14
Feb/2011

¿Y alguien sabe cómo se salva el cine en la red?

IglesiaEl discurso de Alex de la Iglesia ha sido valeroso, limpio y honesto. Y marca también un antes y un después en un asunto donde se ha obligado a los aficionados al cine a elegir entre los tirios y los troyanos, entre quienes no se han enterado de que los coches de caballos no sirven para circular por las autovías y los que se ponen el parche de bucanero en defensa del gratis total y asumen con toda naturalidad su condición impostada de adalides de la libertad de expresión.

“Internet será nuestra salvación”, dijo ayer el director de Balada triste de trompeta. Pues claro que sí: la red salvará el cine. Pero lo que ya no está tan claro es el cómo. Y ésa es la gran cuestión. Si se analiza el problema del cine desde una perspectiva desapasionada, se concluye que los actuales modelos de negocio están obsoletos y que hay que adaptarlos a una nueva realidad en la que la mayoría de los consumidores prefieren consumir la memoria de su disco duro o acceder a la red antes que comprarse una entrada para el cine o un DVD. ¿Qué esperan? ¿Que millones de personas se adapten a lo que quiere una industria de 30.000 personas? ¿No sería más lógico que fuera al revés, aunque sólo fuera por una cuestión de intendencia?  

Es de sentido común que se trabaje en nuevos formatos, nuevas estructuras de coste, sistemas de distribución  completamente distintos y otras fórmulas de promoción de las películas. Pero no es fácil de lograr. Y en eso ayuda poco la consolidación de la cultura de la gratuidad.  

Dudo de que muchos de los que ayer elevaban a los altares a Alex de la Iglesia y difundían su mensaje como si fuera el de Abraham a su pueblo elegido se planteen comprarse una película porque el precio vaya a ser mucho más barato que el de ahora. Algunos incluso han entendido su discurso como un matasellos para su impunidad. Ojalá que sean los menos.  Piratas siempre habrá, pero sólo cuando la mayoría de los ciudadanos hagan suyos los nuevos modelos de negocio en internet estaremos en el camino de superar una crisis tan devastadora. Todos coinciden en que no hay otra salida. ¿Pero cómo encontrarla?  ¿Alguien sabe de verdad cómo hacerlo?

About asuntospropios

Juan Carlos Blanco, director de El Correo de Andalucía. Aquí hablo de política nacional y andaluza y también de temas de actualidad de Sevilla.

5 thoughts on “¿Y alguien sabe cómo se salva el cine en la red?

  1. Ramon

    Juan Carlos, el otro día se hizo público (hablo de memoria) que Spotify ya supone la mayor entrada de dinero para las discograficas, en Europa. Su modelo de negocio es similar al de Netflix en Estados Unidos (un videoclub online). Apple revolucionó el mercado con iTunes, y está empezando a vender y alquilar peliculas desde la red.

    Yo creo que el camino está claro. Ofrecer alternativas flexibles y sencillas de acceder a contenidos culturales, con un precio justo y razonable.

  2. Manuel R.

    Vas a un bar, pagas 3 euros por una cerveza y ni te lo piensas. Te piden 1 euro por una suscripción de un día al Times y piensas que estás haciendo el canelo. Cuando se cambie esa percepción igual encontramos el camino. De todas maneras los tiros van por aplicaciones como Spotify o la Apple Store, no? Si hoy hubiese una taquilla virtual donde poder ver Pa Negre en streaming por 6 euros igual esta noche hacían más negocio que el que hicieron en los cines de Sevilla (por decir una ciudad) cuando la pusieron. Por cierto, la pusieron, no?

  3. Pingback: Tweets that mention ¿Y alguien sabe cómo se salva el cine en la red? · Asuntos propios -- Topsy.com

  4. Javierao

    Ser irrazonable es más fácil que avenirse a razones y además permite sostener posiciones que de por sí son insostenibles.
    Yo, me descargo música cine y ahora, libros. Pero no me parece nada razonable que todo esto sea gratis y me daría vergüenza sostenerlo.
    En su momento, la industria de la música y del cine no supieron adaptarse a la realidad y ahora es difícil desarraigar esa estúpida convicción de la “gratuidad de la cultura”.
    Me regalaron un eBook por reyes y de inmediato me puse a buscar libros por las librerías españolas, porque Amazon, la fabricante del aparato tiene 650.000 libros en inglés y unos 1.500 en español (casi todos basura o reliquias de dominio público).
    Ha sido imposible, porque hay pocos libros, el precio es casi igual al del ejemplar en papel (¿están locos?)y es mucho más complicado comprar que descargar gratis. De nuevo se empeñan en perder el tren.
    La cultura no puede ser gratis (¿alguien pretende entrar por la cara a un concierto?) ni tampoco mantener los derechos de autor 70 años o cobrar un precio disparatado por una descarga.

  5. Pingback: De la Iglesia zarandea al cine español « Historias de un optimista

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>