03
Dic/2011

Los peligros de internet

pandeletHay muchas personas que aún no saben leer y escribir, pero todo el mundo sabe hablar. Por eso, la verdadera revolución que universalizará internet llegará en breve con los dispositivos de voz. Los avances tecnológicos de reconocimiento del habla en los ordenadores, teléfonos y tabletas vienen para quedarse y eliminarán los teclados en la mayoría de sus funciones. La innovación supondrá, a juicio del presidente de la Internet Society en España, Andreu Veá, la desintegración de la brecha digital que hasta ahora levantaba un muro insalvable para los colectivos de mayores y residentes en determinadas zonas rurales con menos oportunidades de accesibilidad.

La llegada de internet a la televisión convencional –la que tenemos en el salón– es ya una realidad. Y todo avanza tan rápido que los dispositivos en los que nosotros reconocemos una desconocida tecnología futurista, ya son considerados por nuestros hijos como un electrodoméstico más.

Ante este panorama, en el que los menores aprenden mucho más rápido a dominar la innovación y a navegar sin complejos por la inmensa malla de la banda ancha, se abre con urgencia la necesidad de regular un caudal infinito, o lo que es lo mismo, ponerle puertas al campo. El desafío es formidable no ya por la complejidad que entraña sino por la trascendencia del éxito o el fracaso en la consecución de los objetivos. Nos jugamos, en definitiva, que el universo se reinvente con orden o sin él, con protección o sin ella. Hoy, el 15% de los menores españoles reconoce haber tenido una mala experiencia en internet. Y sólo algunos casos llegan a ser conocidos por sus padres.

El pasado jueves, la jefa de gabinete adjunta de la Vicepresidencia de la Comisión Europea para la Agenda Digital, la española Lorena Boix, adelantó en el foro Hablemos de Europa de El Correo de Andalucía el acuerdo al que ha llegado la Comisión Europea con las principales multinacionales fabricantes de dispositivos, aplicaciones o contenidos en internet (Apple, Microsoft, Nokia, Nintendo…) con el objetivo de concretar un sistema de autorregulación en un plazo no superior a los 18 meses. Esa coalición por el autocontrol, comprometida personalmente por la vicepresidenta de la comisión, Neelie Kroes con los presidentes de las compañías, busca la creación de un sistema de denuncia robusto y sencillo, lograr que la configuración de los ajustes de privacidad aparezca por defecto o por rango de edad en los sistemas, que además deberían ya tener instalados protocolos para facilitar el control de los padres.

El pacto es ambicioso y contiene un correcto enfoque del problema, pero sería tan irreal como simplista pensar que un acuerdo verbalizado solucionará el problema cuando actualmente ni siquiera se está cumpliendo la legislación en los contenidos audiovisuales y la administración pública se revela incapaz de hacerla cumplir, unas veces por su propia incapacidad y otras porque todo cambia tan rápido que a veces ni siquiera es posible aplicar las leyes actuales.

La cuestión mollar es cómo defender a los menores expuestos cada vez más a las amenazas de internet con el objeto de que puedan disfrutar plenamente de la infinita cantidad de cosas buenas que les ofrece la comunicación en red.

La media europea de acceso de los niños a internet es de siete años, pero si le preguntamos a un joven de 15, dirá que se inició a los 11. Es una clara muestra de la vertiginosa rapidez con la que avanza el acceso, en paralelo a la irrupción en el mercado de dispositivos mucho más intuitivos. Y el control parental ya no se puede limitar a que el ordenador este instalado en el salón de la casa. Uno de cada tres niños se conecta a internet a través del teléfono móvil, por lo que resulta imposible la tutela. Formar a los padres para ponerse al mismo nivel que sus hijos es el desafío al que se enfrentan las administraciones. En ese sentido, Andalucía ha puesto en marcha con éxito un programa regional de voluntarios para la formación digital de padres. Ese reto, sin embargo, no es suficiente. La educación digital debe llegar también a los profesores en la escuela, una parte tan importante en la formación del menor como la de su propia familia. Si los niños saben más de internet que sus docentes, la brecha digital seguirá existiendo.

El objetivo irrenunciable pasa por promover un entorno seguro y establecer un frente común para combatir lo que a juicio de Isabel Aguilera, exdirectora de Google España y presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla, es el auténtico agujero negro de internet: los contenidos que siendo legales son inmorales. ¿Cómo controlar lo incontrolable? Sería posible intentarlo si cada contenido publicado en internet tuviera su identificación (IP) para poder localizar a su autor y exigirle responsabilidades. Esta ingente tarea necesita de todos, principalmente de las empresas generadoras de tecnología y contenidos. Si en internet no prevalece el criterio de responsabilidad acabaremos perdidos, sin red, en caída libre. Pongamos bridas a la criatura para que, lejos de devorarnos, nos ayude a crear un universo más igualitario y libre. Un mundo mejor.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

To use reCAPTCHA you must get an API key from https://www.google.com/recaptcha/admin/create