Fundacion Heliopolis

Miguel Cuéllar, en el centro, junto a varios miembros del nuevo Comité Ejecutivo de la Fundación, el pasado martes en el Club Antares. (Foto: Paco Puentes)

Miguel Cuéllar es el nuevo presidente ejecutivo de la Fundación Heliópolis, una institución que aglutina a numerosos grupos opositores a Manuel Ruiz de Lopera y que se esmera en tener preparada una alternativa de gestión al frente del Real Betis Balompié… por lo que pueda pasar en fechas inminentes. Miguel Cuéllar, a la sazón miembro de la Liga de Juristas Béticos, preside un ejecutivo compuesto por un buen puñado de béticos jóvenes y preparados, llamados a liderar el proceso de regeneración del Real Betis Balompié, que puede verse súbitamente acelerado en los próximos días, en cuanto la jueza Mercedes Alaya decida imputar a Manuel Ruiz de Lopera por los presuntos delitos societarios y de apropiación indebida que se le imputan.

Como bien es sabido, la jueza podría anular los derechos políticos de las acciones de Lopera si decide finalmente imputarle, en cuyo caso el beticismo ha de estar preparado para asumir la gestión de la sociedad y evitar el vacío de poder, que podría ser desastroso para la entidad. Y para eso ha sido elegido ya Miguel Cuéllar, que cuenta con el respaldo de la mayoría de las grandes familias béticas y de los nuevos grupos opositores surgidos en los últimos tiempos. Hay quien apunta, incluso, que para la junta de accionistas del próximo 30 de diciembre ya podrían estar anuladas las acciones de Lopera, que sigue clamando (de mentira) por recibir una oferta para desprenderse de ellas. Desde la Fundación no se la piensan  hacer o, a lo sumo, hacérsela por el valor nominal de las mismas, poco más de 4 millones de euros, muy lejos de los más de 60 que él mismo ha pedido en distintas comparecencias públicas o a través de sus portavoces.

Uno de los primeros objetivos de este nuevo Comité Ejecutivo de la Fundación es trazar una hoja de ruta sobre cómo sería el proceso de transición en el Betis tras la marcha de Lopera, algo sobre lo que ya han estado trabajando los miembros de Por Nuestro Betis, que no están integrados como colectivo en la Fundación pero están dispuestos a colaborar estrechamente con ella y ya aprobaron en su última asamblea del pasado 23 de octubre un compromiso de mínimos que no debe diferir mucho del que piensan llevar a cabo desde la Fundación.