Monthly Archives: Agosto 2011

30
Ago/2011

OBSERVATORIO TAURINO: Llegan los meandros de septiembre

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El hilo de la campaña. Mientras algunos acontecimientos preconcebidos siguen haciendo aguas, el verdadero viaje de la gran temporada continúa alumbrando los argumentos más densos y determinantes para el futuro inmediato del toreo: así ha vuelto a ser en la recentísima Semana Grande de Bilbao, que ha confirmado su carácter de último gran puerto de una temporada que ya ha definido por completo sus frentes, derrotas y victorias. Manzanares, Luque, El Juli, también Ponce y Perera o el más modesto Urdiales, han mantenido el brillo de los galones en una feria que se resolvió con sorpresa. Pero la Aste Nagusia bilbaína también certificó el gran momento de algunas vacadas de la cabaña brava, de una manera especial con los magníficos encierros de Núñez del Cuvillo y Alcurrucén, último gran bastión de la gloriosa sangre de Núñez. Tampoco hay que olvidar el buen nivel del gigantesco envío de El Pilar o los siempre interesantes toros de Fuente Ymbro a los que hay que sumar ejemplares sueltos de Victoriano del Río, Victorino Martín… el caso es que Bilbao ha sido el gran escaparate del toro bravo y el escenario más influyente del toreo en una intensa semana de toros que permite mirar al horizonte con optimismo mientras el rumbo de la campaña encara el definitivo curso bajo.

Y Morante… Sin embargo, el gran suceso de la feria de Bilbao tuvo sabor a Guadalquivir. El mejor Morante destapó en las orillas del Nervión su mejor versión en un año complicado e irregular, resuelto en dientes de sierra que empezaba a colmar la paciencia de muchos. Las dos orejas le abrieron la puerta grande del trascendental escenario vasco -que llevaba tres años sin franquearse- y, sobre todo le siguen manteniendo en el primer senado de la torería.

No llueve a gusto de todos. Detallamos la noticia, que aún no ha confirmado oficialmente la empresa, en el faldón de abajo: Iván Fandiño, David Mora y el mexicano Arturo Saldívar podrían ser los encargados de abrir la cada vez más próxima Feria de San Miguel. Salvo sorpresas de última hora, el cartel decidido por la empresa Pagés recoge el pulso, las novedades  y los argumentos de la gran temporada aunque, inevitablemente, ha caido como un jarro de agua fría caminito de Camas. Esaú Fernández, que había cortado dos orejas en su alternativa ferial, daba por hecha su ubicación en esa atractiva fecha       -con televisión en directo y dentro del abono- y no tenía empacho en contarlo con alegría y satisfacción indisimulada y juvenil sin saber que los planes de la empresa podían tomar otros derroteros en función de los vaivenes de la campaña. En Dos Hermanas también andaban a la expectativa pero en los despachos de Adriano ya tenían otros planes para el día del Pilar, que es la auténtica y desconocida patrona de Sevilla.

Cierre hispalense. Y así, todo hace indicar que el joven Esaú podría cerrar el cartel de un 12 de octubre con sabor hispalense, para el que la empresa ha reseñado un encierro de Marqués de Domecq redimiéndonos de paso de la carga de caballería que ha servido para clausurar la temporada maestrante en otras ocasiones. Y si la cosa va de sevillanos con verdaderas posibilidades y en trance de lanzamiento, ése sería el lugar natural de Antonio Nazaré, que cortó una oreja y se la jugó de verdad el día de la Virgen, y del palaciego Pepe Moral, que ya demostró su madura solidez en la madrileña confirmación de alternativa. Ojalá lo veamos.

23
Ago/2011

OBSERVATORIO TAURINO: Sólo quedan cuatro bolas en el bombo

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Y seguimos en las mismas. El pasado viernes se producía la quinta reencarnación de José Tomás sin salirse de ese guión establecido que, como una especie de maldición, se ha convertido en una constante en la reaparición del Divino. El suceso, que no fue tal, se verificó en la plaza de Ciudad Real con el habitual llenazo que, ésta vez, sólo logró en ansiado cartel de no hay billetes en las primeras horas de la tarde. Tampoco faltaron al programa establecido los partenaires: de puntillas el más viejo y una vez más respondón el joven tercero, abriendo de nuevo esa puerta grande que a José Tomás se le ha ido resistiendo tarde a tarde sin lograr pasar de esa protocolaria oreja de consolación que está sabiendo a tan poco.

Sin excepcionalidad. El problema es que Tomás se está comportando como una figura más del escalafón. Pero con una gran diferencia: sólo nueve tardes contratadas en plazas del segundo circuito y acompañado de demasiados teloneros discretitos sin que los resultados avalen lo que se planeó como un acontecimiento planetario. Ahí empiezan las dudas. Reconociendo que el madrileño defiende su cache en función de su indiscutible tirón en la taquilla, los resultados de este año no avalan las estratosféricas cifras que se están facturando. Y muchos de los que le siguen aquí y allí comienzan a desanimarse a pesar de que algunos siguen emperrados en disfrazar de acontecimientos lo que sólo han sido cinco tardes más perdidas en una temporada que camina por otros derroteros bien distintos.

Cuvillo opina. Mientras arrecian las dudas y se sigue soñando con el milagro que no llega, el ganadero Álvaro Núñez Benjumea salía a la palestra hace algunos días para remachar su propio clavo: “necesito toreros que defiendan mis corridas”, señaló el criador apostillando que “yo tengo que mirar por lo mío”. Seguro que Tomás se está acordando en estas fechas de los días en los que andaba a partir un piñón con los criadores gaditanos. El factor ganado, que apenas falló en las temporadas anteriores se está volviendo en contra. Eso sí, el madrileño está matando los mismos toros que el resto de las figuras en las plazas del segundo circuito. Ni más chico ni más grande aunque la importancia de su vuelta habría merecido cuidar más y mejor este apartado fundamental.

Las consecuencias. En esta tesitura, y la vista de cómo están saliendo las cosas no sería de extrañar que los supertacañones que dirigen y planifican la carrera del madrileño desde la sombra se decidieran a abordar nuevos retos en la temporada 2012 para poder mantener el altísimo caché y la excepcionalidad de sus comparecencias. En el horizonte empieza a recortarse con nitidez la definitiva vuelta a la plaza de la Maestranza y el retorno al ruedo de Las Ventas. El tiempo lo dirá. Este año, ya lo saben, sólo quedan cuatro bolas en el bombo y la última servirá para oficiar las inevitables honras fúnebres de la Monumental de Barcelona.

El verano peligroso. Cerramos el Observatorio de esta semana recordando la primera y última verdad de este singular planeta: en sólo unos días matadores como Iván Fandiño, Rubén Pinar, Víctor Puerto, César Jiménez , Israel Lancho o José Calvo y banderilleros como Alejandro Escobar, Isaac Mesa o Maera han caido heridos de diversa consideración por toros de toda condición y en ruedos de todo pelaje. La mayor parte de ellos ya han vuelto a la brecha.

twitter.com/#!/ardelmoral

15
Ago/2011

TOROS EN SEVILLA: El valor sin leyendas de Nazaré volvió a marcar la diferencia

El diestro de Dos Hermanas se jugó la vida en sus dos toros y dio un fuerte toque de atención

Álvaro Pastor Torres

Álvaro Pastor Torres

La cruz del festejo se la llevó Agustín de Espartinas que debutó en la plaza de Sevilla escuchando tres avisos en su primero

PLAZA DE LA REAL MAESTRANZA

Ganado: Se lidiaron seis toros de Martín Lorca -cuarto y quinto marcados con el hierro filial de Escribano Martín-, desigualmente presentados. El primero resultó soso y con peligro sordo; terrorífico y orientado el segundo; noble y de claudicantes fuerzas el tercero; aplomado y noblón el cuarto; avisado y peligroso el quinto. Noble y rajadito el sexto.

Matadores: Agustín de Espartinas, de canónigo y oro, palmas tras tres avisos y palmas.Antonio Nazaré, de blanco y oro, vuelta al ruedo tras petición y aviso y oreja.Miguel Ángel Delgado, de blanco y plata, palmas y algunas palmas.

Incidencias: La plaza registró más de un cuarto de entrada en tarde noche calurosa. Saludaron Ballesteros y Tomate de Jerez.

Con o sin calor, la terna de jóvenes promesas sevillanas reunía el suficiente atractivo para despertar el interés de la escasa nómina de aficionados hispalenses. Se trataba de tres matadores con diferentes registros y capacidades y en busca de la oportunidad definitiva que tenían que dar lo mejor de sí mismos para romper unas cadenas que no siempre son verdaderamente justas.

Una vez más fue Antonio Nazaré el que tiró la moneda sin importarle de qué lado iba a caer. Se la jugó de verdad, sin cuentos ni leyendas, poniendo las femorales delante de un toro orientado que desparramaba la vista en cada suerte. Pero el diestro de Dos Hermanas venía dispuesto a dar un verdadero toque de atención y no quiso dejar pasar la oportunidad de darlo todo en cada pase hasta conseguir torear con ajuste, verdad y buen trazo a un animal que sólo merecía un sablazo.

Lástima que la espada no resolviera el angustioso trasteo: habría cortado ese trofeo que marcaba la diferencia. Pero quedaba otro encerrado y Nazaré volvió a tragar quina con ese quinto, un toro orientado y mentiroso que le tomaba las medidas del traje en cada cite y echaba el freno en todos los embroques. A pesar de la calidad del regalo, el valeroso diestro nazareno volvió a poner toda la carne en el asador y hasta le enjaretó algún natural terso para culminar una valiosa labor global que debe abrirle nuevas puertas en el gran circuito.

El ecijano Miguel Ángel Delgado era el tercer hombre de esta terna de oportunidades y se llevó de primer plato un tercero colorado y de buenos comienzos con el que no fue capaz de acoplarse por completo en el inicio de su labor: quizá sobraron algunas distancias y tirones y faltó inicial claridad de ideas para administrar la bondad de un animal que se defendió muy pronto de puro flojo. Para entonces quedaba muy poco que hacer. Con el basto ejemplar que cerró plaza se templó con el capote pero no se ajustó por completo en la muleta, que sí manejó con solvencia y cierto sentido del temple. En cualquier caso, había que dar un pasito más, mire usted.

El festejo, testificado por mayoría guiri, no había podido comenzar peor. Aunque Agustín de Espartinas había lanceado muy compuesto y empacado al escurrido y feote ejemplar que rompió plaza no fue capaz de echarlo abajo en tiempo y forma después de una faena que tuvo que sortear el peligro sordo del galafate, que tomaba la muleta siempre al paso y enterádose. Insolvente con el descabello, los avisos fueron cayendo uno tras otro hasta emborronar por completo una presentación como matador en Sevilla que se había hecho esperar.

La verdad es que al diestro espartinero no le faltaron ganas. Repitió porta gayola en ambos toros pero tampoco terminó de acoplarse por completo al precioso y aplomado sardo que hizo cuarto. El toro medio se dejaba, más por el izquierdo que por el derecho, pero hubo muy poco que rascar. Otra vez será. O quizá no.

09
Ago/2011

OBSERVATORIO TAURINO: El senado del toreo se pronuncia

110809 Senado Romano

Opacidad. El larguísimo e intenso fin de semana taurino ha resultado revelador y determinante para restablecer el equibrio de una temporada que había echado el freno después de la larguísima y ya lejana isidrada. Ya habíamos hablado aquí, en estas mismas líneas, de esa extraña calma chicha que precedió a la vuelta más esperada; de la expectación informativa que rodeó la cuidada reaparición de José Tomás, un acontecimiento inapelable, que también eclipsó los episodios de una temporada que, pese a todo, iba siguiendo su curso, incluyendo la desercción general de Pamplona. Pero las figuras habían anclado en aguas calmas en espera de estos rápidos de agosto.

Expectación mediática. Esa atención informativa sin precedentes que rodeó al divino antes, durante y después de su reencarnación valenciana no cumplió la función que algunos defendían. Lejos de concentrar y devolver la atención mediática perdida por la fiesta, obvió a la crema y la flor de la torería centrándose exclusivamente en los vaivenes del madrileño, que tampoco está cumpliendo el papel premeditadamente triunfal que muchos esperaban. En las tres tardes que ha toreado, salvando la excepcionalidad de la reaparición, José Tomás se ha comportado como un torero, como una figura más, con sus aciertos y fallos; con sus virtudes y sus propias fisuras. Y con todo el mérito que se le quiera dar y que merece la durísima recuperación de la cornada de Aguascalientes, si se cobra, se actúa y se planifica por encima de todos los mortales, los resultados también tienen que ser excepcionales y marcar cumbres. Aún quedan media docena de tardes para revocar esta reflexión pero Huelva y Bayona han resultado ser dos piedras en el zapato del diestro de Galapagar, que el próximo viernes vuelve a aparecerse en Gijón después de ser mondado en sus propias barbas por dos o tres teloneros.

Los grandes reaccionan. En esa tesitura, el pasado fin de semana ha servido de campo de operaciones a una intensa reacción coral que ha devuelto a la cima del toreo y al hilo de la temporada a su verdadero orden natural. Había que triunfar y así lo hicieron Morante y Manzanares -que acabaron con todo el papel- en El Puerto de Santa María. Ese histórico mano a mano ya figura en los anales del Coso Real y fue la gran cabeza de puente de una batalla en la que también figuró el mariscal Juli, triunfante y autoritario en Huelva y El Puerto después de partirse la cabeza en Bayona cuajando un exigente y encastado ejemplar de Joselito. También salieron respondones Miguel Ángel Perera -pletórico en sendos arrimones a orillas del Guadalete- y Alejandro Talavante, que carraspeó en Colombinas y recuperó parcialmente el tono en el Abono Real. Casi sin solución de continuidad, en la amable feria de la Peregrina de Pontevedra, Enrique Ponce y Manzanares se repartían siete orejas dándole la vuelta a la tortilla a un largo fin de semana taurino que ha marcado algunos parámetros y en el que también hay que incluir por derecho propio a Daniel Luque, cada vez más solvente, ilusionante e ilusionado.

Mucho dinerito… A pesar de todo el negocio taurino no quiere o no sabe adaptarse a las circunstancias. En El Puerto se echó la carne en el asador en ese mano a mano que reventó las taquillas. En el resto de los festejos se vió demasiada piedra. Sentarse en un gallinero de sol valía 4.000 pelas de las de toda la vida.

08
Ago/2011

TOROS EN EL PUERTO: El Juli, Perera y Talavante reclaman su lugar en el mundo

Los tres espadas fueron fieles a sus respectivos conceptos en el interesante festejo de cierre

La tarde estaba condicionada por la pesada resaca del banquete del día anterior. En los tendidos aún se hablaba del concierto coral de Morante y Manzanares pero en la puerta de cuadrillas del inmenso ruedo de El Puerto aguardaban tres de los principales actores de esta extraña temporada que empieza a recuperar su verdadero pulso, el auténtico hilo.
El Juli había llegado a las orillas del Guadalete después de pasar como un huracán por Bayona y Huelva aunque a su primer toro, imponente y aleonado, le faltó fibra para que el madrileño pudiera redondear un trasteo que sólo se encajó en una rotunda serie diestra. Pero el acople definitivo se resistió con este ejemplar tan rajado y noble que acabó desinflandose en el final del trasteo. El cuarto, escurrido y zancón, sí le dejó torear hondo con el capote. Todo hacía presagiar la demostración de poderío que vendría después aunque al toro le faltó entregarse de verdad para que la fiesta fuera redonda en sus primeros tramos. A pesar de todo, El Juli acabo imponiendo sus estrellas de mariscal pasándoselo por la faja en un palmo de terreno hasta cuajarlo por completo y echarlo abajo de una contundente y habilidosa estocada corta cobrada a capón.
Miguel Ángel Perera sorteó en primer lugar un toro algo protestón, remiso siempre, al que acabó imponiendo su particular ley: firmeza en el planteamiento, rotundidad en el trazo y claridad de ideas hasta obligarlo a marchar por donde no quería ir, siempre cosido por completo a la poderosa muleta del extremeño, que también escenificó un angustioso arrimón que terminó de convencer por completo a la parroquia. La estocada cayó baja pero no fue inconveniente para que Perera cortara la primera oreja de la calurosa tarde. El quinto se desplazó en el capote de Perera, que quitó por ajustadísimas tafalleras. Con excelente son en banderillas, el animal sirvió para que su matador le recetará una faena templada, de más a menos en la que fue faltando la gasolina del toro, que había sido exprimida en los primeros tercios. Otro arrimón imposible solventó la papeleta. La espada sí falló esta vez.
Había interés por comprobar el renovado sitio de Talavante después del resbalón del día anterior en Huelva. Pero a Alejandro no le importó que su primer enemigo, algo descompuesto y andarín, le protestara en la muleta para ponerse a torear sobre la mano izquierda desde el primer instante.  Pero al bicho, con tanta movilidad como poco rumbo, le faltó calidad para afinar el trazo de una faena que no llegó a concretarse. Aún quedaba el sexto, un ejemplar descaradito de pitones que tuvo mansa movilidad en los primeros tercios. Le sorprendió, desarmándole, en los primeros compases de una faena iniciada por estatuarios y seguida de naturales de bellísimo patetismo que abrochó a una trincherilla. El toreo también brotó por el lado derecho y la faena -algo inconexa- caló en el público a pesar de la mansedumbre del animal, que acabó  claudicando en la muleta de seda de Talavante.Los tres espadas fueron fieles a sus respectivos conceptos en el interesante festejo de cierre y dieron su propio toque de atención
PLAZA REAL DE EL PUERTO
Ganado: Se lidiaron seis toros de Jandilla, bien presentados enconjunto. El primero, serio y aleonado resultó noble y un punto rajado; soso y remiso el segundo; difícil y descompuesto el tercero; potable aunque algo falto de entrega el cuarto; nobilísimo el quinto; rajado y potable el sexto.
Matadores: Julián López ‘El Juli’, de asfalto y oro, ovación y oreja con petición de otra.
Miguel Ángel Perera, de clarete y oro, oreja y vuelta al ruedo.
Alejandro Talavante, de clorofila y oro, ovación y oreja.
Incidencias: La plaza registró media entrada en tarde de mucho calor.
La tarde estaba condicionada por la pesada resaca del banquete del día anterior. En los tendidos aún se hablaba del concierto coral de Morante y Manzanares pero en la puerta de cuadrillas del inmenso ruedo de El Puerto aguardaban tres de los principales actores de esta extraña temporada que empieza a recuperar su verdadero pulso, el auténtico hilo.
El Juli había llegado a las orillas del Guadalete después de pasar como un huracán por Bayona y Huelva aunque a su primer toro, imponente y aleonado, le faltó fibra para que el madrileño pudiera redondear un trasteo que sólo se encajó en una rotunda serie diestra. Pero el acople definitivo se resistió con este ejemplar tan rajado y noble que acabó desinflandose en el final del trasteo. El cuarto, escurrido y zancón, sí le dejó torear hondo con el capote. Todo hacía presagiar la demostración de poderío que vendría después aunque al toro le faltó entregarse de verdad para que la fiesta fuera redonda en sus primeros tramos. A pesar de todo, El Juli acabo imponiendo sus estrellas de mariscal pasándoselo por la faja en un palmo de terreno hasta cuajarlo por completo y echarlo abajo de una contundente y habilidosa estocada corta cobrada a capón.
Miguel Ángel Perera sorteó en primer lugar un toro algo protestón, remiso siempre, al que acabó imponiendo su particular ley: firmeza en el planteamiento, rotundidad en el trazo y claridad de ideas hasta obligarlo a marchar por donde no quería ir, siempre cosido por completo a la poderosa muleta del extremeño, que también escenificó un angustioso arrimón que terminó de convencer por completo a la parroquia. La estocada cayó baja pero no fue inconveniente para que Perera cortara la primera oreja de la calurosa tarde. El quinto se desplazó en el capote de Perera, que quitó por ajustadísimas tafalleras. Con excelente son en banderillas, el animal sirvió para que su matador le recetará una faena templada, de más a menos en la que fue faltando la gasolina del toro, que había sido exprimida en los primeros tercios. Otro arrimón imposible solventó la papeleta. La espada sí falló esta vez.
Había interés por comprobar el renovado sitio de Talavante después del resbalón del día anterior en Huelva. Pero a Alejandro no le importó que su primer enemigo, algo descompuesto y andarín, le protestara en la muleta para ponerse a torear sobre la mano izquierda desde el primer instante.  Pero al bicho, con tanta movilidad como poco rumbo, le faltó calidad para afinar el trazo de una faena que no llegó a concretarse. Aún quedaba el sexto, un ejemplar descaradito de pitones que tuvo mansa movilidad en los primeros tercios. Le sorprendió, desarmándole, en los primeros compases de una faena iniciada por estatuarios y seguida de naturales de bellísimo patetismo que abrochó a una trincherilla. El toreo también brotó por el lado derecho y la faena -algo inconexa- caló en el público a pesar de la mansedumbre del animal, que acabó  claudicando en la muleta de seda de Talavante.
07
Ago/2011

TOROS EN EL PUERTO: Morante y Manzanares restablecen el orden natural del toreo

El mano a mano programado en El Puerto llenó la Plaza Real y colmó las expectativas levantadas

PLAZA REAL DE EL PUERTO

Ganado: Se lidiaron seis toros de Núñez del Cuvillo, de ajustada presentación. El primero no pasó de flojo y protestón; soso y discontinuo el segundo; nobilísimo el tercero, al que se le dio la vuelta al ruedo en el arrastre; noble y manso el cuarto; sólo potable el quinto; desinfladillo y un punto remiso el acucharado sexto, aunque posible al final.

Matadores: Morante de la Puebla, de fuego y azabache, silencio, dos orejas y dos orejas.

José María Manzanares, de damasco violeta y oro, oreja, oreja tras aviso y dos orejas.

Incidencias: La plaza se llenó hasta la bandera en tarde algo calurosa y ventosa. Destacó, a pie y a caballo, la cuadrilla de José María Manzanares.

El verdadero plato fuerte del largo abono real, el único que logró llenar la inmensa plaza de El Puerto estaba programado ayer: un atractivo mano a mano que enfrentaba a Morante y Manzanares con la vacada de moda, la de Núñez del Cuvillo que también lidió un encierro preciso en presnecia y potable en el comportamiento que supo sumarse a la fiesta. Todo fue de menos a más: tras el premioso preámbulo que abre los festejos en el Coso Real, Morante dibujó tres verónicas de postal con un toro inválido que no sirvió en el último tercio. El caso es que el personal andaba con él y le aplaudió desde que salió animoso a recibir al tercero, un toro sueltecito pero de excelente fondo que sirvió al de La Puebla para dibujar una faena plena de belleza resuelta sobre ambas manos que hizo crujir a la complaciente parroquia sin saber que aún quedaba lo mejor. El toreo al natural, el repertorio de aguafuertes y la sincera entrega del diestro de La Puebla, que culminó su trasteo con un pinchazo y una estocada, devolvieron las ilusiones de otro tiempo.

El quinto también le dejó expresarse por chicuelinas y hasta compartir palos con Manzanares, que encantó e improvisó a pesar de marrar. Morante sí acertó, aunque fue alcanzado al salir del embroque en el tercer par. Hubo larga pausa para recomponerle la ropa pero pidió una silla a los palcos y se montó la marimorena en un inicio de faena entronizado en enea. En la faena, dictada a golpes de inspiración, hubo de todo: muletazos hondos; ayudados de otro mundo y compás de bulería. La tarde estaba lanzada y aunque el toro no valía un duro el trasteo se vivió como una revelación que acabó de desatar los entusiasmos.

José María Manzanares había sido el primero en puntuar gracias a una faena ajustada, cuajada de pausas pero de sabia administración que rompió en dos excelsos muletazos diestros y un cambio de mano marca de la casa. Un natural de aire escultórico marcó la cumbre y apuntó el trofeo que amarró con un contundente volapié contrario que echó abajo al cuvillo. Había que salir a por todas con el cuarto, un mansísimo animal que se quedó sin picar. Pero hubo cante y quejío en las chicuelinas del quite, cosidas con media arqueológica. Curro Javier y Blázquez lo cuajaron con los palos y el Manzana se meció en la obertura de un faenón expresionista, hondo y arrebujado; interpretado sobre el lado diestro y sentido en cada pase. No importó la mansedumbre del toro, que sí brindó nobleza para fraguar una obra refrendada con una espectacular estocada en la suerte de recibir que no bastó para echarlo abajo. Aún quedaba el sexto, brindado a Fermín Bohórquez después de un gazpcho de la cudrilla -excelente Curro Javier con el capote y Trujillo con los palos- y cuajado de cabo a rabo en una faena a más resuelta de un soberbio volapié después de ayudados junto a las tablas. José María Manzanares y Morante de la Puebla habían restituído el orden natural del toreo.

04
Ago/2011

TOROS EN HUELVA: La renovada proyección de Daniel Luque gana a un tibio Tomás

110804 Tomás en Huelva

La segunda comparecencia del diestro madrileño en la primera de Colombinas no estuvo a la altura de las expectativas levantadas

PLAZA DE LA REAL MAESTRANZA

Ganado: Se lidiaron seis toros de El Pilar: el primero, justo de presencia resultó flojo y noble; el segundo, de feas hechuras, no tuvo mala condición pero pecó de tardo; el tercero, terciado, anduvo escaso de motor. El cuarto fue noble y de buen comportamiento. El quinto, informal fue potable y el sexto no sirvió.

Matadores: Emilio Silvera, de lirio y oro, ovación tras aviso y ovación.

José Tomás, de aceite y oro, oreja y ovación tras petición insuficiente y aviso.

Daniel Luque, de grana y oro, oreja y silencio.

Incidencias: La plaza se llenó hasta la bandera en tarde algo calurosa. Se guardó un minuto  de silencio en memoria de la madre de Emilio Silvera, recientemente fallecida.

Dos verónicas, una media y una larga marcaron la diferencia. El toro, segundo del encierro de El Pilar, era un horror de hechuras pero la atención y la expectación orbitaban en torno a la montera del diestro de Galapagar en su segunda venida entre los vivos. Tomás ya había estado a punto de ser alcanzado al quitar por esas chicuelinas enfrontiladas que forman parte de su nuevo repertorio al hacerse presente en el ruedo de La Merced. Noble y algo tardo, el toro no se adaptó a la alta exigencia del concepto del madrileño, que anduvo correcto con la derecha y mucho más intenso con la izquierda en el corpus central de una faena que fue ganando en calor a la vez que avanzaba su metraje. Pero la verdadera emoción sólo llegó en una voltereta que devolvió la tensión dramática a un trasteo de medio tono que no gozó de la excepcionalidad de otras tardes. La estocada, contraria y efectiva, le sirvió para cortar una oreja cariñosa. El cuarto tuvo mejor presencia pero poco gas y se quedó debajo en los primeros compases de una faena  en la que hubo muchos pases, no todos buenos. Y el verdadero acople llegó demasiado tarde, muy a favor de ambiente, sin llegar a amarrar el trofeo con esas manoletinas de concepto renovado que no terminaron de arreglar una labor simplemente vulgar. La espada tampocó funcionó: la cosa quedó en gris oscuro.

Pero Tomás había elegido de coche escoba a un joven paladín que confirmó su buen momento después de triunfar con fuerza en la recentísima feria de Santander. Lástima que el tercero anduviera cortito de fuerzas aunque Luque mostró su aptitud y actitud desde el primer muletazo: con cadencia, temple, firmeza y exposición, especialmente en una empacada serie diestra a la que siguió otra en el filo de la navaja que hizo un raya en el agua. Pero el toro no tenía ni medio motor y la faena se quedó en una solemne declaración de intenciones firmada con ayudados de cartel y una estocada trasera. Con el sexto, que hizo cosas raras de salida, no hubo la misma decoración. Rebrincado y protestón sí sirvió para comprobar la sincera firmeza de Daniel Luque, siempre en el sitio, siempre dispuesto a torear más allá del brillo de los muletazos y la derrota del animal, que se acabó echando en la yema de la faena. A pesar de todo, ahí quedó una demostración de lo que puede dar de sí en el curso bajo de la campaña.

Emilio Silvera, antigua gloria local en las postrimerías de su carrera, oficiaba el dudoso papel de telonero después de quedarse fuera de la pasada feria por la forzada ausencia del Divino. Silvera sorteó en primer lugar un novillote noble y un punto protestón con el que no pasó de voluntarioso. Con el boyante cuarto, más en el tipo de la casa, el tercero  de la cuadrilla -un tal Jesús de María- formó un gazpacho pareando al quiebro en los mismos medios aunque el matador, entonadillo a ratos, no terminó de entenderse por completo con un animal que merecía otras excelencias, otras medallas. Tampoco se podía pedir más. ¿No?

02
Ago/2011

OBSERVATORIO TAURINO: José Tomás tiene una ría…

La expectación está servida de nuevo. José Tomás aparecerá en la puerta de cuadrillas del coso de La Merced de Huelva a la derecha del veteranísimo diestro choquero Emilio Silvera y el joven paladín Daniel Luque en su segunda tarde de la temporada. Su contratación ha disparado al demanda de abonos, que ha rozado el 70% del aforo total. Concretamente, un 67% de la plaza de Huelva está abonada para este año, lo que supone unos 4.650 abonados, sobre un aforo de unas 7.000 localidades. En términos relativos, el incremento del abono respecto al año pasado es de un 80%. Estaremos allí para contárselo.

La expectación está servida de nuevo. José Tomás aparecerá en la puerta de cuadrillas del coso de La Merced de Huelva a la derecha del veteranísimo diestro choquero Emilio Silvera y el joven paladín Daniel Luque en su segunda tarde de la temporada. Su contratación ha disparado al demanda de abonos, que ha rozado el 70% del aforo total. Concretamente, un 67% de la plaza de Huelva está abonada para este año, lo que supone unos 4.650 abonados, sobre un aforo de unas 7.000 localidades. En términos relativos, el incremento del abono respecto al año pasado es de un 80%. Estaremos allí para contárselo.

…con playas de terciopelo. El divino escenificará su segunda venida en el coso de La Merced, que ha visto crecer su abono como la espuma en una feria montada en torno a su figura. Óscar Polo y Carlos Pereda, los empresarios de la plaza choquera, han echado el resto para contratar a José Tomás y parece, segun dicen, que las cuentas salen a pesar de las altísimas exigencias económicas del berroqueño diestro de Galapagar. Huelva y Linares serán las dos únicas plazas andaluzas que pise en el ajustado calendario que le servirá de millonaria toma de contacto con el toro después de la gravísima cornada de Aguascalientes. Aún faltan algunos nombres en ese programa de mano aunque ayer mismo se confirmó que estaría en Nimes junto a Javier Conde y Tomás Duffau estoqueando toros de Jandilla. Se descartaba así la hipotética reconciliación con los Núñez del Cuvillo que se había venido especulando para ese compromiso en la Feria de la Vendimia nimeña. En Valladolid actuará entre los paisanos Manolo Sánchez, telonero de cámara que por fin se despide, y el esteta Leandro. Aún es un enigma el cartel de la clausura definitiva de la Monumental de Barcelona, el próximo 25 de septiembre.

Consumación cultural. Despedíamos la semana con esta noticia: los ministerios de Interior y Cultura habían oficializado el traspaso de competencias a través de un Real Decreto. Ya se lo contamos con detalle el pasado sábado. Con las competencias que detentan las distintas comunidades autónomas hay poco que rascar en el terreno práctico aunque el planeta de los toros tiene una magnífica oportunidad que no puede dejar pasar. Más allá del indudable valor simbólico del traspaso, las gentes del toro tienen que encontrar los resortes para precintar el blindaje definitivo del espectáculo contra esas posibles agresiones abolicionistas que acechan otras tierras y otras plazas. En el mismo envío hay que luchar por la rebaja de la desorbitada fiscalidad actual, la búsqueda de definitivos órganos federativos que unan a un mundillo naturalmente invertebrado y, sobre todo, por la limpieza bajo nuestras propias alfombras. Toda esta tramoya cultural se queda en trampantojo si los actores del tinglado no asumen su propia responsabilidad. El toreo sólo es cultura si ofrece calidad y depura la cantidad. El G-10 aún tiene trabajo que hacer para vencer el escepticismo general y esta labor podría haber comenzado mucho antes poniendo ciertos asuntos en manos de profesionales. Los problemas venían de largo pero nunca es tarde si la dicha es buena. Seguiremos expectantes. Enhorabuena.

Cantera bajo mínimos. Los futuros toreros de otros lares, especialmente de la provincia de Badajoz, han pegado un soberano repaso a los aspirantes de las escuelas sevillanas. Un sanluqueño, un mexicano o un granadino han vuelto a ganar en capacidad, ambición y calidad a los nuestros. Hay que apretarse los machos y, seguramente, cambiar algunos parámetros equivocados. Primero hay que arrimarse y después viene todo lo demás. Y una última reflexión: ¿los chicos escogidos por el jurado de asesores para la final del ciclo de promoción eran los de mayores posibilidades? No se…

Rumores. Dicen por la calle Adriano que Morante no se encerrará con seis toros para despedir la campaña. Quién sabe. También se apunta a Esaú Fernández, David Mora e Iván Fandiño para el festejo en blanco de San Miguel. ¿Y Arturo Saldívar? Veremos…