La Gazapera | El blog de Manuel Bohórquez

Sep/10

23

Valderrama vino a abrir la canariera

A Carlos Herrera

Valderrama hijo

El hijo del gran Juanito Valderrama, el que fuera uno de los genios más grandes y célebres del cante andaluz, es ya algo más que el retoño del papá cantaor y famoso: es un gran artista. Y tan valiente como su padre, porque ha venido a la Bienal de Flamenco sin miedo alguno a las críticas, sabiendo la que podíamos darle. Se le ocurrió algo que hacía falta: desenterrar a grandes genios del cante a los que, por ser payos, o sea, distintos, encerraron en la canariera y tiraron la llave al Guadalquivir. Juan Antonio Valderrama vino al magno festival sevillano a abrir la canariera y a homenajearlos, algo por lo que lo admiro y me quito el sombrero.  ¡Cordobés, claro! Vino a reivindicar una línea de cante maltratada y olvidada por la historia, por la flamencología puritana y gitanista. Una escuela que él conoce muy bien porque la mamó en su propia casa, al lado del genio de su padre. Anoche demostró que conoce el paño, aunque le mangara naturaleza flamenca a los estilos que hizo llevándolos a su terreno, el de la canción andaluza o aflamencada, con arreglos musicales y una puesta en escena poco jonda. Ha querido hacerlo así y todo lo que hizo llevaba su impronta. De eso se trataba. Es un magnífico copista de su padre y de Marchena, pero no vino a calcarlos hasta en el blanco de los ojos. Ni tampoco a disfrazarse de ellos, a ridiculizarlos como ocurrió en la gala inaugural de esta Bienal. Vino a homenajearlos desde la humildad y sin renunciar a su propia manera de entender estos cantes, que, por su condición de voz, le vienen como anillo al dedo. En La RosaNos conocimos en Tampico, del repertorio marchenero, y en los campanilleros de Manuel Torre y la Niña de la Puebla, en los tangos de Manuel Vallejo y en los fandangos lucentinos despojados del ritmo, en las malagueñas de Baldomero Pacheco y en los tangos de Porrinas de Badajoz, entre otras muchas cosas, el artista destapó el tarro de la miel de Castilblanco y nos ofreció una amplia gama de estilos melódicos, cuajando una meritoria granaína de Vallejo y dándonos otra dimensión –ni mejor ni peor: otra, la suya– de la farruca, la guajira cubana, la colombiana y los cantes de labranza, de la parte de Jaén. Incluso se atrevió a cantar unas seguiriyas a Caracol y apuntarle una soleá a Eduardo Serrano El Güito, el gran bailaor, al que también ha querido sacar de un injusto olvido. El joven artista no ha venido a falsear la garganta para sonar más gitano que El Nitri, sino a dejar en libertad a los canarios de la historia del cante, sabiendo a lo que se exponía. Tuvo momentos de una estética melódica hermosísima, como cuando cantó la guajira de Marchena. A los que nos gusta el Niño de Marchena se nos puso la piel como un zócalo de Capileira, en la Alpujarra granadina. No menos que cuando invitó a la gran Dulce Pontes –la reina del fado portugués– a cantar con él milongas y vidalitas, aportándonos un momento increíble. Me hubiera gustado un concierto más flamenco, que no hubiera acancionado los estilos, pero le ha echado tanto valor y le ha puesto tanta alma a su arriesgada aventura, que sólo voy a decirle una cosa: gracias por abrir la canariera del cante y dejar libres a los canarios.

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8 comments

  • Lourdes Galvez del Postigo · 24 Septiembre 2010 a las 7:58

    Ni Valderrama padre ni el hijo son santos de mi devoción, sin embargo, tras leer esta crítica me apetece mucho ver este espectáculo. Me ha gustado mucho lo que cuentas.Por otra parte Manolo, y esto te lo pregunto sin ningún retintín ¿de verdad Miguel Poveda llegó a ridiculizar a los maestros que homenajeó o te refieres a quien hizo el guión del espectáculo que no estuvo fino? no sé, yo no estuve,y me hubiera encantado, sobre todo para tener mi propia opinión y más viendo el debate que se ha creado (un amigo mío que sí estuvo incluso llegó a decirme que aquello más bien parecía un concierto de Madonna), pero lo cierto es que me cuesta imaginarme a un Miguel irrespetuoso, a lo mejor es que los árboles no me dejan ver el bosque, no sé.
    Un abrazo

  • Antonio R · 24 Septiembre 2010 a las 8:35

    Hola buenos dias

    Ayer estuve viendo junto a algunos amigos a Valderrama JR , y nos gustó bastante , cantó con mucho gusto , y unos arreglos de cuerda y piano exquisitos , si fue o no flamenco os lo dejo a los expertos y criticos que por cierto y como es normal tampoco os poneis de acuerdo , vaya palo enorme que le da un periodico de nuestra ciudad , injusto desde mi punto de vista.
    La actuación de Dulce Ponte con el marcó la diferencia ,primero porque fué de lo mejor del espectaculo y tambien recalcó la distancia entre una artista de primer nivel internacional y otro con muchisima posibilidades pero en sus comienzos.
    Para acabar yo la verdad que del Guito me esperaba mas y nos decepciono , nunca lo habia visto y por lo que dijerón en el escenario está practicamente en el paro , creo que desaprovechó la ocasión, en la bienal hay que dar mas , el Grillo en su colaboración en el espectaculo de Jerez en un minuto en el escenario levantó al Lope de Vega , el Guito nos dejo frio , la maestria no es algo inamovible , como en otros ambitos de la vida se demuestra dia a dia.

    Salud

  • Author comment by lagazapera · 24 Septiembre 2010 a las 9:55

    Ridiculizó a determinados maestros (Marchena, Porrinas, Miguel de Molina, etc.), aunque seguramente no lo haría con mala intención porque Miguel es buen aficionado y adora a todos los grandes. Yo, al menos, lo vi así.
    Un abrazo.

  • Author comment by lagazapera · 24 Septiembre 2010 a las 9:57

    El Güito fue sólo a dar una pincelada, tampoco hizo un baile completo. En cuanto a que no coincidimos algunos críticos, es algo normal porque cada cual lo ve y lo oye de una manera y con una mentalidad. Yo no leo a nadie en la Bienal.
    Un abrazo.

  • paco marmol · 24 Septiembre 2010 a las 11:23

    Manolo: ¿De verdad crees que Poveda ridiculizó más a los grandes maestros (Chacón, Marchena, Valderrama, etc) que lo hizo anoche Valderrama hijo?
    Vamos es que no tiene punto de comparación. Juan Antonio Valderrama hizo un esbozo a su manera de lo que fueron los Cantes de aquellos maestros. Con bastante dignidad y lo mejor que supo, pero hombre Miguel no solo cantó los Cantes de los maestros como ellos lo cantaban, sino que los mejoró y enriqueció con su particular forma de ver el Flamenco.
    Te lo dice uno que además de “Povedista” es Menesista a tope y Mairenista de toda la vida.

  • Author comment by lagazapera · 24 Septiembre 2010 a las 12:47

    Poveda no mejoró nada, según mi criterio. Canta como canta y ya está. Tampoco lo mejoró Valderrama, porque es muy difícil mejorar a los genios. Su mérito fue recordar a artistas tan olvidados, y hacerlo de una manera muy digna.
    Gracias.

  • juan valderrama · 27 Septiembre 2010 a las 8:25

    Unos dijeron que sí, otros dijeron que no, eso ha sido siempre el flamenco, con sus polémicas y sus corrientes, para un servidor un mundo apasionante donde todas las opiniones tienen cabida.
    Manuel, tú sabes el amor y la afición que siento por el cante desde chico. Aun estoy empezando y sé que puedo mejorar, estoy lleno de ideas y de proyectos, de ilusiones que nadie me va a robar por muy fuerte que me peguen. Lo supe desde el principio y no por eso me voy a arrugar. Soy como los perrillos de patillas cortas, esos que abundan en los pueblos, no me asustan los doberman de la crítica. Si a mi padre, uno de los grandes genios de la historia, le negaban y le niegan el pan y la sal, conmigo será aun peor. Sé que tarde o nunca se me reconocerá mérito alguno. Desde esta gazapera quiero dejar claro que vengo al flamenco limpio de odios y venganzas, con humildad y respeto a todas las opiniones. Con la única intención de ser un digno portador del apellido Valderrama. Que no es poco.
    Por eso una crítica como la tuya, Manuel, me anima a seguir y a intentar hacerlo mejor.
    Muchas gracias

  • Author comment by lagazapera · 27 Septiembre 2010 a las 10:50

    Mucho ánimo, Juan Antonio. Sé que estás siempre abierto a las opiniones de los demás sobre lo que haces. La humildad es una cualidad que aprecio en las personas, y más en los artistas.
    Gracias, un abrazo.

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