Tenía una excelente imagen de José Ignacio Wert por sus intervenciones como tertuliano de la SER y sus artículos en El País y en otros medios de comunicación. Un tipo de gran armazón intelectual y una oratoria brillante que desplegaba con convicción sus postulados liberales en todos los foros a los que acudía, que por cierto eran una multitud. En fin, era, y supongo que sigue siéndolo, un representante de esa derecha culta y civilizada que tanto admiran los que jamás votan a la derecha. Será por eso que desatinos como el del cambio del temario de los exámenes de las oposiciones a profesor me descuadran tanto. La decisión es tan injusta y sectaria que me cuesta más de un mundo entender cómo un señor de su capacidad , de su talante y de su talento puede mostrarse tan talibán y justiciero en sus postulados. Da la impresión de que el Gobierno, pese a su rechazo frontal, acepta al final que haya oposiciones en Andalucía, pero a cambio de fastidiar hasta el infinito a quienes se vayan a presentar, no sé si para emborronar la convocatoria o por algún extraño cable que se le ha podido cruzar al ministro. Lo peor de este asunto es que es un absurdo. Se dice que detrás de esta decisión hay motivos políticos. Pues que alguien me lo explique, porque no veo yo en qué ayuda al PP de Javier Arenas que un Ministerio parezca obcecado en cargarse las ilusiones de más de 30.000 andaluces que, por cierto, votarán junto a sus familias el próximo 25 de marzo en las elecciones autonómicas.


Edu · 9 Febrero 2012 a las 13:37
“[]…que por cierto votaran junto a sus familias el próximo 25 de marzo en las elecciones autonómicas.”
Eso suena a amenaza velada… en plan de… como estaran cabreados por el cambio de temario no van a votaros… Ni que no hayan sopesado y medido ya, el costo electoral de semejante medida…