20
Feb/2011

En busca de El Planeta perdido

A Antonio Barberán

El Planeta tuvo que ser un tipo parecido a éste, según lo describió Estébanez Calderón.

El Planeta tuvo que ser un tipo muy parecido a 'Chorrojumo', según lo describió Serafín Estébanez Calderón.

El legendario cantaor y guitarrista El Planeta está considerado como el primer gran maestro del cante andaluz, pero hasta ahora sólo le conocíamos por su remoquete artístico, su apodo. El escritor costumbrista malagueño Serafín Estébanez Calderón (1799-1867) lo dio a conocer en su célebre relato Un baile en Triana (El Heraldo, 1842), pero no aportó ninguna información biográfica. Antonio Machado y Álvarez Demófilo lo hacía natural de Cádiz en su Colección de Cantes Flamencos (1881), sin aportar tampoco datos útiles para proceder a localizarlo en vetustos legajos parroquiales y deteriorados padrones municipales. Al no conocerse su nombre y apellidos resultaba prácticamente quimérico averiguar de dónde era, cuándo nació, si se casó y tuvo hijos y, sobre todo, dónde y cuándo murió el histórico artista. En un artículo de La Iberia, de la capital de España, del 30 de mayo de 1856, sobre un libro del barbero sevillano Joselito Pantoja, se asegura que era malagueño y que le había compuesto al tal Pantoja “una caña y una soleá”. ¿Letra o música? No deja de ser revelador que El Planeta tuviera ese reconocimiento de creador ya en aquellos años. En otro artículo, en esta ocasión del escritor y político malagueño José Carlos de Luna, en ABC, del 27 de abril de 1962, lo hacía también natural de Málaga y aseguraba que fue quien pagó la llave de plata del cante concedida en el Café Sin Techo de Málaga a Tomás El Nitri. Por último, Rafael Benítez Caballero, autor de la obra El Barquero de Cantillana -editada en 1894-, se refería a él también como el Tío Antonio El Planeta: “Pasé por una tienda de montañeses donde había juelga, y entre otras, se la oí cantar al Tío Antonio El Planeta, que no cabía más de bien y de sentimiento”.

¿Cómo localizar sus datos personales sin saber sus apellidos? Sólo había una manera y era analizando la partida de nacimiento de Manolo Caracol, su tataranieto, aunque instruidos y sesudos investigadores siempre hayan dudado de que el genio sevillano de la calle Lumbreras fuese tataranieto del Rey de los Polos, como lo definió Estébanez Calderón. La empresa no era fácil pero alguna vez había que emprender la apasionante y gravosa aventura de localizar al primer cantaor influyente de la historia del cante jondo, que esté documentado. Si buscaba al tatarabuelo materno de Caracol y descubría que se llamaba Antonio y que era natural de Cádiz, estaba claro que se llegaría a buen puerto, que es lo que ha ocurrido. En la partida de nacimiento de Manuel Ortega Juárez, Caracol,  encontré los nombres de sus abuelos, como es lógico, ambos naturales de Málaga: Gregorio Juárez Monge y Francisca Soto Ramírez. Localizar a estas personas era complicado, pero tras una ardua tarea de investigación en el Padrón de Málaga se obró el tan ansiado milagro y apareció un supuesto nieto de El Planeta, el ya citado Gregorio Juárez Monge.

Partida de nacimiento de Gregorio Juárez Monge, nieto de El Planeta y bisabuelo de Manolo Caracol.

Partida de nacimiento de Gregorio Juárez Monge, nieto de El Planeta y abuelo del gran Manolo Caracol. Málaga, 6 de octubre de 1854.

Al localizar su partida de nacimiento en Málaga comprobé con regocijo inenarrable que su abuelo materno se llamaba Antonio y que era natural de Cádiz. Ya sabía que El Planeta se llamaba Antonio Monge. El siguiente paso fue localizar a la madre de Gregorio Juárez, que resultó llamarse Dolores Monge Bara, o sea, una hija de El Planeta a la que localicé casándose en la Parroquia de San Juan de Málaga con el malagueño José Juárez García, con 32 años de edad. Como vivían en la calle San Juan, nº 1, de Málaga, el Padrón de 1852 me aportó el segundo apellido de El Planeta, Rivero, y el nombre y los dos apellidos de su esposa, María Bara Gallardo, que también era natural de Cádiz. Demófilo acertó cuando aseguró que el mítico cantaor era natural de la trimilenaria Cádiz. Joselito Pantoja y José Carlos de Luna tampoco iban muy descaminados, porque El Planeta abandonó pronto la ciudad de Cádiz, después de casarse y tener a su último hijo, Tomás, para afincarse en Málaga sobre 1836, donde casó a varios de sus vástagos y donde murió ya anciano para la época.

El cantaor El Planeta

El cantaor El Planeta dibujado por Lameyer en Triana.

Antonio Monge Rivero El Planeta era natural de la ciudad de Cádiz, en la que nació sobre 1789. Pudo nacer en la calle del Marzal -hoy Vea Murguía-, en el antiguo Barrio de San Antonio. Hijo de Gregorio Monge y de Francisca Rivero, que también eran naturales de Cádiz, se casó con la también gaditana María Bara Gallardo, siendo ambos muy jóvenes. Tuvo al menos siete hijos en Cádiz, entre 1810 y 1834, que fueron, en este orden, Antonia, Tomasa, Francisco, Dolores, María Dolores, María Magdalena  y Tomás. Es probable que tuviera algunos más y que murieran. De hecho, en el Padrón de Habitantes de Málaga no aparecen los dos primeros hijos del matrimonio.

No sería muy descabellada la idea de que El Planeta fuera hijo del Tío Gregorio al que describió metido en fiesta campera el también gaditano José Cadalso en sus Cartas Marruecas, en el último tercio del siglo XVIII. Estas cartas se publicaron por primera vez en el Correo de Madrid en febrero de 1793 y cuatro años más tarde aparecieron en un libro editado por la imprenta Sancha. El militar no llegó a verlas publicadas porque Cadalso, que había nacido en Cádiz en 1741, acabó sus días en 1782. Nos dice este autor que el tal Gregorio era un gitano carnicero de Cádiz, que, además, estuvo en la cárcel por apuñalar a alguien en la feria de esta ciudad, lo que podría explicar la famosa seguiriya de El Planeta, “para que saque a mi pare /que verlo camelo”. Lógicamente, es muy difícil poder demostrar que el Tío Gregorio fuera el padre de nuestro cantaor, aunque es muy posible que lo fuera, porque en aquellos años no había en Cádiz muchos carniceros con ese nombre, según el censo de gitanos de la época. Este asunto queda pendiente para una posible biografía sobre el artista.

Padrón de los Monge en 1785. Todavía no había nacido El Planeta.

Padrón de los Monge en 1785. Todavía no había nacido El Planeta. Sí tres de sus hermanos: Juan, Magdalena y Dolores, la madre del gaditano Lázaro Quintana.

Como ya he indicado, Dolores Monge, una de las hijas de El Planeta, se casó en Málaga, en la Parroquia de San Juan, con el malagueño José Juárez García, el 31 de octubre de 1852. El Planeta vivía entonces en la calle San Juan, nº 1, con su esposa y dos de sus hijos. Su hija Dolores tuvo una hija, Antonia Juárez Monge, el día 6 de agosto de 1853, en la calle Santos de Málaga, nº 19, que se bautizó en la Parroquia de San Juan el día 12 de agosto de este mismo año. En 1854 tuvo a Gregorio, en la calle Santos también, quien se casó en Málaga con la malagueña Francisca Soto Ramírez, nacida en esta misma ciudad en 1855. Una hija de éstos, la también malagueña Dolores Juárez Soto, se casó primero con un malagueño que resultó muerto por herida de arma blanca en la ciudad de Málaga, al mediar en una reyerta. La joven viuda puso un negocio de lavandería y planchado de ropa y en él conocería a Manuel Ortega Fernández, Caracol viejo, con el que en julio de 1909 tuvo a Manolo Caracol en la calle Lumbreras de Sevilla, en la Alameda. Por tanto, Antonio Monge El Planeta era tatarabuelo materno del cantaor sevillano, como siempre aseguró el artista y cantaba a los cuatro vientos el poema del poeta arcense Antonio Murciano:

Tataranieto de El Planeta,

Biznieto de Curro Durse…

Manolo Caracol me llevó a su tatarabuelo El Planeta y éste, siguiendo a sus descendientes en Málaga en un apasionante viaje en el tiempo, al genio del cante sevillano. Era una investigación que había que hacer algún día para aclarar algo fundamental para la historia del cante flamenco, aunque haya quienes no le den ninguna importancia a lo de poner orden en las genealogías flamencas, algo que para nosotros es fundamental.

La calle San Juan de Málaga, donde vivió El Planeta durante al menos quince años.

La calle San Juan de Málaga, donde vivió El Planeta durante al menos once años.

Según el Padrón de Málaga, Antonio El Planeta vivió veinte años en la tierra de La Trini, la mayor parte de su estancia en esta ciudad en la céntrica calle San Juan, donde estaban los talleres: plateros, anticuarios, artesanos, impresores, etc. Era de profesión cortador, o sea, carnicero o tablajero, como dicen en Cádiz, seguramente con carnicería propia en la que tenía empleados a dos de sus hijos, Francisco y Tomás, aunque éste era también de ocupación impresor según un padrón de la época. El artista tuvo que ser de un nivel económico aceptable porque durante algunos años tuvo criadas, algo casi imposible en aquellos tiempos -mediados del siglo XIX- en una familia gitana. Una de sus criadas fue la malagueña Catalina Liñán.

La Calle San Juan es actualmente una de las más animadas de Málaga, desde que se hizo peatonal y se llenó de comercios. En los años en los que vivió en ella El Planeta con toda su familia -esposa, hijos y algún que otro agregado, como el también cantaor gaditano Lázaro Quintana Monge, su sobrino-, era una calle también muy animada. En la misma casa donde vivía nuestro artista estaba la posada La Corona, que era paradero de merchantes y gente de la bohemia de la época. Había también una tienda de cristales de colores para nichos, además de alguna taberna y tiendas de comestibles. Era ya entonces una calle céntrica muy bien situada, cerca de la Alameda y de la calle Larios, de donde estaban los cafés, como el Café de la Loba, de Don Andrés Ruiz, en la Plaza de la Constitución, sin duda uno de los más antiguos de Málaga y de más historia flamenca, desaparecido el día 31 de marzo de 1902.

Padrón de 1850. El Planeta vivía en la calle San Juan, nº 1. Es el primero y aparece con dos de sus hijos.

Padrón de Málaga de año 1852. El Planeta vivía en la calle San Juan. Es el primero y aparece con dos de sus hijos. Es curioso que le den el tratamiento de don, algo insólito en aquellos años si se trataba de un gitano.

Según mis datos datos el artista calé debió de afincarse en Málaga a mediados de los años 30 del citado siglo, después de nacer su último hijo, Tomás, en Cádiz, el 8 de septiembre de 1834. Lo haría aprovechando que por aquellos años esta ciudad se convirtió en una de las mayores exportadoras de hierro -el cantaor fue herrero, al parecer, además de carnicero- y que el comercio textil de los Larios y de la carne daban mucho trabajo en Málaga. Sin olvidar su puerto de mar, generador de riqueza, con importantes exportaciones de vino y aceite. En 1856 se creó el Banco de Málaga, lo que demuestra que se movía el dinero en la ciudad y la provincia, algo que sería fundamental para que el cantaor gaditano alcanzara un nivel económico aceptable y decidiera no regresar nunca a Cádiz y tampoco emigrar a otras ciudades andaluzas. Es significativo el dato de que viviera tantos años en un mismo domicilio, el número 1 de la céntrica calle San Juan, cuando lo normal en aquella época era que las familias cambiaran mucho de casa para recuperar el dinero que se solía dar como fianza para alquilar una vivienda.

El Planeta (guitarra en mano), con El Fillo en la famosa fiesta de Triana relatada por Serafín Estébanez Calderón.

El Planeta (guitarra en mano), con El Fillo en la famosa fiesta de Triana relatada por Serafín Estébanez Calderón.

Por consiguiente, es más que probable que nuestro protagonista no residiera nunca en Triana, al menos de manera fija, desplazándose desde Cádiz o Málaga cada vez que alguien reclamara sus servicios como cantaor, como en el caso de la famosa fiesta que relató Estébanez Calderón en la popular calle Castilla de Triana, que fue publicada por primera vez en El Heraldo el 1 de diciembre del año 1842. Cinco años después, en 1847, apareció la famosa obra del escritor malagueño. El Planeta vivía todavía en la céntrica calle San Juan de Málaga. Un año más tarde, en 1848, el Semanario Pintoresco Español publicó un bonito reportaje sobre un baile en San Juan de Aznalfarache, donde le llamaban Rey de los bravos cantadores. También en ese año vivía en Málaga, en el mismo domicilio. No obstante, la fiesta que relató Estébanez Calderón tuvo que tener  lugar en 1838, cuando el autor malagueño, que firmaba con el seudónimo de El Solitario, era el gobernador de Sevilla. Podría ser que El Planeta estuviera viviendo en Triana en aquel tiempo, aunque no está documentado. Se habla incluso de que tuvo un hijo con una trianera, pero sin fundamento alguno. Seguramente, como era un gitano adinerado de la época dedicado al lucrativo negocio de la carne, se movía mucho por Andalucía y el resto del país. De hecho, en Madrid se anunciaba su llegada en 1853 con cierto interés, acompañado por la cantaora María la Borrica, la célebre hermana de El Viejo de la Isla. Luego tuvo que ser un cantaor de cierto renombre y prestigio reconocido por los historiadores como maestro de figuras tan importantes como Francisco Ortega El Fillo y el no menos célebre Lázaro Quintana Monge, al que localizamos viviendo con él en su casa malagueña, en 1850, y cuyo oficio era también el de cortador. En resumidas cuentas, se puede afirmar ya sin temor a equívoco alguno, que Antonio Monge Rivero El Planeta era el tatarabuelo materno de Manolo Caracol, el bisabuelo de su madre, Dolores Juárez Soto, aunque esto se haya puesto en duda muchas veces.

En sus primeros años como artista se le conocía sólo como Antonio Monge, o Sr. Monge. Lo de El Planeta, como sobrenombre artístico, sería mucho después y, al parecer, se le apodó así en Málaga por ser muy aficionado a los astros, según la conclusión de algunos flamencólogos, aunque yo tengo otra teoría que daré a conocer en su momento. De hecho, una de las escasas letras suyas que han trascendido hasta nuestros días es de una de las más primitivas y hermosas seguiriyas gitanas que se conocen en nuestros días:

A la luna le pío,

la del alto cielo.

Cómo le pío, le pío,

que me saque a mi pare

de donde está metío.

Este hermoso cante ha llegado hasta nosotros a través de Pepe Torre, el hermano de Manuel Torre y abuelo del actual cantaor sevillano José el de la Tomasa, quien la dio a conocer en la Antología del Cante Flamenco (Columbia, 1960) por iniciativa de Antonio Mairena, quien también la grabó llamándola ya de El Planeta, así como Rafael Romero El Gallina. No obstante, es una seguiriya que ha desaparecido del repertorio de los cantaores actuales, siendo de una belleza extraordinaria y enorme rareza musical.

Padrón en el que su hijo Francisco pone el apodo de su padre como su segundo apellido.

Padrón en el que su hijo Francisco pone el apodo de su padre como su segundo apellido. Como 'agregado' aparece el cantaor Lázaro Quintana. 1859.

A pesar de todo lo localizado sobre Antonio Monge Rivero y su familia y de estar completamente seguro de que se trataba de El Planeta, daba cierto miedo cerrar esta investigación sin haber encontrado en alguna parte la prueba irrefutable de que estábamos ante el histórico cantaor gaditano. Nunca apareció su nombre en ningún periódico relacionado con el apodo, que se conozca. Siguiendo el rastro de su hijo Francisco en el Padrón de Málaga, una vez muerto el artista, encontré la prueba que necesitába. Su hijo aparecía como Francisco Monge Planeta, en vez de como Monge Bara. Como su padre ya había fallecido, en el Padrón de 1859 utilizó su apodo en vez de su segundo apellido, quizás como homenaje al progenitor o porque el encargado de rellenar la hoja del Padrón no conociera su segundo apellido y sí el apodo familiar. O porque confundiera apodo con apellido. Tras meses de trabajo, ahora sí podía asegurar que el Antonio Monge Rivero al que tanto había investigado era el célebre Planeta, el gran cantaor gitano de Cádiz. Sin embargo, para asegurarme todavía más, siguiendo a todos sus hijos encontré empadronado en Málaga a uno de sus nietos, Tomás, que al final resultó ser Tomás Monge (a) Planeta, como le solían llamar en los periódicos de 1872 cuando iba de banderillero con los nietos de su paisano El Lavi.

Tampoco me fue fácil encontrar el certificado de la muerte de El Planeta. Seguí el Padrón de Málaga hasta que apareció vacía su casa de la calle San Juan, en 1857. Al no aparecer viviendo con su hija Dolores, en la calle Santos, o con su otra hija, María Magdalena, en las calles Lagunillas y Granada, estaba claro que había fallecido en 1856. En efecto, Antonio Monge El Planeta murió en su domicilio malagueño de siempre, el de la calle San Juan, el día 30 de septiembre de 1856 como consecuencia de “congestión cerebral”. Según el certificado de su muerte, el cantaor tenía 65 años de edad y era de ocupación “merchante”. O sea, vendedor sin tienda fija, ambulante. Aunque es posible que diga “marchante”, sinónimo de comerciante. Tras un responso en la Parroquia de San Juan, que estaba justamente al lado de su casa, a escasos metros, su cadáver fue enterrado ese mismo día, suponemos que en el Cementerio de San Miguel, donde recibiría cristiana sepultura, porque el certificado del enterramiento de su cuerpo encontrado en el Archivo Municipal de Málaga carece de ese dato. Como era todo un personaje en Málaga, su entierro tuvo que ser repicado pero la prensa local de la época no se hizo eco de la luctuosa noticia, que haya podido encontrar. Supongo que El Planeta, con cerca de 70 años, era ya un cantaor olvidado, dedicado a sus negocios y a disfrutar de sus nietos, de los hijos de Francisco, Dolores y María Magdalena, porque Tomás, que era “cómico” de profesión, estaba aún soltero en 1863.

Documento sobre el enterramiento de El Planeta encontrado en el Archivo Municipal de Málaga. 30 de septiembre de 1856.

Documento original sobre el enterramiento de El Planeta encontrado en el Archivo Municipal de Málaga. No pueden imaginarse la emoción que sentí cuando lo tuve en mis manos. 30 de septiembre de 1856.

Sus hijos continuaron en el negocio de la carne, siendo cortadores  o tablajeros. A eso se dedicaron los bisabuelos de Caracol, José Juárez García y Dolores Monge, domiciliados en la calle Santos. También su hija Magdalena, quien se casó con un alicantino de Jijona, Manuel Bretón, enviudando muy pronto y regentando ella sola una tabla de carne en la calle Granada.
Francisco Monge era también carnicero y tuvo un buen número de hijos con la malagueña Isabel Soto Fernández, entre ellos, Tomás Monge El Pata, conocido torero malagueño, y Francisco Monge El Guarrirro, casado con la bailaora Rita Ortega Feria, carnicero de jurdó y de mucha gracia.
Tomás, el hijo pequeño de El Planeta, se quedó soltero y se dedicó a la comicidad como oficio, aunque no llegó muy lejos.
Donde quiera que esté, Tío Planeta, gracias por todo. Esperamos que nos haya perdonado ya por haberle tenido tantos años olvidado, en un lamentable abandono histórico que hemos intentado remediar con humildad y mucho amor.
Nunca es tarde si la dicha es buena, Sr. Planeta.

Sus hijos continuaron en el negocio de la carne, siendo cortadores o tablajeros. A eso se dedicaron los bisabuelos de Caracol, José Juárez García y Dolores Monge, domiciliados en la calle Santos. También su hija Magdalena, quien se casó con un alicantino de Jijona, Manuel Bretón, enviudando muy pronto y regentando ella sola una próspera tabla de carne en el número 128 de la calle Granada. Francisco Monge era también carnicero y tuvo un buen número de hijos una malagueña, entre ellos, Tomás Monge Planeta, conocido banderillero malagueño, y Francisco Monge El Guarrirro, casado con la bailaora Rita Ortega Feria, carnicero de jurdó y de mucha gracia. Tomás, el hijo pequeño de El Planeta, se quedó soltero y se dedicó a la comicidad como oficio, aunque no llegó muy lejos.

Hasta aquí una pequeña parte de los datos personales más interesantes de su vida que he podido recopilar, de la agitada y apasionante vida de Antonio Monge El Planeta, al que tantas veces me había encontrado citado en libros y revistas especializadas, pero del que poco se sabía. Ahora ya sabemos quién era y lo que supuso en los inicios del arte flamenco, creando y dando a conocer cantes y formando a intérpretes que difundieron su legado musical cuando desapareció, como fueron El Fillo, Frasco el Colorao, Lázaro Quintana, Paquirri el de Cádiz, Silverio Franconetti, Tomás El Nitri y muchos más que harían la lista interminable. Donde quiera que esté, Tío Planeta, gracias por todo. Espero que nos haya perdonado ya por haberle tenido tantos años olvidado, en un lamentable abandono histórico que he intentado remediar con humildad y mucho amor. Como suele decirse, nunca es tarde si la dicha es buena.

El Cementerio de San Miguel en tiempos de Antonio Monge El Planeta.

El Cementerio de San Miguel en tiempos de Antonio Monge 'El Planeta'. Fue enterrado en el nicho 370 del Primer Patio, sin más honores que las lágrimas de los suyos.

Esta investigación ha llegado a buen puerto gracias a la ayuda inestimable de mi esposa, María de los Ángeles Ojeda. Gracias por tantas horas de sacrificio a mi lado, codo con codo, aguantando además mis largas y continuadas ausencias de la casa, porque casi me tuve que ir a vivir solo a Málaga.


110 thoughts on “En busca de El Planeta perdido

  1. lagazapera Post author

    A Silvia Calado: Gracias, Silvia. Es un placer aportar cosas sobre lo que tanto amamos.
    Un abrazo.

  2. Luis Pérez

    Estimado Manuel:

    En cuanto a que Lázaro Quintana Monge (y, por tanto, también su hermano Manuel)fuese sobrino de Antonio Monge El Planeta, hijo de su hermana María Dolores, me gustaría expresar lo siguiente.

    En el padrón malagueño de 1859 Lázaro Quintana tiene setenta años, luego su fecha de nacimiento debe de ser 1888-89. Si esto es así, tío y sobrino tenían la misma edad.

    María Dolores Monge Rivero tenía dos años a 1 de enero de 1785, como puede verse en el padrón de Cádiz de ese año. Es del todo imposible que tuviera a Lázaro con seis o siete años. La otra hermana de Antonio Monge, Magdalena, según se ve en dicho documento, tenía siete años en 1785, lo que nos da como año de nacimiento 1777. Magdalena pudo alumbrar a Lázaro Quintana con doce años, lo cual no es imposible ni demasiado extraño para la época.

  3. Luis Pérez

    En el padrón de 1885 aparece viviendo con la familia Monge Rivero María Magdalena, viuda de 64 años, pero no alcanzo a leer el apellido. Podemos suponer que es una de las abuelas de El Planeta, por la tradición posterior de este nombre en los descendientes. ¿Es la madre de Gregorio o de María de los Remedios? ¿Puedes leer el apellido?

    Por cierto, por ese padrón de 1885, podemos saber dónde estuvo exactamente la casa donde es probable que naciera Antonio Monge. La calle del Molino es la actual Adolfo de Castro, que cruza Vea Murguía. La casa estaba en la esquina de ambas ¿Hay alguna forma de saber en qué acera estaba el 113 de la calle Marzal? Disculpa por la monserga, pero es un tema que me apasiona.

    Muchas gracias, y de nuevo mi enhorabuena.

  4. lagazapera Post author

    A Luis Pérez: He prometido que no volveré a dar ningún dato más sobre el Planeta y, por el momento, cumpliré la promesa que me hice a mí mismo. Tengo toda la documentación necesaria para aclarar sus dudas, pero habrá que esperar. La enfermedad de mi madre me ha hecho apartarme, de momento, de esta investigación y de otras. Casi de todo. No obstante, le diré que la edad que dice Lázaro en el padrón citado por usted está equivocada. No tenía esa edad. Un año antes decía tener al menos veinte menos. Mentían mucho. Su madre, una de las hijas de El Planeta, era ya toda una mujer cuando tuvo a Lázaro Quintana. En cuanto a la viuda que aparece en el padrón de 1785, está claro que era una de las abuelas de El Planeta. Sobre lo otro que me pregunta no puedo ayudarle, porque no he podido volver a Cádiz desde que estuve hace mucho más de mes y medio para buscar la partida de nacimiento de los hijos de El Planeta, que están ya archivadas.
    Un abrazo.

  5. JOSE MANUEL MARTÍN-BARBADILLO

    SOLO UNAS LINEAS PARA INDICAR QUE LA MAGDALENA PINEDA, VIUDA, QUE APARECE EN LA FOTOCOPIA ADJUNTA AL ARTICULO NO TIENE NADA QUE VER CON LA FAMILIA DEL PLANETA, TODA VEZ QUE EL PADRÓN FINALIZA, CON LA FECHA Y LA FIRMA DEL ESCRIBANO, SIENDO MAGDALENA OTRO MIEMBRO DE LA ETNÍA GITANA EMPADRONADA, ADEMÁS SOLA.

  6. lagazapera Post author

    A Barbadillo: Seguramente, amigo José Manuel. Gracias, maestro.

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  8. Andrés Raya Saro

    Con retraso y sin mayor importancia: el artículo de José carlos de Luna en ABC se publicó el 27 de ABRIL de 1962 y no en MAYO. Un abrazo

  9. lagazapera Post author

    A Andrés Raya Saro: Se corregirá, maestro. Muchas gracias, un abrazo.

  10. José Luis Gálvez Cabrera

    Hola Manuel, este artículo sobre el Planeta, ha hecho que revise, una vez más, lo concerniente al Planeta en la genealogía que hice de los Ortega y que está basada, como te comenté en Madrid, en tus investigaciones acerca de esta importante dinastía de flamencos y toreros.
    Espero poder decirte algo acerca del tema de Paco “el Gandul” la semana que viene.
    Gracias de nuevo , un abrazo

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