Monthly Archives: Febrero 2012

28
Feb/2012

OBSERVATORIO TAURINO: Resaquilla de unos carteles polémicos

Tristeza. La que dijeron tener y evidenciaron sentir Ramón Valencia y Eduardo Canorea en la inusual rueda de prensa que alumbró los carteles del abono 2012 en la plaza de la Maestranza. A estas alturas no hay que volver a narrar las vicisitudes del enredo televisivo, el encontronazo de las empresas con el G-10 o los efectos colaterales de la tremenda crisis económica que ha llevado a suprimir algunos festejos del abono dejando inalterable el largo ciclo ferial. Todo eso quedó atrás. Los carteles son los que son y habrá que empezar a digerirlos intentando mirar en positivo. Pero eso no quita el análisis de unas combinaciones en las que no hay, ésa es la verdad, ni un solo cartel verdaderamente rematado.

Presentes. En los carteles se ha pecado por defecto, nadie puede dudarlo, pero también por exceso: a Castella, que no llegó a cuajar por completo a varios toros de nota en las dos últimas ferias, le sobran tres de las cuatro tardes contratadas. Tampoco encajan bien tantos contratos para un Cid que sigue luchando para volver a ser el que fue y chirrían algunos mediáticos que suenan a relleno inevitable. También canta, ésa es la verdad, la alternativa de un novillero sin méritos para doctorarse en la Maestranza al máximo nievel. Tampoco rematan carteles ciertos toreros que no han pasado de lidiadores honestos. Eso sí, el cuento es válido para echarlos por delante y ahorrarse abrir plaza. Toreros como Luque, Mora o Fandiño tienen en sus manos la oportunidad de su vida. De ellos depende aprovecharla.

Ausentes. A la cabeza de la pirámide, la incomparecencia de El Juli fue justificada con escasos argumentos por los gestores de la empresa Pagés, que en este punto no convencieron a casi nadie. En el tema de Miguel Ángel Perera, un torero sólido y necesario para cerrar toda feria, no esgrimieron excusa alguna. No le llamaron. ¿Por qué? Debe entrar en las distintas sensibilidades detectadas por Eduardo Canorea en un G-10 en el que las filas no son tan prietas como se pensaba. Sigamos con los ausentes: Curro Díaz, ésta vez sí, se había ganado su lugar en la tierra después del concertino de otoño. Del resto, poco hay que decir. Si acaso, recordar que Ponce pasará el mes de abril abanicándose por decisión propia. Hay otros nombres pero, por unas razones o por otras, se acuerdan pocos.

El caso Tomás. En este punto sí hay unanimidad con Valencia y Canorea. Si otros años la empresa había escenificado con evidente desgana una contratación que sólo podía desequilibrarles el presupuesto de la feria, en esta ocasión detallaron perfectamente los entresijos de un frustrado acuerdo en el que, después de acceder a las peticiones del críptico profeta de Galapagar, recibieron la callada por respuesta. El fichaje de José Tomás en un abono que comenzaba a hacer aguas habría redimido otras afrentas y otras ausencias injustificadas. Pero ese misterio que ponía tan cachondos a los talibanes del tomasismo empieza a poner de los nervios al mismísimo santo Job. Salvador Boix, camarlengo del diestro madrileño, acusó a la prensa de confundir al personal. Pues hable usted mínimamente claro y todos contentos. Después de una temporada pagada a precio de oro que no pasó de discretita convendría adoptar otro tono, que el personal ya se está cansando de tantos rollos macabeos. Y otro dato más: a día de hoy, que se sepa, José Tomás no está contratado en ninguna plaza. ¿Pensará torear este año?

FE DE ERRORES: En un Observatorio anterior adjudicamos a López Simón una actuación con un excelente y boyante novillo de Gabriel Rojas, en la plaza de Madrid, que en realidad protagonizó Víctor Barrio, que le cortó una oreja. Pedimos disculpas y subsanamos el error.

21
Feb/2012

LA EMPRESA PAGÉS PRESENTA HOY SUS CARTELES MÁS POLÉMICOS

La cita es a mediodía en el Salón de los Carteles de la plaza de toros. Eduardo Canorea y Ramón Valencia oficializarán las combinaciones de una Feria de Abril que ha costado mucho parir y que no dejará a casi nadie contento. Será un ciclo marcado por llamativas ausencias que ha estado mediatizado desde el primer instante de su gestación por la batalla de los derechos de televisión de los matadores agrupados bajo las siglas del G-10. A estas alturas ya son conocidas las circunstancias que han motivado la mayor parte de las incomparencias: en el caso de El Juli y Perera, pechando en primera persona con el enfado empresarial que ha acompañado la abrupta gestión de la empresa All Sports Media, que detenta los derechos de imagen de los matadores de ese G-10 que está reorganizando su estrategia de cara a Madrid.

Se dice que la empresa, plegando velas, llegó a llamar al joven maestro madrileño cuando ya era demasiado tarde para revocar la afrenta. En esa fase ya se conocía que Enrique Ponce -con el que sí se había alcanzado un acuerdo previo- respiraba hondo después de renunciar a torear de forma voluntaria en la plaza en la que casi nunca se ha sentido agusto. El ultimo caído del combate es el estilista linarense Curro Díaz, autor de una bella y cantada faena en San Miguel y sufridor de un grave percance en Abril, que parece no haber aceptado el plato único de lentejas que le ofreció la empresa. De los crípticos misterios que rodean a José Tomás -una década ausente del trascendental escenario maestrante- nadie sabe nada con auténtica certeza aunque hay quién todavía no da por perdida su comparecencia en el Corpus.

Ese rosario de ausencias, voluntarias o no, ha dejado demasiados huecos libres que la empresa ha tenido que cubrir con desigual acierto. Se suceden así demasiados carteles sin verdadero remate que han implicado premios excesivos para algunos matadores que llevan demasiado tiempo pasando de puntillas por la plaza de Sevilla. Paralelamente, esas casillas abiertas en el damero de la Feria ha otorgado oportunidades de oro para toreros en trance de lanzamiento que podrían ser un arma de doble filo.  Es el caso del novillero madrileño López Simón que ni en sueños podía pensar en tomar la alternativa en Sevilla, con Morante y Manzanares en el cartel y los toros de Núñez del Cuvillo.

Morante, Manzanares, Castella y Daniel Luque, que actuarán un total de tres tardes cada uno, serán las bases de un abono en el que también adquiere tres compromisos El Cid, el último de ellos en la Feria de San Miguel. A dos tardes aparecen diestros como Iván Fandiño y David Mora, a punto de subirse al último piso del trampolín y que no han hecho ascos a enfrentarse mano a mano con los toros de Victorino Martín. La empresa también ha contado con dos pases de Alejandro Talavante, que se mostró remolón en un principio pero se ha acabado colocando en las de Victoriano del Río y Jandilla. Juan José Padilla, sorprendentemente recuperado del gravísimo percance sufrido en Zaragoza también se escapa de las duras y además de abrirle plaza a Manzanares se apunta a una revisión del cartel mediático, el Sábado de Farolillos, junto a El Cordobés y El Fandi, que el día antes habrá alternado con el nuevo Paquirri, que retorna a Sevilla.

Valencia y Canorea también han repescado a Cayetano, que cierra cartel a Castella y Luque con los toros de Daniel Ruiz. Un caso especial y una apuesta segura es la inclusión del joven diestro sevillano Antonio Nazaré, que pechará con la de Fuente Ymbro y Montealto viendo recompensados sus esfuerzos pasados y la calidad mostrada el 12 de octubre. También se distingue la despedida del Fundi, un veterano legionario al que se le ofrenda un plato de gusto, la corrida de Garcigrande, que ha probado poco.

Nombres como los del hipervalorado riojano Diego Urdiales, el cordobés José Luis Moreno, el malagueño Jiménez Fortes, el mexicano Diego Silveti, el madrileño Alberto Aguilar, el murciano Rafaelillo o el leonés Javier Castaño completarán unos carteles en los que también figurarán los locales Salvador Cortés, Esaú Fernández y Oliva Soto. Ah, y en San Miguel puede haber sorpresas.

21
Feb/2012

OBSERVATORIO TAURINO: La Feria, llena de goteras, toma cuerpo

GOTERAS

Otro menos. La incomparencencia voluntaria de Enrique Ponce -con el que sí se había llegado a un acuerdo para que estoqueara las corridas de Daniel Ruiz y Garcigrande- ha sido el penúltimo despropósito de un calamitoso abono que avanza a duras penas en su confección. La ausencia del valenciano, que casi nunca se ha encontrado agusto en la plaza y el ambiente de Sevilla, ha vuelto a abrir dos huecos anchos: dos aperturas de cartel que la empresa se ha visto obligada a recomponer mientras acelera la maquinaria para lograr presentar los carteles, quizá a finales de esta semana. Con ese panorama no es de extrañar que -si es verdad lo que se cuenta por ahí- hayan tenido que plegar velas para llamar a Roberto Domínguez, apoderado de El Juli, y reconsiderar otra ausencia premeditada que sigue dando mucho que hablar. Pero a estas alturas del culebrón la afrenta estaba más que consumada y el joven maestro madrileño -que exigió la presencia de su compañero Miguel Ángel Perera, otro de los ausentes más comentados- no estará en la Feria de Abril.

Parches insólitos. Esa larga baraja de ausentes está obligando a algunas soluciones de urgencia que serían inimaginables en otras circunstancias. Es el caso de la presunta alternativa del novillero López Simón en el cartel estrella del ciclo. Morante y Manzanares lo usarán de cabo gastador en una corrida, la de los Núñez del Cuvillo, que más que nunca demandaba ese mano a mano rechazado por Matilla, apoderado del alicantino. No hay más remedio que tirar de hemeroteca: el tal Simón anduvo muy por bajo de un potable lote de novillos de Espartaco en su última actuación como novillero en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla y dejó escapar un magnífico novillo de Gabriel Rojas en su postrer paseíllo en la plaza de Las Ventas. ¿Qué hace un chico como tú en un lugar como este? Ay, que me da.

Cordura en Madrid. Si el toreo se había convertido en una jaula de grillos en las últimas semanas, en Las Ventas se llama a la calma. Sin contrato en vigor con Canal Plus, las negociaciones se han podido comenzar de cero, sin condicionantes previos, escarmentando en plaza ajena de los errores que han convertido el inicio de la temporada en un despropósito. Taurodelta hará primero la negociación tradicional y estudiará después la viabilidad de las retransmisiones televisivas, que se facturarían en función de los puestos contratados. Así sí.

19
Feb/2012

TOROS EN UTRERA: Morante se hartó de torear

120219 Morante en Utrera

ÁLVARO PASTOR TORRES

El diestro de La Puebla ha cuajado la faena de la tarde en el festival celebrado esta tarde un la plaza de toros de Utrera. El festejo, organizado por la Hermandad de los Gitanos a beneficio de sus obras asistenciales, también sirvió para homenajear a los toreros retirados Curro Romero y Rafael de Paula, que actuaron en las primeras ediciones de este evento, en la década de los 80 del pasado siglo XX.


Se lidiaron, por este orden, un ejemplar de Lagunajanda, muy flojo; Hermanos Sampedro, noble; un potable sobrero de Murube que sustituyó a otro de Algarra devuelto por burriciego; un nobilísimo y algo soso ejemplar de Cuvillo; otro de Murube muy molesto y un eral de Albarreal, que tuvo picantito.

Juan Antonio Ruiz Espartaco, ovación.

Pepe Luis Vázquez, ovación

Julio Aparicio, ovación tras dos avisos.

Morante de la Puebla, oreja.

Cayetano, silencio

El novillero Fernando González, ovación

La plaza registró tres cuartos de entrada en tarde espléndida.

Un Morante sembrado, perfectamente enhebrado con la noble y enclasada embestida de un cuvillo al que le faltó algo de fibra, llenó de contenido el recuperado festival de la Hermandad de los Gitanos de Utrera. Algunos iban buscando otros protagonistas de mayor peso en el papel couché pero fue el de la Puebla el que encandiló a todo el que quiso enterarse del chaparrón de toreo y arte natural que justificó la excursión a Utrera.

A pesar de todo, la mayor parte del público se mostró frío en exceso con el diestro cigarrero que enjaretó un ramo de bellísimas verónicas para comenzar un recital que vivió una de sus cumbres en un quite antológico que en otro tiempo ya sería leyenda. No se puede torear más despacio con el percal. En un escenario mayor, con una parroquia más metida en harina, el clamor se habría oído en la sierra de Ronda.

Pero daba igual, Morante –tocado con un sombrero de alas cortas y protegido con zahones- mantuvo el mismo tono en un quite de chicuelinas de color sepia y manejó la muleta con dulce y sencilla naturalidad. El toreo fundamental, por ambos pitones, fue un dechado de temple y verdadera pureza. Los adornos y los alardes de imaginación, un auténtico vademecum de lo mejor de la historia del toreo. ¡Qué se harto de torear! Y se vació con el noble novillo de los Núñez del Cuvillo en una faena larga y ancha que sólo habría necesitado de algo más de racita en el oponente y una mayor calidez ambiental.

Poco más hay que contar de un festejo que abrió Espartaco, molesto y precavido con un flojo ejemplar de Lagunajanda que le llegó a pegar un achuchón sin consecuencias. Sí hubo algunas gotitas, muy leves, del toreo sevillano de Pepe Luis Vázquez que dejó por aquí y por allí algún apunte de ese toreo añejo que gusta tanto a los cabales. Julio Aparicio, que montó un buen guateque para que le devolvieran un toro de Algarra por presuntos problemas visuales, se animó luego con un sobrero de Murube que sí le dejó expresarse en una faena algo inconexa y salpicada de chispazos de genialidad. Cayetano enseñó pocos recursos con el complicado murube que le tocó en suerte y anduvo a la deriva. El novillero local Fernando González, que se llevó varios mamporros, mantuvo la dignidad y se entregó a tope con los suyos.

Por cierto, Curro y Paula estuvieron en la plaza, cada uno por su lado. Pero, según dicen, declinaron bajar al ruedo para recibir el homenaje que les habían preparado los hermanos de Los Gitanos. Otra vez será.

13
Feb/2012

OBSERVATORIO TAURINO: La unión del toreo se hace añicos

120213 DUELO A GARROTAZOS

Ruptura total. La confección del cartel del Domingo de Resurrección en Sevilla -consumada la polémica ausencia de El Juli- podría haber sido la última chispa que se necesitaba para dinamitar la feble unión del planeta de los toros. Lo avanzaba Carlos Crivell en una movida tarde de Twitter que puso a algunos perros a comer carne de perro. Al grano: el compañero de la información taurina desvelaba que, según sus fuentes, los toreros aglutinados bajo la abrupta batuta de All Sports Media habían hecho llegar a la empresa Pagés su descontento por la inclusión del nombre de Daniel Luque en el lujoso cartel; se trata de un torero ajeno al comando G y amparado bajo el paraguas empresarial de Simón Casas y por ende, en el sistema que se quiere dinamitar. El joven matador de Gerena podría haber sido usado como aviso para navegantes y mascarón de proa de una ruptura que no traerá nada bueno para nadie. El follón estaba montado y también se conocía que, días atrás, se había celebrado una reunión de coletas en Madrid presidida por un Juli recién aterrizado después de protagonizar su particular alzamiento en la Monumental de México. El jaleo se completaba con la hipotética ruptura de negociaciones con la críptica Santa Compaña que rodea a José Tomás. Pero eso es otra historia que, a estas alturas, aburre al santo Job.

El pararrayos. Las empresas han tomado a El Juli como percha de las guantadas de este embrollo. Pero, aunque cueste reconocerlo, el madrileño también se beneficiaba de un sistema cerrado del que sólo supo o pudo salirse -con todas las taras profesionales que le queramos poner- el controvertido José Tomás, que ha rentabilizado al máximo su vocación de verso suelto. Dentro de este escenario, al joven maestro de Velilla se le estaba respetando el altísimo caché de la figura que sí es en el ruedo. Pero eso es lo que no le están perdonando los empresarios y la pregunta del millón es dura de formular: ¿Tiene la misma fuerza en la taquilla? Su ausencia de los carteles de Sevilla es una injusticia flagrante, eso está claro. ¿Para él? por supuesto, pero sobre todo para el aficionado que es el principal damnificado de esta riña de patio que llega en el peor momento para el futuro próximo de la Fiesta. La altura de miras, a un lado y otro de la trinchera, ha quedado lejos.

Torre de Babel.T Lo que sí está más que clara es la pulverización de la quimérica unión de los estamentos de la Fiesta en un momento delicado que habría necesitado la comunión de empresas, hombres de luces y ganaderos. En el fondo, la desastrosa gestión de los derechos televisivos es la gota que ha colmado un vaso que llevaba mucho tiempo lleno. Los innegables éxitos del senado de la torería en terrenos como el traspaso de las competencias taurinas a Cultura les ha hecho venirse arriba para apuntar otros objetivos en su particular guerra relámpago. Pero a la cacareada Unión de Toreros, prolongada en ese G-10 pastoreado por All Sports Media y éste, a su vez, conformando un grupo dinamitado por intereses dispares se le suma una Unión de Criadores sumida en la crisis más grave de su centenaria historia y convertida en una jaula de grillos que arde en la hoguera de las vanidades. No hay que olvidar al gremio de plata, que anda calentando sus calderas. Ésas eran las bases de una Mesa del Toro que a estas alturas podemos dar por muerta y enterrada. Dudamos que nadie, más allá de cierto gerente defenestrado, eche de menos las bondades de un foro que no ha servido para nada.

qLa red se incendiaba en la tarde del pasado sábado. Las últimas informaciones apuntaban a una congelación en las negociaciones entre los hombres de José Tomás y la empresa Pagés. Su contratación se había dado por hecha sólo unas horas antes pero Eduardo Canorea y Ramón Valencia aún permanecen a la espera de la contestación del Divino, que ha hecho del misterio y el exasperante manejo de los tiempos un método de trabajo que arroja poca luz sobre una temporada que ha comenzado con muy mal pie. A día de hoy, no se sabe nada concluyente sobre su vuelta a Sevilla. Ya lo saben: lleva ausente una década. (Foto: Matito)

La red se incendiaba en la tarde del pasado sábado. Las últimas informaciones apuntaban a una congelación en las negociaciones entre los hombres de José Tomás y la empresa Pagés. Su contratación se había dado por hecha sólo unas horas antes pero Eduardo Canorea y Ramón Valencia aún permanecen a la espera de la contestación del Divino, que ha hecho del misterio y el exasperante manejo de los tiempos un método de trabajo que arroja poca luz sobre una temporada que ha comenzado con muy mal pie. A día de hoy, no se sabe nada concluyente sobre su vuelta a Sevilla. Ya lo saben: lleva ausente una década. (Foto: Matito)

en twitter @ardelmoral

10
Feb/2012

DANIEL LUQUE OCUPARÁ EL SITIO DE EL JULI EN RESURRECCIÓN

MAESTRANZA

El madrileño podría ser la principal ausencia de un abono en el que se dibuja la silueta de José Tomás

Morante y Manzanares, con tres tardes cada uno, serán la base de una feria que finalmente sí será televisada por Canal Plus

La gestación de la cada vez más próxima Feria de Abril comienza a salir del atolladero en el que la había metido la nueva gestión de los derechos televisivos del denominado G-10, siglas que vertebran a algunas de las principales figuras del momento junto a un grupo de toreros unidos para defender en bloque sus derechos de imagen. El acuerdo con la empresa All Sports Media, que detenta los poderes para gestionar los intereses de este grupo de matadores, ha podido verificarse a pesar del clima enrarecido en el que se produjeron -o abortaron- los primeros contactos. Y así, se han liberado las ataduras de unas conversaciones que han pulverizado y retrasado el peculiar tempo y modo de trabajar de la empresa Pagés.

En cualquier caso, sí parece segura la ausencia de Julián López El Juli, que tampoco estará en los abonos de Castellón y Valencia. Hasta ahora no ha recibido la llamada del despacho de la calle Adriano y podría estar convirtiéndose en el pararrayos de las iras del estamento empresarial taurino, orillado en la gestión de este abrupto cambio en la gestión de las retransmisiones taurinas que se ha reflejado en la escasa entidad de las primeras ferias de la temporada. En circunstancias normales, el maestro madrileño -que ha abierto la Puerta del Príncipe dos años consecutivos- habría tenido plaza fija en el cartel del Domingo de Resurrección en el que sí permanecen inmutables Morante de la Puebla y José María Manzanares.  Pero a río revuelto, ganancia de pescadores: el lujoso cartel que abre la temporada sevillana se completará con el nombre de Daniel Luque, un joven matador que aún sigue en trance de lanzamiento definitivo a la primera fila del toreo. Los toros, eso también parece seguro, pertenecerán a la divisa de Juan Pedro Domecq que retornará a la plaza de la Real Maestranza después de varias temporadas de ausencia avalada por la gran camada lidiada en 2011.

Morante de la Puebla y Manzanares aún compartirán una tarde más. Será con los toros de Núñez del Cuvillo -máxima triunfadora del pasado año- en un cartel que podría encabezar el arrojado diestro Juan José Padilla si se desecha finalmente la idea inicial de dejarlo en un mano a mano. Manzanares, que no ha visto claro el bis a bis con Morante, aún lidiará un tercer encierro en la Feria, posiblemente de Victoriano del Río y está apalabrado para una cuarta actuación en la feria septembrina de San Miguel.

En el caso del diestro de La Puebla, también parece clara su presencia en la corrida de Garcigrande en coincidencia con Sebastián Castella, un llanero solitario autoexcluído del G-10 que también estoquearía los hierros de Daniel Ruiz y Jandilla convirtiéndose en la sorprendente tercera pata de una feria en la que tendrán muy difícil encaje Miguel Ángel Perera y Cayetano, que pagarán los platos rotos de las traumáticas negociaciones televisivas. En el caso del diestro extremeño Alejandro Talavante, uno de los toreros mejor posicionados para adelantar su puesto, el acuerdo parece próximo.

La previsible batería de ausencias abrirá la puerta a otros diestros que, como David Mora o Fandiño, podrían hacer doblete. Diego Urdiales, Esaú Fernández o el mucho más sólido Antonio Nazaré también podrían tener sitio en un ciclo que necesitará cubrir muchos huecos.

el caso de tomás. Ausente durante una década del coso del Baratillo, el retorno del diestro de Galapagar se ha convertido en la tradicional comidilla invernal que acompaña el horneado de los carteles. Ausente El Juli y con la sangría de abonados que está saludando la galopante crisis, parece que este año la empresa ha puesto toda la carne en el asador para favorecer el retorno de José Tomás, que también anda necesitado de un gesto para enjugar las caudalosas goteras de su campaña anterior.

Todo hace indicar que los empresarios Ramón Valencia y Eduardo Canorea y el apoderado del madrileño, Salvador Boix, han logrado la cuadratura del círculo. El Divino podría haber escogido los hierros de El Pilar y Juan Pedro Domecq, lo que obligaría a lidiar un segundo encierro al criador jerezano o a variar la lectura inicial del cartel de Resurrección, lo que no parece seguro. En los mentideros taurinos se habla de otras fechas más factibles: una podría ser el lunes 30 de abril o el martes 1 de mayo; la segunda el jueves del Corpus.

07
Feb/2012

OBSERVATORIO TAURINO: Demasiadas cumbres borrascosas

Otro petardo. No hay por dónde cogerla. La feria de Castellón presentada por Enrique Patón sigue la estela mediocre del abono trazado por Simón Casas para las Fallas de Valencia, con las que se solapa este año por imposición del calendario litúrgico. Las ausencias de El Juli, Morante y Manzanares -las máximas figuras del momento- dejan con las vergüenzas al aire un ciclo que se quiere apuntalar con ese triple y excesivo desafío torista que combina miuras, victorinos y cuadris para experimentar algún tipo de alternativa a esas ausencias irreparables.

Incógnitas hispalenses. En medio de este panorama, la gestación de la cada vez más próxima Feria de Abril permanece ralentizada. Hay quien asegura que los representantes de All Sports Media se reunieron la semana pasada con los gestores de la empresa Pagés. Si fue así, nada ha trascendido. Sí se empieza a especular en voz cada vez más alta con la ausencia de Julián López El Juli -convertido en chivo expiatorio de la torpe rebelión catódica- y hasta hay quien apunta el nombre de un frágil estilista del segundo circuito para ocupar el ancho hueco que dejaría el madrileño en el lujoso cartel del Domingo de Resurrección. En cualquier caso, la determinación de El Juli es firme. El pasado domingo ya se encargó de abortar la retransmisión de la Corrida del Aniversario en la de México a través de las cámaras de Canal Plus. Mientras, se sigue negociando en público y en privado con la vuelta del toreo a los medios generalistas para romper monopolios y ciertos liderazgos mediáticos en una guerra sorda que podría terminar como el rosario de la aurora. Volviendo a la calle Adriano, sí parece seguro el acuerdo con Manzanares. Incluso ya se ha apuntado en algunos medios que las ganaderías de Garcigrande, Núñez del Cuvillo y Juan Pedro Domecq figuran en la agenda del gran artista alicantino para escenificar su reencuentro con la afición de Sevilla. Y ya que andamos por la plaza de la Maestranza no está de más recordar que José Tomás puede cumplir una década sin actuar en este trascendental escenario si los astros no se alinean para que pueda estar presente, quizá cuando estemos despidiendo la primavera y oliendo a romero. Las gentes del Divino, ni saben ni contestan;ni en Sevilla ni en Pequín. Pero todo se andará.

Modestos y demagogia. El revuelo que hay montado también ha servido a algunos empresarios para tirar de demagogia taurina -siguiendo la estela de Castellón- apoyándose en esos sectores de la afición que detestan el presente y añoran un pasado que nunca vieron. Así se han orquestado las encerronas de varios toreros modestos con ganaderías de marchamo duro. Pero estos aspirantes se pueden estrellar con todo el equipo si no aprovechan esas oportunidades de oro que, una vez más, pondrán a cada uno en su sitio para bien y para mal. Las auténticas figuras lo son por algo.

Oportunidades ciertas. Quedarían fuera de esa simplista ecuación dos sólidos proyectos que están revalidando en América las buenas cualidades que mostraron en la pasada campaña. Estamos hablando de Iván Fandiño -con o sin los seis toros de Bilbao- y David Mora, que se encuentran en el momento de su vida. No sabemos cuánto durará, de ellos depende aprovecharlo. Si logran ser auténticas figuras, todos los que ahora los usan como moneda de cambio con los toreros de la primera fila les darán la espalda. Y es que en en el toreo, la historia siempre se repite.