Monthly Archives: Julio 2010

30
Jul/2010

TOROS EN SEVILLA: Rafael Cerro nos devuelve la ilusión del toreo

El aspirante de Badajoz gana el ciclo de promoción. Adrián brilla a alto nivel

Arjona

Arjona

PLAZA DE LA REAL MAESTRANZA

Ganado: Se lidiaron seis erales de Carlos Núñez, mansos, deslucidos y rajados en líneas generales. El peor, por bruto y descompuesto, fue el segundo. El quinto fue remiso pero dejó estar y el sexto, sin calidad, se dejó más.

Finalistas:

Fernando Adrián (Escuela de Arganda del Rey), ovación y oreja tras aviso.

Borja Álvarez (Escuela de Alicante), silencio tras aviso en ambos novillos.

Rafael Cerro (Escuela de Badajoz), ovación tras aviso y dos orejas.

Incidencias: Magnífica entrada en los tendidos de sol, más floja en la sombra.

Se estrenaba la madrugada y la luz de los focos iluminaba una estampa antigua que nos reconciliaba con el toreo y nos hacía mirar hacia un futuro que algunos quieren hipotecar en manos del interés político. Un nutrido grupo de chavales daba sentido a la salida a hombros de Rafael Cerro y pintaba la noche de esperanza. No era el costalero patibulario de turno, eran un puñado de jóvenes aficionados que llevaban en volandas a un torero poniendo la firma más bella a una final llena de contenido en la que se impuso la entregada calidad de Rafael Cerro. Triunfaba el toreo y, por fin, un par de novilleros eran capaces de dar el paso al frente. Que cunda el ejemplo en el escalafón.

El novillero extremeño amarró su gran triunfo tirando de casta y después de ser volteado cuando trataba de apurar las embestidas del sexto de la noche. Llegaron entonces un puñado de naturales tan bellos como arrojados, templados y dibujados hacia adentro para epilogar una labor de largo metraje en la que hubo entrega, pulso y estética a pesar de que el novillo, dejándose, no terminó de entregarse nunca. Pero Rafael Cerro anduvo muy por encima de él, se la dejó puesta con exacta precisión y mostró un toreo zurdo de altos kilates que le debe abrir muchas puertas. El ganador de la final ya había mostrado su aptitud y su actitud ante el más difícil y rajado tercero, al que recibió con verónicas crecientes en intensidad y acople antes de emplearse en un trasteo mandón, por encima de la mansedumbre de un enemigo que acabó refugiado en tablas mientras el novillero pacense lo exprimía al máximo. Ojo con él.

Con algo menos de suerte en el lote lidiado, el madrileño Fernando Adrián también mostró sus muchas y muy buenas cualidades. Supo hacer romper hacia adelante al rajado primero, que tomó siempre la muleta a regañadientes. La faena fue tan sorda como valiosa, sacándole los muletazos de uno en uno antes de que se rajara definitivamente. Pero pudo desquitarse por completo con el cuarto, otro animal que resultó remiso pero que acabó tomando la muleta de Fernando Adrián, impecable en el toreo al natural, encajado siempre con su enemigo hasta llevarlo en muletazos largos y sedosos. Adrián tiene un magnífico concepto del toreo, una enorme capacidad y su entrega es serena y consciente. Siempre por encima de sus dos novillos, el de Torres de la Alameda es otro nombre a apuntar en la agenda.

Los inescrutables designios del jurado de asesores habían colado en la final al alicantino Borja Álvarez. Como era de esperar, actuó de convidado de piedra en un cartel en el que brillaban sólo dos nombres aunque habrían merecido la inclusión otras coletas más capaces. En el veredicto final no cabía discusión: Para Cerro será el vestido de torear que regala la Real Maestranza.

29
Jul/2010

ABOLICIONISMO CATALÁN: La melancolía de un planeta enfermo

La abolición taurina de Cataluña, más allá de su valor simbólico y de su extrapolación al interesado debate identitario de los políticos puede servir para poner a remojar otras barbas y profundizar en todas las causas de la decadencia taurina de la tierra de la butifarra.

Los antitaurinos ya han comprobado la escasa fortaleza del enemigo a batir y otras tierras de España con pocas plazas en actividad y aficiones más tibias -es el caso de Galicia o Asturias- podrían seguir más pronto que tarde el mismo camino si los grandes partidos, especialmente el PSOE, no toman este toro por los cuernos en forma de blindaje definitivo que ahorre previsibles debates futuros. Pero la defensa de la fiesta de los toros también necesita de la unión desinteresada de todos los estamentos que participan en su organización. Esa unión tiene que ir más allá de la pólvora gastada en salvas o en pomposas mesas pseudofederativas de escasa representatividad y nula operatividad.

En las jornadas anteriores, según se iban torciendo las previsiones más optimistas, hemos hablado largo y tendido de la presión nacionalista y la batalla de símbolos españolistas; de las trabas legislativas que han ido limitando un espectáculo que ha alcanzado el siglo XXI de forma muy testimonial y residual en Cataluña. Ya explicamos que el trabajo de los antitaurinos comenzó hace mucho y la plaza Monumental de Barcelona es el único coso al que -en la práctica- afecta la prohibición impulsada por la ILP que ayer tomaba rango de ley en el parlamento catalán.

La trayectoria de este histórico coso en el último medio siglo, también la de las otrora activas plazas de Tarragona, Gerona o la Costa Brava, nos permiten abrir otras vías de análisis más allá del victimismo que, en la derrota, se antoja el camino fácil que puede tomar el invertebrado y pasivo planeta de los toros. Y es que se nos llena la boca de hablar de la antigua pujanza taurina catalana, de las tres plazas que llegaron a funcionar simultáneamente en Barcelona, una ciudad que sólo ha despertado de sus ruinas taurinas en los últimos tres años al calor de la reaparición de José Tomás -un oasis temporal truncado por la cornada de Aguascalientes- y la buena gestión de los Matilla, arrendatiarios de la familia propietaria, los Balañá, que iba a ser ganadora del envite fuera cual fuese el resultado de la votación de ayer.

Aquella pujanza antigua tuvo mucho que ver con la calidad ofrecida por el viejo Pedro Balañá, un genio todopoderoso del empresariado taurino que convirtió la ciudad condal en el cuartel general del toreo. Ésa calidad no fue cuidada por sus sucesores. La irrupción del turismo en los tiempos del desarrollismo propició la entrada de un dinero fácil que no necesitaba de la excelencia de toros y toreros de primera fila para llenar la caja. El espectáculo barato para guiris acabaría haciendo desertar a la sólida afición de otro tiempo. El despropósito se consumaba, en el caso de la Monumental, dejando en manos de empresarios de tercera la gestión de corridas sin contenido que terminaron de hundir una plaza para la que algunos ya andaban urdiendo planes. Se terminaba se condenar así un espectáculo que, para más inri, tenía que enfrentarse a la creciente catalanización artificial de todos los resortes de la vida doméstica de una región construida a golpes de inmigración.

Con o sin esas llamadas que quieren separar la abolición del secesionismo catalán, a nadie le puede caber ya ninguna duda del trasfondo político de la drástica medida. La prohibición de las corridas de toros se enmarca dentro de un nacionalismo desquicidado que llega a plantear sanciones para los taxistas que exhibieron banderas españolas tras el triunfo de la selección española.  Es innegable que la fiesta ha sido usada como moneda de cambio; que se ha buscado el alto valor simbólico de una prohibición que, en la práctica, condena lo que ya sólo era un residuo. Era el enemigo más débil, pero también el más ilustre, el de mayor resonancia dentro y fuera de España.

Partiendo de esa realidad, las lágrimas de cocodrilo de este peculiar planeta que sigue clamando por los presuntos paraísos que llegarán de la mano del Ministerio de Cultura no deben impedir la autocrítica. Si la fiesta había llegado a ese estado residual en Cataluña no sólo era por la presión y los factores externos, también por la propia idiosincrasia de un mundillo que nunca ha tenido visión de futuro.

Una vez más, el peor enemigo de la fiesta es la fiesta misma: un espectáculo que se defendería solito a base de calidad, competitividad, pujanza e integridad de todos sus resortes organizativos. Más allá de echar la culpa al maestro armero, conviene mirar hacia adentro para saber lo que se hizo mal, lo que se sigue haciendo fatal. Ahora se llora lo perdido, pero hace más de una década nadie movió un dedo para revocar la legislación que metía a las corridas de toros en el corredor de la muerte. Ésa es la pura e irreversible verdad.

Pero podemos extender este análisis a otros terrenos resbaladizos. La recurrente crisis está constituyendo un magnífico ejercicio para comprobar todo lo que le sobraba a la fiesta de los últimos lustros, convertida en un engendro inflado a golpe de ladrillos, pliegos deshorbitados y ayuntamientos pretenciosos con espíritu de nuevos ricos. Se esfumaron aquellos duros antiguos que tanto dieron que hablar y sólo quedará la excelencia. Los estamentos taurinos tienen que tomar buena nota. Ahí estará la defensa más cualificada de la fiesta, buscando su pujanza y su difusión mediática como espectáculo de élite y alto nivel.

Salgamos de Cataluña y viajemos a la provincia más taurina de España, que no es otra que Madrid. La decadencia de la Monumental catalana debería ser un ejemplo para la plaza de Las Ventas, que sigue constituyendo un sustancioso negocio directamente proporcional al estruendoso fracaso de su gestión. En Madrid se dan decenas de espectáculos absolutamente catastróficos en medio de un ambientazo que nada tiene que ver con el despropósito que se perpetra en el ruedo. ¿Hasta cuando? Cataluña también desperdició sus días de vino y rosas mientras los mercaderes del templo convertían las corridas en pantomimas. Son dos caminos convergentes. El ejemplo de Cataluña sólo debe servir para la unión definitiva de todo el toreo y hay que dejar de llorar por las esquinas.

28
Jul/2010

A MIS DOS O TRES LECTORES:

Queridos amigos, mañana a partir de las seis de la tarde voy a participar en un encuentro digital organizado por la edición web de El Correo de Andalucía.

Como no podía ser menos, la temática a tratar será la recentísima prohibición de la Fiesta Nacional en las tierras de Cataluña.

Os animo a que participéis con vuestras preguntas.

Muchas gracias a todos.

PODÉIS IR ESCRIBIENDO VUESTRAS PREGUNTAS EN EL SIGUIENTE ENLACE:

http://www.elcorreoweb.es/mastoros/100171/encuentro/digital/alvaro/r/moral/critico/taurino/correo/andalucia

28
Jul/2010

ABOLICIONISMO TAURINO EN CATALUÑA: EL DÍA ‘D’

El parlamento de Cataluña vota hoy la prohibición de las corridas de toros

La libertad de voto otorgada por el PSC a sus diputados autonómicos tendrá la clave de la votación que puede convertir la ILP en una ley que acabe con el toreo en tierras catalanas

La fiesta de los toros puede firmar hoy su definitivo parte de defunción, dando cobertura legal a una lenta muerte que ya tiene precedentes legislativos. El cambio de rumbo del PSC, otorgando libertad de voto a sus parlamentarios, ha dado un viraje inesperado a un debate que estaba muy reñido.

El pasado mes de diciembre, cuando se admitió a tramite la iniciativa legislativa popular que pretende la abolición de las corridas de toros, las fuerzas estaban mucho más igualadas. Pero el optimismo de entonces ha dado paso a los más negros presagios. Las cuentas no salen y el cambio de actitud del PSC puede inclinar la balanza dando rango de ley a un debate simbólico que va mucho más allá del presunto proteccionismo animal.

Aunque el gobierno catalán se ha apresurado a desvincular este debate de cualquier confrontación soberanista, la cercanía temporal y la polvareda levantada por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán ha debido pesar en los últimos movimientos de algunos sectores del PSC. Y así, los cinco parlamentarios de la corriente socialista Ciutadans pel Cambi, una de las alas más nacionalistas, ya han asegurado que su voto será contrario a los toros aunque el presidente de la Generalitat, José Montilla, votará a favor.

Con las cifras en la mano, antes de que se abra la sesión los partidarios de abolir las corridas de toros ya cuentan con los votos de los 21 parlamentarios de ERC y los 12 de ICV. En total son 33 sufragios a los que habría que sumar más de la mitad de los votos de CiU -que cuenta con un total de 48 diputados- y el de los diputados socialistas que opten por el abolicionismo taurino.

A priori, los protaurinos cuentan con los catorce votos del grupo popular y los tres del grupo mixto. A este cómputo habría que sumar algún voto de Convergencia y, previsiblemente, la mayor parte de los apoyos de los diputados socialistas catalanes, que suman 37 escaños. PSC y CiU tienen la llave definitiva para abolir la fiesta en Cataluña. La pelota, más que nunca, ya rueda por el tejado. Hoy es el día D.

27
Jul/2010

OBSERVATORIO TAURINO: Entre todos la mataron y ella sola se murió

Consumatum est. El parlamento catalán abrirá su sesión de mañana para dictar sentencia de muerte a una tradición centenaria en medio de un debate virtual y político que nada tiene que ver con los controvertidos derechos de los animales ni las exigencias de los ciudadanos de Cataluña. No se trata de abolir la muerte de una res brava en el ruedo; es una mera guerra de símbolos, una confrontación ficticia absolutamente alejada de los verdaderos problemas de la gente de a pie. El inesperado giro de timón del PSC, que no se puede entender sin la polvareda política levantada por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán, otorga libertad de voto a sus parlamentarios. La suerte está más que echada.

Matar a un muerto. Pero no es el momento de derramar lágrimas de cocodrilo. Sí el de comprobar que la fiesta en Cataluña hace tiempo que es un cadáver sin que las mismas voces que ahoran amenazan con no sé cuantas acciones legales dijeran esta boca es mía. El trabajo del activo lobby antitaurino ha sido inteligente, minucioso, lento y con pasos seguros. La piqueta fue sentenciando una a una a las plazas catalanas amparada en una legislación que condenaba la construcción de nuevos cosos, la instalación de recintos portátiles y la entrada al espectáculo de menores de 14 años. La Monumental de Barcelona, entregada a mercachifles en los momentos más delicados de su historia reciente, se convertía en el único bastión taurino de la región y ha desempolvado sus mejores glorias de la mano de la familia Matilla y la gloriosa reaparición de José Tomás. Mañana sabremos si se trata del canto del cisne de un edificio histórico que hace algunas décadas fue el estado mayor del toreo. Sus propietarios, la familia Balañá, ni están ni se les espera. La futura reconversión de la Monumental en un centro comercial es un secreto a voces. El toreo ya no interesa a los Balañá. Lo que se vota mañana es el puntillazo definitivo a un toro moribundo. Mientras, la Mesa del Toro se va a la guerra con pistolas de agua y a la entraña del toreo, más allá de las cansinas condenas de circunstancias le importa un pito el asunto. En la práctica se trataba de cerrar una sola plaza de toros pero el valor simbólico de la previsible abolición es aplastante y crea un peligroso precedente.

La paz de Versalles. El culebrón del mostachón ha tenido final feliz. La mediación del atribulado alcalde, Francisco Jiménez, y el consenso con la empresa y los toreros anunciados permitirá que Luis Vilches se integre en el cartel inaugural del nuevo e inconcluso coso de Utrera. Se pone fin así a la bronca municipal y el concurso de intereses de todo tipo que han tomado al honesto diestro utrerano como excusa para hacer política de río revuelto. Se lo podían haber ahorrado haciendo las cosas bien desde el principio. Que sea para bien.

Y La Algaba, sin toros. Si en Utrera andan de estreno, la singular plaza de carros de La Algaba no abrirá este año sus puertas en septiembre. La recurrente crisis tiene la culpa de interrumpir esta tradición taurina local, basada en la promoción de nuevos valores y en los festejos populares. Pero si en la caja no hay ni para folios, dificilmente se podrá rascar el macizo puñado de duros que costaba sacar adelante una feria que tenía un sitio especial dentro del calendario taurino sevillano. Los responsables municipales ofrecen la plaza a cualquier empresa que quiera arriesgar sus cuartos. La cosa está cruda.

alvarordelmoral@hotmail.com

26
Jul/2010

Abolicionismo en Cataluña: Una prohibición simbólica

Antigua plaza de toros de Las Arenas de Barcelona

Antigua plaza de toros de Las Arenas de Barcelona

La restrictiva legislación actual ya ha acabado de facto con la fiesta de los toros

La posible -y más que previsible- abolición de la fiesta de los toros en Cataluña dando rango de ley a la polémica ILP que se vota el día 28 de julio no deja de ser la guinda de un proceso iniciado hace varios años que ya ha borrado, de facto, las corridas de toros en las tierras catalanas gracias a una restrictiva legislación que cercena la Fiesta.

La verdad es que no se trata de prohibir la Fiesta en Cataluña: los toros hace tiempo que dejaron de pertenecer al calendario festivo de la región más allá de los populares corre-bous, a los que sí respetaría la polémica abolición que ha levantado tibiamente en armas a los hombres del toro. La cruda realidad es que esa hipotética prohibición, en la práctica, sólo implicaría el cierre de la Monumental de Barcelona, única plaza en funcionamiento de toda Cataluña.

La legislación en vigor ya prohibía la construcción de nuevos recintos taurinos aunque tolera la celebración en las antiguas plazas fijas, nunca en recintos portátiles. Esa normativa con conejo escondido en la chistera ha permitido acabar sin ruido alguno con la fiesta en capitales como Gerona, una de las plazas más activas de la región que fue víctima de la piqueta hace muy pocos años. A la plaza de Tarragona, sometida a un larguísimo proceso de remodelación de incierto destino, ni está ni se la espera. Los numerosos y en otro tiempo activos ruedos de la Costa Brava -San Feliú de Gixols, Olot o Cadaqués- hace tiempo que cerraron sus puertas dejando atrás una historia pródiga en festejos que se celebraban hasta en invierno gracias al concurso del turismo.

26
Jul/2010

Abolicionismo en Cataluña: Es la hora de la verdad

El próximo miércoles se dirime la abolición de la Fiesta en Cataluña

La iniciativa legislativa popular que pretende acabar con la fiesta de los toros en tierras catalanas se enfrenta a la votación definitiva rodeada de los peores augurios.   En contra de lo que se venía asegurando, el PSC dará libertad de voto a sus diputados, entre los que no reina la unanimidad.

En el ojo del huracán se sitúa la figura del diputado socialista David Pérez, que siempre se ha declarado partidario de la fiesta -pertenece a la Asociación Taurina Parlamentaria- y había contenido la acción de las asociaciones profesionales taurinas con la promesa de que su grupo parlamentario votaría en bloque, siguiendo la disciplina de grupo, a favor del mantenimiento de las corridas de toros en la Monumental de Barcelona, único coso que permanece en activo en tierras catalanas.

Pero no será así. El PSC ha decidido dar libertad de voto a sus diputados en una votación que tendrá lugar en el último pleno del curso parlamentario catalán. Será el primer punto del orden del día de la sesión del próximo día 28, tras la admisión a trámite el pasado 18 de diciembre de la iniciativa legislativa popular apoyada por 67 de los 135 diputados del parlamento de Cataluña. El proyecto está avalado además por un reciente y polémico informe del Consejo de Garantías Estatutarias que dictaminó que la Generalitat catalana es competente para prohibir las corridas de toros, una resolución que contó con el voto particular del jurista Julio Añoveros que discrepó clara y abiertamente con sus compañeros.

Las reacciones de las gentes del toro han vuelto a mostrar la cortedad de miras de este singular e invertebrado planeta que ha entregado su representatividad a un órgano con pretensiones de federación, la llamada Mesa del Toro, que no ha sabido ir más allá de la habitual e inoperante declaración de intenciones después de celebrar una reunión intrascendente en la que el propio David Pérez -el parlamentario que se sitúa como cabeza de turco del desaguisado- descargaba la responsabilidad de la decisión de otorgar libertad de voto al grupo parlamentario sobre la ejecutiva del PSC, no sobre la ejecutiva nacional del PSOE, tal y como erróneamente declaró la Mesa del Toro en un comunicado. En ese documento, entre otras consideraciones se recogía que el ínclito Pérez seguía sosteniendo que “este cambio de actitud no repercutirá de forma sustancial en la votación, toda vez que la incidencia del voto favorable a la supresión de la Fiesta entre los diputados socialistas es mínima, y que la clave sigue estando en las filas de CIU, en las que, según declaraciones publicadas del líder convergente Artur Mas, en este partido los votos están divididos al 50%”. Esta visión está muy alejada de la mayoría de los pronósticos, que son bastante más pesimistas.

En cualquier caso, no sería descabellado ubicar la liberalización del voto socialista catalán como un elemento más de consolación para los sectores más nacionalistas del PSC después de la polvareda levantada por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán. Mientras, la Mesa del Toro no pasa de sentirse víctima “de un engaño intencionado del Partido de los Socialistas Catalanes” a la vez que los profesionales del toreo siguen a lo suyo.

Mucho más contundente, el ex senador socialista y presidente de la Asociación Taurina Parlamentaria, Miguel Cid, ha señalado que “la gente exige una unidad cuando vota a un partido. La disciplina de voto debe imponerse”. El ex senador socialista ha calificado esta iniciativa de “un gran dislate, contrario a la tradición y la cultura catalana”.

Pero en la trastienda de todo este proceso podrían esconderse otros intereses a los que no serían ajenos la propiedad de la Monumental de Barcelona. La otrora todopoderosa familia Balañá hace tiempo que anda liquidando su potencial taurino centrándose en otros ámbitos de sus pujantes negocios. Desde algunas tribunas periodísticas se apunta a los ambiciosos planes urbanísticos que aguardan la veda de las corridas de toros para convertir el viejo coso barcelonés en un centro comercial que mantendría su fachada, protegida por las ordenanzas urbanísticas de la ciudad. Ese proyecto podría estar ya redactado y no tendría demasiadas diferencias con el  que convirtió el añorado coso de Las Arenas en otro centro de ocio. Si prospera la conversión de esa ILP en una ley abolicionista, la única esperanza está en el Tribunal Constitucional. La cosa está más que cruda.

23
Jul/2010

Toros en Sevilla: Los novillos de Sobral pusieron la nota negativa en el cuarto festejo de promoción

El jurado escogió a Fernando Adrián, Rafael Cerro y a Borja Álvarez para la final del próximo jueves

PLAZA DE LA REAL MAESTRANZA

Ganado: Se lidiaron seis erales de Sobral, desigualmente presentados y de juego bronco, manso y deslucido en líneas generales. Se dejaron a medias tercero y sexto y rompió con importancia, pese a su mansedumbre, el lidiado en quinto lugar.

Aspirantes: Cristian Chía (Escuela de Camas), ovación; José Carlos Carmona (Carmona), silencio tras dos avisos; Mateo Julián (Escuela de Nimes), silencio tras aviso; Borja Jiménez (Escuela de Espartinas), silencio tras dos avisos; Luis Ramírez (Escuela de Ronda), vuelta tras aviso; Luis Alberto Gerpe (Escuela de Madrid), silencio tras dos avisos.

Incidencias: La plaza fue llenándose a lo largo del festejo hasta superar la media entrada.

La excelente entrada que registraron los tendidos, especialmente en la solanera, fue la nota más feliz del largo y espeso festejo que cerraba la fase clasificatoria del ciclo de promoción de nuevos valores. Las dificultades globales planteadas por el bronco y manso encierro de Sobral y el pésimo manejo del acero que exhibieron la mayoría de los chicos convirtieron la novillada en un rollo interminable, a duras penas enjugado por la escogidas viandas y la selecta nevería.

Y así, hubo pocos elementos de jucio para valorar la actuación del camero Cristian Chía, que lo intentó sinceramente con un novillo brusco, molesto y descompuesto que no dejó de pegar cabezazos. No mejoró la decoración con el eral que sorteó José Carlos Carmona. Embistiendo a puñetazos, bastante hizo por andarle por la cara hasta resultar cogido aparatosamente.

El tercero, con su picante, sí dejó que el francés Mateo Julián  mostrara su buen aire: toreando encajado y con buen trazo, siempre por encima de un novillo que se acabó rajando por completo. Borja Jiménez, bien preparado por el viejo Espartaco, mostró su capacidad y su fondo a pesar de las muchas dificultades planteadas por un novillo, el cuarto, que nunca fue entregado en la muleta. El petardazo con la espada dejó todo en agua de borrajas.

De Ronda llegaba Luis Ramírez, un chico que se trajo algún espejo malagueño prestado para poner la nota más artística con un quinto que, fiel al tópico, no falló. Su mansedumbre inicial se trocó en entrega en la muleta que el rondeño aprovechó en series acompasadas y expresivas aunque con el defecto de codillear y dejarse debajo a su enemigo hasta resultar cogido. Con desigualdades, él firmó los momentos más intensos de una noche que se cerró más allá de las doce y media mientras el presidente Fernandez Rey, con buen acierto, se resistía a mandarle el tercer aviso al toledano Luis Alberto Gerpe, naúfrago total con los aceros después de dejar algún detalle de buen gusto manejando la muleta.

Reunidos al final del festejo, los asesores artísticos de la presidencia se constituyeron en jurado para designar a los tres aspirantes que se disputarán la final del próximo jueves: son Fernando Adrián, de la Escuela de Arganda del Rey, Borja Álvarez, de la escuela de Alicante; y Rafael Cerro, de la escuela de Badajoz.

El madrileño Fernando Adrián ha sido el más destacado del ciclo

El madrileño Fernando Adrián ha sido el más destacado del ciclo

El novillero pacense Rafael Cerro estará en la final

El novillero pacense Rafael Cerro estará en la final

La empresa también aprovechó para confirmar que la corrida de la Virgen de los Reyes se celebrará finalmente en la noche del día 15. La coincidencia con el partido de ida de la Supercopa en noche de la víspera así lo ha aconsejado. En el cartel, Luis Vilches, Salvador Cortés, Javier Cortés y los toros de Peñajara.

20
Jul/2010

Observatorio taurino: La cosa está que arde en Utrera

100721 plaza de toros de utrerab El baile de La Mulata. La inminente inauguración de la nueva plaza de toros de Utrera, casi ocho años después de la rimbombante presentación del proyecto y el derribo del añorado coso del Arrecife, ha servido para escenificar una monumental bronca local que ya ha empañado la vuelta de los toros a la ciudad del mostachón. La exclusión de Luis Vilches, único diestro local en activo, del cartel inaugural ha sido utilizado como arma arrojadiza por la oposición municipal y ciertas corrientes de opinión para provocar esta confrontación que, en su génesis, es absolutamente extrataurina aunque haya provocado la entrada de todos los actores de esta película que aún podría tener final feliz para todos.
b Comunicados. El desapego taurino del alcalde actual, Francisco Jiménez, no es nuevo. Los andalucistas heredaron con desgana la construcción de la nueva plaza de toros, que ha ido dando tumbos hasta la concreción de esta inauguración incompleta -la plaza se habilitará de forma provisional para la celebración de la feria- que rescatará el toreo para la cuna del toro bravo. Posiblemente, ese desapego taurino ha tenido mucho que ver el el jaleo montado. El ayuntamiento delegó todo el montaje empresarial en el veterano taurino utrerano Juan Manuel Rodríguez Vélez, que había estado muy vinculado a los inicios profesionales de Vilches, un diestro honesto, de sólido concepto y escasa suerte, que no se ha caracterizado por su estabilidad en los despachos y la duración de sus acuerdos de apoderamiento. Con la filtración del cartel inaugural -la mano de Matilla es clara- y el enrarecimiento progresivo del ambiente se desataron los acontecimientos. A un comunicado de Rodríguez Vélez, siguió otro del propio Vilches en una ronda retamada por la diplomática y tibia intervención de la asociación de profesionales taurinos Tauroutrera, a la que curiosamente no pertenece Luis Vilches. La pregunta es: ¿debía estar Vilches en la inauguración de la nueva plaza? Seguramente sí. Pero, ¿era necesario todo este embrollo? Rotundamente, no. En cualquier caso, este galimatías en el que se esconden intereseses políticos y meramente personales ha servido para que el alcalde reciba al torero afectado. Quizá en algunos días tengamos nuevas noticias.
b Problemas catalanes. Ya comentábamos días atrás que en poco más de una semana se dirimirá definitivamente la posible abolición de la fiesta de los toros en tierras catalanas. Una decisión de última hora podría dar un peligroso vuelco a la situación, que no estaba clara para ninguno de los dos bandos en lid. El grupo socialista se ha desdicho por boca del ínclito David Pérez     -que maneja un discurso distinto para cada ámbito- y permitirá libertad de voto entre sus diputados. Ahora sólo queda rezar, amén.
b Posibles cambios. Aunque la tradicional corrida de la Virgen de los Reyes se anunció con holgada antelación para la noche del 14 de agosto, el partido de ida de la Supercopa que enfrentará al Sevilla y el Barcelona en coincidencia de día y horario podría obligar a la empresa Pagés a retomar la fecha tradicional del festejo. No deja de ser un contratiempo: el adelanto a la noche de la víspera se reveló el pasado año como un gran acierto. El cartel es más que conocido, toros de Peñajara para los sevillanos Luis Vilches y Salvador Cortés y el joven y capaz diestro madrileño Javier Cortés, que podría sorprender a más de uno.
alvarordelmoral@hotmail.com

100721 plaza de toros de utrera

El baile de La Mulata. La inminente inauguración de la nueva plaza de toros de Utrera, casi ocho años después de la rimbombante presentación del proyecto y el derribo del añorado coso del Arrecife, ha servido para escenificar una monumental bronca local que ya ha empañado la vuelta de los toros a la ciudad del mostachón. La exclusión de Luis Vilches, único diestro local en activo, del cartel inaugural ha sido utilizado como arma arrojadiza por la oposición municipal y ciertas corrientes de opinión para provocar esta confrontación que, en su génesis, es absolutamente extrataurina aunque haya provocado la entrada de todos los actores de esta película que aún podría tener final feliz para todos.

Rafael Carlevaris

Rafael Carlevaris

Comunicados. El desapego taurino del alcalde actual, Francisco Jiménez, no es nuevo. Los andalucistas heredaron con desgana la construcción de la nueva plaza de toros, que ha ido dando tumbos hasta la concreción de esta inauguración incompleta -la plaza se habilitará de forma provisional para la celebración de la feria- que rescatará el toreo para la cuna del toro bravo. Posiblemente, ese desapego taurino ha tenido mucho que ver el jaleo montado. El ayuntamiento delegó todo el montaje empresarial en el veterano taurino utrerano Juan Manuel Rodríguez Vélez, que había estado muy vinculado a los inicios profesionales de Vilches, un diestro honesto, de sólido concepto y escasa suerte, que no se ha caracterizado por su estabilidad en los despachos y la duración de sus acuerdos de apoderamiento. Con la filtración del cartel inaugural -la mano de Matilla es clara- y el enrarecimiento progresivo del ambiente se desataron los acontecimientos. A un comunicado de Rodríguez Vélez, siguió otro del propio Vilches en una ronda retamada por la diplomática y tibia intervención de la asociación de profesionales taurinos Tauroutrera, a la que curiosamente no pertenece Luis Vilches. La pregunta es: ¿debía estar Vilches en la inauguración de la nueva plaza? Seguramente sí. Pero, ¿era necesario todo este embrollo? Rotundamente, no. En cualquier caso, este galimatías en el que se esconden intereseses políticos y meramente personales ha servido para que el alcalde reciba al torero afectado. Quizá en algunos días tengamos nuevas noticias.

Problemas catalanes. Ya comentábamos días atrás que en poco más de una semana se dirimirá definitivamente la posible abolición de la fiesta de los toros en tierras catalanas. Una decisión de última hora podría dar un peligroso vuelco a la situación, que no estaba clara para ninguno de los dos bandos en lid. El grupo socialista se ha desdicho por boca del ínclito David Pérez -que maneja un discurso distinto para cada ámbito- y permitirá libertad de voto entre sus diputados. Ahora sólo queda rezar, amén.

Posibles cambios. Aunque la tradicional corrida de la Virgen de los Reyes se anunció con holgada antelación para la noche del 14 de agosto, el partido de ida de la Supercopa que enfrentará al Sevilla y el Barcelona en coincidencia de día y horario podría obligar a la empresa Pagés a retomar la fecha tradicional del festejo. No deja de ser un contratiempo: el adelanto a la noche de la víspera se reveló el pasado año como un gran acierto. El cartel es más que conocido, toros de Peñajara para los sevillanos Luis Vilches y Salvador Cortés y el joven y capaz diestro madrileño Javier Cortés, que podría sorprender a más de uno.

alvarordelmoral@hotmail.com

16
Jul/2010

Toros en Sevilla: Extremadura se llevó esta vez el gato al agua

El novillero pacense Rafael Cerro fue el mejor del tercer festejo de promoción de nuevos valores

PLAZA DE LA REAL MAESTRANZA

Ganado: Se lidiaron seis erales de Villamarta, más en hechuras y pelos de Núñez que en su encaste fundacional, de juego variado e interesante. En líneas generales, todos fueron exigentes en la muleta. Más mirón el primero y manso el tercero, pero brindado siempre posibilidades de lucimiento.

Aspirantes: Verónica Rodríguez (Escuela de San Fernando), silencio tras aviso; Carlos Ruiz (Escuela de Chiclana), vuelta tras fuerte petición; Kevin Gutiérrez (Bollullos de la Mitación), silencio tras dos avisos; Fernández Ramos (Escuela de El Puerto), silencio; Iván Menacho (Castilblanco de los Arroyos), vuelta tras aviso; Rafael Cerro (Escuela de Badajoz), oreja con petición de la segunda.

Incidencias: La plaza fue llenándose a lo largo del festejo hasta rozar la media entrada.

Hubo un ambiente feliz en los tendidos; un ambiente sano de fiesta que se sumó a las notas de interés que enseñaron algunos de los novilleros acartelados en este tercer festejo del ciclo de promoción de nuevos valores que después del fiasco inaugural está manteniendo el nivel y, de alguna manera, nos reconcilia con este estrato bajo de la profesión, tan necesitado de muchachos con verdaderas ganas de ser toreros.

La excelencia llegó, una vez más, desde otros lares ajenos a esta tierra de María Santísima. De la escuela de Badajoz aterrizaba Rafael Cerro, un chico que brilló a gran altura desde que se abrió de capote, mostrando una buena caligrafía con el percal y enseñando un trazo lleno de matices expresivos con la muleta. El de Navalmoral de la Mata tiene un magnífico concepto del toreo, se mete los novillos para dentro de verdad y quiere torear siempre despacio. No le importó al chaval que el novillo tuviera sus problemas, que resultara mironcito y que incluso llegara a empalarle de forma dramática cuando se arrimaba de forma sincera. La faena creció en metraje y en intensidad anunciando las grandes posibilidades de este muchacho que ya se ha ganado un sitio en una final para la que sólo queda un hueco. De la espada, mejor no hablamos.

Aunque el del palco volvió a escenificar su particular despropósito, el chiclanero Carlos Ruiz hizo méritos para cortar la oreja del segundo eral de la noche. El aspirante se mostró firme, macizo en las formas, templado en el trazo y progresivamente asentado en una faena que certificó su buen estado de forma. Aún queda un festejo clasificatorio, pero él podría ser el tercer hombre en discordia.

Y del resto del elenco, volvió a haber de todo. El cartel lo encabezaba una chica mallorquina que representaba a la escuela de San Fernando. Aunque evidenció andar currada en el oficio, no pasó de solvente, sin decir nada con un novillo algo mirón que se dejó siempre.

Mucho más puesto, el bollullero Kevin Gutiérrez pasó holgadamente la prueba con un eral, el tercero, que se movió más de genio que de bravo.
Sí llegó excesivamente verde al compromiso maestrante el gaditano Fernández Ramos, que acabó violentando para mal a su exigente enemigo por no saber hacerle las cosas en tiempo y forma. Iván Menacho, de Castilblanco de los Arroyos, tampoco anduvo muy sobrado de recursos aunque se pegara una vuelta al ruedo con nocturnidad y alevosía -los focos andaban de recesión- después de mostrarse escaso de firmeza y ligerito de pies.