De Pascua a Ramos | por Mario Daza

Feb/12

22

Hablando de Cuaresma…

Aquí está. Definitivamente los caprichos del calendario han traído esta amanecida una nueva Cuaresma hasta nuestra ciudad, que ya desde anoche se mostraba ansiosa de celebrar una víspera que para muchos es bastante más enriquecedora que la propia Semana Santa. Aún así, supongo que a estas alturas no le habrá pillado por sorpresa el advenimiento de una celebración cristiana que aquí se ha dejado notar prácticamente desde primeros de año. Y es que si no han caido en la cuenta de su llegada no será por la cantidad de certámenes de bandas (hasta en las Setas), ensayos de costaleros, montajes, besamanos, víacrucis, cultos, programas, carteles, presentaciones y así hasta donde la imaginación del cofrade alcance que se han celebrado en esta ciudad. Hasta he visto celebrar la ‘precuaresma’ de la que, sinceramente, no había escuchado hablar en mi vida.

Lo cierto es que, más allá de esta breve radiografía del momento, se nos presentan cuarenta días en los que el pulso del corazón de los sevillanos se irá disparando según avancen las noches. Más allá de ello, no hay duda de que entre las calles de esta ciudad ya se va notando poco a poco ese cierto regusto de una primavera anticipada, de días que se van alargando silenciosamente, sin que se note, como si se tratara de una de esas chicotás eternas que cada uno guarda en el rincón privilegiado de su recuerdo. Eso, la víspera vivida desde la nostalgia y el anhelo parece que será lo único que marque este año la espera.

Informativamente hablando vuelve a esperarse una Cuaresma tranquila. Los grandes temas parecen a estas alturas zanjados y salvo que a alguna hermandad se le ocurra tomar por la calle del medio en sus aspiraciones, todo será calma y sosiego. Y claro, este escenario invita a que comencemos a vivir unos días llenos de suposiciones: si la Misión tendrá hueco el Martes Santo, si caben más hermandades en la Semana Santa, si habrá que modificar una infinidad de itinerarios cuando el Metro levante la ciudad, si 400 metros son muchos o pocos para Pino Montano, si habrá dupla de candidatos en el Consejo, si…

Tengo la sensación de que con el paso de los años y el aumento de la información vinculada a las cofradías que ha habido en los medios de comunicación de esta ciudad las hermandades tienen la lección bastante bien aprendida. Me explico. Hace unos años era muy frecuente desayunar con grandes titulares que llenaban las pocas páginas cofrades que se publicaban en la prensa, algunos disparatados, pero que las propias hermandades filtraban para tener notoriedad. Ahora todo está masificado. Se habla de cofradías todo el año, hay una demanda impresionante de información por el público y la oferta que los ciudadanos tienen es cada vez mayor. Con la lección aprendida a base de cuaresmas casi escandalosas, las cofradías han cerrado el grifo de la información y prefieren ser lo menos protagonistas posibles de la víspera. Y ojo, no dejemos de lado a aquellos medios que por su forma particular de tratar la información han creado rechazo en las hermandades.

Yo aún así, y mirando el azul que inunda hoy el cielo de Sevilla, no me resisto a volver a vivir mi Cuaresma de siempre. Me atrevo incluso a darles un consejo. Salgan a la calle, disfruten de esta ciudad, tomen los templos dormidos en la espera…vivan la víspera. Y después, cuando pasen estos cuarenta días, quédense con el regusto de las emociones que han levantado su corazón, con el besamanos que más le impresionó o con esa túnica que aguarda en un armario a que el mismo calendario caprichoso que hoy nos ha despertado en el Miércoles de Ceniza la despierte en el día de su estación de penitencia.

¡Feliz Cuaresma!