Monthly Archives: Enero 2012

29
Ene/2012

Ha muerto Manuel Peña Narváez

A los gitanos de Utrera

Manuel Peña recibiendo un homenaje en su pueblo. Es el de la bufanda blanca.

Manuel Peña recibiendo un homenaje en su pueblo. Es el de la bufanda blanca y estuvo acompañado por parte de su familia más directa.

Hoy ha fallecido en Utrera el gran aficionado y crítico de flamenco Manuel Peña Narváez, uno de los fundadores del Potaje Gitano y autor del libro Arte y artistas flamencos de Utrera. Triste noticia, sin duda, porque Manolo Peña fue siempre un flamenco cabal que trabajó por su pueblo y que dedicó su vida a darle importancia al arte y los artistas de la patria chica de Fernanda y Bernarda, de Perrate y de Enrique Montoya. Gitano cabal y de exquisito trato, se desvivió siempre por los suyos, por los de su pueblo, pero sin crear nunca polémicas con nadie. Era un buen hombre, sencillo, culto, amable y educado. Utrera estará sintiendo esta muerte como ha sentido la pérdida de sus grandes artistas. Era la humildad personificada, siendo uno de los más entendidos en cante que había en su pueblo, aunque nunca presumió de su sabiduría. Era mi amigo y estoy triste por esta pérdida irreparable. Costará adaptarse a ir a Utrera y no tomarse un café con Manolo Peña. Menudo comienzo de año estamos teniendo. Nuestro más sentido pésame a su familia y a todos los gitanos de Utrera.

27
Ene/2012

Adiós al niño grande de Manzanilla

PeregilHoy ha muerto en Sevilla el cantaor José María Pérez Blanco, conocido por Pepe Peregil. Llevaba meses luchando contra un cáncer al que no ha podido vencer a pesar de que lo había intentado con todas sus fuerzas. Nació en la localidad onubense de Manzanilla, en 1945, pero llevaba casi toda su vida en Sevilla, donde era muy querido. La muerte del cantaor va a dejar un hueco difícil de llenar en la capital andaluza, ciudad a la que se vino a vivir muy joven y de la que se enamoró con locura. La cuna de la Giralda lo quería también como a cualquiera de sus más célebres hijos, porque fue un sevillano de raza, enamorado de su cante, de su Semana Santa, de su Feria de Abril y de sus más pintorescos personajes. Era muy conocido en el mundo por su bar de la Plaza Padre Jerónimo de Córdoba, Quitapesares, local de obligada visita para los enamorados de la Sevilla más genuina. Atendía personalmente el negocio y siempre tenía para todo el mundo una anchurosa sonrisa, un cante, una anécdota, un mosto de Umbrete, un papel de chacina de la sierra de Huelva y el último chiste. En su local tenía un verdadero museo de añejas fotografías de humoristas, cantaores, toreros y canzonetistas, destacando entre todas ellas una muy grande de cuando les cantó saetas a los Reyes de España. Era sobre todo una buena persona, amigo de sus amigos, de los señoritos con jurdó y de los tiesos como la mojama, aunque sintió siempre una especial predilección por los chanceros, por esos bufones de la calle que antes de acabar en los programas del Loco de la Colina, en nómina o no, se placeaban en su bar. Sevilla, la castiza, sentirá esta muerte como sintió la de sus más grandes artistas ya ausentes. No volverá a ser la misma sin el niño grande de Manzanilla. Nunca más.

http://www.youtube.com/watch?v=ZqeT09m4II4

25
Ene/2012

¿Estamos en el buen camino?

A José Blas Vega

Gitanos 2

Es muy probable que de aquí a unos cinco años se pueda reescribir la historia del cante flamenco, aunque últimamente se vienen aportando innumerables datos sobre los pioneros de lo jondo que nos permiten ver con claridad cómo, cuándo y dónde nació este arte. Aunque algunos discutan la importancia de biografiar a artistas históricos como el Planeta, el Fillo, Curro Durse, Manuel Molina, el Loco Mateo, Tomás el Nitri, Juan Breva o el Canario de Álora, lo cierto es que en ellos está la clave de todo. Ya demostramos el pasado año que el Planeta pasó en Málaga los últimos veinticinco años de su vida. Y eso debe hacernos reflexionar sobre su importancia o no como cantaor de flamenco, porque no hay memoria de su cante en la ciudad malagueña. Lo único que se conoce de él es una seguiriya, A la luna le pío, que no es sino la Toná del entierro, que se cantaba en Málaga en la primera mitad del XIX. A la luna le pío, la del alto cielo. Cómo le pío, que me saque a mi pare de donde está metío, que verlo camelo. Esta antigua copla siempre se había entendido como una petición del autor a la luna para que sacara a su padre de la cárcel, pero también puede ser para que lo sacara del ataúd. Parece ser que el Planeta cantaba en Málaga la toná del entierro, que era un cante de funeral. Si a Serafín Estébanez Calderón no le da por escribir sobre aquella fiesta trianera de 1838, y alguna que otra cita en la prensa de la época, el nombre de este mítico cantaor no hubiera trascendido hasta nuestros días, como no trascendieron los de muchos otros. Porque cuesta creer que en aquellos años no hubiera otros cantaores. De hecho, Tobalo el de Ronda ya cantó en Cádiz en 1812, al público, cuando el Fillo tenía solo cuatro años. Con el Fillo ocurre más o menos lo mismo. Si se confirma que era Antonio Ortega Heredia, como quiere demostrar Luis Javier Vázquez, se sabe que vivió casi treinta años en Triana, desde 1828 hasta 1854. En una época, además, en la que el género flamenco se estaba gestando. Su influencia, pues, sería fundamental para la fijación de modelos de cantes. Cantaores trianeros como Antonio Cagancho y Francisco la Perla, entre otros, alternarían con el Fillo en las fiestas y tabernas del barrio. Hay otro cantaor fundamental en la historia del cante flamenco, que fue Frasco el Colorao, al que le seguimos la pista desde hace bastante tiempo. Según Rafael Pareja, el Colorao enseñó a cantar al Fillo y a Cagancho padre, al Lebrijano viejo y a Silverio, entre otros muchos. Haría falta demostrar quién era y de dónde era, si era de Triana o de Cádiz, o si de verdad estuvo tantos años en Triana como para ser el maestro de Cagancho padre y de Silverio, entre los que había diez años de diferencia. En Frasco el Colorao puede estar la clave de muchas cosas de la historia del cante jondo y en eso andamos, en localizar al enigmático pelirrojo. Sobre todo en la clave de la conexión entre el cante de Cádiz, Jerez, los Puertos y Triana, porque ahí está la madre del borrego

23
Ene/2012

Sobre la polémica del famoso Fillo

Parece que el tema de El Fillo va a traer cola, que creará polémica y que será motivo de discordia entre flamencólogos. De hecho, está ya muy calentito en distintos foros de la red. Espero que de todo esto salga algo positivo. El asunto demuestra que hay muchos aficionados interesados en conocer quiénes fueron los pioneros del arte de lo jondo, y eso es muy bueno para los que nos dedicamos a la investigación sobre la historia del género flamenco y sus verdaderos protagonistas. Luis Javier Vázquez Morilla ha aportado una valiosa documentación sobre el histórico cantaor calé y su familia, solo un adelanto de lo que conoceremos cuando aparezca su primer libro, De cal y cante, que verá la luz en breve. Ha publicado parte de esa documentación ante el temor de que alguien se le adelantara, porque sabía que hay muchos investigadores buscando datos sobre El Fillo y otros de su tiempo. El veterano investigador sevillano José Manuel Barbadillo dio a conocer hace unos años los datos biográficos de un Francisco de Paula Ortega Heredia, de San Fernando, dando por hecho de que se trataba del Fillo que cantó junto al Planeta en la célebre fiesta trianera de Estébanez Calderón, de 1838. Barbadillo me hizo llegar el expediente matrimonial de este señor hace más o menos un año, que guardo, como archivo otros muchos documentos localizados por mí desde que comencé a buscar al Canario y al Planeta. Si no he publicado nada es porque reservo ese material para mi trabajo sobre el flamenco en Sevilla, y porque no me gusta meterme en investigaciones de otros compañeros. No quiero entrar en la polémica que este asunto ha suscitado y me gustaría que quienes entren lo hagan con respeto hacia los demás. Sé muy bien el esfuerzo que supone investigar a los cantaores de la primera mitad del XIX, por la falta de documentación. Es un trabajo duro y costoso, con escasos apoyos institucionales, que en muchos casos te llevan a la ruina económica. Mi opinión es que cada uno debe aportar sus datos y hacerlo con toda la honradez posible. Rivalizar en este asunto me parece estúpido. Soy más partidario de compartir la información para contrastar los datos, que es lo que suelo hacer con investigadores como Barbadillo, Antonio Barberán, Luis Suárez Ávila o el propio Luis Javier Vázquez. Barberán me hizo llegar ayer el expediente matrimonial de los padres de Antonio Ortega Heredia, El Fillo que defiende Luis Vázquez. Antonio lo tenía desde hacía tiempo sin saber con certeza que se trataba de esa familia, algo que suele pasar mucho. Supongo que ahora, con los datos que están apareciendo, se darán a conocer otros muchos y esto ayudará a esclarecer de una vez por todas quién fue de verdad el famoso Fillo. Creo, sinceramente, que Luis está en la buena línea y que en su libro quedará todo resuelto, aunque el asunto está complicado.

21
Ene/2012

Se nos ha muerto Martín Revuelo

Martín Revuelo

Esta mañana nos hemos despertado con otra triste noticia para el mundo del flamenco: la muerte de Martín Jiménez Jiménez, conocido por el sobrenombre de Martín Revuelo, casado con la cantaora Juana la del Revuelo y padre del guitarrista sevillano Martín Chico. La Pálida está a destajo, se está cebando con nuestros artistas, está llevándose a su lóbrega cueva a una gran cantidad de fenómenos que nos han hecho felices con el don de lo jondo y el compás. Madrileño de Vallecas, se hizo muy pronto un hueco en los tablaos y llegó a cantarle a los más grandes del baile, siendo uno de los cantaores del trío Los Bolecos, compuesto por Matilde Coral, Antonio el Farruco y Rafael el Negro. Problemas en la garganta le obligaron a dedicarse a acompañar a su esposa, pero sin dejar nunca de cantar y de maravillarnos con su extraordinario sentido del compás y un rajo gitano irresistible. Ese rajo se ha apagado hoy al amanecer y será enterrado mañana en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, donde descansan ya tantos genios del flamenco. Martín Revuelo era un fenómeno, uno de esos cantaores de inspiración que en un solo tercio o desplante festero era capaz de levantarnos de la butaca. Será imposible olvidar sus bulerías en catalán, en asturiano o en gallego, con una gracia infinita. Por fiesta era un genio, sin duda, aunque también se fajaba con lo más serio de lo jondo. Y era, además, un genial autor de letras. Pero resultará todavía más difícil olvidar que siempre fue una persona cariñosa y con una gracia infinita. Mañana habrá que darle el último adiós a partir de las once y media. Y hoy estaremos en el Tanatorio de la S-30.  Hay que despedir a un artista como la copa de un pino, que llegó decir que Sevilla es de chocolate. Siempre estarás en el corazón de los flamencos, señor Martín Revuelo. Tenía 66 años.

http://www.youtube.com/watch?v=9EG5-_ZK5is&feature=related

18
Ene/2012

Luis Vázquez adelanta los datos biográficos del célebre cantaor El Fillo

El joven investigador de Morón de la Frontera Luis Vázquez Morilla, que prepara lo que será su primer libro, Cal y cante, adelanta en una página web de Morón los datos biográficos del célebre Fillo, que era una asignatura pendiente de la flamencología. Este libro verá la luz muy pronto, pero el adelanto es una gran aportación a la historia del cante flamenco. El sevillano José Manuel Barbadillo andaba también detrás de este personaje, y hace algún tiempo localizó a su hermano Francisco, el célebre Curro Pabla, creyendo que era El Fillo. Estaba tras la pista, sin duda. Nosotros también estábamos en ello y poseemos mucha documentación sobre el afamado cantaor y su familia. Pero Luis Vázquez es el que ha adelantado una documentación que será fundamental para aclarar muchas cuestiones sobre la historia del cante jondo. Facilitamos el enlace de esta página. Felicidades, compañero.

http://morondelafrhistoriaflamencodeportes.blogspot.com/2012/01/el-fillo-parte-1.html

11
Ene/2012

Mentirosos compulsivos

A Juan Carlos Blanco

El nuevo año ha comenzado más o menos como se despidió el anterior: con los políticos mintiendo como bellacos, los mercados oprimiendo, los empresarios pidiendo esclavitud laboral y despidos baratos, los sindicatos enseñando los dientes pero sin llegar a morder, los famosos y los ricos presumiendo en las televisiones públicas de casas de lujo y peluqueros, los hombres matando a sus parejas, Europa exigiéndonos reformas y ajustes, y los medios de comunicación hablando de Messi y Ronaldo. O sea, España. ¡Viva España y Jerez!, que decían los flamencos de antaño, como si la tierra del caballo y el fino perteneciera a los países escandinavos. No sé ustedes, pero lo único que les pido a los políticos es sinceridad y honradez. En las próximas elecciones andaluzas daré mi confianza al que me diga la verdad y nada más que la verdad. Sé que exigirle sinceridad a un político es como pedirle peras al olmo, pero la quiero. Si usted me va a joder la vida prefiero que me lo diga a que me engañe. Si no me va a dar trabajo y va a consentir que un banco se quede con mi casa quiero saberlo. También quiero saber si me va a subir el IVA y si voy a tener bastante con veinte euros de gasoil para ir tres veces a ver a mi madre desde Mairena del Alcor a Sevilla. Quiero saber, señor Arenas, señor Griñán, señor Valderas, si me vais a dar por el culo o vais a solucionar de una vez mis problemas, los de todos los andaluces. Es muy fácil decir en campaña electoral que no se van a subir los impuestos y luego, cuando se está en el poder, subirlos. Así es político cualquiera. Hasta yo mismo podría serlo, que no sé hacer la o con un canuto en cuestiones de política. Mariano Rajoy dijo muchas veces que sería una barbaridad subir los impuestos, pero los ha subido nada más sentarse en el sillón de la Moncloa. No habrá tenido más remedio que hacerlo, seguramente, pero ha mentido y ha incumplido una de sus promesas electorales. Les dije hace semanas que no dejaba de sorprenderme cómo miles de españoles eran capaces de comerle el hocico en plena calle a Rajoy y a Rubalcaba, en una especie de extraño síndrome de Estocolmo. ¿Se imaginan a las ovejas abrazando al lobo? Que Dios nos coja confesados.

03
Ene/2012

Carta de urgencia al querido Maestro Enrique de Melchor

Al pueblo de Marchena

Esta mañana me daba la noticia de tu muerte un flamenco de Lebrija, Miguel Ángel Vargas. No daba crédito a su frío mensaje de texto. Minutos más tarde me llamaba tu discípulo Antonio Carrión y me la confirmaba. Desconocía que estabas tan malito, amigo del alma y, sin embargo, compañero. Los flamencos no levantamos cabeza. Todavía lloramos las muertes de Enrique Morente y Moraíto Chico, y ahora lloramos desconsoladamente la tuya, que es tan injusta como las anteriores, pero que hay que aceptar como hombres. La guitarra se está quedando sin cuerdas, y el cante, sin metales. Y no podemos hacer nada para evitarlo. Por mi edad ya he llorado a muchos artistas flamencos, desde Antonio Mairena, cuya muerte me cogió muy jovencito, aunque estuve en su entierro, hasta la tuya. Recuerdo cuando se fueron el Tío Borrico, Terremoto de Jerez, El Sevillano, Fregenal, Antonio el Farruco, El Mimbre, la Niña de la Puebla, El Sordera, Paco Toronjo, La Paquera, Antonio el Chocolate, Fernanda y Bernarda, Gaspar de Utrera, Juan Valderrama, El Chino, Pedro Bacán, Enrique Orozco, Rafael el Negro, Enrique Morente y Moraíto Chico, entre otros. El problema de ir cumpliendo años es que llenamos de borrones la agenda de teléfonos. Menos mal que no os vais del todo, que nos dejáis vuestras obras. Esta mañana, al poco de saber la noticia de tu muerte busqué tus discos para emocionarme porque es el mejor homenaje que podía hacerte. Me resulta imposible ir mañana a Madrid a darte el último adiós, como hice el pasado año con Morente y Moraíto. Nadie me echará de menos, amigo Enrique. Quiero que sepas que de alguna manera estaré mañana contigo, y que a partir de mañana todos los días tendré un recuerdo para ti. Recordaré cada día los momentos vividos, los buenos y los malos. Te doy las gracias por todo lo que me has hecho disfrutar por esos festivales de Andalucía, por lo que has aportado al mundo del flamenco, por esa música tuya tan bella y profunda que ha sido parte de la hermosa y emotiva banda sonora de mi vida y que lo seguirá siendo mientras siga rodando por el mundo. Ha sido un verdadero honor conocerte, admirarte y, sobre todo, analizar tu trabajo. Buenas noches, Maestro. Descansa en paz.

03
Ene/2012

Se nos ha ido hoy el gran guitarrista marchenero Enrique de Melchor

Enrique de Melchor, en un retrato del gran fotógrafo Paco Sánchez.

Enrique de Melchor en un buen retrato del gran fotógrafo sevillano Paco Sánchez.

No hace más de media hora que acabamos de recibir la triste noticia de la muerte del gran guitarrista sevillano Enrique de Melchor. Según hemos podido saber  por parte de uno de sus compañeros, Enrique Jiménez Ramírez fue operado hace cuatro años de cáncer de vejiga, de cuya operación había quedado bien. Pero hace unos días se encontraba en su guitarrería madrileña, sintió unos extraños dolores de espaldas y se fue a la clínica La Luz, donde también murió Enrique Morente hace poco más de un año. Allí le confirmaron que se le había reproducido el cáncer y que la matástasis le había invadido el cuerpo. Impresionante mazazo nada más entrar el año nuevo, cuando apenas estábamos recuperándonos del de Enrique Morente. Enrique de Melchor era una gran figura de la guitarra y uno de esos artistas que dejan huella. Hijo del también guitarrista sevillano Melchor de Marchena, se hizo guitarrista aprendiendo de su propio padre y de otros grandes maestros, convirtiéndose muy pronto en una primera figura de la sonanta que reclamaron los más grandes cantaores, como Mairena, Lebrijano o Menese, o Rocío Jurado en el mundo de la copla, entre otros muchos. Ha sido de los más completos de los últimos tiempos, pues a su calidad de acompañante unía también su talento a la hora de componer su propia música flamenca, que ha registrado en discos que serán su mejor legado artístico. Obras como Confidencias y Arco de las Rosas, su último cedé, serán una referencia importante para futuros guitarristas. A lo largo del día les seguiremos ampliando esta lamentable noticia que, obviamente, nos ha machacado. Sobre todo porque tenía solo 61 años, y era un cacho de pan.

El guitarrista de Marchena visto por el fotógrafo argentino Carlos Arbelos.

El guitarrista de Marchena visto por el fotógrafo argentino Carlos Arbelos.

Enrique de Melchor había nacido en 1950 en la localidad sevillana de Marchena, donde vivió hasta los 12 años. Nació en el seno de una familia de artistas, con nombres como La Jilica, El Cuácua, Miguel de Marchena y el Bizco Melchor, entre otros. Su propio padre, Melchor de Marchena, uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos, se encargó de transmitirle el arte de tocar la guitarra, aunque aprendió de muchos otros artistas de la sonanta. Comenzó a tocar en Los Cansteros, el tablao de Manolo Caracol, cuando solo era un adolescente y en este local fue donde lo descubrió Paco de Lucía, con quien giró por el mundo siendo muy joven. Se dio a conocer muy pronto y lo reclamaron muchas de las primeras figuras del cante, Antonio Mairena entre ellas. Encontró enseguida un hueco en los festivales de verano de Andalucía, donde era frecuente verlo acompañando a José Menese o Lebrijano, lo que le valió para ser reconocido por la Cátedra de Flamencología de Jerez y el Festival de las Minas de La Unión. Pero además de ser un enamorado de la faceta del acompañamiento, Enrique de Melchor sintió desde siempre una especial atracción por la guitarra de concierto y en esta especialidad nos ha dejado obras de un gran valor artístico, que dejan claro su gran talento a la hora de componer desde un gran respeto a las raíces. En todos sus discos en solitario destaca por un sello muy personal y una flamenquería extraordinaria, combinación que lo consagrará en uno de los concertistas más flamencos, sobre todo como un gran creador de falsetas originalísimas. La noticia ha conmocionado al mundo del flamenco, como no podía ser de otra manera, a pesar de que estaba algo olvidado, de lo que se lamentaba en privado siempre que podía. Se sentía desplazado, lo que le animó a abrir una tienda de guitarras en la capital de España, donde vivía desde hacía décadas.

http://www.youtube.com/watch?v=Aw4r9FyRxYQ