Monthly Archives: Junio 2010

29
Jun/2010

Observatorio taurino: Un poco de todo, como en botica

Humor empresarial. Fue el pasado jueves, durante la presentación de las novilladas de promoción del mes de julio y los festejos programados fuera del abono. La prensa asistía silente y modosa, renovando ese clima de celeridad con el que se resuelven últimamente la mayoría de las ruedas de prensa convocadas por la empresa Pagés. Pero Eduardo Canorea rompió el hielo acumulado erigiéndose en improvisado periodista para plantear a Ramón Valencia, su cuñado y compañero en la gestión de la plaza, las preguntas que rondaban en el magín de la mayoría de los asistentes. “¿Ramón, por que no torea Oliva Soto? ¿Y por qué viene Javier Cortés? Las dudas fueron despejadas en un clima distentido que podría abrir una nueva etapa. Canorea dejó además dos puntadas bien sujetas con hilo: hubo tironcito de orejas para el jurado de asesores que califican la actuación de los aspirantes que actúan en julio pidiéndoles que premien la calidad y no la cantidad. También descargó la responsabilidad sobre la competencia de los novilleros en los gestores de la escuela de Sevilla. Esperemos que los elegidos se parezcan poco a los novilleros con picadores del abono de primavera.

Más de la crisis. El empresario Simón Casas, responsable de la organización de la recentísima feria de Alicante señalaba días atrás que “se pierde dinero todos los días”. El taurino galo explicaba que “el fútbol y la crisis afectan, pero el mundo del toreo es la única economía incapaz de adaptarse a la situación actual”. Casas ha dado en parte del clavo. Todos los actores del negocio taurino aún reman en la inercia de un escenario que ya no existe, arañando las rentas de un planeta en descomposición en el que todos están obligados a ceder alguna parte. Mientras, la pomposa Mesa del Toro ni está ni se le espera, con la que está cayendo en todos los frentes.

Complejitis. Hace escasas fechas, la Universidad de Salamanca -una de las cunas del toro bravo contemporáneo- decidía suspender un curso titulado Los toros, patrimonio cultural de la humanidad en base a no se qué criterios académicos y en unos supuestos conflictos de orden público que el rector, Daniel Hernández, se ha sacado de la manga para llevarse por delante el evento. Mientras, el futbolero Puyol aprovechaba el ancho altavoz del mundial para proclamar su antitaurinismo y David Villa, después de celebrar un gol con pases al viento, se apresuraba a desvincular ese gesto de cualquier filiación taurina al recibir una presunta recomendación del club deportivo al que debe el pan y la sal. Vamos, que nos dan por todos lados.

Estilo madero. Sucedió el pasado domingo en la plaza de Las Ventas. El compañero José Luis Ramón, que cumplía sus labores informativas en el callejón del coso madrileño fue expulsado con mal estilo por el delegado gubernativo Juan José Niño, un policía apodado Billy El Niño que pudo abusar de su autoridad para ajustar ciertas cuentas antiguas con el informador de Telemadrid. El presidente del festejo ya ha desautorizado a su subordinado pero, más allá de estos hechos concretos, el lance presta sabrosos argumentos para la reflexión. Los callejones de las plazas de toros acotan cada vez más kilómetros lineales de burladeros para personas y personajes que nada tienen que ver con el desarrollo y la asistencia de la lidia y se hace pagar a un periodista. Hasta ahora ninguna autoridad se ha planteado frenar este fenómeno que crece en progresión geométrica.

27
Jun/2010

Del morado al púrpura

100620 Caricatura AsenjoNunca podría pensar el prelado de Sigüenza que conseguiría ese difícil pleno en las portadas de todas las cabeceras de los diarios sevillanos al enredarse en fías y porfías, en esos pleitos con unas cofradías que, como todos los toros, tienen una lidia a la que aún no le ha encontrado el aire. Refractario a airear en los medios las cuitas de la Iglesia, ha acabado siendo protagonista involuntario de una polémica a la que aún no se le adivinan los bordes: un panorama que podría marcar las pautas del recorte de muchos de los excesos de un mundillo para el que podría llegar su particular y lógica recesión.
Seguramente ni él mismo podía prever el alcance de una opinión frontal, sincera y directa que, de alguna manera, ha cuestionado la adhesión eclesial de un estamento fundamental de la iglesia diocesana. Don Juan José no ha terminado de tomar la medida a un amplio planeta que, eso es seguro, estará a sus órdenes siempre que lo pida. Tampoco acertó al condenar indisimuladamente el resultado de un cabildo legítimo que él mismo alentó para certificar el viaje del Señor de las Tres Caídas a un vía crucis sin precedentes presidido por… el Papa. No se trataba de un jolgorio para bandas y costales. El vicario de Cristo era el último y contundente justificante de un traslado que no supo ser vendido, justificado ni comunicado por ninguna de las partes a ese cuerpo de hermanos que tumbó de forma rotunda una difícil propuesta. El arzobispo se jugaba mucho, fiscalizado muy de cerca por el mariscal Rouco.

Y el resto es más que conocido: los perros viejos de esta bendita tierra de Frascuelo y María saben de sobra que las cofradías funcionan mejor en la obediencia que en la recomendación. Asenjo habrá tomado buena nota para lances futuros. Quizá le cueste aterrizar, pero cuando lo hace no hay paso atrás.
La llegada de Juan José Asenjo a la silla de San Leandro no fue casual. Contó con un ensayo general, Guadalquivir arriba, mientras Roma esperaba sin prisa pero sin pausa a que el calendario despejara las estancias de palacio de esa sombra alargada que no siempre bailaba al son de los despachos de Madrid.

El pastor alcarreño aterrizó en Córdoba para recomponer el puñado de platos rotos que un tal Martínez se había empeñado en quebrar, que sigue estrellando en la archidiócesis que le sirvió de exilio dorado, esa patada hacia arriba que llegó después de un urgente viaje de Miguel Castillejo a los palacios apostólicos. Enredado con las cofradías, enfrentado visceralmente con ese virrey destronado que marcó la gloria y la tragedia de la extinta Cajasur, el actual arzobispo de Granada dejó el campo quemado a Juan José Asenjo, que tuvo que arar con los únicos bueyes de los que disponía. Hubo paz en las cofradías cordobesas y una tregua en la caja –gracias a la sintonía con Griñán- que despejaron los 138 kilómetros que aún tendría que recorrer para sentarse en la sede hispalense.

Su toma de posesión como arzobispo coadjutor se verificó en medio de un impresionante despliegue de mitras, no pocas indiferencias premeditadas y alguna ausencia sonada que apuntó algunas de las claves de la ruptura que se avecinaba. El resto es historia reciente. El anillo del Pescador no tardó en sellar la jubilación de un altísimo jarrón chino para el que no había sitio en las estancias dieciochescas del palacio episcopal y al que sólo le quedaban días antes de cruzar Despeñaperros.
Definitivamente liberado y dueño de la escena, Asenjo podía comenzar un pontificado basado en la revitalización de un seminario del que se contaban demasiadas cosas; empeñado en la animación y reordenación de un presbiterio que cambiará de mapa después del verano. Hombre sensible, don Juan José ha sufrido con los dientes apretados algunas bofetadas que llegaron cuando más necesitaba el abrazo de todos. Hay quien sólo se quiere quedar en su torpeza para ubicarse y manejar unos tiempos y unos modos que asimilará naturalmente. Estatua, procesión, Macarena en Triana, trono en el Salvador… son sólo anécdotas que se enhebran en un báculo que llegó a la tierra de Justa y Rufina señalado desde muy alto. Algunos analistas estiman que no pasarán muchos años antes de que reciba la púrpura cardenalicia que le coloque más allá del mal y del bien. La amnesia es selectiva y pocos quieren recordar ese escepticismo, tan hispalense, que sólo logró sacudirse el anterior prelado cuando fue tocado por la birreta escarlata de manos del llorado Juan Pablo II. A Monseñor Asenjo aún le queda un amplio secarral de molinos con los que luchar: sus particulares cuarenta días en el desierto en la cúspide de una iglesia local tan diversa como amplia en sensibilidades que ha tenido voz y voto sin salirse de su disciplina. El pastor no volverá a tropezar en esas piedras, pero ha encontrado una extraña cuaresma en un calendario que apunta al verano.

24
Jun/2010

In manu ejus potestas et imperium

Gran-Poder (00)

En tu mano está el poder y el imperio, Señor de los señores. Poder para cruzar de colas de devotos el atrio verde de San Lorenzo. Poder para estremecer a una ciudad que no podía creer que alguien fuera capaz de levantarte la mano. Había que ir a verte, Señor del Gran Poder, para buscar tu sombra tremenda y el tacto de tu mano. Había que estar contigo en esa mañana plomiza que estrenaba el primer verano para darse cuenta que todos los sermones del mundo nunca servirán para explicar el milagro de una fe honda, plena, antigua y verdadera que serpenteaba el terrazo de la plaza y que, sin saberlo, se erige en el mejor tratado de eclesialidad y comunión. Nadie iba a pedirte nada; sólo íbamos a acompañarte, a estar cerca de ti para saber que nada había pasado, que todo seguía igual. No había madrugada, tampoco estaba el oro de tu paso ni el relente de una amanecida. Sólo estabas Tú tendiendo las manos a todos los que esperábamos tu ancho abrazo mientras tu basílica se erigía en el único vértice de la Ciudad.

22
Jun/2010

Observatorio taurino: San Juan y San Pedro, siguen las ferias

Fiestas del cereal. Con el solsticio, España se incendia en unas fiestas que a duras penas pueden servir de paño de lágrimas de una crisis imparable que va a cambiar todos los estamentos de la sociedad. Siguen las ferias del calendario taurino; se suceden los festejos cansinamente mientras continúa reforzándose el papel de los tres grandes tenores que mantienen clara su voz en esta difícil escena: El Juli, Morante de la Puebla y José María Manzanares siguen navegando a toda máquina mientras muchos de sus más ilustres compañeros bracean para escaparse del pelotón. Pero en el planeta de los toros empiezan a tensarse muchas caras y en los entresijos del empresariado taurino ya se están cuestionando en voz alta las exigencias económicas de un buen número de toreros que cobran mucho más de lo que generan. Los problemas han saltado del tercer y segundo circuito a las plazas grandes. El negocio inflado y artificial de los abonos feriales tiene encendida la alarma. Vayan y pregunten por Córdoba, Granada y Badajoz… La cosa se complica.

Más de la crisis. Pero ese panorama recesionista -en breve publicaremos un análisis más detallado- se vuelve especialmente aterrador en los casos de muchos pueblos que ven pasar los meses sin que se abran las puertas de sus plazas de toros. Sin salir de Sevilla, es el caso de cosos tan clásicos como el de Écija o de escenarios mucho más recientes como el de Espartinas. El empresario José Luis Peralta está afrontando enormes dificultades para sacar adelante los espectáculos que aún había previstos en septiembre. Mientras, se anuncia la lujosa inauguración de la nueva plaza de Utrera, un estreno que se enfrenta a un panorama más que desolador.

Aparicio se sube a la parra. Ya lo contábamos días atrás: Aparicio pretende aprovechar el tirón mediático de la tremenda y archidifundida cornada que le atravesó el maxilar para elevar de una tacada su discreto caché. El torero quiere equipararlo al de las figuras más rutilantes sin haberse parado a medir sus fuerzas. La primera consecuencia ha sido la salida de su apoderado, Simón Casas, perro viejo que entre lágrimas de cocodrilo reconocía que el mercado actual no puede asumir las pretensiones económicas del torero herido. Pero hay que situarse más allá: la aparatosidad de una fotografía tremendista no puede ser el apoyo de una cotización que no se sostiene por la limitada capacidad de un matador talludo en edad y tremendamente irregular que hace tiempo inició el camino de vuelta. Le deseamos una pronta y feliz recuperación de sus heridas. Luego llegará el difícil reencuentro con la cara del toro aunque, después de lo visto, que esté vivo y hablando de reaparecer ya es más milagroso.

Y Tomás. Cuentan que los empresarios del coso de Lima están a la espera de una respuesta del ínclito diestro de Galapagar. Los gestores de Acho quieren contar con él para completar un cartel en el que parecen fijos El Juli y Enrique Ponce. Es un empeño más que difícil, aunque no sabemos si imposible. Ya comentábamos la pasada semana que la recomposición de algunas ferias está obligando a revocar ciertos compromisos. Emilio Silvera, que tenía que haber oficiado de telonero del divino en Las Colombinas ha convocado, reconvocado y cancelado una rueda de prensa en la que pretendía contar sus penas después de que la empresa del coso de La Merced le dijera que de lo dicho, nasty.

21
Jun/2010

Un extraño espectáculo de cierre

Diego Silveti recibió una cornada y los buenos novillos de El Serrano se fueron con las orejas puestas

PLAZA DE LA REAL MAESTRANZA

Ganado: Se lidiaron seis novillos de El Serrano, bien presentados y de buen juego en líneas generales a excepción de los jugados en tercer y cuarto lugar.

Novilleros: José María Arenas, ovación en ambos.

José Arévalo,  vuelta tras floja petición, silencio y vuelta al ruedo por su cuenta.

Diego Silveti, algunas palmas en el único que estoqueó.

Incidencias: Media plaza.

Culminaron las novilladas primaverales con un estrafalario espectáculo que comenzó con buenas vibraciones. Los debutantes José María Arenas y José Arévalo compitieron en quites, brillaron en banderillas y llenaron de variedad los primeros tercios antes de que cantaran sus muchas carencias en el manejo de la muleta.

Los floripondios capoteros y la vistosidad de las banderillas quedaron en papel mojado a la hora de la verdad a pesar de sortear un material que les habría permitido salir triunfantes de la Maestranza. En el caso de José María Arenas, naufragó por torear siempre echado hacia adelante, sin encajar el cuerpo y perdido en la colocación. Si noble fue el primero, excelente resultó el sexto que tuvo que tumbar por el percance de Silveti. Algún muletazo aislado le redimió en parte pero tuvo que dar mucho más.

José Arévalo interesó por una entrega más gestual que auténtica y luego se perdió en una estrafalaria puesta en escena que en realidad tapaba su tendencia a esconderse detrás de la mata y pasarse a los novillos a cien quilómetros. El segundo tuvo clase a raudales y el quinto, más rajado, también se le fue entero.

Y tampoco sacó nada en claro el mexicano Diego Silveti, que saldó su debut en la plaza de Sevilla con una cornadita que sólo le permitió enfrentarse a un novillo. Pero el novillero azteca no respondió a lo mucho y bien que se venía hablando de él. Con grandes lagunas muleteras, refugiado en pausas eternas acabó siendo cogido cuando quería entrar a matar.

19
Jun/2010

Tres caídas Tres (I)

No vamos a contar nada que ya no sepan. El Señor de las Tres Caídas no se moverá un milímetro de su capilla trianera y las declaraciones posteriores del arzobispo -al que no se le puede negar ni un ápice de frontalidad- han abierto la caja de los truenos. En el singular y diverso planeta de las cofradías muchos de sus habitantes han quedado perplejos por la opinión directa de su pastor. Lo que se adivinaba como una mera fractura de la hermandad trianera o una difícil transición para el hermano mayor y la junta de gobierno ha terminado salpicando a todos los recovecos de este estamento fundamental de la iglesia diocesana de Sevilla que son las cofradías. Sí, de la iglesia: sólo dentro de su ámbito se puede entender la acción de unas corporaciones en las que cabe toda la grandeza de los hombres, pero también su mezquindad. Posiblemente, monseñor Asenjo no ha sabido hilar fino al aludir a la eclesialidad de las hermandades. Pero si hay una ciudad en el orbe que mantiene cierta sacralización de su vida diaria, ésa es Sevilla. Y gran parte de la culpa la tienen precisamente las cofradías (continuará).

15
Jun/2010

Observatorio Taurino: Pasó Madrid, calma chicha

Pobre balance. Hemos pospuesto el balance definitivo a este mes y medio de toros en la plaza de Las Ventas hasta que ha doblado el último de la corrida del pásado sábado; un festejo extraordinario montado por y para satisfacer los alambicados condicionantes que requiere la contratación de José Tomás que, a la postre, ha sido el inevitable ausente del evento. Fue El Juli el que asumió el difícil reto de dar sentido a un festejo que había quedado cojo. Al final casi llenó la plaza y le robaron una oreja para poner punto y final a un largo serial de toros en el que sólo mantienen el valor de su papel el propio Juli y Morante. Más allá, además del buen juego de tantos y tantos toros lidiados, hay que destacar una resurrección, la de El Cid, que debe rubricarse en las plazas de las ferias de verano. De lo demás, casi nada: un puñado de figuras que deben apretarse los machos con fuerza si quieren mantener la categoría de su papel. Sigue la fiesta…

Efecto mariposa. Así lo bautizaba el compañero Javier García-Baquero. Los cuarenta días en el desierto del convaleciente José Tomás empiezan a cobrarse algunas víctimas inevitables para recomponer algunos abonos montados por y para su gloria mundana. Y de muestra un botón: el divino había colocado como telonero de su prevista comparecencia en las Colombinas de Huelva al diestro choquero Emilio Silvera, un torero más que veterano, prácticamente retirado de la profesión, que había sellado con un apretón de manos su condición de abrecalles del galapagarino. De lo dicho, ya no hay nada. Y no deja de ser comprensible que la empresa comandada por Pereda y Polo se haya visto obligada a revocar su palabra para mantener el interés de un abono muy difícil de vender. Otras empresas, con los carteles pegados en las calles, han tenido que tragar con el telonero de turno y la ruina asegurada de unos carteles imposibles de recomponer. Son los efectos colaterales de una ausencia que invita a la reflexión.

De las novilladas de abono. Al margen de la solitaria oreja lograda por Luis Martín Núñez, las novilladas dominicales incluidas en el amplio abono maestrante siguen mostrando las vergüenzas de un escalafón menor bajo mínimos que no ha querido, podido o sabido aprovechar la oportunidad de tantos y tantos novillos con posibilidades que se marcharon al desolladero con las orejas puestas. El pasado domingo vivimos el énesimo episodio de un despropósito del que ya hemos hablado largo y tendido. Si estos son los mimbres con los que tejer el cesto del futuro inmediato de la fiesta andamos bien apañados. Y una petición a la empresa: que venga Juan del Álamo en los festejos que aún quedan por programar. Porfi.

Un cartel de los 70. La alternativa del novillero Dámaso González en la tradicional corrida de Asprona de Albacete  -un clásico de las retransmisiones televisivas de otro tiempo- ha servido a Francisco Rivera Ordóñez para rescatar  el nombre de Paquirri. El recordado maestro de Zahara de los Atunes encabezó muchos carteles junto los padres de los actuales Dámaso González y José María Manzanares en la dura década de los 70. Ambos han heredado el nombre de sus respectivos progenitores aunque no se han repartido por igual los talentos de gran figura. Dejémoslo ahí y centrémonos en el brillo nuevo de un ilustre apodo que  Rivera Ordóñez Paquirri podría perpetuar en el último tramo de su trayectoria como matador.

14
Jun/2010

Toros en Sevilla: Los novillos de Fidel San Román dejan en evidencia a la terna

PLAZA DE TOROS DE LA MAESTRANZA

Ganado: Se lidiaron seis novillos de Fidel San Román, de imponente presencia y muy en el tipo de su sangre Pedrajas.  Aunque el primero fue un mulo sin estilo y el quinto un manso con peligro, el resto derrocharon nobleza en distintos registros.

Novilleros: Alejandro Esplá, silencio y silencio tras aviso.

Nicolás López El Nico, silencio en ambos.

Angelino de Arriaga, ovación y silencio.

Incidencias: La plaza registró media entrada  muy repartida en tarde progresivamente despejada y fresca.

La tarde, fresca y algo entoldada, traía barruntos del primer marzo y burlaba un calendario que ya apunta al verano. Con San Antonio colgado en el santoral y el Betis bregando en Salamanca, la novillada volvió a dibujar el desolador panorama de un escalafón salpicado de la crisis que azota todos los estratos del reino; de la apatía de una generación de jóvenes que nada sabe de la cultura del esfuerzo. El caso es que cuatro de los imponentes guardiolas pedrajeños lidiados por Fidel San Román brindaron una amplia gama de posibilidades para salir de Sevilla en olor de triunfo. Pero…

El resultado final fue muy distinto. El de ayer volvió a ser un festejo largo en el metraje y vacío de contenido que sólo se salvó del aburrimiento en contados pasajes más propios de capea de amiguetes que de una novillada con picadores en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla.

Especialmente sangrante fue el caso del alicantino Alejandro Esplá. Su ilustre padre reaparecerá puntualmente para darle la alternativa en presencia del mismísimo Morante pero el viejo maestro no quería ni mirar -agazapado en un burladero del callejón- mientras su vástago culminaba su presentación sevillana dando un mitin con el descabello. El joven Esplá, siempre pendiente de escenificar esa torería impostada que nada vale lejos de la cara del toro, se pudo tapar en parte con el primero de la tarde, un auténtico mulo sin estilo que le permitió mantener el beneficio de la duda. Pero con el cuarto, noble y cargado de posibilidades, no supo ni cómo ni dónde meterle mano hasta dejar que se hiciera dueño de la situación en una indisimulada y pasmante demostración de incompetencia.

Pero ahí no quedó la cosa. El mexicano Angelino de Arriaga, que se ha forjado como novillero a orillas del Guadalquivir, sorteó el mejor lote: un regalo envenenado con el que iba a descubrir una alarmante ausencia de valor. Arriaga ya esbozó algo cuando se tiró de cabeza al callejón como si le persiguiera un inspector de hacienda al perder el capote. Y el cuate lo confirmó después: colocándose siempre a cien quilómetros de su enemigo, intentando componer a toro pasa y escondiendo el cuerpo detrás de la mata después de buscar esa apostura tan propia del toreo azteca que nada vale sin el más mínimo gramo de entrega. Visto para sentencia.

Dicen que en el país de los ciegos el tuerto es el rey. En cualquier caso, no se le puede negar ni un ápice a la entrega de El Nico, un muchacho algo basto en el cuerpo y en las formas que culminó su presentación en Sevilla con dignidad. Primero, templándose con el notable segundo de la tarde, que recibió un duro castigo en varas después de herir al caballo de picar. El granadino supo tirar de él en un puñado de muletazos diestros muy encajados aunque se quedó algo más descubierto por el lado izquierdo. Tampoco volvería la cara con el quinto, un manso de libro con enorme peligro sordo.

12
Jun/2010

Regalos envenenados

La fractura del cuerpo de hermanos y de la propia junta de gobierno de la Esperanza de Triana ya se antoja inevitable. Aunque en los ambientes cofrades se daba por hecho el viaje del Señor de las Tres Caídas al Vía Crucis de Madrid, algo no cuadraba de puertas para adentro a pesar de las reiteradas sugerencias del arzobispo para sacar el billete al Nazareno de Marcos Cabrera. Ya es sabido que la pasada semana se escenificó definitivamente la fractura de las dos corrientes de opinión en un ajustado cabildo de oficiales que no tardó en ser filtrado fuera de los muros de la Capilla de los Marineros. Palacio acabó desembarcando con todas las consecuencias hasta forzar la celebración de un cabildo general express del que conocerán de sobra el resultado cuando lean este puñadito de líneas. Sea sí o sea no, se avecinan curvas para la vida interna de una hermandad que sólo hace unos meses celebraba, plena de gozo, el XXV aniversario de la última coronación pontificia que ha vivido esta ciudad.

08
Jun/2010

Observatorio taurino: Y después de Tomás ¿qué?

b El ausente. La noticia ha convulsionado los entrebastidores del mundo de los toros y obliga a una reflexión en el sector empresarial, no sólo en el estricto ámbito taurino. El numereso público itinerante que arropa las cuidadas comparecencias de José Tomás se deja la pastora en hoteles, restaurantes y demás intendencia de las ciudades bendecidas con la presencia del divino; es otro de los efectos colaterales de una ausencia a la que aún no se le adivinan las riberas y que resta una buena porción de interés a una campaña ayuna de nombres propios. En cualquier caso -una vez más en la longeva historia de la tauromaquia- la larga guerra del toreo sigue y se enfrenta a la racionalización definitiva de su oferta y demanda por efectos de la traída y llevada crisis económica. La temporada 2010 ya está dando la medida de las verdaderas figuras y, eso está claro, hay vida después del quinto evangelista, al que deseamos una pronta y satisfactoria recuperación de las heridas físicas y personales. La ultima pregunta ya la formulábamos el pasado domingo: ¿Volverá a torear en 2011? Nadie tiene ni idea por ahora.
b Ponce en Bilbao. Ya comentábamos algo la semana pasada: el empresario Pablo Chopera arremetía contra Enrique Ponce después de que su ínclito suegro y coapoderado, Victoriano Valencia, rechazara su participación en un cacareado mano a mano con El Juli en Bilbao que había recibido la aquiescencia de Juan Ruiz Palomares, apoderado de toda la vida del valenciano. En la presentación de los carteles oficiales de la Semana Grande bilbaína, el imponente taurino vasco recogía parte de las velas para alabar la categoría de gran figura del diestro de Chiva, que finalmente estará presente dos tardes en una de las ferias de mayor responsabilidad del calendario taurino. Aunque los poncescépticos aluden al indiscutible repaso que le pegó El Juli en las pasadas Fallas de Valencia, tampoco se puede negar que el valenciano asume una enorme responsabilidad en el trascendental abono de Bilbao. A Ponce le han sentado como un tiro las declaraciones de Chopera y su venganza ha sido seguir triunfando.
b Bien por Calamaro. La sincera defensa de la libertad artística y de los verdaderos valores del toreo por parte del cantante argentino ha funcionado como un verdadero bálsamo en estratos muy alejados del ámbito natural de la fiesta de los toros. ¡Bieeeeeen…!
b El rejoneo, al rojo vivo. El toreo ecuestre permanece ajeno a la crisis artística de la infantería. Sólo el triunvirato formado por Pablo Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y el ya imprescindible Leonardo Hernández ha mantenido el nivel de triunfo en un San Isidro para olvidar. Precisamente, la definitiva entrada del joven jinete extremeño en la cúpula del rejoneo va a obligar a una inevitable recomposición de ese manido cartel de ferias que se abría con un añejo Fermín Bohórquez que dejaba fuera al emergente y capaz Leonardo, verdadero rival del futuro imendiato de Ventura. Un Ventura que anda que trina después de haber sido excluído del mano a mano que dirimirán en Bilbao el propio Hermoso y el joven Leonardo, que por fin ha recibido las complacencias del emperador navarro, cada vez más distanciado del de la Puebla del Río, que también ha quedado fuera de Pamplona, feudo absoluto del estellés. Por cierto, por ahí ya se habla de que un mano a mano entre Ventura y Leonardo cerrará la temporada taurina sevillana el  próximo 12 de octubre.
alvarordelmoral@hotmail.com
El ausente. La noticia ha convulsionado los entrebastidores del mundo de los toros y obliga a una reflexión en el sector empresarial, no sólo en el estricto ámbito taurino. El numereso público itinerante que arropa las cuidadas comparecencias de José Tomás se deja la pastora en hoteles, restaurantes y demás intendencia de las ciudades bendecidas con la presencia del divino; es otro de los efectos colaterales de una ausencia a la que aún no se le adivinan las riberas y que resta una buena porción de interés a una campaña ayuna de nombres propios. En cualquier caso -una vez más en la longeva historia de la tauromaquia- la larga guerra del toreo sigue y se enfrenta a la racionalización definitiva de su oferta y demanda por efectos de la traída y llevada crisis económica. La temporada 2010 ya está dando la medida de las verdaderas figuras y, eso está claro, hay vida después del quinto evangelista, al que deseamos una pronta y satisfactoria recuperación de las heridas físicas y personales. La ultima pregunta ya la formulábamos el pasado domingo: ¿Volverá a torear en 2011? Nadie tiene ni idea por ahora.
Ponce en Bilbao. Ya comentábamos algo la semana pasada: el empresario Pablo Chopera arremetía contra Enrique Ponce después de que su ínclito suegro y coapoderado, Victoriano Valencia, rechazara su participación en un cacareado mano a mano con El Juli en Bilbao que había recibido la aquiescencia de Juan Ruiz Palomares, apoderado de toda la vida del valenciano. En la presentación de los carteles oficiales de la Semana Grande bilbaína, el imponente taurino vasco recogía parte de las velas para alabar la categoría de gran figura del diestro de Chiva, que finalmente estará presente dos tardes en una de las ferias de mayor responsabilidad del calendario taurino. Aunque los poncescépticos aluden al indiscutible repaso que le pegó El Juli en las pasadas Fallas de Valencia, tampoco se puede negar que el valenciano asume una enorme responsabilidad en el trascendental abono de Bilbao. A Ponce le han sentado como un tiro las declaraciones de Chopera y su venganza ha sido seguir triunfando.
Bien por Calamaro. La sincera defensa de la libertad artística y de los verdaderos valores del toreo por parte del cantante argentino ha funcionado como un verdadero bálsamo en estratos muy alejados del ámbito natural de la fiesta de los toros. ¡Bieeeeeen…!
El rejoneo, al rojo vivo. El toreo ecuestre permanece ajeno a la crisis artística de la infantería. Sólo el triunvirato formado por Pablo Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y el ya imprescindible Leonardo Hernández ha mantenido el nivel de triunfo en un San Isidro para olvidar. Precisamente, la definitiva entrada del joven jinete extremeño en la cúpula del rejoneo va a obligar a una inevitable recomposición de ese manido cartel de ferias que se abría con un añejo Fermín Bohórquez que dejaba fuera al emergente y capaz Leonardo, verdadero rival del futuro imendiato de Ventura. Un Ventura que anda que trina después de haber sido excluído del mano a mano que dirimirán en Bilbao el propio Hermoso y el joven Leonardo, que por fin ha recibido las complacencias del emperador navarro, cada vez más distanciado del de la Puebla del Río, que también ha quedado fuera de Pamplona, feudo absoluto del estellés. Por cierto, por ahí ya se habla de que un mano a mano entre Ventura y Leonardo cerrará la temporada taurina sevillana el  próximo 12 de octubre.