año. Pero no se trata de buscar culpables cuando se trata de un invento que viene fraguándose en la sombra en los últimos años. Y la mayor parte de las grandes figuras andan metidas en un ajo que quiere justificar la medida en la promoción de jóvenes valores aunque el verdadero motor que la alienta es el pavor a abrir plaza. No tiene más vueltas.

Más problemas que soluciones. Los empresarios también tienen sus razones, es verdad. La invocación a la libertad creativa merece ser tenida en cuenta pero la peligrosa revocación de este uso inmemorial -que sigue resolviendo más problemas de los que pueda crear puntualmente- podría estar lejos de ser ningún avance. ¿Qué pasaría en los carteles macizos, realmente rematados? ¿A quién le correspondería abrir en un Morante, Juli y Manzanares? Las contadas apariciones de José Tomás en carne mortal -con él no habría discusiones, ésa es otra- supusieron el reclutamiento del geriátrico del toreo para satisfacer las exigencias del divino. La idea que ahora barajan empresas y coletudos es echar por delante a un chico nuevo, no sabemos si con proyección o con protección. Conociendo el paño y la habitual altura de miras de este planeta invertebrado, la medida implicaría una pelea más que añadir a honorarios, ganado y actuantes a la hora de confeccionar las combinaciones de cualquier feria. El asunto, y no es imaginar demasiado, se convertiría en un escollo insalvable cada vez que coincidieran dos gallitos en el mismo corral, léase cartel.

Otro acto de una velada guerra fría. Pero, ¿qué hay más allá de esa medida puntual? La inclusión de Lama de Góngora en la cabecera del atractivo festival de Sevilla no deja de ser un experimento en el que andan metidos la flor y nata de la torería y los primeros nombres del empresariado taurino. Valencia y Canorea ya han reconocido abierta y naturalmente en varias ocasiones que están a favor del asunto. Pero el nombre que envenena los sueños de las coletas más ilustres sigue siendo el de Simón Casas, que andaría organizando otra de sus cabalgatas de fin de semana para unirse al difuso y quimérico proyecto de la autogestión. Ése será el chocolate del loro en este incierto invierno taurino. Casas sería el hombre o la fachada empresarial de este nuevo capítulo de la rebelión de los matadores aunque las dudas surgen de inmediato: Si la figura del apoderado-empresario es nefasta, ¿es mucho mejor la de torero metido a gestor? Perdonen que no me levante pero haría falta mucha altura de miras para conseguir algo parecido al modelo francés, un espejo en el que se miran los hombres de luces, demasiado lejano para los condicionantes del espectáculo y sus gentes en el suelo patrio. Muchos de los actores de esta película sólo se mueven por la pasta y son pocos los que miran al futuro con espíritu de inversión. Y nos vamos recordándoles el buen fin del festival del próximo sábado. La Cruz Roja y el Banco de Alimentos -además del excelente cartel- merecen el apoyo de los aficionados. La semana que viene, hablaremos del gobierno…

01
Oct/2013

OBSERVATORIO TAURINO: Oyendo llover

lluvia

San Miguel despide el abono. El lamentable fiasco del pasado domingo recordó otro cierre calamitoso del abono sevillano, hace sólo tres años y con protagonistas muy parecidos. En 2010 fue un remendadísimo encierro de Zalduendo -sólo se acabó lidiando un ejemplar- el que propició la catástrofe y abrió la puerta de un escándalo que aún resuena. Morante y El Juli eran entonces, al igual que este año, las estrellas indiscutibles de un cartel que se había ido revalorizando a la vez que se desarrollaba aquella campaña. Si ese año completaba la terna el joven Oliva Soto -en sustitución de un lesionado Manzanares- esta vez lo cerraba el perezoso Talavante. Lo de 2010 fue un ejemplo lo que sí podía haber sido evitado; pero lo de 2013, lamentablemente, fue una malísima y bien presentada corrida que marcó el lunar de la aceptable camada que ha lidiado este año Juan Pedro Domecq Morenés. No hay que darle más vueltas. El toreo es así aunque no quita -ya lo hemos dicho muchísimas veces- para que los toreros asuman de vez en vez otros riesgos que podrían resultarle rentables. Se acaba el abono de la crisis. Pronto le daremos un buen repaso.

Empresas y TV: uno de los nuestros. Mientras se recogen los bártulos, se dice, se cuenta y se rumorea que los toreros se encerrarán este invierno en sus cuarteles para urdir una estrategia común contra la gran patronal taurina. Los grandes harán la guerra por su cuenta desamarrando apoderamientos que podrían erigirse en un escollo para esta guerra aplazada. Pero el senado de la torería habría distinguido a algunos empresarios para salvarlos de esta quema. Es el caso de Simón Casas, homenajeado con la famosa corrida de la Unión de Toreros que se celebró en Nimes hace muy pocas semanas. En el telón de fondo, para sellar los nuevos tiempos de la relación de los matadores con la televisión ya se habría obtenido la cabeza de ese veterano comunicador que seguía siendo un reparo para sentarse a hablar en la misma mesa. Dicen que el cetro del invento pasará a su más joven delfín pero revolotean otros nombres conocidos de la pequeña pantalla para reforzar la nómina de este relevo que alumbrará el nuevo escenario catódico. Algo ha cambiado en la estrategia de la cúpula de los coletudos. Hace un año quisieron hundir la barca para ahogar al barquero pero ahora bendicen las retransmisiones del Plus -la conmemoración de los quince años de alternativa de  El Juli fue una auténtica paz de Versalles- mientras algunos siguen esperando algunas ínsulas Barataria que necesitan el derrocamiento de ese apodo familiar con reatas charras que produce urticaria y mareos a unos cuantos.

Esto se está poniendo muy feo. El salvaje ataque a una mujer y sus hijas en el metro de Madrid después de un intolerable proceso de amenazas podría estar marcando las nuevas estrategias de los activistas antitaurinos más descontrolados. Sólo hay que leer los mensajes que dejan en los comentarios de las noticias taurinas de las webs de los periódicos para comprobar la violencia que se esconde detrás de muchas de las siglas que alientan este tipo de movimiento. Pero la legitimidad se pierde cuando se atenta contra el honor y la integridad de las personas. Tenemos más noticias recientes: en Algemesí la emprendieron a golpes con los aficionados después de insultarlos gravemente y llegaron a lesionar al mismísimo alcalde. Pero no hay que irse tan lejos para escuchar esos insultos. ¿Hasta cuando tenemos que tolerar a esa media docena de antitaurinos vociferantes -y debidamente autorizados por la autoridad competente- en la Puerta del Príncipe? Después de conocer el gaseo de esa trabajadora madrileña y sus hijas -una de ellas sufre de asma- los ánimos estaban más que calentitos. El día que pase algo sabrán darle la vuelta. Ya saben quién serán los malos de la película.