Monthly Archives: Julio 2013

30
Jul/2013

OBSERVATORIO TAURINO: El Tormes baja revuelto

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La ruina también se viste de charro. Más allá de las ausencias inexcusables -El Juli, Morante o Perera- la feria de Salamanca parece haber sido trazada por un funcionario aburrido para salir del paso y cumplir el expediente. Hablamos de una de las capitales del toro y el toreo que verá pasar sus días grandes con unos carteles de circunstancias en los que ni son todos los que están y faltan muchos de los que son. La única concesión a la primera fila -Manzanares y Talavante con Hermoso por delante- pertenece a tres lidiadores inscritos en la gran patronal reunidos en una mixta sin tensión que parece un partido amistoso. Dicen que Morante se había apalabrado en firme con el empresario Manuel Martínez Erice para abrir ese mismo cartel, que tenía que haber sido la estrella del ciclo. Un aireado ‘sms’ sacaba al de la Puebla a  última hora de la feria bajo la excusa de una más que discutible “política empresarial” que hundía irremisiblemente el serial antes de que empezara.

¿Quién tiene las llaves del futuro? El empresario vasco aún aludió a la negativa de El Juli para verse anunciado a orillas del Tormes. “Habrá que preguntarle al propio torero las razones”, soltó Martínez Erice. No hace falta interrogarle. Las pésimas relaciones de los Choperitas y el maestro madrileño son públicas y notorias. La ruptura se produjo en el corazón de la inoperante guerra catódica y durante la gestación de la feria de San Isidro de 2012. Y esa gresca, también es más que sabido, ha provocado el alejamiento voluntario del torero del escenario venteño. Tampoco hay que darle demasiadas vueltas a la independencia de Perera, uno de los matadores imprescindibles del año que está viendo silenciados inexplicablemente muchos de sus grandes triunfos. Pero el asunto es mucho más grave. Si los grandes nombres de la patronal taurina responden con esta mínima altura de miras a una compleja situación que demanda valentía, imaginación y apuesta de calidad es mejor entregar las llaves al casero. El circuito, viciado y cerrado a nuevas incorporaciones, veta a otros empresarios con ganas de romper la baraja aunque sí ha permitido la entrada de aventureros que han quemado plazas y ensanchado ronchas. También hay que guardar un palito para el senado torero y hacernos eco del hartazgo de muchos de esos mano a mano de circunstancias que sólo persiguen mantener la pasta de unos y otros. Algunos toreros también deben dar el paso: abriendo carteles, admitiendo nuevos paladines y variando el argumento ganadero en algunas plazas. El personal -y no hablo del torismo vocinglero y el psedoaficioando melancólico- empieza a hartarse también.

Pasaron los jueves de julio. La buena noticia es que el ciclo de promoción en Sevilla lo volvió a ganar un sevillano de Villamanrique de la Condesa y alumno de la escuela de Camas. Lo hizo limpia y legítimamente lidiando cuatro novillos -dos de Cayetano Muñoz en la fase clasificatoria y dos de Juan Pedro en la final- que le permitieron ir a más sobreponiéndose a sus propios nervios hasta mostar su auténtica capacidad con el eral que le presentó más complicaciones el pasado jueves. El fallo del jurado es justo y El Manriqueño es legítimo ganador. Pero también es de ley mencionar otros nombres como el del muy preparado y solvente novillero madrileño Amor Rodríguez, que respondió al buen nombre de la Fundación El Juli en la que se está preparando. Llegados a este punto nos saltaremos la clasificación oficial para salvar otro chico que, sin cortar trofeos, mereció estar en la gran final. Se trata del pacense Luis Manuel Terrón, auténtico héroe y único novillero que supo resolver la situación en la noche de terror propiciada por los jurásicos e inmensos novillos de El Serrano. Terrón sumó valor y sentido de la responsabilidad y merece estar en el cuadro de honor más allá del veredicto oficial del jurado que cerró la terna definitiva con el mexicano Llaguno, un torero de aires arcaizantes que está por ver y cuajar. Ya saben que la empresa Pagés repescó al camero Jesús Bayort en el duelo postrero aunque los nervios le jugaron una mala pasada. Del nivelito del resto de los aspirantes anunciados -cada vez más añosos, por cierto- es mejor guardar un cauteloso silencio.

26
Jul/2013

FINAL DE PROMOCIÓN : El Manriqueño se lleva el gato al agua

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El alumno de la escuela de Camas se impuso en una tibia final en la que también destacó la solvencia y la capacidad del madrileño Amor Rodríguez

Se lidiaron ocho erales de Juan Pedro Domecq, bien aunque desigualmente presentados. Destacaron por su juego el boyante primero; el manso pero importante segundo; y los nobles cuarto y octavo. El resto fueron más complicados, especialmente el tercero.

Juan Solís ‘El Manriqueño’, de corinto y oro (Escuela de Camas), oreja con petición de la segunda y ovación tras aviso.

Jesús Bayort, de teja y oro (Camas), silencio tras aviso y ovación.

Amor Rodríguez, de celeste y oro, (Fundación El Juli), silencio y vuelta al ruedo tras petición

Juan Pablo Llaguno, de tabaco y oro (México), ovación tras aviso y vuelta al ruedo tras leve petición.

La plaza registró casi tres cuartos de entrada. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Santiago de Compostela. Se desmonteró el banderillero Viruta.

El Manriqueño se llevó el gato al agua bien y legítimamente arropado por sus paisanos y gracias a su determinación por triunfar. El chaval, que ha sido formado en la escuela de Camas bajo la batuta del Almendro, sorteó dos erales de distinta condición que permitieron comprobar su auténtico estado de forma. Le cortó una oreja al primero de la noche, uno de los mejores ejemplares del interesante envío de Juan Pedro Domecq al que toreó con solvencia y temple después de mostrar sus progresos con el capote. Puesto y resuelto, no llegó a pisar el acelerador al cien por cien pero le bastó para cuajar un trasteo templado que enseñó su mejor fachada por el lado izquierdo. La contundencia estoqueadora fue fundamental para calentar al personal, aunque algo más comprometido en la colocación habría conseguido esa segunda oreja que le pidieron con fuerza.

Pero el nuevo valor de Villamanrique de la Condesa iba a dar lo mejor de sí mismo ante el quinto, un novillo con muchas más teclas que tocar con el que mostró su verdadera dimensión. Solís lo metió en la canasta sobreponiéndose a las embestidas broncas y descompuestas de este ejemplar. Lo sometió gracias a su sentido del temple y a su contrastada firmeza en una faena que tampoco estuvo exenta de calidad. Al final de su labor, dos cantaores espontáneos quisieron unirse a la fiesta por fandangos pero la espada jugó esta vez una mala pasada al novillero que no le impidió alzarse como gran triunfador del ciclo.

El madrileño Amor Rodríguez debió cortar otra oreja del séptimo de la tarde. Solvente y capaz toda la noche, tuvo que pechar con un tercero de aviesas intenciones con el que volvió a mostrar que ha sido el novillero mejor preparado de los doce presentados a este ciclo de promoción. El chaval tiene valor y torea con firmeza; sólo así pudo sacar lo que no tenía a ese tercero y cuajar una relajada y honda faena al otro en una faena de eco sordo por la desbandada de parte de parte de la parroquia y el cansancio de la otra cuando la novillada se acercaba a la una de la madrugada.

El mexicano Juan Pablo Llaguno volvió a evocar el aire de los toreros sevillanos de los años 40 y 50. En el vuelo de su muleta hay resonancias de Pepe Luis, Bienvenida y su pariente Manolo González pero el chico peca de alargar demasiado las faenas y necesita mejorar el trazo de los muletazos acorde a las exigencias del toreo moderno. Llaguno gusta y se gusta, es como una espuma a la que le falta un mayor apoyo técnico. Sus dos faenas, con dos novillos más que potables, estuvieron presididas por ese mismo sello: calidad y personalidad; chispazos de cadencia natural que necesitan reforzar su fibra para dar un nuevo paso hacia delante.

El cartel lo completaba el camero Jesús Bayort, que había sido repescado por la empresa –había cortado una oreja en la fase clasificatoria- para completar este festejo de ocho novillos que se hizo demasiado largo para parte de un público que coge la puerta cuando se termina la merienda. Bayort lo intentó todo pero no todo le salió. Los nervios y las ganas le jugaron una mala pasada y esta vez no pudo aprovechar la oportunidad. El veredicto del jurado no se hizo esperar demasiado: El Manriqueño ganaba el ciclo seguido en la clasificación por Amor Rodríguez, Llaguno y Bayort. En marzo le entregarán el vestido de torear que regala la Real Maestranza.

23
Jul/2013

OBSERVATORIO TAURINO: La temporada pasa el ecuador

De las duras a las maduras (Fandiño). Se lo ha ganado él solo, tarde a tarde; toro a toro. Lo ha conseguido exclusivamente con su capote, su muleta y su espada y ha logrado encarmarse a la primera fila del toreo después de batallar en la línea de frente apoyado en un valor sincero y un concepto puro. Pero esta temporada no podía fallar: se la jugó a cara o cruz en la feria de San Isidro cuajando un trasteo de intensidad dramática -uno de los mejores del ciclo- que concluyó con una fea cornada. No importó; lo mejor estaba por llegar. La bravura picante de los toros de Fuente Ymbro fue su mejor aliada en los sucesivos pronunciamientos de Pamplona y Mont de Marsan. Pero fue en el coqueto ruedo francés donde traspasó el arco invisible que le terminaba de adentrar en un mundo nuevo. Fandiño cuajó un faenón delante del mariscal Juli y remachó el clavo -con un toro de Joselito- sin moverse del mismo escenario. ¿Qué pasará cuando pueda escoger ganado, escenario y compañeros?Que, como todos, lo hará atendiendo a lo mejor para su carrera. Eso sí, será interesante comprobar si la demagogia taurina que lo ha usado como ariete contra el llamado ‘sistema’ cambia las cañas por lanzas.

Un leve vistazo al escalafón de 2013. La temporada pasó el duro rubicón de Pamplona y se adentra en su tramo medio poniéndose al amparo de los santos que incendian en fiestas la vieja piel de toro. De la Virgen del Carmen a la Virgen de Agosto se llenarán las alforjas en espera de subir la empinada cumbre de Bilbao, último gran puerto de una campaña que se derrama antes de las ferias de la vendimia navegando por los suaves meandros de septiembre. Es el momento de parar al borde del camino para echar mano de los números. Pueden ser un frío certificado para comprobar que el statu quo  que parecía inamovible se ha hecho añicos. Efecto colateral de la crisis o no, el escalafón de los matadores de toros demuestra que en los últimos años las estadísticas nada tienen que ver con la jerarquía natural del toreo. Pueden comprobarlo: aceptando que el consulado que tira del carro está formado por Morante, El Juli y Manzanares, comprobaremos que ocupan, respectivamente, las posiciones 9, 12 y 13 de la lista atendiendo al número de festejos toreados. Las tres primeras posiciones las detentan Juan José Padilla, El Fandi y  Castella  con 26, 23 y 18 funciones respectivamente aunque habría que precisar que hace sólo un lustro y por estas mismas fechas, el primero del escalafón -El Fandi- ya se había recetado medio centenar de corridas. En ese mismo escalafón, el décimo de la lista era Finito, que sumaba 25 festejos, prácticamente los mismos que ha toreado el primero de 2013, cinco años después del inicio de este hundimiento.

El complejo caso de las novilladas. El tema se complica si nos detenemos en el peculiar caso de los novilleros con picadores, que han visto desaparecer, plaza a plaza y pueblo a puebo, el ámbito natural de su rodaje. El sevillano Lama de Góngora, que encabeza la lista, sólo ha toreado ¡diez festejos! cuando la temporada debería encontrarse navegando a velocidad de crucero. La mayor parte de estas novilladas las ha firmado en ruedos del primer circuito certificando que su campo de operaciones tradicional -cercado por la altísima fiscalidad y los estrictos condicionantes organizativos del propio espectáculo y sus actores- hace tiempo que es tierra quemada. Y ahí es donde se está muriendo de verdad la fiesta aunque haya otras cruzadas mucho más mediáticas, pero también absolutamente estériles. Ya hablaremos en otra ocasión del asunto pero no nos marcharemos sin hacernos eco de los rumores que acercan la plaza de toros de Utrera al binomio formado por Curro Durán y Carmelo García. Se habla de una corrida de toros y, quizá, un festejo de promoción para las fiestas de Consolación. Seguiremos pendientes.

19
Jul/2013

4ª DE PROMOCIÓN EN SEVILLA: Rodríguez y Llaguno cortan una oreja y pasan a la final

El Manriqueño y Jesús Bayort, repescado por la empresa, completarán la terna que se disputará el vestido de torear en un inusual festejo de ocho novillos

Se lidiaron seis erales de  Hermanos Tornay, mansos e inválidos en líneas generales a excepción del sexto, de enorme duración.

Daniel Araújo, de azul ultramar y oro (Utrera), ovación y vuelta al ruedo tras aviso.

Amor Rodríguez, de celeste y oro (Fundación El Juli), silencio tras aviso y oreja.

Juan Pablo Llaguno, de arenque y plata con remates negros (México), ovación y oreja.

La plaza registró dos tercios de entrada en noche calurosa. Destacó el banderillero José Antonio Muñoz en la lidia y Jesús Aguado con los palos.

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La noche concluía con las orejas calentitas que habían cortado Amor Rodríguez y Juan Pablo Llaguno. En las quinielas de los aficionados, dentro del tono gris que ha presidido el ciclo este año, resonaban otros nombres como los del camero Jesús Bayort, el extremeño Luis Manuel Terrón –que se impuso al encierro jurásico de El Serrano- o el de Juan Solís ‘El Manriqueño’.

El veredicto de los asesores artísticos de la presidencia se supo pronto: Rodríguez, Llaguno y El Manriqueño pasaban a  la final del próximo jueves. Pero la sorpresa llegaba esta misma mañana al saber que la empresa Pagés decidía incluir a Jesús Bayort, empatado a una oreja con los finalistas oficiales, en una final inusual en la que se lidiarán ocho erales de Juan Pedro Domecq y Parladé.

A pesar de todo, las dos orejas cortadas en la noche de ayer no pueden ser retrato fiel de la brillantez de un festejo demasiado plano, fiel reflejo de la atonía que ha acompañado a la inmensa mayoría de los aspirantes anunciados a lo largo de estas noches de julio que quedarían en nada sin el ambiente familiar, juvenil y esas copiosas meriendas que forman parte indisoluble de la idiosincrasia de estos festejos.

Haciendo un balance global y apresurado, el madrileño Amor Rodríguez mostró andar más que puesto y repuesto para afrontar la papeleta y está pidiendo el utrero. El mexicano Llaguno mezcla verdor, fragilidad y un corte que recuerda a los toreros sevillanos de la posguerra. Araújo, que se trajo compañía de honores de Utrera, no está exento de oficio y sorteó el peor lote que le deja salvado por el beneficio de la duda.

Poco más habría que contar de un festejo en el que tampoco colaboraron los novillos de Hermanos Tornay. El primero, con atisbos de nobleza, se derrumbaba por los rincones aunque dejó a Araújo mostrar buenas maneras pero poco compromiso. Con el cuarto, un manso de libro que nunca quiso coles, pudo esbozar algún muletazo que no justifica la vuelta al ruedo que se recetó por su cuenta a favor de paisanaje.

La labor de Amor Rodríguez –vaya nombrecito- con el segundo de la noche fue tan correcta y templada como glacial  y despegada. El chico mandaba allí pero no transmitía nada. Afortunadamente ese oficio pudo brillar más y mejor con el quinto, un novillo protestón al que metió en la canasta gracias a su sentido del temple y una magnífica mano izquierda que firmó los mejores muletazos de la noche y enseño sus verdaderas posibilidades.

El mexicano Llaguno, por su parte, pasó algunos apuros con el tercero de la noche, eral peligroso y corto de viajes con el que pasó demasiado tiempo hasta resultar cogido. Pero el manito iba a resarcirse por completo en el sexto, con mucho el mejor ejemplar del envío. Llaguno fue dibujando una larga labor de intensidad y calidad creciente en la que consiguió sobreponerse a sí mismo para enseñar un toreo con sabor y aire añejo que consiguió calar en el público.

 

16
Jul/2013

OBSERVATORIO TAURINO: MADRID, BURGOS Y CÓRDOBA

Algo huele mal junto al Arlanzón. Ya hemos hablado largo y tendido del asunto. Pero hay que retomar la polémica que rodea el anunciado derribo de la plaza de El Plantío de Burgos a tenor del signo que están tomando los acontecimientos. Los últimos informes profesionales descartan de manera tajante que el coso burgalés esté al borde de la ruina aunque certifican la necesidad de unas obras de mantenimiento que garantizarían la estabilidad del recinto algunos lustros más. El propio alcalde, Javier Lacalle, ha tenido que dar su brazo a torcer después de negar la mayor. Sostener una opinión contraria habría sido lo mismo que admitir que los festejos de la reciente feria de San Pedro suponían un riesgo de muerte para los espectadores. En cualquier caso sí se confirman otras certezas: la desaparición de la plaza obedece a intereses que nada tienen que ver con la seguridad de los aficionados. La cosa sigue muy cruda.

Sobre el debate previo de la ILP. Los lugares comunes del abolicionismo taurino fueron recibidos con previsible y cansina impasibilidad dentro del absurdo y enésimo debate -toros sí, toros no- incluido dentro de la tramitación de la iniciativa legislativa popular que, previsiblemente, se aprobará el próximo mes de septiembre en el Congreso de los Diputados para declarar al toreo Bien de Interés Cultural. Obviaremos el relato anti, que ya es sabido. Dentro del desfile de los nuestros destacaron dos voces sensatas y perfectamente entendibles: una fue la de José Antonio Soriano, recordado y querido director general de Juegos y Espectáculos Públicos de la Junta de Andalucía que, lejos de andar vendiendo humo, reconoció que no se trataba de devolver los festejos a Cataluña -un empeño estéril- sino de “dejar libertad a la gente de ir o no ir a los toros”. Soriano apuntó una idea fundamental: “sólo la oferta y la demanda debería decidir el futuro”. Hablando en plata, conseguida la supuesta panacea del bien de interés cultural, la supervivencia de la Fiesta dependerá de ella misma. Hubo una segunda voz que apabulló a pros y antis. Fue la del profesor Andrés Amorós que enhebró brillantez, firmeza, elegancia y una exhaustiva documentación para acabar con el cuadro y señalar con el dedo a ese gurú extranjero con aire de psiquiatra setentero -sustanciosoamente asalariado por el lobby abolicionista- al que sentaron en la comisión de Cultura del Congreso de los Diputados para contarnos a los españoles lo que tenemos que hacer en nuestra casa. Venga hombre…

De las alegrías en la casa del pobre… Que dicen que duran poco. Algo parecido ha pasado en el querido -por tantas cosas- coso de Los Califas de la ciudad de Córdoba. El inesperado abandono de Antonio Tejero de la gerencia de la nueva empresa ha levantado una breve polvareda en la tierra de Séneca, acostumbrada a contemplar impasible el paso de su propia ruina. Tejero dió un portazo al venezolano Ricardo Ramírez tapándose la nariz, según sus propias palabras, por el mal olor de un guiso que se le ha indigestado a todos. Me voy, dijo Tejero en la tele. Te hemos echado, respondió Ramírez en la radio. En medio de la refriega, la propiedad de la plaza ha emitido un farragoso comunicado en el que quieren señalar al apoderado de David Mora como único interlocutor de las negociaciones en las que fue adjudicada la plaza cordobesa al tándem hispano venezolano bajo las siglas de Ramguertauro; pero Tejero quiere desamarrar todos los vínculo y niega cualquier capacidad decisoria. En medio de este berenjenal se habla de problemas de pasta y pagos. Pero nada de eso importa al aficionado cordobés que había recuperado algunos gramos de ilusión gracias a los aspectos más positivos de la breve gestión de la nueva empresa. Ahora vuelve a contemplar nubarrones negros en torno a una plaza que cumplirá sus Bodas de Oro con demasiados achaques.

12
Jul/2013

Tercera de promoción en Sevilla: El Manriqueño cortó la única oreja

El alumno de la escuela de Camas fue el más solvente de una noche en la que brilló el juego del ganado

Ganado: Se lidiaron seis erales de Cayetano Muñoz, muy bien presentados y de buen juego en líneas generales, especialmente el boyante y bravo segundo. El tercero, noble, fue más rajado. Resultó algo más áspero el cuarto e inválido el sexto aunque potable.

Aspirantes: Juan Solís ‘El Manriqueño’, de corinto y oro (Escuela de Camas), oreja y vuelta al ruedo tras petición de trofeo.                                                                                                    Samuel Rodríguez, de alter eight y oro (de Cieza), silencio y silencio tras aviso.                         Fran Trillo, de noche y plata, (Los Palacios), ovación y silencio tras aviso.

Incidencias: La plaza se llenó en los tendidos de Sol y registró menos afluencia en la sombra. Se notó, para bien, la bajada de temperaturas.

 

Los excesos de la semana pasada dieron paso al equilibrio. Lejos de la exagerada presentación de los erales lidiados en el segundo festejo de promoción, el encierro de anoche sumó la seriedad requerida para la categoría del escenario y el equilibrio necesario para no convertir un festejo de promoción en una prueba de supervivencia. El buen comportamiento de los erales de Cayetano Muñoz, además, puso en bandeja a los chavales una excelente oportunidad que cada uno aprovechó según su leal saber y entender.

El único que logró salir medianamente airoso de la prueba fue El Manriqueño, otro chaval formado a la exigente sombra de El Almendro que ha vuelto a levantar el pabellón de la escuela de Camas. Este Manriqueño sembró algunas dudas al comenzar la lidia del primero de la noche, un ejemplar algo bruto en sus inicios que enseñó muy pronto sus enormes posibilidades. Pero Juan Solís supo dominar sus nervios para asentarse progresivamente en una labor de menos a más que convenció a la parroquia. El muchacho encontró el sitio y ya no lo dejó para hilvanar una faena firme y asentada que ganó en calidad a la vez que se serenaba y tomaba confianza.

Con la oreja en la mano, El Manriqueño afrontó la lidia del cuarto definitivamente relajado. Ésta vez tuvo que resolver algunos problemas que le planteó un eral que unió a su movilidad algunos defectillos. Pero el aspirante de Villamanrique supo superarlos y estuvo muy cerca de cortar un nuevo trofeo que se escamoteó en el filo de su espada. El cualquier caso, ya tenemos otro rostro que suena en la gran final de la víspera de Santa Ana.

El murciano Samuel Rodríguez era el segundo en discordia en este tercer festejo clasificatorio. Alto y corpulento, tuvo la buena o mala suerte de encontrarse con el mejor ejemplar de todo el encierro de Cayetano Muñoz. Fue un segundo de creciente fijeza y prontitud y embestidas rebosantes que enseñó demasiadas carencias de su oponente. Samuel lo intentó con sinceridad y hasta mostró buenas maneras pero acabó siempre descubierto por la boyantía de un novillo que era un auténtico regalo envenenado. Con el quinto, que también resultó muy aprovechable, se mostró algo más templado. Quizá había soltado algunos nervios pero también hay que pedir mayor compromiso en la colocación. No basta con llevarlos y traerlos; hay que exponer.

Cerraba la terna el palaciego Fran Trillo, que despachó otro ejemplar cargado de posibilidades a pesar de su mansedumbre. Trillo consiguió pasarlo en un puñado de muletazos largos en una labor intermitente que no terminó de romper por completo. Tampoco le iban a echar demasiada cuenta con el sexto, muy protestado desde su salida por una evidente cojera que no le impidió embestir en la muleta. El chico se sobrepuso al ambiente y permaneció mucho tiempo en la cara descubriendo la franqueza del novillo cuando el reloj ya apuntaba la media noche.

09
Jul/2013

OBSERVATORIO TAURINO: El naufragio llega al corazón de Castilla

 

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Un derribo discutido y discutible. No hay antitaurinos ni señores en pelotas embadurnados de ketchup. Tampoco hablamos de nacionalismo excluyente, progres de salón ni activistas abierta y sinceramente abolicionistas. Se trata del empeño personal de un alcalde pepero y en el corazón de Castilla La Vieja. El señor Javier Lacalle, primer edil de Burgos, es el último responsable del anunciado e inmediato derribo del coso del Plantío, una plaza construida en pleno desarrollismo utilitario que no  llegará a cumplir el medio siglo de vida. Se ha esgrimido una ancha baraja de patologías como justificación de la entrada de la piqueta pero la recentísima feria de San Pedro, precedida de unas exigentes pruebas de carga, ha podido celebrarse sin ningún problema. En cualquier caso, yan no hay vuelta atrás: la vieja plaza será escombros sí o sí y no hay ninguna de recambio.

La sombra pertinaz del ladrillo. El inapelable derribo viene acompañado de su propio cuento de la lechera. Lacalle invoca un fantasmal recinto multiusos para sustituir al coso difunto. Pero el proyecto de marras ni está ni tampoco se le espera. Y además, con la que está cayendo y la que aún tiene que caer parece harto complicado que nadie piense en embarcarse en la construcción de torres de Babel de dudosa rentabilidad y escasa necesidad. O sí, porque aquí falla algo. ¿Esconde otros intereses el apresurado derribo de El Plantío? Se señala con el dedo a personas concretas con enorme poder e influencia sobre el tejido social, económico y hasta periodístico de la capital castallana. Esas manos podrían estar manejando los hilos de la operación pero ¿cuales son los verdaderos planes de futuro para el solar que dejará la plaza de toros? El telón de fondo ha sido una auténtica ceremonia de la confusión entre informaciones contradictorias que certificaban la seguridad del recinto y las que sentenciaban su ruina irremediable. En medio de esa polvareda, la inmensa mayoría de la torería andante ha seguido como Belinda después de organizarse -y bien- para denunciar el disparate de Utrera. El asunto traera más cola pero una cosa está clara y la ha reconocido el propio alcalde: No habrá toros en Burgos en 2014. Pero sigan ampliando plazos; pensar que los festejos volverán en 2015 -como los brindis al Sol que aseguraban la vuelta del toreo a Cataluña este mismo año- es territorio de ilusos o manipuladores. El abolicionismo tiene otros nombres y otros actores, señor alcalde.

Alpiste para las sierpes de verano. Uno. Las ferias del verano -en espera de bajar la cumbre de San Fermín- avanzarán con previsible monotonía sin que se abra la más mínima brecha en la clase media de un escalafón viciado que pide a gritos un cambio radical de nómina. Pero, no. Siguen toreando los mismos y aunque a muchos se les ha pasado el arroz y otros han desperdiciado mil y una oportunidades,  los carteles siguen mostrando una exasperantes falta de valentía empresarial, imaginación, sentido de la oportunidad y opción de futuro. Dos. Si no quieren deprimirse obvien el vistazo al escalafón de novilleros con picadores; la alta fiscalidad y la cerrazón de las asociaciones profesionales puede cargárselas sin remedio. Tres. Se venía rumoreando desde hace varias semanas y lo ha confirmado uno de los interesados: Enrique Ponce recogió el guante lanzado por Simón Casas y aceptó un mano a mano que José Tomás declinó en la feria de julio de Valencia antes de que su maltrecho pie le dejara mirando al mar en Estepona. Cuatro. No se vayan todavía que aún hay más: el PP sigue poniéndose de perfil y amparará la prohibición para que los menores de doce años puedan asistir a los festejos taurinos en Galicia. Y cinco: no olviden vitaminarse y mineralizarse, que mañana comienza el debate previo de la ILP taurina en las cortes. El batiscafo y los torpedos están preparados. ¡Inmersión!

05
Jul/2013

2ª DE PROMOCIÓN EN SEVILLA: Terrón sobrevive al parque jurásico

Terrón

La inmensa y dura novillada de El Serrano condicionó el segundo festejo de promoción

Se lidiaron seis novillos de El Serrano, enormes y cuajados; muy astifinos y de dura y molesta movilidad. Resultaron más potables primero y quinto y el resto fueron huesos muy difíciles de roer.

Fernando González, de tórtola y oro (Escuela de Amate), silencio en el primero; resultó cogido por el cuarto.

Luis Manuel Terrón, de blanco y plata (Escuela de Badajoz), silencio tras aviso y vuelta al ruedo tras petición de trofeo.

Manuel Triana, de tabaco negro y oro(Escuela de Sevilla), silencio tras aviso y silencio.

Sol casi lleno y menos de media entrada en los tendidos de sombra en noche infernal. Debutó en el palco José Luque Teruel. Fernando González fue atendido en la enfermería de “conmoción leve con policontusiones en miembros inferiores y tórax. Varetazo corrido en cara anterior de muslo derecho con recuperación satisfactoria en enfermería y aplicación de tratamiento analgésico”.

 

La extrema dureza y la imponente presentación de los erales de El Serrano –de defensas tremendamente astifinas- dio una inesperada dimensión al segundo festejo de promoción del ciclo de noveles. La prueba no admitía fallos y se iba a convertir en una exigente radiografía del verdadero estado de forma y el fondo torero de los tres chicos que se acartelaron ayer en la noche de fuego. La consulta del programa de mano era una apuesta casi segura: “Han puesto a uno de Badajoz, éste el que se llevará el gato al agua…”. La profecía no carecía de fundamento. Los excelentes resultados cosechados por los alumnos de la escuela pacense en los últimos años avalaban el paseíllo –vestido de blanco y plata- de este Terrón que logró sobreponerse a la alcurnia del escenario y, sobre todo, al duro parque jurásico en el que habían convertido ayer la plaza de la Maestranza.

Terrón sumó solvencia, valor y sentido de la responsabilidad en una actuación que deparó otras sorpresas. El aspirante extremeño maneja el capote con un personal sentido del temple y la cadencia y las verónicas de recibo al segundo de la tarde interrumpieron las copiosas meriendas de la parroquia. Terrón aún replicó el quite de su compañero Manuel Triana con unas bellas tijerillas que culminaron en un feo desarme. Pero no importó. El chaval salió más que dispuesto con la muleta en la mano para sortear e imponerse a la molesta movilidad de este segundo novillo que se movía a su aire y con la cara muy suelta. Pero lo mejor iba a llegar con el quinto, otro eral de fachada catedralicia que, pese a sus complicaciones, se dejó un poquitín más. El capote volvió a ser un vehículo de belleza y expresión para Terrón, que manejó la muleta con sentido del temple pero sobre todo con una enorme capacidad de mando para meter en la talega a un eral que no regaló ni una embestida boyante. Tuvo cerca la oreja pero eso es lo de menos. Debe contar para la final.

El pacense hizo el paseíllo acompañado de dos sevillanos que volvieron a quedar opacados. El utrerano Fernando González, formado en la escuela de Curro Camacho, pasó un indisimulado mal rato en la cara de sus dos novillos: dándose largos paseos con el menos malo y naufragando con el complicadísimo cuarto, que le zurró una impresionante paliza para mandarlo en la enfermería, de la que ya no salió. En esas condiciones ¿le merecía la pena verse anunciado? El tercero en discordia, Manuel Triana, bastante tuvo con solventar sin demasiado estrépito esta dura papeleta. Despachó dos buenos mozos con los que se esforzó a su modo. El quinto, otro pupilo del sindicato del crimen, le llegó a coger de fea manera, afortunadamente sin consecuencias.

02
Jul/2013

OBSERVATORIO TAURINO: Abolicionismo y reacción

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La ILP taurina se pospone de nuevo. La tramitación parlamentaria de la ILP que persigue convertir a la fiesta de los toros en patrimonio cultural inmaterial ha vuelto a ser pospuesta. La medida supondría un blindaje legal para futuros asaltos abolicionistas aunque, ésa es la verdad, el futuro de la fiesta depende mucho más de sus fantasma internos que de la monserga de los antitaurinos. Eso sí, convendría copiar su capacidad de organización y el impacto mediático de su discurso melancólico que ha conseguido calar, gota a gota, en una sociedad ternurista, mediocre y alejada de los valores agrarios que la alentaron no hace tanto. Sí sorprende el optimismo infantil -léase desfachatez- de los políticos, que no se cansan de prometer ínsulas Baratarias a los pobres sanchos de esta bendita tierra  quemada por la crisis y la corrupción de sus barandas. Asegurar y reiterar a estas alturas -del betún- que los festejos taurinos retornarán a Cataluña nosécuando es un insulto a la inteligencia. Los Matilla y los Balaña andan contando los billetes de la indemnización del lucro cesante y desandar ese camino, hoy por hoy, sería un auténtico milagro.

Una necesaria puesta al día. Del papelón de Juan Manuel Albendea en los primeros compases de la tramitación de la ILP en las cortes ya hablamos sin tapujos. Su señoría se perdió entre unos particulares juegos florales y esa inoperante esgrima política que agotó todo su tiempo para diversión del personal de los escaños y sus respectivas camarillas. Pero en aquella ocasión perdió una oportunidad de oro que no se puede desperdiciar con fuego de salvas en el inminente debate parlamentario. No podemos dudar de la solvencia del profesor Andrés Amorós o el ganadero Carlos Núñez que además es el doble presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia y la Mesa del Toro. Pero si los flancos intelectuales y parte de los profesionales podrían estar cubiertos hay muchas líneas de frente desguarnecidas en el equipo anunciado por Albendea, alias Gonzalo Argote. Y hay que cubrirlos con el lenguaje y la gente que hoy garantiza el futuro de esta fiesta que sigue presa de sus propias taras. ¿Han sido consultados los toreros? ¿Han contado con los profesionales que se ocupan de la economía y el derecho que genera el mundo del toro?

Avance y retirada del abolicionismo. Dejemos por ahora el debate de la ILP para apuntar el batiscafo hacia otras tierras de la piel de toro en las que se dirime la interesada batalla abolicionista, tantas veces aliada de ese nacionalismo que quiere cortar amarras con todo lo que huela a España. Ya hemos hablado largo y tendido del caso de San Sebastián, una plaza levantada por el empeño personal del recordado empresario Manolo Chopera y cerrada para el toreo por las huestes de Bildu. Se habló de la incapacidad legal del ayuntamiento donostiarra para prohibir las corridas y es que en realidad no han prohibido nada; tampoco lo han hecho en Oviedo o Burgos. El gobierno local se limitará a dejar de negociar con empresas taurinas y el coso de Illumbe, que ya venía pegando tumbos, dejará de dar toros. Es así de fácil. No es el mismo caso de Galicia, una región parca en festejos que, más allá de alguna novillada suelta en ruedos menores, mantiene dos ciclos con distinta suerte: plena salud en la plaza cubierta de Pontevedra para su amable feria de La Peregrina y renqueante en el moderno coliseo de La Coruña. Afortunadamente, la supervivencia de ambos seriales dependerá de sus propios condicionantes en vez de la prohibición radical que pretendía el BNG. La propuesta fue tumbada en el parlamento gallego con los votos en contra de la bancada popular, que no quiso repetir el asombroso numerito de Utrera. Y hablando de la cuna del toro bravo, el famoso artículo que prohibe ir a la plaza a los más pequeños será pronto papel mojado. Lo malo del asunto es que no tendrán toros para ir.