A Fermín Lobatón
El Concurso de Cante Jondo de Granada que Lorca y Falla organizaron en 1922 para evitar que los niños de la incipiente etapa de la ópera flamenca acabaran con el verdadero cante andaluz, se saldó con un fracaso espectacular, el mismo que tuvo anoche Estrella Morente con su evocación a este histórico certamen. Si ella y su padre, que estuvo presente en el concierto, querían rendir homenaje al certamen granadino, que de eso iban el audiovisual del principio y el raquítico programa de mano, el fracaso ha sido estrepitoso porque lo que trajo Estrella a la Bienal no tuvo nada que ver con aquel concurso, que se creó para advertir de que el alma música del pueblo andaluz estaba muriéndose debido a la opereta y la chabacanería folklórica y comercial de la época. Lorca, que se iba a la cama todas las noches escuchando los discos de pizarra de la Niña de los Peines, Antonio Chacón, Tomás Pavón y Manuel Torre, se hubiera salido abochornado del Teatro de la Maestranza con tanta fiesta sacromontiana, canciones comerciales y cuplés por bulerías. Más de media hora de tangos de Granada, con las voces distorsionadas y un desorden absoluto en la escena nos avisaron pronto de por dónde podía ir el espectáculo, en el que Estrella, con el pretexto del concurso de su tierra, colocó lo más granado de su repertorio y fusiló gran parte del de su padre, al que no deja de calcar. No se sentó a cantar de verdad hasta que no se ocupó de las malagueñas, una de Pastora, Se le han corrío los velos, y otra de Chacón, Del convento las campanas, destrozando ambas con tanto falsete, sobrecarga melismática y falta de ligazón. No contenta, en las granaínas volvió a empobrecer al maestro Chacón con clara tendencia a acancionar su legado. Éste fue el flamenco que trajo anoche Estrella Morente a la Bienal con tanto bombo y platillo. Ya que quiso homenajear al susodicho certamen podría haber hecho la caña o las soleares de Paquirri de El Tenazas, o las seguiriyas de Silverio Franconeti que cantó el Niño Caracol. Fueron los ganadores del concurso. Pero el certamen de marras sólo ha sido un pretexto para colocar en la Bienal de Flamenco un concierto fallido a todas luces, por muy artista que sea Estrella, que lo es, aunque a la hora de sentarse a cantar por derecho deje muchas veces al descubierto sus carencias. Estrella Morente sobreactuó en exceso, es su manera de vender su arte, que lo tiene. Guapa de mareo, lució unos modelos espectaculares de Victorio & Luchino, se trajo a media Granada para que la arroparan en el escenario y enloqueció al público, que llenó el Maestranza. Agradecida por cómo la trató el respetable, la artista nos quiso hacer un regalo: cuarenta minutos de baile por soleá del artista granadino Juan Andrés Maya. Ahí queda eso. Fue en el único cante que estuvo estupenda. Más de dos horas de espectáculo, de una obra con la que nos han tomado claramente el pelo. Lo dice alguien que no es precisamente sospechoso de ser antimorentista, sino todo lo contrario. Pero es que anoche, con todo el respeto debido a esta ilustre familia de artistas y al público asistente, los Morente vinieron a dar mucha ojana y poca verdad flamenca. No sé lo que hubieran pensado Lorca y Falla, pero yo pasé una mala noche. Sinceramente.




Juan Bezos · 27 Septiembre 2010 a las 9:05
Gracias Bohorquez.
Por enseñar en tus críticas, por difundir tu conocimiento, por tú acidez y sobre todo por la valentía en contar tú verdad, y no amedrantarse por apellidos, que en esto del flamenco, quieren vivir eternamente generaciones completas.
Lourdes Galvez del Postigo · 27 Septiembre 2010 a las 9:16
Suele pasar cuando de Estrella se trata, mucho bombo y platillo, mucha pose afectada, muchos modelitos espectaculares, pero de cantar, nada, entre otras cosas porque no hay nada. Se empeña en ser cantaora y no da la talla, amén de destrozar los cantes que acomete, lo que he criticado en más de una ocasión. Lo suyo es la canción, es buena cantante, pero no cantaora, por mucho que se empeñe. Quiere estar al nivel de su padre, sin haber pasado por la experiencia de su padre, ni tener la calidad de su padre. Pero, eso sí, no paran de llevarla a todos los festivales, recitales, etc denominados flamencos, cobrando una pasta gansa y, mientras hay millones de muchachos y muchachas cantando pa comérselos y no se comen ni un torrajo. A mí Estrella Morente me parece un camelo y un despilfarro.
Bernardo Muñoz Martínez · 27 Septiembre 2010 a las 10:48
Gracias Manuel Bohórquez por expresar la opinión de los que no tenemos la oportunidad de hacerlo en un periódico, pero que como amantes del flamenco asistimos al teatro para formar parte de esa “masa” que está en la sombra y que lo hacemos con la esperanza de al menos sentir que el precio de la entrada ha merecido la pena a pesar del esfuerzo hecho por pagarlo.
Me gusta el flamenco por Enrique Morente y ayer noche era la cuarta vez que veía a Estrella en concierto. Lo paso casi peor por ellos que por mí mismo (soy absolutamente “fan”), pero lo de ayer fue no sólo decepcionente (has usado la palabra exacta) sino que además me pareció un descaro. Estrella Morente en concierto se convirtió en Estrella Morente en su camerino (en los mejores momentos ella no estuvo en el escenario) y cuando estuvo presente, está claro que la logística, que no sé de quién depende, no la acompañó, porque lo del sonido en un teatro como el Maestranza no tuvo nombre (y aunque a veces hasta dudaba de mis propios sentidos noches antes estuve en el mismo teatro y no había punto de comparación).
Estar 40 minutos fuera del escenario, llegar, cantar una canción y despedirse me parece un fiasco (me dieron ganas de pedir que me devolviesen el dinero de la entrada). El bailaor saludó como el verdadero artista de la noche, mientras que ella, que apenas tuvo dos momentos dentro de su propio concierto, me dio la impresión de que estaba más pendiente del micrófono y los trajes que de poner el corazón.
Estas cosas no me resultan una simple decepción de una noche, sino que hacen que incluso se me tambalee el concepto que tengo de la bienal y me hacen pensar que en realidad de lo que soy fan es de los discos de la familia y no de ellos mismos.
Author comment by lagazapera · 27 Septiembre 2010 a las 10:51
Gracias a ti por entrar en esta humilde tribuna de opinión. Un abrazo.
Author comment by lagazapera · 27 Septiembre 2010 a las 10:53
Bueno, es tu opinión y aquí siempre serán respetadas. Yo he escuchado a veces cosas interesantes a Estrella, pero hace años. Un abrazo.
Jose Manuel Lopez · 27 Septiembre 2010 a las 10:56
Estoy con Lourdes, Estrella es mucho camelo y demasiado despilfarro. Si no fuese hija de quien es… y si su padre no le organizase las cosas…
Prefiero estar al lado de todos esos muchachos/as jovenes que cantan de verdad porque saben, pero no tienen apellidos.
Lourdes Galvez del Postigo · 27 Septiembre 2010 a las 11:00
Yo la verdad es que la única vez que la he visto enduendada y despojada de parafernalia fue cantando por bulerías la copla ‘Madrina’, dedicada a su marido, en un recital en otoño de 2007 en el Museo Picasso Málaga. Ahí tengo que decir que me arrancó un ole, pero es la única vez. Las otras cuatro o cinco veces que la he visto, he salido indignada. Sin embargo, su hermano Enrique apunta muy buenas maneras.
Un abrazo
Author comment by lagazapera · 27 Septiembre 2010 a las 11:00
Anoche tuve que hacer la crítica en media hora, como casi todas las noches, por el cierre del periódico. Solté sólo parte de lo que quería decir. A mí no me gustó nada el concierto, quizás la soleá que le cantó a Juan Andrés Maya. Por cierto, esto fue una pasada porque no se le pueden dar 40 minutos a un invitado. Él, claro, aprovechó la oportunidad y se metió al público en el bolsillo. Creo que a estrellas como Estrella hay que exigirle más, sobre todo desde el punto de vista del flamenco. Pero parece que ya no hay aficionados exigentes, sólo fans de artistas mediáticos.
Gracias, un saludo.
Jondeando · 27 Septiembre 2010 a las 14:25
Las únicas estrellas que alumbraron anoche, estuvieron en el cielo,ni una sóla bajó al Maestrenza, es más ni tan siquiera se asomó alguna. Tan sólo un fugaz lucero, como bien se ha comentado con anterioridad, el momento de la soleá y el baile de Juanito Maya. ¡Qué artistazo! Acaparó la mayor ovación de la noche, muy por delante de la titular del espectáculo. Las alegrías, un auténtico nubarrón con agüacero…de mal gusto.
Author comment by lagazapera · 27 Septiembre 2010 a las 15:08
Juan Andrés Maya es un gran bailaor. Alargó mucho su baile, sobre todo teniendo en cuenta que no era su espectáculo. Pero se ha ganado un sitio en la próxima Bienal. Lo de Estrella, otra vez será.
Por cierto, a ver si nos coocemos.
Un saludo.
Luis Chacón · 27 Septiembre 2010 a las 21:37
Enrique mejor que nadie sabe lo que tiene en casa:
Su señora,La Pelota,esta mu jarta de tanto cante literario y culto a los poetas y como buena gitana, desea que alguien en esa casa cante jondo (de vez en cuando)…
Estrella empezó muy bien y la verdad es que no sé adónde va…ni si ella lo sabe.
Soleá,para coros y bonitos que le salen con Estrella.
Quique debe alejarse del clan o quedará inmerso en
más de lo mismo.
Total,volvemos al topicazo…ante la figura INMENSA del patriarca (sea el arte que sea)la cosa está chunga,ahora,para sobrevivir…bueno…
Por cierto,Manuel,cambiando de tema,el otro día
JOSÉ MERCÉ se acordó que hay que estudiar las alegrías de ¡¡Vallejo!!…¿qué está pasando aquííííí?
saludos.
José Alcántara · 28 Septiembre 2010 a las 14:45
Con todo lo mal que estuvo Estrella Morente, resulta que ella fue la que salió cerrando el telediario en la 1ª. Es curioso, porque un poco antes había leído tu crítica, Manuel, y otra vez se confirma: “Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos”.
Author comment by lagazapera · 28 Septiembre 2010 a las 16:00
Así son las cosas. ¿A que no han salido en el Telediario Pastora Galván o Andrés Marín?
Saludos.
Curro Canela · 28 Septiembre 2010 a las 16:32
Ese comentario es súper ventajista José Alcántara.
AL margen de la crítica de Bohórquez.
Me dices tu a mi. Lo que puede entender el realizador de el telediario de la primera de flamenco?
No es mas factible que haya puesto a Estrella Morente por que es una de las figuras más mediática que hay ahora mismo dentro del flamenco, y tienen que poner algo de la bienal?
Al margen de todo eso, esta que te guste mas o menos.
A mi me encanta.
Coherencia es la palabra.
José Alcántara · 30 Septiembre 2010 a las 6:00
Entonces, Curro Canela, para ti coherencia es que el realizador de la primera cadena de TV no tenga ni idea de flamenco, se podía informar antes de la noticia. Y coherencia para ti es que pongan la medalla al soldado cobarde y el valeroso pase desapercibido.
Javier del Peral · 1 Octubre 2010 a las 5:54
Hola a todos. Al hilo de los comentarios del blog y de la crítica de Bohórquez solo quiero añadir que cualquiera que tenga un poco de oído (no hace falta ni que sea mínimamente aficionado) tiene que reconocer que Estrella lleva ya años equivocando su camino, que era el de “mi cante y un poema”, donde el maestro Enrique sí que la llevaba de la mano (y casi de las 2). No sé qué cantos escucha pero apostaría a que su padre es más espectador ahora que otra cosa porque me niego a pensar que alguien tan sabio pueda aconsejar tan mal, aunque ya se sabe que el amor ciega mucho. Estrella (en el escenario al menos) siempre va de diva, pone la voz en una tesitura que no es la suya (intentando cosas que en la de su padre sí quedan genial), a veces engolando la voz en vez de sacar la suya natural, y se empeña en marcarse alguna coreografía que, al menos a mí, me da cierto rubor (que en todo caso baila para una pataíta final y yá..); es como si intentara siempre recrear espectáculos de otra época en vez de ser una flamenca de su tiempo, consciente de su potencial y de su sitio. Del disco de “Mujeres” mejor no hablar; un patinazo en toda regla y una empresa para la que no estaba preparada en modo alguno, ni por voz ni por concepto del disco. No sé que opinará don Manuel al respecto de todo esto y me encantaría saber su opinión; yo soy muy morentista (fan absoluto) y de verdad me duele escribir esto de su hija.
Ojalá retome el primer tramo de su carrera, porque aún con sus limitaciones de volumen de voz y carencia de graves, lo que le salía era un cristalito absolutamente precioso y conocimineto no le falta, caray… Tengo imborrable en el sentío un conciertazo que dió con 18 años en Fuenlabrada con su tío Carbonell que madre-de-dios cómo salimos todos con el descubrimiento de la niña; ¡que taranta y qué alegrías se marcó!
Respecto a lo que es noticiable o no, siempre cuenta más lo mediático que lo artístico, así que no entiendo de qué se puede sorprender nadie a estas alturas.
Un abrazo a todos, y gracias a Bohórquez por el blog y las críticas (sigo la bienal con ellas).
Author comment by lagazapera · 1 Octubre 2010 a las 6:18
Gracias, Javier. Podría firmar todo lo que has escrito en este comentario tan constructivo. Yo también he escuchado algunos recitales muy buenos de Estrella, pero ahora apenas me interesa lo que hace. Creo que va a ganar mucho dinero -se dice que en la Bienal ha cobrado lo que yo puedo ganar en ocho años de duro trabajo, una burrada-, pero no va a ser esa cantaora que vimos en aquella niña hace años. En sus espectáculos mete algo de cante flamenco para justificar que es cantaora, pero lo suyo es la canción, el pseudoflamenco, la interpretación, el teatro. Cuando le cantó la soleá a Juan Andrés Maya le salió la cantaora, pero tuvo que esforzarse tanto, que en seguida lo dejó y se metió en el camerino para descansar. ‘Mujeres’ lo he escuchado, pero apenas recuerdo su contenido, con eso te lo digo todo. Sin embargo, su primer disco lo recuerdo íntegro. Creo, sinceramente, que la cantaora que había en Estrella se ha esfumado, se ha ido, la hemos perdido. Es una pena.
Un abrazo.